¿Quiénes están realmente luchando para disminuir el avance del cambio climático?

El cambio climático como marco para la unificación de las luchas

Para los pueblos que luchan por sus derechos en las zonas de bosque, el cambio climático parece algo muy alejado de sus preocupaciones inmediatas. Sin embargo, aun sin saberlo, esos pueblos figuran entre los protagonistas principales y más comprometidos en la protección del clima de la Tierra.

Por ejemplo, los que se oponen a las operaciones madereras industriales en sus territorios quizás piensen que están luchando sólo por sus derechos y medios de vida. Y de eso se trata, por supuesto. Pero al detener las actividades madereras, también están evitando la emisión de grandes cantidades de dióxido de carbono – el principal de los gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global – almacenado en la biomasa del bosque.

Las poblaciones indígenas y otras comunidades dependientes del bosque que se oponen a los planes gubernamentales o empresariales de “conversión” (destrucción) de bosques para agricultura industrial y ganadería, plantaciones de árboles para madera o celulosa o de palma aceitera, cría industrial de camarones o minería, de hecho están protegiendo el clima del mundo al evitar la liberación de enormes cantidades de CO2 y de otros gases de efecto invernadero.

También las comunidades que luchan contra las grandes represas hidroeléctricas están impidiendo la liberación de enormes cantidades de gases de efecto invernadero, como el metano, el CO2 y el óxido nitroso desde el agua de los reservorios, así como la liberación de dióxido de carbono de los bosques que serían destruidos y de muchas otras fuentes relacionadas con la construcción de represas.

Las poblaciones indígenas y otras comunidades dependientes del bosque que se oponen a los planes gubernamentales o empresariales de “conversión” (destrucción) de bosques para agricultura industrial y ganadería, plantaciones de árboles para madera o celulosa o de palma aceitera, cría industrial de camarones o minería, de hecho están protegiendo el clima del mundo al evitar la liberación de enormes cantidades de CO2 y de otros gases de efecto invernadero.

Las comunidades del bosque que se enfrentan a la exploración y la explotación petrolera en sus territorios están aun más directamente vinculadas a la lucha contra el cambio climático, porque hacen exactamente lo que hay que hacer: evitar la extracción, y por ende la quema, de combustibles fósiles, la fuente principal y, en lo que respecta al clima, la más grave, de las emisiones de CO2 relacionadas con el calentamiento global.

Por todo ello se vuelve evidente, para cualquiera que tenga un conocimiento mínimo de las causas del cambio climático, que las luchas de esos pueblos están impidiendo un cambio climático aún mayor. Sin embargo, la mayoría de esa luchas son reprimidas y criminalizadas por gobiernos que firmaron y ratificaron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992. Del mismo modo, las empresas directa o indirectamente implicadas en esas inversiones tienen su sede en países, mayormente del Norte, que también firmaron y ratificaron la Convención.

La conclusión es obvia: al reprimir esas luchas, o al apoyar a las empresas implicadas en el problema, los gobiernos violan no sólo los derechos de los pobladores locales sino la Convención de las Naciones Unidas creada para conjurar el peligro más grave al que se haya enfrentado la humanidad: el cambio climático.

Además, muchas de las “soluciones” propuestas por los gobiernos para combatir el cambio climático suelen tener otros impactos ambientales y sociales que provocan resistencia a nivel local. Por ejemplo, como medio para evitar los cortes necesarios en sus propias emisiones, los países norteños fomentaron la creación de mecanismos para “compensarlas”. Uno de ellos promueve la creación de grandes plantaciones de árboles para que funcionen como “sumideros de carbono”. Esto equivale a promover el mismo tipo de plantaciones al que ya se oponen incontables comunidades del mundo entero. Otra “solución” para evitar los cambios necesarios en las formas de producción y de consumo que llevan al cambio climático, ha sido la promoción de los agrocombustibles – de maíz, de soja, de palma aceitera o de eucalipto – que también han demostrado ser social y ambientalmente destructivos y han provocado la oposición organizada a nivel local.

