Declaran la Bahía de Panamá como Refugio de Vida Silvestre

Declaran la Bahía de Panamá como un Refugio de Vida Silvestre

BURICA PRESS- Medio Ambiente.

La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ha declarado de manera oficial la Bahía de Panamá como un área protegida bajo la categoría de conservación denominada Refugio de Vida Silvestre Bahía de Panamá. Ya el área consta previa a esta declaración de una categoría internacional de conservación denominada Sitio Ramsar de Importancia Internacional.

Esta declaratoria formal indica que el Humedal Bahía de Panamá se conocerá igualmente como “Humedal de Importancia Internacional Bahía de Panamá” o “Sitio Ramsar Bahía de Panamá” por sus reconocimientos internacionales.

De acuerdo a la Resolución de la Autoridad Nacional del Ambiente AG- 0072 -2009 y publicada en la Gaceta Oficial Digital No. 26221 del 11 de febrero de 2009, los límites del Área Protegida Humedal Bahía de Panamá comprende los ambientes terrestres, fluviales, lacustres, estuarinos y marino costeros de la porción de la costa de la Bahía de Panamá entre Costa del Este, en la Ciudad de Panamá, distrito de Panamá, hasta el estero de la comunidad de Chimán en el distrito de Chimán en la Provincia de Panamá, colinda al norte con parte de los corregimientos de Parque Lefevre, Juan Díaz, Tocumen, Pacora, Chepo, Santa Cruz de Chinina, Pásiga, Unión Santeña y Chimán, al este con parte del corregimiento de Chimán, al sur con el Océano Pacífico y al oeste con parte del corregimiento de Parque Lefevre; formando parte de los Distritos de Panamá, Chepo y Chimán, Provincia de Panamá.

Mapa del Refugio de Vida Silvestre Bahia de Panamá que inicia en Costa del Este hasta Chimán. Protege humedales de agua dulce, manglares y el sistema costero que sostiene millones de aves playeras migratorias y nativas

Mapa del Refugio de Vida Silvestre Bahía de Panamá que inicia en Costa del Este hasta Chimán. Protege humedales de agua dulce, manglares y el sistema costero que sostiene millones de aves playeras migratorias y nativas. Fuente: Gaceta Oficial

El área protegida tiene una extensión de ochenta y cinco mil seiscientos cincuenta y dos Hectáreas con cuarenta y cinco metros cuadrados (85,652 Ha. + 0,045m2) de las cuales treinta y nueve mil seiscientos noventa y uno hectáreas con quinientos setenta metros cuadrados (39,691 Ha. + 0,570m2 ) corresponden a la superficie terrestre, y cuarenta y cinco mil novecientos sesenta hectáreas con nueve mil cuatrocientos setenta y cuatro metros cuadrados (45,960 Ha. + 9,474m2 ) corresponden a la superficie marina de la Bahía de Panamá.

“La Autoridad Nacional del Ambiente ha oficializado un anhelo de muchas generaciones de científicos de la Universidad de Panamá y extranjeros, grupos ambientalistas como la Sociedad Audubon de Panamá, que desde hace muchos años han destacado la importancia biológica estratégica de este ecosistema complejo y la necesidad de proteger esta área para la conservación de un conjunto mixto de humedales de aguas dulces, aguas salobres y aguas saladas de este sector del país”. “Es único este sistema de humedales”, son las declaraciones el biólogo ecologista de la Universidad de Panamá, Ariel Rodríguez al ser consultado sobre esta nueva designación.  “La ANAM debió actuar en esta línea desde hace varios años y  se hubieran evitado daños mayores a este rico ecosistema que está en peligro por un conjunto de urbanizaciones, canalizaciones y rellenos que pretenden hacer en el área” advirtió el biólogo Rodríguez.

ANAM advirtió en dicha resolución que la zona de amortiguamiento del área protegida se regirá por las disposiciones establecidas para el Humedal Bahía de Panamá en la presente Resolución hasta tanto se determine el uso del suelo de dicha zona en el respectivo Plan de Manejo.

Indican además que el objetivo general del Área Protegida de Bahía de Panamá es la conservación y protección de los ecosistemas existentes en el área protegida, fomentando el uso racional de los recursos naturales a fin de mantener procesos evolutivos y ecológicos, el flujo genético y la diversidad de especies de flora y fauna silvestre, que son la base de los bienes y servicios que estos ecosistemas nos ofrecen para beneficio de las presentes y futuras generaciones.

