El agua se agota

mientras el recurso se agota, la población aumenta

‘Se necesita producir más con menos agua’

Centroamérica deberá asumir una gran responsabilidad de producir para regiones sin agua, ya que tiene más dotaciones per cápita.

ayudas. El país no ha invertido suficiente en obras de riego, especialmente si se compara la situación con otros países del área, dijo Héctor Pérez. LA PRENSA / Archivo

na María Garzón
agarzón@prensa.com

El agua empieza a hacer notar su calidad de recurso no renovable, y sobre el sector agropecuario recae una gran responsabilidad de conservación, ya que acumula el 70% del líquido consumido en el mundo.

El ser humano necesita beber de 2 a 3 litros de agua diarios, pero se necesitan 3 mil litros para producir sus alimentos, dijo Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) en una nota de prensa.

En Panamá se consumen anualmente unos 644 millones de metros cúbicos, de los que el 58% va al agro, el 52% al subsector riego, y el 6% al uso pecuario.

El crecimiento demográfico agrava la situación. “Se estima que la población mundial pase de 6 mil 500 millones de personas a más de 9 mil millones en 2050; así que necesitamos producir cada vez más alimento con cada vez menos agua”, dijo Vera Boerger, oficial de Tierras y Aguas de la Oficina Subregional de la FAO para América Central.

Como si fuera poco, los países centroamericanos deberán asumir una responsabilidad “enorme” de producir para regiones sin agua, puesto que sus dotaciones por habitante son de unos 28 mil metros cúbicos anuales, frente al promedio mundial de 7 mil , dijo Boerger.

¿Qué hacer?

Es necesario que los gobiernos hagan inversiones bien dirigidas, den incentivos y desarrollen un marco político adecuado para la administración del recurso, porque en muchos países “la competencia ya comenzó”, dijo Boerger.

En los últimos años, el estado panameño ha invertido más de 100 millones de dólares en construcción, rehabilitación y equipamiento de obras de riego, dijo Héctor Elías Pérez, director nacional de ingeniería rural y riego.

Entre los métodos que promueve la FAO están la cosecha de aguas de lluvia, la agricultura de conservación (evitando mover mucho la tierra para no perder que su humedad no se evapore) y el uso de aguas no convencionales como las servidas tratadas.

Panamá dispone del Plan Nacional de Riego, formulado en 1997 y tiene unas 4 mil hectáreas de cultivos irrigados con sistemas por goteo, 15 mil irrigadas con sistemas de aspersión y unas 19 mil con riego superficial, explicó Pérez.

Tomando en cuenta el potencial de riego en el país y la superficie desarrollada con sistemas de riego, es evidente que en Panamá no se ha invertido lo suficiente en obras de riego, especialmente si se compara la situación con otros países del área.

Aun cuando un suministro adecuado —aplicación oportuna de agua en cantidad, calidad y con la frecuencia requerida— garantiza la humedad necesaria para la producción de cosechas rentables, la mayoría de los productores no manifiesta una clara conciencia de los beneficios de estas técnicas, dijo Pérez.

ACP vende 95% de agua potable que produce

servicio público.

ACP vende el 95% del agua que produce

Wilfredo Jordán Serrano
wjordan@prensa.com

El 95% de los 79 millones de galones de agua potable que produce diariamente la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) se vende en bloque al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan).

Actualmente, la ACP cuenta con una planta en Colón con capacidad para producir 31 millones de galones por día, y la planta de Miraflores que diariamente produce 48 millones de galones de agua.

La producción de agua potable ha pasado a formar parte de otro de los negocios que realiza la ACP. Y es que el 1.1% de sus ingresos en el proyecto de presupuesto para 2009 corresponde a la venta de agua potable al Idaan.

Se tiene previsto para el próximo año fiscal un total de 22.3 millones de dólares por venta de agua, con un incremento de 3.3 millones de dólares con respecto al presupuesto aprobado de 2008.

“Queremos ser líderes en el servicio que se ofrece en el sector de agua”, afirmó el gerente de la División de Agua de la ACP, Práxedes Castro.

La entidad cuenta con una serie de controles tecnológicos para que el agua que se produce en las plantas potabilizadoras de Miraflores y Monte Esperanza sea de alta calidad, añadió Castro.

