Canal de Panamá: Ruptura de negociaciones entre GUPC y ACP sobre conflicto por sobre-costos de más de $ 1,600 millones

Ruptura de negociaciones entre GUPC y ACP sobre conflicto por sobre-costo de más de $ 1,600 millones

AFP – 2014-02-05 — 6:39:00 AM — Las negociaciones para financiar la ampliación del Canal de Panamá, calculada en 1.600 millones de dólares, se rompieron informó la empresa española Sacyr, que lidera el consorcio Grupo Unidos por el Canal y advirtió sobre el peligro de que se pierdan 10.000 empleos.

Cien años después de su inauguración, este canal, por el que navega el 5% del comercio marítimo mundial, tiene difícil terminar su tercero juego de esclusas de aquí a 2015 como estaba inicialmente previsto, debido a la lentitud con que avanzan las obras desde hace semanas a la espera de una solución al conflicto.

Esclusas de Miraflores en el sector Pacífico (1978). Foto: http://www.panoramio.com

Una solución que debería haber llegado el martes, fecha límite para las negociaciones entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el Grupo Unidos por el Canal (GUPC), un consorcio internacional encargado de las obras y liderado por el español Sacyr.Sin embargo, este último comunicó este miércoles la sorpresiva ruptura de las negociaciones, pese a que el lunes, el presidente del país, Ricardo Martinelli había afirmado que las partes estaban “cerca” de llegar a un acuerdo.

Las acciones de Sacyr en la Bolsa de Madrid, que el martes subían como la espuma ante la expectativa de un acuerdo, caían este miércoles un 7,04% a 3,604 euros a las 9h40 GMT, en un mercado en alza del 0,72%.

La empresa española asegura que el consorcio “sigue buscando una solución de financiamiento para terminar el proyecto y las obras en 2015”, pero el tono de su comunicado, en el que atribuye el fracaso de las negociaciones a la ACP es especialmente duro.

“La ruptura de las negociaciones pone la expansión del Canal de Panamá y hasta 10.000 puestos de trabajo en riesgo inminente”, afirma Sacyr, que añade que “la atención del mundo entero se centra en Panamá y su capacidad para completar el proyecto del Canal”.

“Sin una solución inmediata, Panamá y ACP enfrentarán años de disputas ante los tribunales nacionales e internacionales sobre los pasos que han llevado el proyecto al borde del fracaso”, advirtió el grupo español.

Estos “años de litigios y arbitraje en las jurisdicciones de todo el mundo dejará una sombra continua sobre ACP y el Canal de Panamá”.En el corazón del conflicto figura una factura mucho más cara de lo previsto inicialmente.

El consorcio reclama 1.600 millones de dólares (1.200 millones de euros) más para cubrir los sobrecostes.Tal cantidad “es una carga de tal magnitud que ningún contratista o empresa privada puede soportarla por sí misma”, asegura GUPC, que integran también la italiana Salini-Impregilo, la belga Jan De Nul y la panameña Constructora Urbana.

El consorcio ya había amenazado a finales de diciembre con suspender los trabajos en tres semanas en caso de que no se pagara esa cantidad, que supone la mitad del contrato inicial fijado en 3.200 millones de dólares.

Este sobrecosto se debe, según el GUPC, a “condiciones geológicas imprevistas”. El grupo de empresas propone compartir “la carga del financiamiento hasta la terminación del proyecto a través de un co-financiamiento 50%-50%” y después “un tribunal internacional de arbitraje decidirá quién se hace responsable de los sobrecostos adicionales y quién debe pagar por ellos”.

“Es injusto e imposible para ACP y Panamá esperar que las empresas privadas financien por sí mismas 1.600 millones en costos en un proyecto que debería ser financiado en su totalidad por la ACP”, afirma el consorcio.

La obra, que el grupo asegura haber concluido en un 70%, acumula un retraso de nueve meses, sin contar los reveses de estas últimas semanas. Los constructores citan una estimación de la aseguradora Zurich, que calcula que el retraso para la conclusión del proyecto sería de entre tres y cinco años si no hay acuerdo.