Texto oficial de la Declaración del Sitio como Refugio de Vida Silvestre

Texto oficial de la Declaración del Sitio como Refugio de Vida Silvestre

Entre objetivos específicos de la nueva Área Protegida Humedal Bahía de Panamá, tenemos los siguientes:

1. Conservar y proteger los humedales existentes en el área para sostener su diversidad biológica, con especial interés en las aves playeras y acuáticas migratorias.

2. Conservar y proteger los bosques tropicales y las especies de fauna asociadas, existentes en el área para mantener la integridad y diversidad biológica del país.

3. Proteger el ecosistema de manglar y las especies de flora y fauna asociada a estos ecosistemas, como base de la economía pesquera de nuestro país, sin menoscabar la importancia de los demás bienes y servicios que estos nos ofrecen y que son reconocidos como de vital importancia para mantener la calidad de vida de todos los habitantes y la seguridad ambiental del país.

4. Promover el desarrollo socioeconómico y cultural de las comunidades relacionadas al área protegida fomentando prácticas de manejo racional de los recursos naturales renovables y las actividades de autogestión, con la finalidad de efectuar un aprovechamiento sostenible de los recursos forestales y marinos-pesqueros presentes en el área protegida.

5. Promover actividades científicas, investigativas, recreativas y/o educativas con énfasis en la conservación y protección de especies endémicas o en vías de extinción presentes en el área.

6. Promover la participación ciudadana de manera activa y transparente en la gestión del área protegida, con el fin de que reconozcan que esta área protegida contribuye al mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos que viven dentro y fuera de los límites de la misma.

La resolución también indica que las tierras, bosques y aguas que se encuentran dentro de los límites señalados en el artículo tercero como parte del patrimonio natural del país.

Advierte que las actividades que se realicen en el Humedal Bahía de Panamá deberán ser compatibles con la política de protección y conservación de los recursos naturales y culturales que se establece en la legislación vigente y en el Plan de Manejo del área protegida, y deben garantizar el mantenimiento de las características ecológicas de los ecosistemas de humedales del área.

Advierte además que las personas con títulos de propiedad y derechos posesorios, que se encuentren dentro de los límites señalados por la presente Resolución, deberán adoptar las disposiciones sobre uso de la tierra y otras medidas destinadas a proteger la vida silvestre, los suelos, el régimen hidrológico y demás funciones del humedal.

La resolución tiene un listado de prohibiciones de aquellas actividades incompatibles con los objetivos especificados en los artículos quinto y sexto, en especial, las siguientes:

1. La remoción, tala, desmonte, relleno, desecación, extracción y cualquier otra actividad que afecte el flujo hidrológico de los manglares.

2. El hostigamiento, recolección, captura, cacería, transporte y/o comercialización de especimenes de la fauna silvestre.

3. La introducción de especies exóticas dentro del Humedal Bahía de Panamá.

4. El depósito de desechos sólidos, orgánicos e inorgánicos, y de aguas residuales en cualquier parte del Humedal Bahía de Panamá, excepto en los lugares señalados para tal fin en el Plan de Manejo, previo tratamiento y manejo de los mismos, de conformidad con las normas establecidas por la Autoridad Nacional del Ambiente.

5. El vertimiento de sustancias que contaminan las aguas marinas y fluviales, tales como agroquímicos, hidrocarburos, aguas servidas (industriales, riego, agropecuarias y domésticas) y otras, sin el debido tratamiento de dichas sustancias.

6. La entrada de nuevos ocupantes a los terrenos que conforman el área protegida, sin la debida autorización de la ANAM, previo a un análisis de caso.

7. El establecimiento de actividades que atenten contra la integridad y el mantenimiento de las características ecológicas del ecosistema, así como sus bienes y servicios ambientales, y los fines de conservación y uso sostenible del Humedal Bahía de Panamá, salvo aquellas permitidas por el Plan de Manejo.

8. Toda infraestructura, obra o proyecto hasta tanto el Plan de Manejo respectivo establezca el uso del suelo del Humedal Bahía de Panamá, excepto aquellos que hayan sido aprobados con anterioridad a la promulgación de la presente Resolución, los cuales se regirán por el instrumento de gestión ambiental respectivo.

9. La roza y quema de rastrojos mayores de 5 años.

10. El desmonte (expansión de frontera agrícola), dentro del área protegida.

11. La pesca, salvo la pesca artesanal o de subsistencia debidamente autorizada por la Autoridad Nacional del Ambiente, en coordinación con la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y reglamentada por el Plan de Manejo.