Si bien no es fácil determinar si esas “soluciones” – y muchas otras igualmente absurdas – provienen de los delegados gubernamentales ante la Convención sobre el Cambio Climático o de los grupos de presión empresariales, desde su país o presentes en la Convención, sí resulta claro que numerosas empresas y empresarios se están beneficiando con ellas o planean que así sea.

En cuanto al clima, la situación actual es prueba de que quienes tienen el poder de cambiar las cosas – los gobiernos – no tienen la intención de hacer lo necesario.

En cambio, hay muchísimas personas que están oponiendo diversas formas de resistencia a escala local, originadas en diversos temas aparentemente ajenos al clima, como la reforma agraria, la agricultura en pequeña escala, la soberanía alimentaria, los derechos indígenas y tradicionales, la igualdad de género, los derechos humanos, la contaminación, el consumo y muchos otros.

La mayoría de esas luchas, si no todas, tienen algún tipo de relación con el clima y, por consiguiente, todos esos procesos de resistencia podrían ser parte de una lucha mucho más amplia para evitar el cambio climático. Ése puede ser el eslabón que una los movimientos locales, regionales e internacionales dentro de un marco común, con el fin de lograr los grandes cambios económicos y sociales necesarios para alcanzar ese objetivo.

Mientras los gobiernos tocan el violín – para regocijo de las empresas – el futuro de la humanidad está en manos de los pueblos.

Fuente: Boletín WRM 136, 19 de noviembre de 2008

La farsa de la disminución de emisiones de gases de invernadero

Metas incumplidas

Roger Harrabin
BBC

Las emisiones de gases contaminantes provenientes de países industrializados se incrementaron 2,3% entre el 2000 y el 2006 de acuerdo a nuevas cifras dadas a conocer por Naciones Unidas.

Chimeneas

Las emisiones de gases contaminantes han aumentado desde el 2000 pese a promesas de recortes.

Los aumentos más importantes se produjeron en países de la antigua Unión Soviética y Canadá.

Un portavoz de la ONU afirmó que los países deben trabajar más rápido para evitar la posibilidad de un peligroso cambio climático.

El mes próximo líderes del planeta se reúnen en Polonia para las negociaciones anuales sobre cambio climático.

Nada bueno

Las nuevas cifras no dan mucho optimismo.

Pese a que indican que en realidad las emisiones de gases invernadero disminuyeron en 2006 un 0,1%, el secretariado sobre cambio climático de la ONU aseveró que esta pequeña caída era estadísticamente insignificante.

La tendencia desde el 2000 es al alza a pesar de que los países en cuestión prometieron recortar sus emisiones.

El peor comportamiento lo experimentó Canadá. Sus emisiones desde 1990 han aumentado 21,3%, pese a que debieron haber disminuido 6%.

Recientemente el mayor aumento fue registrado en Europa Oriental con un 7,4% desde que se inició este siglo.

El Reino Unido es uno de los pocos países que han cumplido con sus metas de reducción.

Pero un reciente informe del gobierno británico sugiere que incluso las emisiones del país podrían estar aumentando si se cuenta la contaminación proveniente de los barcos y aviones y el carbono presente en bienes importados.

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Lamentablemente todo el tema del calentamiento global se ha convertido en un negociado de los zopilotes que pululan en  las instituciones de nuestros países subdesarrollados, que están pescando billetes en planeta revuelto, como método hipócrita de compensar las grandes emisiones de los países industrializados que de manera inmoral han diseñado estas gafas oscuras para no ver la polución que causan en el planeta.

El calentamiento global si realmente se debe en parte a estas emisiones, ha entrado en un callejón sin salida que será de alto costo humano y ambiental.

Eso ocurre por seguir modelos mercantilistas y consumistas que lo único que han provocado es comerse el planeta, sus riquezas y sus bellezas. Por ejemplo: los chinos hasta hace pocas  décadas generaban  pocos gases de invernadero, pero ahora que han entrado a la vorágine consumista e industrializada, ya hace sentir sus mordizcos por todos partes del mundo.  O sea se terminarán de comer al planeta, junto a los países industrializados de occidente, más India y Australia.  La gula es un gran pecado capital y esto se ve hace cada día más evidente.