El canal de Panamá, de 80 km, fue inaugurado en 1914 y devuelto por Estados Unidos a Panamá en 1999. Su ampliación, que pasa por excavar una tercera vía de agua, ensanchar las vías de acceso, elevar el nivel del lago Gatún, la profundización del canal y la construcción de nuevas esclusas en tres niveles, permitirá el paso de buques de más de 12.000 contenedores, tres veces mayor de lo que admite actualmente.

Ampliación del Canal cuesta $ 100 millones por mes

Las obras de la ampliación del Canal de Panamá continúan, a bajo ritmo, tras vencer el plazo del preaviso que el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) dio para paralizar los trabajos. 

El consorcio liderado por Sacyr aún espera encontrar soluciones en las próximas semanas para acabar las obras y ofrece cofinanciar los sobrecostes, cifrados en unos 1.200 millones. 

Pero Panamá opina bien diferente a los contratistas de Grupo Unidos por el Canal (GUPC). La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha pedido a Sacyr y a sus socios la devolución inmediata de US$780 millones, lo que hace inviable que el consorcio pueda continuar con los trabajos.

GUPC contraatacó ‘filtrando’ un documento confidencial de la Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés), órgano panameño mediador entre las partes, que advierte que, en caso de ruptura del contrato, las obras no acabarían en 2015, tal como está previsto, sino entre 2018 y 2020.

La DAB admite que el problema de falta de financiación es real y no una coacción del contratista para lograr beneficios extra. No obstante, la DAB dio la razón a Panamá, por 2 votos a 1, en el asunto de los sobrecostes en la construcción de la ataguía o presa provisional. 

La DAB aconseja la inyección de liquidez necesaria para evitar retrasos y más costes.

Precisamente, GUPC alertó en un comunicado de que la falta de un acuerdo sobre la financiación se traducirá en que “las obras no terminarán en los plazos previstos y supondrá un grave retraso, con perjuicio para todas las partes”.

Gatun-locks-Panama-Canal

“Las obras, que tienen un coste de más de 100 millones de dólares por mes, hoy cuentan con un avance de casi el 70% y técnicamente nada impide que se pueda alcanzar el cronograma presentado. Sólo hay una cosa que puede afectar al proyecto: la difícil situación financiera en la que se encuentra a causa de los costes imprevistos que se han generado, y la consiguiente solicitud del reconocimiento económico de los mismos incurridos en la obra y presentados por GUPC”, afirmó el comunicado del consorcio contratista.

Contraataque

La ACP no ha desestimado el reclamo global de US$1.600 millones que hace GUPC pero antes exige el reembolso de unos adelantos que les concedió por contrato: US$600 millones correspondientes a 2 líneas de financiación denominadas Mobilization Security y Plant Security, y US$180,5 millones adicionales justificados por el incremento de los precios del acero y otros proveedores. 

Según la ACP, estas cantidades deberían haber sido devueltas en 2013, pero Sacyr e Impregilo, al comprobar el aumento de los sobrecostes, le pidieron 1 año de prórroga por los problemas de tesorería. Ese plazo vence ahora y Panamá los ha instado a reponer estos adelantos.

GUPC se ha negado a la devolución (lo que es un grave problema futuro si hay litigio), y les ha solicitado a las autoridades del Gobierno panameño reintegrar los préstamos al final, cuando finalicen las obras, en junio de 2015, y a medida que el tribunal de arbitraje se pronuncie sobre las reclamaciones del consorcio. 

Ahora tendrá que votar la DAB.

Cofinanciar los costes

El consorcio explica que los fondos extraordinarios que aportase la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) estarían protegidos hasta que los árbitros decidiesen quién debe cargar con los sobrecostes, pues cuentan con las garantías bancarias y de las aseguradoras. 

GUPC subraya que los sobrecostes están documentados y verificados por la ACP: “No hay discusión sobre la existencia de estos costes imprevistos, lo único que se discute es quién los tiene que pagar, si el contratista o el cliente”, sostuvo el comunicado del consorcio, que dice que “está unido y siempre ha tomado decisiones unitarias”, saliendo al paso de las informaciones sobre las diferencias entre sus miembros: Sacyr, de España; Salini?Impregilo, de Italia; Jan De Nul, de Bélgica, y Constructora Urbana SA (CUSA), de Panamá.

