Nasos impactados por hidroeléctrica de EPM

La fiebre de Bonyik

Los nasos, divididos ante hidroeléctrica

La ausencia del Estado en este conflicto es evidente. La presencia policial es pagada por la empresa.

AMBIENTE. La maquinaria pesada trabaja rápido en un puente sobre el río Teribe, a la altura de El Silencio.
ESPECIAL PARA LA PRENSA/Paco Gómez Nadal

PACO GÓMEZ NADAL
CHANGUINOLA, BOCAS DEL TORO.

paco@prensa.com

Un sonido constante ha roto la paz en los potreros de Esteban Durán. El martilleo contra la pared de roca con la que limita su terreno repica el doble en el silencio de este paraje solo antes roto por el natural rumor del cauce del río Teribe, el espacio tradicional de vida de los indígenas nasos, etnia a la que pertenece Esteban.

“Yo he hablado con todos los que vienen ahí, me he parado con mi familia como un hombre… pero esa gente no escucha”. Esteban habla a la sombra, al pie del río que en la última crecida le dio un buen bocado a sus tierras.

“Esa gente” a la que se refiere es la responsable del proyecto hidroeléctrico Bonyic (Hidroeléctrica del Teribe S.A., detrás de la cual está Empresas Públicas de Medellín –EPM-, ha reinventado la grafía naso que se refiere al Bonyik). Al menos, lo que es seguro, es que a “esa gente” no les gusta hablar con periodistas que preguntan sobre el conflicto que mantiene EPM con parte de la comunidad de Bonyik.

“Deje su número y yo lo llamo si tenemos respuesta”, contesta turbado, incómodo, el ingeniero Roberto Pérez, coordinador de Gestión Ambiental y Social de la empresa, al que remiten las preguntas los empleados de acento ‘paisa’ que laboran en Changuinola. Nunca devolvió la llamada.

El proyecto aún no tiene la concesión de la Autoridad Nacional del Ambiente sobre la zona del bosque protector Palo Seco donde se pretende construir la represa, aunque en el sitio web de la empresa se asegura que empezará operaciones a mediados de 2010. Sí tiene todas las bendiciones para avanzar en la carretera de acceso a ese lugar. La maquinaria pesada trabaja rápido en un puente sobre el río Teribe a la altura de El Silencio, junto a Changuinola, y en los rellenos y cortes de montaña para trazar la vía. Al lado de estas máquinas la voluntad de los Durán parece mínima.

“Ellos creen que aquí solo hay indios pendejos”, insiste el molesto Esteban antes de que su hermano Teodolo critique a los miembros de la comunidad que colaboran con el proyecto: “Vender la tierra es como vender a la madre”.

El proyecto hidroeléctrico ha profundizado las divisiones entre los nasos, unas 4 mil personas que distribuyen sus afectos entre el destituido rey Tito Santana (aún reconocido por el Gobierno y en estrecha colaboración con EPM) y el rey Valentín Santana, contrario a los proyectos que afecten el territorio de 112 mil hectáreas que reclaman los naso para su comarca.

“Estamos enfermos de esta gente”, concluye Quito Torres, otro vecino molesto con la propia división, con el enfrentamiento que le parece provocado. Roberto Zirauqui, sacerdote español con unos 30 años en la zona, habla cansado y sudoroso de un conflicto al que no le ve fácil solución.

“Aquí toca que los naso resuelvan sus diferencias primero, porque eso está jugando a favor de la empresa que desde que compró el proyecto no ha tenido en cuenta el conflicto social”.

Valentín Pineda, administrador regional de la Autoridad Nacional del Ambiente en Bocas del Toro, considera este proyecto de hidroeléctrica como “conflictivo” y deja entrever que será difícil que este gobierno asuma un problema más dando la concesión sobre Palo Seco a EPM durante los pocos meses que le quedan a esta administración.