A nadie que esté sumido generando dinero por dinero con el estilo de vida consumista que se promueve ,le interesa el futuro del planeta. Por eso el planeta como sistema viviente se retorcerá e intentará encausar los males que le han causado.  Aunado a esto están las enormes emisiones de metano y otros gases que de manera natural libera la propia geósfera y que nadie dice nada con tal de hacer ver que realmente existen opciones reales de reducir de manera significativa las emisiones gaseosas a la atmósfera terrestre.

La humanidad en el mejor de los casos, suponiendo que no haya grandes calamidades, no podrá por sí misma disminuir sus emisiones, ya que mientras la humanidad siga aumentando su población y su consumo, el apocalipsis estará cada día más cerca, por lo menos para millones de personas a nivel global.

Crecimiento, crecimiento, crecimiento económico quieren todos los días todo el mundo,  incluso los que estamos supuestamente enterados de lo que esto significa, pero cada día que pasa se hace más evidente que a nadie le importa realmente la secuela que esto representa, de lo contrario no haríamos lo que haríamos, ni votaríamos por nadie que promueva los antivalores en la política que se ciñen a crecimiento económico, pero que nadie se pregunta a costa de qué?

Entonces de qué estamos hablando?

Hasta donde se podrá llegar con las fuentes alternativas al uso de petróleo o al daño y enajenación de los ríos y selvas que causan las fuentes usuales de producción de energía eléctrica.  Evitará esto que el planeta se siga consumiendo sus propias entrañas con el consumismo y el tan preciado crecimiento económico.  Es el crecimiento económico una panacea de sostenibilidad. La pregunta queda abierta.

Qué nos queda hacer a todos?

Burica Press

Hielo ártico cada vez más fino

El hielo del Ártico cada vez más fino

BBC Ciencia

Hielo del mar Ártico

En algunas regiones el hielo disminuyó hasta 49 centímetros.

El grosor del hielo que cubre al mar Ártico se redujo hasta 49 centímetros en algunas regiones durante el invierno pasado, tal como revelaron datos obtenidos por satélite.

Según un estudio llevado a cabo por científicos británicos y publicados en la revista Geophysical Research Letters (Letras de Investigación Geofísica), el grosor del hielo se había mantenido constante durante los pasados cinco inviernos.

Pero los nuevos datos ofrecen una prueba definitiva de que el volumen del hielo del Ártico está disminuyendo, afirmaron los investigadores del Centro de Observación y Modelado Polar de la Universidad de Londres, que forma parte del Centro Nacional de Observación de la Tierra del Reino Unido.

Los científicos encontraron que en el invierno pasado el hielo se adelgazó en promedio unos 26 centímetros por debajo del promedio invernal de 2002 a 2008.

Pero no se trata solamente de una cuestión de grosor. Katherine Giles, principal autora del estudio, dijo a la BBC que en septiembre de 2007 la superficie de hielo del mar Ártico se redujo a 4,13 millones de kilómetros cuadrados.

El nivel más bajo que se había registrado previamente era de 5,32 millones de kilómetros cuadrados.

Amplia cobertura

Hielo del mar Ártico

Es la primera prueba de que el volumen de hielo Ártico ha disminuido.

La doctora Giles explicó que estos últimos registros fueron obtenidos vía satélite, lo que permite «obtener información de todo el océano Ártico y continuamente».

«Todas las otras técnicas, como perforaciones, submarinos o aviones, están limitadas tanto por el tiempo como el espacio», señaló.

«Con éstas solamente podemos obtener muestras de áreas relativamente pequeñas y no podemos tener una serie continua en el tiempo. Éste es un ambiente muy inhóspito, así que los experimentos de campo en invierno son logísticamente muy difíciles».

Las mediciones fueron registradas por medio de un radioaltímetro abordo del satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea. Este aparato dispara pulsos de ondas electromagnéticas hacia el hielo, que a su vez las refleja hacia un receptor en el satélite.

El tiempo que tardan las ondas en completar este viaje de ida y vuelta es registrado en el altímetro y con un cálculo relativamente sencillo se puede obtener la altura de la capa de hielo sobre la superficie marina.