Fuente: http://www.cafecon.info/ver/619410

Ampliación del Canal puede atrasarse entre 3 y 5 años

 

CONFLICTO EN PANAMÁ

El Canal de Panamá se juega entre tres y cinco años de retraso por el conflicto

La ruptura demoraría la obra hasta 2018 o 2020, según la junta de disputas
El órgano arbitral cree que hay costes extra y aboga por más financiación
El consorcio de Sacyr ofrece cofinanciar los sobrecostes para cumplir el contrato

 

Miguel Jiménez Madrid
21 ENE 2014 – 
El País
Las obras de la ampliación del Canal de Panamá continuaron ayer a bajo ritmo, tras vencer el plazo del preaviso que el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) dio para paralizar los trabajos. El consorcio liderado por Sacyr aún espera encontrar soluciones en las próximas semanas para acabar las obras y ofrece cofinanciar los sobrecostes, cifrados en unos 1.200 millones. La alternativa sería más lenta y cara. Un documento confidencial de la Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés), el órgano panameño mediador entre las partes, advierte de que, en caso de ruptura del contrato, las obras no se acabarían en 2015, como está previsto, sino más probablemente entre 2018 y 2020, según fuentes de dicho órgano.

Dicho órgano admite que el problema de falta de financiación es real y no una especie de coacción del contratista para lograr beneficios extra. No obstante, esa junta dio la razón a Panamá por dos votos a uno en el primero de los grandes asuntos en disputa, los sobrecostes en la construcción de la ataguía o presa provisional. La DAB, un órgano previsto en el contrato para dirimir las reclamaciones a modo de árbitro, considera que la continuación de los trabajos por parte del consorcio es la alternativa más económica para continuar con las obras y aboga por la inyección de liquidez necesaria para evitar retrasos y más costes.

Ampliacion 10 jul 2013

Las esclusas en construcción en el lado Pacífico con fotos de julio de 2013 que el avance de obras puede estar sobre-estimado a la realidad.

Precisamente, GUPC alertó anoche en un comunicado de que la falta de un acuerdo sobre la financiación se traducirá en que “las obras no terminarán en los plazos previstos y supondrá un grave retraso, con perjuicio para todas las partes”. En cambio, un acuerdo permitiría finalizar la obra en 2015, “lo que supondría una inmediata generación de riqueza para todos los panameños y aportaría significativos beneficios a todos los que, confiando en la Ampliación del Canal en el plazo previsto, hayan efectuado ya inversiones relevantes”, según la nota.

La aseguradora ve prematuro pagar la fianza y apuesta por la mediación

La amenaza de paralización se converte de alguna manera en amenaza de retrasos: “Las obras, que tienen un coste de más de 100 millones de dólares por mes, hoy cuentan con un avance de casi el 70% y técnicamente nada impide que se pueda alcanzar el cronograma presentado. Sólo hay una cosa que puede afectar al proyecto: la difícil situación financiera en la que se encuentra a causa de los costes imprevistos que se han generado, y la consiguiente solicitud del reconocimiento económico de los mismos incurridos en la obra y presentados por GUPC”, dice el consorcio.

Cofinanciar los costes

Aunque se han tanteado varias alternativas, finalmente lo que ofreció ayer el consorcio tras una reunión de su consejo de administración es cofinanciar los costes imprevistos para cumplir con el contrato actual dentro del calendario previsto. “GUPC (…) no está pidiendo beneficios extra, solo el cofinanciamiento mientras espera la decisión sobre los mismos del arbitraje internacional”, aunque sin detallar con qué parte de esa cofinanciación correría cada parte.

El consorcio sigue con las obras a bajo ritmo en espera de una solución

El consorcio explica que los fondos que aportase la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) estarían protegidos hasta que los árbitros decidiesen quién debe cargar con los sobrecostes, pues cuentan con las garantías bancarias y de las aseguradoras. GUPC subraya que los sobrecostes están documentados y verificados por la ACP: “No hay discusión sobre la existencia de estos costes imprevistos, lo único que se discute es quién los tiene que pagar, si el contratista o el cliente”, señala en su nota el consorcio, que dice que “está unido y siempre ha tomado decisiones unitarias”. Trata de salir al paso así de las informaciones sobre las diferencias entre sus miembros: Sacyr, de España; Salini‐Impregilo, de Italia; Jan De Nul, de Bélgica, y Constructora Urbana SA (CUSA), de Panamá.