Según la resolución la ANAM elaborará el Plan de Manejo del Humedal Bahía de Panamá en un plazo no mayor de dos años.

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VEA ADEMÁS

Panamá designa su cuarto sitio Ramsar

Desde el 20 de octubre de 2003, la Bahía de Panamá, en la provincia de Panamá fue declarada como Sitio Ramsar o Humedal de Importancia Internacional para el hemisferio occidental.

Panamá. 48,919 ha. 8°57’7’ N 79°1’8’’ S. Al este de Ciudad de Panamá sobre la costa del Océano Pacífico, el sitio comprende bajos intermareales de lodo divididos por varios estuarios, manglares, bosques inundables y ciénagas y lagunas de agua dulce. Es reconocido por ser un punto de parada importante para las aves playeras migratorias: durante una estación se han contado hasta 360,000 individuos, y se estima que entre 1 y 2 millones de aves se detienen allí durante la migración.

El sitio alberga el 8% de la población mundial del playero occidental Calidris mauri, con registros de más de 280,000 individuos; 20% de la del chorlo semipalmeado Charadrius semipalmatus; y más del 1% de las poblaciones biogeográficas del playero semipalmeado Calidris pusilla, playero de alas blancas Catoptrophorus semipalmatus, zarapito trinador Numenius phaeopus, agujeta gris Limnodromus griseus, y el chorlo gris Pluvialis squatarola. Se cuentan varias especies amenazadas en el lugar, incluyendo al hormiguero gigante Myrmecophaga tridactyla, el tapir centroamericano Tapirus bairdii, el cocodrilo americano Crocodylus acutus, la tortuga cayuma Caretta caretta y el “negrito” Annona spreguei, árbol endémico.

La pesca y la agricultura son las principales actividades humanas en el área, pero dada su proximidad a Ciudad de Panamá, las presiones del desarrollo urbano se han incrementado así como la contaminación por la descarga de aguas negras al mar. Diversas actividades investigativas con aves playeras se han realizado en el sitio, y éste fue recientemente declarado como Área Importante para la Conservación de las Aves o AICA.

La Sociedad Audubon de Panamá apoyó la preparación de la ficha técnica para la designación.

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Reconocen importancia estratégica de humedales San San Pond Sak y Bahía de Panamá

Misión Ramsar reconoce importancia estratégica de San San Pond Sak y Bahía de Panamá

Panamá, Burica Press (27 de noviembre de 2008). La especialista en humedales, Monserrat Carbonell de la misión científica de Ramsar en Panamá ha indicado que su objetivo en Panamá durante esta semana es la de evaluar a nivel macro e integral la sostenibilidad de los dos sitios Ramsar de Panamá que han sido identificados en peligro, donde observarán aspectos del manejo que requieren, con tal de dar especial atención y propuestas de acciones a la Secretaria Mundial de Sitios Ramsar. Los dos sitios Ramsar que están en la mira científica de esta misión son el Humedal de San San Pond Sak en Bocas del Toro y la parte alta de la Bahía de Panamá en el extremo este de la ciudad de Panamá.

La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ha indicado que desconoce los impactos al Humedal de San San Pond Sak por los proyectos hidroeléctricos propuestos y tampoco conoce el nivel de daño que están causando las urbanizaciones en los Manglares que son parte del Sitio Ramsar Bahía de Panamá.

La misión quiere ayudar a iniciar procesos que aseguren la conservación de los caracteres ecológicos de los sitios Ramsar amenazados de Panamá.

Humedal de San San Pond, alimentado por las aguas del Rio Changuinola en Bocas del Toro

Humedal de San San Pond Sak, alimentado por las aguas del Río Changuinola en Bocas del Toro, Panamá. Foto: A. Rodríguez

La única conclusión que tienen hasta el momento de la visita, antes de la conclusiones finales es que han determinado que efectivamente los dos humedales en cuestión son muy importantes a nivel hemisférico y del mundo. Las presiones que tienen estos sitios deben ser manejados con acciones de manejo que no pueden esperar y es prioritario involucrar o ampliar los actores sociales en el manejo de dichas áreas. La Autoridad no debe trabajar sola en el manejo de sitio y debe incluir a todas los actores aunque tengan diferencias de criterios, argumentó la bióloga Carbonell, experta líder en humedales de la Misión Ramsar.