La ausencia del Estado en este conflicto es evidente. La presencia policial es pagada por la empresa y las instituciones aparecen cuando los choques se vuelven violentos. El propio Martín Torrijos, presidente de la República, alcanzó a reunirse con los afectados, y uno de sus funcionarios más cercanos, Darisnel Espino, llegó hasta estas tierras. “Nada ha pasado, trabajan a favor de la empresa. Pero esos engaños los hicieron con nuestros antepasados. Ahora entendemos el idioma y sabemos defendernos”, asegura.

Sentado en la casa de cultura naso de San San Drui, el rey Valentín Santana también se queja del Gobierno central y de la situación de su gente: “Nos están dejando como sardinas empacadas en lata, sin terrenos y sin opciones. Ni nos respeta el Gobierno ni nos respeta la empresa Bonyik”.

Santana habla todavía preocupado por la reciente visita de la Policía y de la corregidora que llegaron hasta San San Drui a avisarles oralmente de un pronto desalojo de estas tierras que reclama la insaciable Ganadera Bocas. La tensión entre los nasos es evidente y los problemas en Bonyik o acá mismo son posibles detonadores de conflictos mayores.

“He tomado demasiada sopa de frijol para aguantar estos atropellos, si las empresas tienen su fiebre yo tengo mi pastilla”, anuncia con fuerza, pero sin gritar un miembro de la comunidad mientras echa mano a una ficticia pistola.

En la loma donde avanza la carretera de la hidroeléctrica el tono de los vecinos no es más suave. Esteban Durán, visiblemente molesto, se despide: “Van a ver muerto a este perro… pero en este mismo terreno”.

Nasos denuncian más agresiones por el Estado y EPM

Al despacho de prensa de Burica Press ha llegado una carta inédita enviado por el Pueblo Naso agredido al Defensor del Pueblo en relación al serio conflicto de tierras indígenas, áreas protegidas versus proyectos de inversión hidroeléctrica en un sector conocido como Quebrada Bonyic.

Burica Press reproduce íntegramente la carta que los Nasos enviaron al Defensor del Pueblo para ponerlo al tanto del acoso cotidiano al que están siendo sometidos y la ausencia de un Estado de Derecho real para con ellos ante los embates de las Empresas Públicas de Medellín que desean a la fuerza ingresar a territorio Naso para imponer el Proyecto Hidroeléctrico Bonyic:

COMUNIDAD DE SIEYLLIK

TERRITORIO NASO

PROVINCIA DE BOCAS DEL TORO

REPUBLICA DE PANAMA

Martes15 de abril de 2008

Licenciado

Ricardo Raúl Vargas

Defensor Del Pueblo

Ciudad de Panama.

E S D

Respetado Licdo. Vargas:

Le extendemos un saludo departe del pueblo Naso.

El pueblo Naso ante la grave situación que vive frente a las fragrantes violaciones que se vienen cometiendo con las intervenciones de la policía nacional en nuestro Territorio, indígena Naso, debido a que el pueblo esta en pie de lucha y dispuesto a defender sus derechos que legalmente le corresponde ya que nos oponemos a la toma y destrucción de nuestros recursos naturales que es nuestro legado y que defenderemos de ser necesario con nuestras vidas, ya que es nuestro derecho a nuestro territorio indígena ancestral, que por ley nos corresponde y por tanto rechazamos y repudiamos la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Bonyik que tanto daño nos ha causado aún sin poner una piedra en el proyecto.

Este fin de semana (sábado 12/ marzo/ 2008) nuevamente fueron amenazados, intimidados y hostigados nuestros compañeros Nasos que se encuentran en el sitio que hemos llamado nuestra trinchera.

Esto por parte de los empresarios inescrupulosos y de sus empleados que violando las leyes y los derechos territoriales de los pueblos indígenas, pretenden continuar con sus tractores y demás maquinarias de trabajo pasando por la comunidad de Bonyik violando también de esta manera, las leyes ambientales de nuestro país ya que esta empresa no cuenta con el permiso de concesión de administración de Palo Seco, ni con el permiso para extraer material pétreo para los trabajos de construcción de una carretera.

