Querella penal por destrucción de Hotel Central

RESTAURACION

Interponen querella penal por trabajos en el Hotel Central

Durante la restauración se dañó una escalera traída de Nueva York, en 1883.

Grisel Bethancourt

PA-DIGITAL

La UNESCO declaró al Casco Antiguo, donde está el Hotel Central, como Patrimonio de la Humanidad.

Los trabajos de restauración en el antiguo Hotel Central, ubicado en San Felipe, provocaron que residentes del área formularan una querella penal por los supuestos delitos contra el patrimonio, abuso de autoridad e infracción de los deberes de servidor público.

Las Organizaciones Unidas Pro Salvaguarda del Patrimonio de San Felipe (OUPSAF) presentaron la querella contra Lineth Montenegro, directora Nacional de Patrimonio Histórico; Nilson Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA) y el representante legal de Central Hotel Investment, Inc.

Adán Cerrud, de la OUPSAF, explicó que el Hotel Central es considerado una joya arquitectónica del siglo XIX y con los trabajos se permitió que se destruyera la escalera traída de Nueva York, en 1883.

Al mismo tiempo, las paredes exteriores corren el riesgo de colapsar, porque no han sido apuntaladas.

Cerrud expresó que hay recomendaciones para la protección de los conjuntos históricos, las cuales no se tomaron en cuenta por Patrimonio Histórico al dar el aval.

El Decreto Ejecutivo Nº. 51 de 2004 prohíbe destruir elementos de gran valor. Por esto, este diario se comunicó con Espino de la OCA, pero dijo que devolvería la llamada.

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Patrimonio histórico en casco viejo amenazado

Los daños colaterales de un patrimonio

20 DE ABRIL.Los problemas con el proyecto de restauración del antiguo Club Unión (ex Club de Clases y Tropas) se remontan a las postrimería de la administración del ex presidente Guillermo Endara, cuando la coincidencia de la presión de la sociedad civil y una postura políticamente irracional del entonces director general del Instituto Nacional de Cultura (Inac) abortaron un proyecto absurdo que pretendía desvirtuar los valores del Casco Antiguo con una mole espantosa.A fines de los noventa, se promulgaron herramientas legales que fortalecieron la capacidad de actuación de la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico, especialmente en lo que respecta a la “categorización” de los inmuebles dentro del centro histórico, a fin de guiar las intervenciones.

Tras un largo proceso de codificación y consulta, en 2004 se promulgó un Manual de normas y procedimientos para la restauración del Casco Antiguo, donde todas las “reglas del juego” se plantean de forma explícita.En ese contexto fue que yo, como director nacional del Patrimonio Histórico, emití una certificación de categoría al inmueble del antiguo Club Unión.Si bien su estado ruinoso y deterioro progresivo representan un peligro y harían pensar que debería ser una estructura de tercer orden, en los primeros meses de 2004 determiné clasificarla como de segundo orden para garantizar no solo su conservación sino la puesta en valor de su entorno.He de confesar que la controversia causada por el rechazo al diseño post-moderno propuesto en 2005 para su restauración y los entretelones de las ventas y reventas del inmueble en los últimos años me impiden sorprenderme ante el proyecto actual, reportado por La Prensa: es una vuelta atrás hacia el irrespeto y la insensibilidad, al desconocimiento de los valores del patrimonio; es una reiteración de que los intereses privados están por encima de cualquier norma y que las autoridades competentes no son capaces de cumplir con los mínimos, no solo técnicos sino éticos.

Ah… pero es que hay mucho dinero de por medio, especialmente si ahora se reclama un bien oculto.Uno pensaría que si la administración de R. Rodríguez rechazó el proyecto, había esperanzas… pero no. Se “adecuó” el diseño, de postmoderno a historicista, sin ceder en nada más: persisten los volúmenes adicionales, los niveles extra y la construcción sobre el mar. Para maquillar el bodrio, y justificar, presumo, su aprobación, se reclutó a un consultor de la Unesco y se cooptó al presidente del capítulo panameño de Iconos, quien firma los planos. No contentos, presentan un estudio de impacto ambiental que desnuda las intenciones verdaderas con la mala suerte que la consulta pública coincidió con la información sobre la demolición interna del Hotel Central.

De Patrimonio no vienen sino evasivas. Ahora resulta que solo la fachada del ex Club Unión es de tercer orden y el resto de cuarto. Por ende no hay restricciones, se puede hacer lo que se desee. No importa que se pierdan las vistas desde el Paseo Esteban Huertas o que se comprometan los servicios públicos del Casco Antiguo, que no haya suficientes estacionamientos o que violentemos los acuerdos internacionales con la Unesco.Ni siquiera hay una reflexión seria acerca del impacto del turismo sobre el patrimonio cultural.

La ecuación es perversa: hotel > bueno; hotel grande > mejor, no importa dónde y no importa a qué costo. Los beneficios son para unos cuantos. El hecho cierto es que la Dirección Nacional del Patrimonio aprobó los planos del anteproyecto, lo que otorga ciertos derechos al promotor. Será difícil que se rechacen los planos finales a menos que prevalezca un análisis objetivo de la norma y la actual administración del Inac demuestre que en este quinquenio no todo se perdió en el sector cultura.