La Bahía de Panamá desde el sector de Panamá Viejo hasta Bayano es considerada un sitio Ramsar fundamental como sitio de alimentación y descanso de millones de aves migratorias que arriban cada otoño al país en dirección a Suramérica. El fangal de las costas alimentado por la materia orgánica que proveen los manglares del sector es la base fundamental de la pirámide ecológica que permite albergar tan numerosa cantidad de aves migratorias cada año. Este sitio Ramsar está amenazado por rellenos y urbanizaciones que están destruyendo manglares y están produciendo cambios en el régimen de agua dulce de los humedales de tierra firme que se entrelazan con el manglar de la zona.

San San Pond Sak, localizado en la desembocadura del Río Changuinola en Bocas del Toro también está amenazado desde diferentes frentes, ya sea por la contaminación por plaguicidas, mal manejo y administración del área y por los planes de construcción de varias hidroeléctricas en la cuenca de este río, que según los ecologistas estas infraestructuras cambiarían el régimen hídrico o el balance requerido necesario para no afectar la integridad ecológica del sitio.

Convención Ramsar manifiesta inquietud por San San Pond Sak y Bahía de Panamá

Convención Ramsar manifiesta inquietud

Montserrat Carbonell (izq.) y María Rivera. LA PRENSA/ Eric Bartista

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Las voces de advertencia por los manglares de Juan Díaz no acaban. Representantes de la Convención Ramsar estuvieron en Panamá para analizar ese ecosistema, que ha sido declarado como sitio Ramsar por su importancia ecológica para las aves migratorias.

María Rivera, consejera principal para América de la Convención Ramsar, con sede en Suiza, y Montserrat Carbonell, consultora de la convención, visitaron y sobrevolaron los humedales y manglares de la bahía de Panamá para analizar sus condiciones.

También visitaron los humedales de San San Pond Sak, en la provincia de Bocas del Toro, otro de los sitios Ramsar en el país –a estos se suman Punta Patiño, en Darién, y el golfo de Montijo, en Veraguas–.

Por los dos humedales visitados manifestaron preocupación, debido a la expansión del desarrollo urbano.

Es urgente que las autoridades asuman medidas de conservación, dijo Carbonell. En el caso de los humedales y manglares de Juan Díaz, añadió, es evidente la expansión de la ciudad capital, que seguirá ejerciendo presión sobre la zona.

Para Carbonell, las autoridades tienen que hacer los esfuerzos para conservar estos ecosistemas.

Rivera explicó que el objetivo de la visita al país es recopilar la mayor cantidad de información para hacer un análisis más profundo sobre las condiciones ecológicas de los sitios y emitir sus recomendaciones.

Ayer se hizo un foro sobre el tema, en el que participaron grupos ambientales y entidades del Gobierno.

Aleida Zalazar, directora de Áreas Protegidas de la Autoridad Nacional del Ambiente, dijo que en el caso de los manglares de Juan Díaz se adelanta un proyecto para declarar el sitio como área protegida, que abarcará casi toda la zona costera de la bahía de Panamá.

Siguen construyendo colosos espantosos en la ciudad de Panamá

CONTRASTES LAMENTABLES.

¡No a la piña!

Betty Brannan Jaén
laprensadc@aol.com

ANTIBES, Francia. –Cada viaje a Europa es una lección –para mí, cada vez más dolorosa– de cómo hay culturas que valoran y protegen su historia en todas sus manifestaciones, incluyendo la arquitectónica y la paisajista.

Para ejemplo, un botón: El fin de semana pasado, fuimos a una boda en los Alpes franceses en que la recepción se celebró en un espléndido edificio de piedra del siglo 11, al borde del lago más grande de Francia. Los novios llegaron en bote a la recepción, que aprovechó al máximo el bello paisaje; los invitados, champaña en mano, paseaban en bote por el lago durante la hora del coctel.

La ciudad de Panamá en la década de 1970, nótese que la Baha estaba libre de espantosos rascacielos que hoy tapan la vista de la Baha.  Qué estupidez el dejar que destruyeran la Baha de Panamá!

La ciudad de Panamá en la década de 1970, nótese que la Bahía estaba libre de espantosos rascacielos que hoy tapan la vista del mar de todos. Qué estupidez el dejar que destruyeran la Bahía de Panamá! Foto: Pirineus en http://www.skyscrapercity.com.

En Panamá, por contraste, una de mis angustias es que vivimos “a espaldas del mar” (frase de mi colega, Lina Vega, si mal no recuerdo). A mis 60 años, jamás en Panamá he asistido a una boda al borde del mar que de veras celebre esa privilegiada vista. A diferencia de miles de otras ciudades con bahía, Panamá es la única que conozco que no hace gala de gozar su mar, con una abundancia de restaurantes flotantes o sobre el agua, taxis acuáticos, y mini cruceros de todo tipo. Solo hay que ver cómo convertimos nuestra bahía en cloaca para comprender lo poco que nos importa con nuestro mar.