Sin embargo, esta empresa, ya ha extraído una considerable cantidad de material, pétreo de las orillas del río Teribe en la comunidad de El Silencio acción esta que es totalmente ilegal y tiene que ser castigada por las leyes ambientales vigentes en nuestra República de Panamá.

Nosotros el pueblo Naso, iniciamos una protesta sin incurrir a situaciones extremas en reclamo a nuestros derecho plasmado en la resolución número siete (7) emitida el 21 de octubre de 2007 y avalada por la Asamblea del Pueblo Naso. Este documento también fue remitido a las diferentes instancias del Gobierno panameño.

Ante esta realidad le estamos haciendo llegar a su despacho de manera formal y urgente nuestra petición en donde le solicitamos poder contar con todo el apoyo de esta instancia ya que confiamos en que el Defensor Del Pueblo, en su visita a nuestro territorio se comprometió continuar con un proceso sin afectar a los derechos del pueblo indígena Naso.

Hoy martes 15 de abril de 2008, nuevamente la empresa acompañado de personas indeseables y agresivas que están siendo utilizados por esta empresa han llegado hasta donde se encuentran nuestros compañeros Nasos y arremetieron con piedras, hiriendo a uno de los muchachos nuestros que custodian la trinchera (el joven Clemente Martínez) de la comunidad de Bonyik.

Estas personas estaban siendo acompañados por uniformados de la policía nacional quienes ensañados con nuestros compañeros Nasos realizaron varios disparos al aire amenazando a los nuestros. En este momento aún continúan las amenazas de agresión por parte de estos empresarios inescrupulosos y de la policía nacional que implementan el nuevo modelo de “desarrollo sostenible” para nuestras comunidades indígenas. En el área hay presencia policial permanente.

Entendemos que esta instancia esta en la obligación de ofrecer asistencia legal a temas y situaciones de esta naturaleza por lo que le agradecemos su pronto pronunciamiento sobre este importante tema sobre las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas como también sobre la violación a las legislaciones ambientales vigentes en nuestra República.

Sin otro particular y a la espera de una pronta y positiva respuesta se despide de usted

Atentamente,

ORIGINAL FIRMADA

Eliseo Vargas Jr.

Oficial de programaciones

Fundación Naso

Changuinola

Bocas del Toro

Republica de Panamá

Tel: (+507) 6568-9543

Mail: thenatureboy507@yahoo.com

Nasos no quieren intrusos hidros disfrazados de Santa Claus

Indígenas emberracados


Horacio Trottman

BOCAS DEL TORO. Indígenas de la comunidad de Bonyick que se oponen a la ejecución del Proyecto Hidroeléctrico Bonyick impulsado por la empresa Pública de Medellín, supuestamente privaron de su libertad y amenazaron de muerte a dos ingenieros y una fotógrafa de la empresa en mención.
Según el denunciante Girnaldo Salinas, los dos ingenieros Jorge Colon, José Makcre y la fotógrafa de la empresa Pública de Medellín, se desplazaron a la comunidad de Bonyick en el corregimiento del Teribe, distrito de Changuinola, a realizar una fiesta y entrega de regalos a los niños de la comunidad en mención, pero sin pensar que un grupo de indígenas opuestos al proyecto, se presentarían armados con machetes en manos, vociferaban que los ejecutivos en mención no saldrían de la comunidad, por lo que hicieron un  llamado de auxilio.
Los retenidos, al verse acorralados por los aguerridos opositores al proyecto y quienes amenazaban sus vidas, llamaron a la Policía Nacional (PN). De inmediato, un contingente de la unidad antidisturbios de la Policía se desplazó al lugar en compañía del corregidor Alberto de Engelo quien logró calmar los ánimos.