El consorcio y el Canal ya negociaron un acuerdo en diciembre bajo la mediación de la aseguradora Zurich, que concluía que GUPC era la opción más barata y más eficiente para completar la obra, un punto que aceptaban ambas partes. El preacuerdo, que al final la ACP rechazó cuando en el consorcio creían que estaba casi cerrado, preveía desembolsos del Canal a modo de adelanto condicionado a lo que la DAB o el arbitraje internacional decidiese sobre las reclamaciones. La negativa de la ACP a firmar el pacto provocó el preaviso de suspensión, según fuentes conocedoras del conflicto. Ahora, GUPC “prorroga el preaviso” sin fecha.

La postura de la aseguradora

Tras el fracaso del intento de mediación de diciembre y el estallido del conflicto, Zurich volvió a dirigirse a Jorge Quijano, administrador del Canal, para subrayarle que caben vías dentro del contrato para que la ACP financie las obras pendientes. Zurich cree improductivo enzarzarse en una batalla legal y aboga por un pacto.

La aseguradora debe hacer frente inicialmente al pago de la fianza en caso de incumplimiento por parte del contratista, aunque a su vez ha reasegurado ese riesgo con firmas nacionales de seguros a la exportación (Cesce, en la parte que corresponde a Sacyr).

Por ahora, Zurich ve prematuro plantearse el pago del aval. Esa fianza es parte del dinero con que contaba el Canal para financiar las obras en caso de ruptura con el consorcio. Zurich, sin embargo, considera que hay demasiados flecos jurídicos abiertos y que para resolverlos haría falta esperar al arbitraje.

Por ello, al igual que la DAB, la aseguradora considera que lo mejor sería una solución negociada. En su análisis de la situación, los expertos de Zurich desmontaban los argumentos de la ACP según los cuales no hay mecanismos dentro del contrato que permitan al Canal financiar las obras sin esperar a un arbitraje.

Zurich considera que cabe un acuerdo entre las partes para cerrar algunas reclamaciones y recuerda que las reglas de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) por las que se regirían los arbitrajes contemplan la mediación como alternativa previa. Además, hay reclamaciones que están en primera instancia, sobre las que el Canal tiene plena capacidad de disposición, sin necesidad de remitirlos ni a la DAB ni al arbitraje internacional, que son la segunda y tercera instancia. Un acuerdo completo o parcial sobre esas reclamaciones en una negociación de buena fe permitiría un respiro financiero para continuar con las obras. Además, la aseguradora tampoco ve obstáculos legales para que la ACP adelante financiación para el Canal cuya liquidación final esté sujeta a los mecanismos de resolución de las disputas, como ahora propone el consorcio. Zurich se lamenta de la intransigencia de la ACP para aceptar propuestas que permitan desbloquear el conflicto.

Por ahora, la postura de la española Sacyr, como líder del consorcio, pasa por tratar de acortar la resolución de conflictos, resolver bilateralmente algunas reclamaciones pequeñas, sondear alternativas de financiación (fondos europeos, banca local, aportaciones de los socios…) y esperar que la ACP flexibilice algo su posición, de modo que facilite financiación aunque el ajuste de cuentas quede pospuesto a la resolución de los conflictos.

“La ampliación del Canal de Panamá es una obra estratégica tanto para la economía como para la seguridad mundial. Todo el tráfico marítimo global espera con impaciencia la finalización de este proyecto que permitirá a los barcos atravesar por el nuevo canal ampliado en 2015”, decía ayer el consorcio en su nota. El margen para negociar es de días o semanas. Sin acuerdo, la ampliación del Canal de Panamá puede retrasarse meses o años.

1,600,000,000 $ adicionales o se detienen las obras de Ampliación del Canal de Panamá

GUPC presiona por multimillonaria compensación para continuar ampliación del Canal

Burica Press. 1 de enero de 2014.