Aquí en el sur de Francia, por contraste, cada pueblito es un homenaje a la belleza del mar Mediterráneo y al legado histórico del lugar. Estoy escribiendo esta columna en una casa que no me ha confesado su edad, pero yo le calculo unos 300 años, como mínimo. Todo en el pueblo mira hacia el mar, sin un solo rascacielos o balcón cerrado en vidrio negro. Habrá cientos de miles de turistas y extranjeros deseosos de comprar una vivienda aquí, pero a nadie se le ha ocurrido derribar todas las casitas viejas del pueblo para llenarlo de torres de alta densidad. Esas torres existen en la Costa del Sol, en España, y a los franceses les parece deplorable.

Qué triste el contraste con Panamá. El Casco Viejo parece estar a salvo, pero Bella Vista está a punto de desaparecer. Como escribí hace dos domingos, no solamente han destruido el 90% de Bella Vista al reemplazar bellas residencias con espantosas torres, sino que ahora pretenden utilizar la “valorización” de la cinta costera para sacar a la fuerza a los pocos que insisten en quedarse en sus casas. (Mi familia, admito, está en esa situación). Esta es una medida anti ciudadana y sin transparencia con la que pretenden poner una pistola a la cabeza de los propietarios en Bella Vista que no quieren vender. No es suficiente que el 90% del barrio sea una asfixiante jungla de cemento; quieren que sea el 100%.

Después de esa columna, el correo que recibí de los lectores fue casi unánime en respaldo a mi punto de vista, y los lectores me plantearon dos tesis como posible explicación de lo que está motivando al Gobierno (además de simple avaricia y sospechas de corrupción). Una tesis es que el Ministerio de Obras Públicas, dirigido, como sabemos, por personas de escasa altura, ha decidido que “se ve feo” tener a residencias unifamiliares al lado de los rascacielos. La pobreza de ese criterio estético me deja sin aliento.

Pero la otra tesis que me mencionaron los lectores es aún más preocupante, porque lo que se me planteó es que el gobierno de Martin Torrijos le ha puesto la puntería a Bella Vista como castigo por haber sido “cuna de civilistas”. ¿Qué les parece eso? Si así son las cosas, estoy tentada a proponer en mi casa que pongamos un bandera de “¡No a la piña!” en el balcón. Contra los batalloneros, más vale morir peleando (let’s go down fighting, como dicen los norteamericanos).

Por otro lado, un lector me escribió que la valorización para la cinta costera –aunque ciertamente excesiva– está perfectamente dentro de lo autorizado por ley y no debiera sorprenderme porque el ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, había declarado desde el año pasado que así se pagaría “una parte” de la obra. “Búsquelo en La Prensa”, señaló el lector. Bueno, lo busqué y no lo encontré, pero es posible que mi búsqueda no haya sido completa porque acá tengo una conexión lenta. Si alguien lo encuentra, agradeceré que me avisen, aunque me reservo el derecho de impugnar la honestidad de esas declaraciones cuando veamos exactamente qué se le dijo a la ciudadanía.

La autora es corresponsal de ‘La Prensa’

Cinta Costera más gris que verde!

Las siguientes imágenes corresponden a bosquejos de la Cinta Costera enviadas a este medio para su uso como fuente gráfica de información sobre este proyecto.

Lo interesante en estas fotos es que el verde parece más imaginario que real, tal y como se planteó originalmente el proyecto.

Se ve que serán áreas verdes con fuerte contaminación por ruido y emisiones de los miles de autos que utilizarán dichas vías.  Igualmente se nota que puede ser un lugar inseguro para descansar plácidamente sobre las pocas áreas verdes que resulten finalmente.

Se ve como un simple proyecto vial con la servidumbre verde de complemento.

Ojalá este proyecto no resulte siendo un fiasco más para los panameños y un negociado de los promotores del proyecto, incluyendo el excelentísimo Señor Presidente, que tiene fuertes y sospechosos vínculos con los constructores y contratistas de esta obra que paga el pueblo panameño.

Amanecerá y veremos.