Debido a que una décima parte del hielo queda sobre el nivel del agua, esto permite calcular el volumen total y el grosor del hielo en esa ubicación específica.

¿Hasta cuándo habrá hielo?

Tal como señaló el doctor Seymour Laxon, co-autor del estudio, los resultados del proyecto están siendo utilizados en los estudios de modelos de clima para delinear las proyecciones de lo que ocurrirá en el futuro.

Satélite Envisat (ESA)

Los datos fueron obtenidos por el satélite Envisat de la ESA.

«Todavía hay muchos debates sobre cuándo podría desaparecer el hielo marino del Ártico» explicó el investigador. Hace unos cinco años, las proyecciones promedio indicaban que podría desaparecer en el año 2080″.

«Con esta última evidencia de derretimiento podríamos pensar que los modelos más acertados son los que indican que el hielo desaparecerá entre el 2030 y el 2040».

«Pero todavía hay mucha incertidumbre», concluyó Laxon.

La investigación satelital del Ártico está siendo financiada por la Unión Europea y el Consejo de Investigación del Medio Ambiente.

Comer menos carne para ayudar contra el calentamiento global

Comer menos carne, recomienda ONU

Richard Black
BBC

La gente debería considerar la posibilidad de comer menos carne como una manera de combatir el calentamiento global, dijo el más alto funcionario de Naciones Unidas sobre el tema.

Vaca, PA

La ONU cree que la producción de carne provoca más gases con efecto invernadero que el transporte.

Rajendra Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC), dijo a la BBC que existen datos que indican que la producción de carne envía a la atmósfera más gases con efecto invernadero que el transporte automotor.

Sin embargo, un funcionario de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios del Reino Unido (NFU, por sus siglas en inglés) aseguró que las emisiones de metano de las haciendas está disminuyendo.

Pachauri acaba de ser reelegido para un segundo periodo de seis años como presidente del PICC, ganador del premio Nobel, que tiene como tarea recopilar y evaluar la información que suministran los gobiernos del mundo sobre el clima.

«El Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que las emisiones directas de la producción de carne, representan aproximadamente el 18% de las emisiones totales de gases con efecto invernadero», dijo Pachauri a la BBC.

La gente no se da cuenta de que cambiando lo que hay en su plato podría lograrse un efecto mucho mayor
Joyce D’Silva
Compassion in World Farming

«Entonces quiero destacar el hecho de que entre las opciones para mitigar el cambio del clima, el cambio de dieta es algo que habría que considerar,» subrayó.

Persuasión

El dato de la FAO del 18%, incluye los gases con efecto invernadero liberados en cada parte del ciclo de producción de carne: limpieza de la tierra, transporte de fertilizantes, quema de combustibles fósiles en vehículos de granja, y las emisiones delanteras y posteriores de ganados y ovejas.

Las contribuciones de los tres principales gases invernaderos, dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, equivalen conjuntamente al estimado de la FAO.

En contraste, el transporte aporta solamente el 13% de la huella de gas invernadero del género humano, según el PICC.

Rajendra Pachauri, AP

Rajendra Pachauri es presidente del organismo de la ONU ganador del Nobel, desde 1992.

El doctor Pachauri hará una disertación en una reunión organizada por Compassion in World Farming (CIWF), que apoya la baja en el consumo de carne, porque reduciría el número de animales en granjas industriales.

La embajadora de CIWF, Joyce D’Silva, dice que el ejercicio de pensar sobre el cambio climático podría estimular a la gente a cambiar sus hábitos.

«El ángulo del cambio climático podría ser muy persuasivo», dijo ella.

«Las encuestas muestran que la gente está ansiosa sobre su huella personal de emisiones de carbón, de recortar sus jornadas en automóvil y demás, pero puede que no se den cuenta de que cambiando lo que hay en su plato podría lograrse un efecto mucho mayor.»

Beneficios colaterales

Hay varias posibilidades de reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero asociadas con la crianza de animales.

Ellas van desde aproximaciones científicas como la ingeniería genética de ciertas razas de ganado que producen menos flatulencias de metano, hasta la reducción de la cantidad de trasporte involucrado, con comederos para animales en zonas determinadas.