Grupo Unidos por el Canal (GUPC) ha enviado a la Autoridad del Canal de Panamá una nota de pre-aviso que en 21 días suspenderá los trabajos de la construcción del tercer juego de esclusas, si no se llega a un acuerdo entre las partes, sobre la crisis financiera que tiene el proyecto de ampliación, en referencia a sobre costos por el orden de los 1600 millones de dólares.

El tercer juego de esclusas en construcción es parte del ambicioso y multimillonario proyecto de la ampliación del Canal de Panamá.

Argumentan que la ACP se ha negado a reunirse al más alto nivel con la intención de discutir “una manera justa y apropiada solución” sobre los grandes problemas financieros que están afectando el proyecto en mención.

GUPC argumenta que la dilación de la ACP de atender sus reclamos en sobre-costos estimados en 1,600 millones de dólares ($1,600,000,000) ha provocado que ellos hayan decidido suspender en 21 días las obras de ampliación que llevan a cabo.

El consorcio acusa al Administrador de haber incumplido con las propias normas de regulaciones establecidas por la ACP en el propio contrato. Argumentan que la ACP ha fallado en mantener y restaurar  el equilibrio financiero de la GUPC con los eventos imprevistos que se han presentado en la obra, que según esta firma constructora, ocurre de manera habitual en proyectos de esta envergadura.

GUPC niega que haya ejercido presiones a la ACP al margen del Contrato existente y las leyes panameñas. Ellos quieren una salida “dialogada” al problema. Indican que la ACP los ha forzado a llevar sus reclamos la Junta de Resolución de Conflictos y no a través de un acuerdo entre las partes.

Ampliacion 06 Dic 2011

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia Enero de 2011

Ampliacion 9 Feb 2013

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia febrero de 2013

Ampliacion 10 jul 2013

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia julio de 2013

Por su parte, la ACP ha indicado en un comunicado este mismo 1 de enero de 2014 que “La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) rechaza de manera categórica las presiones de Grupo Unidos por el Canal (GUPC) contra la Administración del Canal, con el único propósito de forzar a la organización a negociar fuera de los términos establecidos en el contrato para la construcción del Tercer Juego de Esclusas”.

Desde hace varias semanas se sabe públicamente acerca del conflicto y del multimillonario costo adicional que representa la culminación del 40% de construcción que falta del proyecto de ampliación. Según el comunicado de la ACP los avances ahora están en el 72% del total y 65% el de la construcción de las esclusas.

Existen especulaciones que circulan en los últimos días que cuentan que la ACP ha decidido tomar el control de la infraestructura ante la incapacidad de GUPC de cumplir con las cláusulas de la concesión. Este hecho supondría costos aún superiores a los reclamos de GUPC. Todo parece indicar que la ACP con la movida que haga igual saldrá perdiendo mucho dinero.

Grupos sociales que fueron beligerantes, para que no se aprobara esta faraónica construcción, durante este tiempo, han indicado en las redes sociales que lo que está ocurriendo había sido previsto y era uno de sus argumentos de peso ante el referéndum que aprobó dicho proyecto. El grupo Frenadeso acusa a la Directiva de la ACP de ser cómplices de lo que pasa hoy con Sacyr Villahermoso (GUPC).

El consorcio constructor GUPC está compuesto por la empresa española Sacyr, Impregilo de Italia, Jan de Nul de Bélgica y CUSA de Panamá.

GUPC quieren $ 1.380.000.000 adicionales al contrato de Ampliación del Canal

TERCER JUEGO DE ESCLUSAS
Confirman las presiones de GUPC
DEIVIS CERRUD
El administrador de la ACP expone que el contratista debe ceñirse al contrato. Las reclamaciones existen. La obra avanza
Confirman las presiones de GUPC
ADMINISTRADOR. Estuvo ayer en una actividad en Gamboa. Foto: Adriano Duff | La Estrella

2013-12-12 — 12:00:00 AM PAMAMÁ. La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no lo esconde. El consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) —que construye el tercer juego de esclusas— quiere más plata para terminar el megaproyecto.Las reclamaciones son de $580 millones y ahora $800 millones más para terminar la obra en junio de 2015.El consorcio no ha sustentado los montos y busca llegar a acuerdos, fuera del contrato firmado con la ACP.