Burica Press

Más información oficial de este proyecto en: www.cintacostera.com.pa

Árboles de la cinta costera

Árboles y palmeras de la Cinta Costera

Eduardo Esquivel Ríos
Ingeniero Consultor

Dice el Confabulario del Panamá América (19/4/2008), que un artículo mío sobre este proyecto desató una polémica radial entre Mario Velásquez y un tal “Clave Cutarra”, que supongo que es el Lic. Colamarco que funge como titular del MOP. Al parecer, la polémica se centró en que en un artículo mió se planteó que en las áreas de relleno marino no se podían plantar árboles de 5 metros de altura porque el nivel freático marino está a menos de tres metros de profundidad, y la salinidad mataría los árboles en pocos días. Por esto reclamo el derecho a réplica. La suposición del ministro Colamarco, que apoya el Confabulario, es que esto no es cierto, ya que en la Avenida Balboa, y en el Club de Yates, que también es relleno, hay palmeras y árboles de más de cinco metros de altura, como ficus, pinos, almendros, mangos, etc.

Aclaro, primero, que los árboles y las palmeras de esa avenida no fueron plantados de 5 metros de altura. Se plantaron plantones de 1 metro de altura, y crecieron poco a poco, adaptándose a las condiciones de salinidad con los años. No es igual sacar un árbol de 5 metros de un área no salina y transplantarlo en un agujero con agua salada, como pretende el MOP.

Segundo, pocos saben que en la Avenida Balboa se han plantado muchas especies de árboles y palmeras, y muchas han muerto por la salinidad. Sólo quedan aquellas con características halófilas, o sea, resistentes a la salinidad como ficus, almendros, mimosups, flamboyan, parkinsonia, sterculia, eucaliptus y varias especies de palmeras, cuyo sistema radicular es superficial y  resistentes a la salinidad. El “pino” que mencionan no es tal, sino el “ciprés australiano”, casuarina, que es muy resistente a la salinidad. En otros países se utiliza para estabilizar dunas en las playas.

Muchos no recuerdan que, en el relleno frente a ATLAPA, el General Torrijos ordenó plantar guayacanes. Y todos los arbolitos plantados morían a las pocas semanas por la salinidad. Después de muchos intentos, sólo quedaron ciertos árboles, palmeras y otras especies halófilas.

En cuanto a un anuncio publicitario pagado que dice que la “Cinta Costera” será el “Pulmón de la Ciudad ”, señalo que esto es un disparate propio de la ignorancia en el tema. Sólo en el Parque Metropolitano hay mil veces más área verde. Ni siquiera superaría al Parque Omar en ese aspecto. No podría entablar un debate técnico con el Lic. Colamarco, ya que la ética profesional me lo impediría, pues él no es profesional en el asunto, aunque por razones que sólo suceden en Panamá, es el responsable del proyecto.

Lo de los árboles y las palmeras de la Cinta Costera es un aspecto de menor importancia comparado con otros en ese proyecto, como consta en decenas de artículos de profesionales distinguidos. Pero, esta polémica es de fácil solución, ya que en pocos años veremos quién tiene la razón.

Desafortunadamente, el Lic. Colamarco y sus colaboradores, ni la empresa Odebrecht estarán disponibles en responsabilidad para cuando empiecen los problemas, como siempre sucede en Panamá.

Fuente: Panamá Profundo, 25.4.2008

Cinta Costera: Oxígeno o Cemento

“Propuesta de cinta costera es una adefesio”

El “paisajismo” propuesto para la cinta costera es un adefesio. En vez de ofrecernos las tan prometidas áreas verdes –aquel parque que permite el disfrute del entorno marino y mitiga el caos vehicular– nos presenta más pavimento y quioscos de pésimo diseño, a lo que habrá que adicionarle los hangares que terminará construyendo el club privado sobre el relleno que nuestros impuestos costearán.

La ciudad clama por menos concreto, más follaje, y buen gusto. La calzada de Amador nos brinda un ejemplo de lo que, precisamente, no debe ser la cinta costera: un área despejada, espectacular por su sencillez, convertida en una interminable congestión de construcciones de pobre arquitectura y mal gusto.

Cuando se cuenta con la majestad de la bahía, no se necesitan quioscos ni fuentes, y mucho menos las mediocridades que proponen. Ahorrémonos las cursilerías y dejemos que sea la naturaleza la que nos cautive, aceptando la recomendación del modernismo, tan apropiada aquí: “Menos es mejor”.

Opinion de La Prensa, 11 de abril de 2008

PLANOS. MOP DESVELA EL DISEÑO PAISAJISTA DE LA OBRA.

Cinta costera con poco espacio verde

Solo el 23% del ‘área verde’ tendrá jardines. Hasta el monumento a Balboa estará rodeado de cemento.