«El CIWF tiene el compromiso de lograr que la agricultura sea parte de la solución al cambio climático, en vez de ser parte del problema», dijo a la BBC un portavoz de ese organismo.

Carne refrigerada, AP

Menos carne es algo bueno para la salud y al mismo tiempo ayudaría a reducir las emisiones de gases.

«Apoyamos irrestrictamente la investigación con la esperanza de que se logre una reducción de las emisiones de metano de la cría de animales, por ejemplo, cambiando las dietas y utilizando digestión anaerobia», afirmó.

Las emisiones de metano de las granjas del Reino Unido han caído un 13% desde 1990.

Pero la mayor fuente global de dióxido de carbono proveniente de la producción de carne es el despeje de la tierra, en particular del bosque tropical, que continuará mientras siga aumentando la demanda de carne.

D’Silva cree que los gobiernos que negocian un sucesor del Protocolo de Kyoto deberían tomar en consideración estos factores.

«Me gustarían que los gobiernos se trazaran objetivos de reducción de la producción y el consumo de carne», dijo.

«Eso es algo que debería ocurrir a un nivel global como parte de un tratado negociado de cambio climático, y sería justo hacerlo, de tal manera que la gente con poca carne como el África subsahariana estaría en posibilidad de consumir más, y nosotros en Occidente consumiríamos menos.»

Sin embargo, Rajendra Pachauri, ve esto más como un asunto de elección personal.

«No estoy a favor de ordenar medidas como ésta por decreto, pero si hubiera un precio global contra el carbón quizás el precio de la carne subiría y la gente comería menos,» afirmó.

«Siendo honestos, menos carne es algo bueno para la salud y al mismo tiempo reduciría las emisiones de gases con efecto invernadero. «

Ártico se resquebraja

Grietas gigantes en el Ártico

David Shukman
BBC

Fractura en el hielo

La línea roja muestra la nueva ruptura del hielo.

Una investigación llevada a cabo por una expedición militar canadiense halló dramática evidencia sobre un resquebrajamiento importante en el casquete polar ártico.

El grupo de científicos que viajó con soldados encontró nuevas fracturas de grandes proporciones mientras hacían un reconocimiento sobre el estado de inmensos bloques de hielo en el extremo norte de Canadá.

El equipo halló una serie de grietas que se alargan por más de 16 kilómetros en el área de Ward Hunt donde se ubica la plataforma de hielo la más grande de la zona.

El destino de estos vastos bloques de hielo en el círculo polar ártico son vistos como un indicador clave del cambio climático.

«Impresionado»

Uno de los científicos de la expedición, Derek Mueller, de la Universidad de Trent en Ontario, le dijo a la BBC que «estaba impresionado de haber visto estas nuevas grietas».

«Significa que la plataforma de hielo se está desintegrando, las piezas están juntas como un rompecabezas, pero podrían alejarse unas de otras», explicó Mueller.

De acuerdo a otro científico de la expedición, el doctor Luke Copland de la Universidad de Ottawa, las nuevas grietas concuerdan con un patrón de cambio en el Ártico.

Fractura

Rompimiento del hielo en la Isla Helada de Ayles

«Estamos viendo cambios muy dramáticos, desde la reducción de glaciares hasta el derretimiento del hielo oceánico».

«Tuvimos 23% menos (de hielo en el mar) el año pasado que como nunca antes y lo que le ocurre a las plataformas de hielo es parte de ese panorama».

Cuando las plataformas de hielo se rompen y dispersan se van al mar abierto como «islas de hielo», transformando la geografía de las costas.

El año pasado fui parte de un equipo de la BBC que se unió a Mueller y Copland mientras llevaban a cabo una investigación en la Isla Helada de Ayles, un témpano de hielo del tamaño de la isla de Manhattan.

Desde entonces se ha dividido en dos partes y ambas se encuentran a 640 kilómetros al sur de su posición original.

Tras el récord registrado el año pasado en el derretimiento del Ártico, todos los ojos ahora están puestos en lo que pasará al hielo marino este verano.

Pese a que su extensión el pasado invierno fue un poco mayor que el año anterior, todavía fue menor al promedio que se ha establecido a largo plazo.