La entidad tiene su plan a mano: el dinero de la aseguradora Zurich American Insurance Company.

La fianza de desempeño es por $400 millones y la de pago, por $50 millones, además $150 millones adicionales.

De haber un abandono de la constructora por falta de liquidez, en el peor de los escenarios, Jorge Luis Quijano, administrador de la vía interoceánica, continuaría el proyecto con los $600 millones de la fianza.

‘Estamos bien respaldados con esa afianzadora para seguir adelante con este proyecto si tuviera algunas dificultades’, expresa.

Hasta el momento han pagado por la obra solamente $2 mil millones.

PRESIÓN

Tal como publicó La Estrella, el consorcio canalero ha estado presionando para renegociar el contrato original de $3,200 millones y lograr sumarlos a sus arcas con el pretexto de tener ‘‘gastos adicionales’’ por la ejecución de la obra.

‘Ellos tienen aspiraciones a unos números astronómicos, que nosotros definitivamente no hemos podido validar en lo absoluto’.

Las cifras no están relacionadas a los rubros de acero estructural, acero de refuerzo, diesel o cemento.

El ingeniero Quijano, en una entrevista televisiva el martes en la noche y ayer en Gamboa —en un acto para enaltecer el dragado clave de la navegación— desnudó las intenciones de GUPC.

‘Ahora mismo están tratando de forzarnos el brazo. . . este es un forcejeo mayor’.

Ante esa coyuntura, los remiten a un reclamo a través del proceso que contempla el contrato de 3 pasos: ir al oficial de contrataciones y poner el reclamo, luego a una junta de resolución de disputas y a un arbitraje en Miami. Esa postura, según Quijano, fue tomada por la administración general y la Junta Directiva.

‘Nos vamos a quedar en el contrato y vamos a defender cada real de los panameños ante cualquier contratista’.

Quijano refuerza su postura: ‘nosotros no les hemos pedido que hagan las esclusas más grandes, ni que las hagan más largas, ni que les añadan más muro’.

El administrador confía en que el consorcio termine el proyecto, incluso revisó que Sacyr Vallehermoso, la principal firma, subió 10. 5% en la bolsa de valores de España, mientras que Impregilo de Italia, 36%.

‘No son empresas que no tienen capacidad’.

Canal de Panamá ha invertido en ampliación más de 1,1 millardos

Esto es previo al referéndum de ampliación y todo lo que ha venido después, según la ACP, se ha invertido la cifra de 1,111 millones de Balboas en modernización, que no es otra cosa que obras anticipadas de la ampliación del Canal, que evidentemente no ha sido colocados en el flujo de caja del proyecto de ampliación. Cuál sería el costo entonces, la nuevas cifras? Cuánto del presupuesto anual es presupuesto de ampliación y no lo están contabilizando como tal? Quién financiará un nuevo puente en el Caribe? El Canal o el proyecto de ampliación? Tontos no somos.

Con el dinero que se ha derrochado del erario público en los últimos 10 ańos, Panamá debería tener las mejores escuelas, colegios y universidades de la región, pero claro, el pueblo no merece educación, merece pan y circo para seguir la danza de los millones entre empresas constructoras y afines. Este juego de millones que nunca llegará para el desarrollo real del país, lo han programado at infinitum, ya que ni han comenzado la ampliación y ya están hablando de una etapa post-ampliación.

Nunca debemos olvidar que el tener acceso a dinero per se no es desarrollo. Panamá tiene suficiente acceso a dinero, pero tiene demasiada corrupción y egoísmo de las clases dominantes que impide que este país despegue como nación con alto índice de desarrollo humano.

Burica Press

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CANAL DE PANAMÁ

Una década y $1, 111 millones invertidos

La suma invertida en la vía acuática actual representa el 23% del total de los aportes de la ACP al Estado en los últimos 10 años.