Alianza Pro Ciudad, artífice de la idea, proponía más áreas verdes, y la exclusión del Club de Yates y Pesca.

Mónica Palm
Unidad de Investigación

mpalm@prensa.com

Mucho pavimento y poco espacio verde. Ese es el reclamo de los grupos ambientalistas, luego de conocer el diseño paisajista del proyecto de la cinta costera y nueva vialidad.

El Ministerio de Obras Públicas prometió que el proyecto sería un gran parque público. Ahora se sabe que solo el 23% del espacio denominado como “área verde”, tendrá jardines.

“Hay una plaza de cemento frente a la estatua de Balboa, en lugar de mantener el concepto que tiene, que es estar rodeado de jardín”, indicó Lina Vega, asesora del Centro de Incidencia Ambiental.

El proyecto original nació en la Alianza Pro Ciudad. “En aquel momento, el concepto no incluía al Club de Yates y Pesca ni los estacionamientos del hotel Miramar”, señaló Jorge Riba, arquitecto de la Alianza.

De las 35 hectáreas de relleno, 21 serán áreas verdes y parques, “mucho menos de lo que proponía la Alianza”, dijo.

PARQUE PÚBLICO. Norberto ODEBRECTH PRESENTÓ EL DISEÑO PAISAJÍSTICO DEL PROYECTO.

‘No hay tal cinta costera’

Los urbanistas aseguran que el diseño de la obra dista mucho de la idea original.

Hay plazas, una fuente, mesas para ‘picnic’ y quios-cos; los jardines cubren solo el 23% de las ‘áreas verdes’.

1 | PAVIMENTO “Una autopista con islotes arborizados”. Así define Raisa Banfield la cinta costera, a la vista de los diseños presentados la semana pasada. El proyecto lo construye la brasileña Norberto Odebrecht; debe estar listo en junio de 2009.
2 | MONUMENTO La estatua a Balboa será reconstruida “pieza por pieza” e instalada en una plaza, junto a una fuente dedicada a la india Anayansi. “¿Por qué una fuente frente al mar?”, se pregunta Lina Vega, del Centro de Incidencia Ambiental.
3 | ‘DESPROPÓSITO’ Las proyecciones sobre el mar que aparecen limpias (de color chocolate en la imagen), corresponden al lugar que se deberá rellenar para construir todos los hangares para beneficio de los socios del Club de Yates y Pesca.

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) prometió que la cinta costera sería “un solaz de áreas verdes”. Pero el hasta hace poco desconocido diseño de la obra muestra que las “áreas…” no son tan verdes: apenas el 23% de éstas, estará cubierta de jardines. El porcentaje restante, en lugar de guayacanes, acacias y robles, tendrá quioscos para comercios “de baja intensidad”, mesas para picnic, baños públicos, plazas pavimentadas y una gran fuente en homenaje a la india Anayansi.

“Ahora que se ha conocido el detalle del proyecto, es evidente que el gobierno nos ha tomado el pelo a los ciudadanos”, opinó Lina Vega Abad, directora de asuntos legales e informativos del Centro de Incidencia Ambiental (Ciam).

“No hay tal cinta costera. Se trata de un cuestionable proyecto vial con unos ridículamente pequeños islotes verdes, con mucho cemento alrededor y una gran cantidad de elementos absurdos, como fuentes frente al mar. A eso quedó reducido el gran espacio público verde que fue siempre la intención del proyecto. Este gobierno lo ha transformado en otra cosa”, recalcó.

A la crítica se suma la voz de Raisa Banfield, arquitecta de la Alianza Pro Ciudad.

“Nuestro proyecto era un parque con una avenida, no una autopista con islotes arborizados”, acotó. O, como lo define otro arquitecto de la Alianza, Álvaro Uribe, la cinta costera quedó como “un parque con una arteria de tránsito abierta”.

Coincidentalmente, en Alianza Pro Ciudad militan los dos arquitectos paisajistas contratados por la constructora brasileña Norberto Odebrecht, contratista de la obra.

“El hecho de que el gobierno haya dado prioridad al tema de la vía rápida, ha diezmado enormemente el tema del parque urbano”, dijo Banfield.

La indignación de los defensores del parque urbano surgió luego de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) desvelara, con bombos y platillos, el diseño paisajístico de la cinta costera, en un acto celebrado en la Presidencia de la República, hace una semana.

Sueño o pesadilla

El titular del MOP, Benjamín Colamarco, recordó que de la cinta costera se viene hablando desde la década de 1980. De hecho, la propia Avenida Balboa es un área rellenada desde 1954.