Privatización de las fuentes de agua dulce en Panamá

Privatización de las fuentes de oro azul

Manuel Castro Rodríguez
castroeducacion@yahoo.es

Desde finales de los 80 —cuando la ola privatizadora propugnada por Margareth Thatcher y Ronald Reagan se encontró en su cima—, Latinoamérica es la región donde se ha venido realizando la mayor cantidad de privatizaciones. Esto se debe a que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo han impulsado políticas neoliberales, mediante los ajustes estructurales y los créditos condicionados.

Desde comienzos del siglo XX al petróleo se le denomina oro negro. A finales de siglo, el ex-vicepresidente del Banco Mundial declaró: “Las guerras del siglo XXI se librarán a causa del agua”, ya que el vital líquido es cada vez más un recurso escaso y lucrativo, convirtiéndose en un bien muy preciado en los mercados internacionales, por lo que ya se le empieza a conocer como el oro azul.

En Latinoamérica unos 80 millones de personas carecen de agua potable, y la lucha por su posesión ya ha provocado violencia: por ejemplo, en Bolivia en el 2000, se desencadenó un conflicto que produjo una docena de muertos, 11 días de “estado de sitio” y grandes disturbios, cuando Aguas del Tunari, una subsidiaria de la transnacional norteamericana Bechtel, subió las tarifas en más del 50%.

En 1992 se efectuó en Dublín, Irlanda, la Conferencia Internacional sobre el Agua y el Medio Ambiente, que introdujo el concepto de gestión integrada de los recursos hídricos, y aprobó cuatro principios para gestionarlos: 1) el agua dulce es un recurso finito y vulnerable, esencial para sostener la vida, el desarrollo y el medio ambiente; 2) el aprovechamiento y la gestión del agua debe inspirarse en un planteamiento basado en la participación de los usuarios, los planificadores y los responsables de las decisiones a todos los niveles; 3) la mujer desempeña un papel fundamental en el abastecimiento, la gestión y la protección del agua; 4) el agua tiene un valor económico en los usos alternativos a que se puede destinar, y debería reconocérsele como un bien económico.

¿Qué implicaciones tiene considerar al agua como un bien económico? Basado en este principio, las catedráticas guatemaltecas Verónica Spross (directora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales) y Carroll Ríos de Rodríguez (directora del Centro de Estudios Económico-Sociales), promueven la privatización: “Siendo el agua un bien económico escaso y valioso, la asignación económica mediante derechos de propiedad claramente definidos es preferible a la asignación política y a la propiedad comunal”.

Considerar al agua como un bien económico permitió el inicio de la privatización del agua en América Latina, África y Asia. Antes de 1990 apenas hubo alguna privatización relevante; después se generalizó de forma creciente hasta 1997, cuando empezó su declive, coincidiendo con las crisis económicas asiática y latinoamericana. A partir de 2000, las multinacionales del agua enfrentan una creciente oposición a su actividad.

Aunque el mercado del agua está dominado por un pequeño número de empresas privadas que concentra más del 80% de la actividad, llama la atención que algunas empresas públicas estén operando fuera de sus países de origen: Vitens (Holanda), Rand Water (Sudáfrica), Canal de Isabel II y Aguas de Bilbao (España) y EVN (Austria).

En el proyecto de ley que se discute en la Asamblea Nacional, se considera al agua “como un bien social y económico”. Se expresa que las aguas “son bienes de dominio público del Estado”, pero se concede a los particulares el derecho de aprovechamiento de las mismas, hasta treinta años prorrogables. Es decir, el titular de la concesión puede usar y disponer de ella, como cualquier otro bien susceptible de apropiación privada y tiene una protección jurídica similar.

Al agua se le denomina como el ‘vital líquido’, ya que es indispensable para la vida, por lo que en la mayor parte de los países pertenece a todos los ciudadanos, que tienen libre acceso a ella. Si se aprueba este proyecto de ley, el ciudadano no podrá tener libre acceso al agua, y pudieran sobrevenir actos violentos como los acontecidos en otros países.

En 1998, el anterior gobierno PRD pretendió privatizar el IDAAN, pero el repudio popular lo impidió. Ahora intentan algo mucho peor: dar en concesión las fuentes de agua hasta por treinta años prorrogables. Los mismos que abogaron por la privatización de la electricidad y las telecomunicaciones, y que ahora nos dicen que no pueden evitar que el precio de la electricidad aumente, están promoviendo estas concesiones. Sin embargo, hay una diferencia fundamental: usted puede vivir sin las comodidades que el de-sarrollo científico-técnico ofrece (teléfono, TV, etc.), pero ¿podría sobrevivir sin agua?

*El autor es catedrático

La Estrella de Panamá, 23 de septiembre de 2007.