ESCLUSA . Una de las mejoras consistió en el nuevo sistema de rieles y tornamesa en Gatún, el cual optimiza la asistencia de las locomotoras a los buques. LA PRENSA/ Wilfredo Jordán1361576

Wilfredo Jordán S.
wjordan@prensa.com

En una década de administración panameña (1999-2009), la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha invertido mil 111 millones de dólares en un conjunto de proyectos que han permitido modernizar la vía y mejorar el servicio a los usuarios.

Entre las principales obras de inversión se destaca la profundización y ensanche del Corte Culebra a un costo de $413.5 millones; nuevas locomotoras, por $210.4 millones; compra de remolcadores, por $191.1 millones y el sistema de tornamesa y rieles, por $151.1 millones, entre otros.

Según la ACP, estas mejoras aumentaron la capacidad, seguridad, confiabilidad y eficiencia.

La suma invertida en el Canal actual durante esta década representa el 23% del total de los aportes de la ACP al Estado en el mismo periodo y que totalizaron 4 mil 753 millones de dólares.

Para el vicepresidente ejecutivo de Operaciones de la ACP, Manuel Benítez, “una porción importante de los ingresos se ha dedicado a modernización y el retorno de la inversión ha sido evidente”.

En la práctica, estas inversiones se han traducido en una reducción del tiempo en aguas del Canal o promedio que le toma a los barcos transitar el Canal, incluido el tiempo de espera, al pasar de 31.6 horas en 2008 a 23.1 horas en 2009.

Las mejoras representaron un ahorro de alrededor de 75 millones de dólares para los clientes de la vía en 2009 porque al mejorar el servicio requirieron una menor utilización de otros servicios que brinda el Canal, tales como la reservación de cupos para transitar.

Entre ingenuidades de unos y advertencias de otros sigue la ampliación

Advertencias sobre lo que sucede en el canal

Eduardo A. Esquivel R. ing.
consultor agroforestal

La Prensa, 1 de septiembre de 2009

Ya se han vertido muchos comentarios sobre la reciente “licitación” de la ampliación del Canal, llamada “el premio gordo de la ampliación”, por algunos medios. Leo con interés el artículo del Lic. Mora Rangel en la “Página del Lector”( La Prensa , 28/8/2009), donde expresa que “le asaltan nuevas preocupaciones” sobre esta adjudicación. Le diré que, desde el año pasado, cuando se supo que CUSA, la empresa de la familia Alemán, participaba en la licitación, a través de una empresa formada ad hoc para este negocio, llamada “Grupo Unidos por el Canal”, aposté a mis colegas que esta empresa sería la ganadora sin ninguna duda.

Por supuesto: ¡Nadie me aceptó la apuesta! Era la crónica anticipada de una licitación ganada. Hemos visto que la ACP se ha preocupado mucho, antes y después de la licitación, en “explicar” la transparencia de la licitación, en espacios pagados en los medios. La propia insistencia en esta “explicación” pública es sospechosa, ya que si todos e hizo con honestidad y transparencia no hay nada que explicar. Pero, humildemente creo que la transparencia de esta licitación no es más que un hábil truco de ilusionista de salón. Hay indicios alarmantes en este sentido. Uno de ellos, quizás el más importante del proceso, es la participación de las otras empresas rivales de Unidos por el Canal. Una vez, un empresario conocido mío, supo de una licitación pública importante.

Lo primero que hizo fue ponerse de acuerdo con el funcionario clave que manejaba el asunto para que se seleccionaran otras dos empresas específicas para la licitación final. Segundo, se puso de acuerdo con estas empresas rivales, para que participaran de “relleno” en la licitación, pero ofreciendo un precio ligeramente mayor. A cambio les dio una compensación monetaria importante. Veo con asombro que la ACP va a pagar, graciosamente, a las empresas que participaron de la licitación y perdieron, cerca de 15 millones de dólares. Si la ACP consideró que el proyecto presentado por estas empresas no le servía ¿Por qué les va a pagar por algo que no sirve? Otra cosa importante es, como dice el Lic. Mora Rangel.