“Mucha teoría, muchos estudios, mucho diseño, muchas promesas… Y ninguna realidad. Nosotros estamos transformando esos sueños en realidades palpables”, indicó el ministro.

De los 189.1 millones de dólares que cobrará la brasileña Norberto Odebrecht por diseñar, construir y financiar la obra, 3.4 millones de dólares serán destinados al área de parques y paisajismo. El acceso del público a las áreas verdes será a través de seis puentes peatonales, que costarán casi 1.4 millón de dólares.

El diseño del paisajismo es obra de los arquitectos Boris Aguilar y Alberto Arosemena. Ambos provienen de las filas de Alianza Pro Ciudad. “Después de la construcción del Canal de Panamá, este es uno de los proyectos más importantes”, apuntó Aguilar.

Aguilar y Arosemena intentan convencer de las bondades anticongestionantes y recreativas del nuevo diseño: que si se plantarán más de 50 variedades de árboles, que la vegetación será tropical nativa, que la estatua de Balboa se va a reconstruir exactamente igual, “pieza por pieza”… Pero, como dijo Colamarco, “una imagen vale mil palabras”. Y lo que está en las imágenes preparadas por los arquitectos paisajistas, no es del agrado de los que creyeron que el proyecto sería un pulmón verde de la ciudad.

Está el tema de las mesas para picnic. Lina Vega, del Ciam, dijo que es un peligro que la gente se siente a comer al lado de los vehículos que transitarán, a toda velocidad, por los tramos viales libres de semáforos.

También consideró “absurdo” instalar una fuente, “cuando tenemos el mar a la vista”. La fuente en honor a la india Anayansi estará ubicada, precisamente, en una saliente hacia el mar, acompañando al monumento a Vasco Núñez de Balboa.

Igualmente, preocupa que el libre tránsito por las veredas y ciclovías se interrumpe en dos puntos: el hotel Miramar Intercontinental y el Club de Yates y Pesca. Los pliegos de cargos especifican la construcción de accesos particulares a estos dos puntos. Según Álvaro Uribe, “esto es un despropósito”.

“Hay que redefinir la relación con el club. Se queda o no se queda, y bajo qué condiciones”, apuntó Uribe.

Según una ley de 1959, la finca que ocupa el club –que fue un regalo de la Asamblea– deberá ser revertida a la Nación, si en la bahía se desarrolla un proyecto “de interés nacional”. Pero en el MOP, en lugar de aplicar la ley, reservarán tres de las 35 hectáreas del relleno que hará Odebrecht para uso exclusivo de los socios del Yates y Pesca, a cambio de las tierras que hoy ocupan.

Los “módulos” son otra historia. Según el pliego de cargos, serán cinco, ubicados en las inmediaciones de los pasos peatonales. Cada módulo tendrá baños sanitarios, teléfonos públicos, fuentes de agua… y facilidades para que operen comercios “de baja intensidad”. De hecho, el MOP prevé dos quioscos por cada módulo.

Además, Norberto Odebrecht deberá construir una oficina de al menos 150 metros cuadrados, destinada a la administración y mantenimiento de la cinta.

Los arquitectos paisajistas también han dejado espacios para que, a futuro, se construya un anfiteatro para mil personas, y otra fuente, esta vez “de agua interactiva”.

Se intentó entrevistar a los arquitectos paisajistas de Norberto Odebrecht, pero no atendieron el requerimiento de este diario.

Colamarco debe dar explicaciones

El jueves 17 de abril, el ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, tiene una cita en la Comisión de Obras Públicas de la Asamblea. El tema: el relleno de tres hectáreas que Norberto Odebrecht construirá para uso exclusivo del Club de Yates y Pesca.

Norberto Odebrecht calculó que construir el relleno del club le costará 9.8 millones de dólares.

Esto es parte de un acuerdo del MOP con el club, que, a cambio del relleno, cederá una finca de 8 mil 88 metros cuadrados.

La comparecencia de Colamarco la solicitó el jefe de la bancada panameñista José Blandón, para que explique por qué se llegó a este acuerdo y no se cumple con la Ley 3 de 1959, que señala que el Estado puede hacer uso de las tierras del club, en aras del relleno de la bahía.

La Comisión legislativa de Obras Públicas la preside Geovany Castillo (PRD) y la completan Susana de Torrijos, Eloy Zúñiga y Antonino Rodríguez, del PRD; Arturo Araúz, de Unión Patriótica; Marcelino Mudarra, de Molirena, y Osmán Gómez, del Panameñista.

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