Carlos M. Fitzgerald Bernal

La Prensa, 23 de abril de 2008

ICOMOS pide explicación sobre destrucción de joya arquitectónica

hotel central.

Solicitarán explicaciones al Inac

José Arcia
jarcia@prensa.com

El próximo miércoles, las autoridades de la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac) tendrán que explicar al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés) lo sucedido en el Hotel Central.

Icomos es un organismo asesor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Ese día, Inac e Icomos se reunirán. Así lo confirmó Manuel Choy, presidente de Icomos Panamá, quien comenzó una investigación sobre los trabajos de remodelación en el Hotel Central, que terminaron en la destrucción de las estructuras internas del antiguo edificio. En el encuentro también participará la Oficina del Casco Antiguo, dijo Ariel Espino, director de la entidad.

Arquitectos restauradores han cuestionado los trabajos en el Hotel Central.

Destruyen joya arquitectónica del casco antiguo de Panamá

PATRIMONIO.

Hotel Central está hecho escombros

José Arcia
jarcia@prensa.com

A pesar que los planos finales de la restauración del Hotel Central, en el Casco Antiguo, no están aprobados, la estructura solo mantiene en pie tres frágiles paredes.

CASCO ANTIGUO.EL PROYECTO NO CUENTA CON PLANOS FINALES APROBADOS POR LAS AUTORIDADES.

Hotel Central, reducido a escombros

El año pasado el Gobierno anunció el anhelado proyecto de restaurar un edificio que se construyó cerca de 1880. Un grupo español propuso una inversión de alrededor de 20 millones de dólares en el inmueble. La alegría de arquitectos restauradores, como Sebastián Paniza, por recuperar el abandonado edificio duró poco. Ahora mira con tristeza el inmueble, porque considera que la historia ha quedado reducida a escombros.

El edificio estuvo abandonado por casi 15 años, sin que se presentara un plan de restauración. Mallas cubren las tres paredes que quedaron del edificio que se podrían desplomar, si no se les coloca soporte.

Del histórico Hotel Central, en el Casco Antiguo, quedan solo tres paredes, medio cascarón. El anhelado proyecto de restaurar ese edificio ha terminado por desconcertar a arquitectos restauradores como Sebastián Paniza.

Él, desde su oficina, ubicada detrás del hotel, ha observado día a día cómo “la historia ha quedado en escombros”.

“Estoy perplejo”, dijo. El edificio fue categorizado de segundo orden por la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac).

En un nota fechada 28 de septiembre de 2006 y firmada por el entonces director de Patrimonio Histórico, Domingo Varela, se especifican los elementos estructurales que se deben conservar: el primer patio con elementos originales como la galería de madera con antepecho calada; la gran escalera, con todo sus aspectos decorativos, tragaluz con ventanas pivotadas; y el cielo raso de madera.

También se debe preservar, señala la nota, la fachada hacia la Avenida Central, mantener todas las paredes de calicantos y los elementos de carpintería que sean originales, tanto en el exterior como en el interior de la estructura. Las escaleras del edificio no están, dijo Paniza.

Lo que es peor. La Comisión Nacional de Arqueología y Monumento Histórico (Conamuh) no ha aprobado los planos del proyecto a cargo de los arquitectos Valentín Monforte y Alfredo Villaverde. Hasta el momento lo que existe es un anteproyecto de planos, explicó Luciano Angeloni, presidente de la Conamuh.

Agregó que la semana pasada se iban a discutir los planos, pero se pospuso para la próxima reunión.

Valverde dijo que por el momento no podía emitir ningún comentario porque debía llamar a España para consultar a los inversionistas. Este diario no logró contactar a Monforte.

La directora de Patrimonio Histórico, Lineth Montenegro, en tanto, sostuvo que los trabajos han sido autorizados por su dirección.

Contrario a las críticas, Montenegro considera que las labores que se realizan en el Hotel Central, construido por el año 1880, forman parte de un proyecto que busca recuperar las estructuras originales del edificio. Lo que pasa, explicó, es que el inmueble fue restaurado durante la construcción del Canal de Panamá. Lo que se busca es que se construya con las estructuras francesas y no americanas.

La Conamuh en pleno obligó a los propietarios, un grupo español, a recuperar las estructuras francesas y así se estableció en el anteproyecto de planos que se aprobó, aseguró.

Para Paniza, allí no se está haciendo un trabajo de restauración. “Todo se ha borrado”, se quejó, y seguido se preguntó ¿dónde están las autoridades?

Montenegro manifestó que con este edificio se están haciendo “algunos sacrificios”, porque se busca recuperar el entorno francés de la plaza Catedral. Señaló que los cuestionamientos se esperaban.

La norma establece que se debe conservar la escalera. Patrimonio Histórico dice que se busca recuperar el estilo francés, pero la estructura ya desapareció. Parte de la vista interior del edificio, previo a que comenzaran los trabajos de restauración. Eran elaboradas estructuras de madera.

 

Texto: José Arcia