“Licitar lo más bajo posible, para poder emparejar las cargas durante la ejecución del proyecto, sería ni más ni menos una vulgar estafa”. De hecho: ¿Para qué se hace la licitación si después vienen las famosas adendas? Es importante que el Estado panameño, y la ACP , exija que no se dará ninguna clase de adendas ni compensaciones aparte de la suma original pactada. Sobre las empresas miembros de “Unidos por el Canal”, bueno, tienen un currículo espeluznante: una debe 16 mil millones de dólares en España; otra, en Estados Unidos, licitó un proyecto por 5 mil millones y terminó costando 15 mil millones con las adendas. La otra nunca ha construido nada parecido. Recordemos que el Canal de Panamá no pertenece a la ACP , sino al Estado panameño. Y es el Estado panameño el aval de todos los financiamientos que se hagan, y todos nosotros seremos los que pagaremos si este proyecto se maneja mal.


Otra vez sobre el Canal…

Marcos A. Mora Rangel
economista

La Prensa, 28 de agosto de 2009

En dos ocasiones anteriores, por este mismo diario, me he referido al tema del Canal. De ambos escritos “Sigámosle la pista al Canal” y “Procuremos el consenso”, el último me mereció la llamada y felicitación de un distinguido miembro de la familia Fidanque. A raíz del artículo “ La ACP debe ser más precavida”, del Ing. Carlos Rangel ( La Prensa , 22/8/2009), me asaltan nuevas preocupaciones.

Si bien no me asustan las voces que hablan de conflictos de intereses, sí me pone a temblar las posibilidades de que este magno y necesario proyecto se convierta en el dolor de cabeza para las presentes y futuras generaciones de panameños. La situación financiera de las empresas líderes del consorcio ganador, aunado a las debilidades técnicas que han señalado algunos de los concursantes luego de concluidos los actos, debe poner al más osado de todos los mortales con la carne de gallina. Las aseveraciones del Ing.

Alemán, de que al primer semestre de este año Sacyr y Vallehermoso han reportado 600 millones de utilidad y han comenzado a saldar su deuda de 16 mil millones de dólares con la venta de activos, por el nivel de sus compromisos y el tipo de empresa, no me tranquilizan para nada. Recomiendo al Gobierno en general, y a la ACP , en particular, que este tema sea analizado y coordinado por un equipo interdisciplinario del más alto nivel que incluya entre otros a la SPIA , a los colegios de abogados y economistas, técnicos y especialistas jubilados del Canal, etc.

La ampliación del Canal es la obra de la cual dependerá el país para los próximos años y la responsabilidad por la situación que hoy se afronta no puede recaer en el sentimiento y en el olfato de un determinado funcionario. Los que sin ser ingenieros, por cierto tiempo hemos estado ligado a proyectos de esta disciplina, sabemos que operan como anteproyectos de ley, llevados al Legislativo. Sabemos cómo entran, pero no podemos asegurar cómo terminan, aparte de los consabidos “camarones”.

Es necesario que se sepa de antemano cuál sería el límite máximo al que se puede extender el contrato suscrito y por qué tipo de consideraciones. Hay un riesgo que debe ser asumido por la ACP y otro por el consorcio ganador. Licitar lo más bajo posible, para esperar emparejar las cargas durante la ejecución del proyecto, sería ni más ni menos una vulgar estafa. En Panamá tenemos ejemplos de este tipo. En el Proyecto de Laguna Alta se licitó la compra de un volumen dado de agua y en el proceso de suscripción del contrato se aumentó dicho volumen, con lo cual, por economía de escala, le disminuyó el costo de producción al ganador, afectando al resto de los participantes. Todos, absolutamente todos, debemos apoyar a que la ACP conduzca a buen puerto el proyecto de ampliación del Canal.

Fuente: Panamá Profundo

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Comienzan los ingenuos ciudadanos panameños como el señor Rangel a percatarse que pudiera haber hechos raros, sospechosos o mentiras en el proceso de licitaciones de las obras del Proyecto de Ampliación del Canal de Panamá.  Por su parte el ciudadano Esquivel parece estar más claro que el agua de tinaja.

Seguiremos viendo más bellezas. Eso no hay que dudarlo, sólo hay que esperarlo.

Véase además: Ampliación erosiona ingresos del Canal al fisco.

Burica Press