UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

Burica Press – 16 de julio de 2011. El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Unidas Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su última sesión de junio de 2011 ha solicitado al Estado de Panamá con la Decisión WHC-11/35.COM/7B del 7 de julio de 2011, a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación.

La UNESCO en su decisión retoma las recomendaciones emanadas de la misión del Centro de Patrimonio Mundial/ ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte una serie de acciones de manejo, conservación y administración del bien, que incluye completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad; completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial y poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias.

Además le solicita completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en el 2009, e identificar las medidas prioritarias para la implementación y aplicación adecuada de las mismas, incluidos los recursos necesarios.

UNESCO solicita suspensión de Cinta Costera Fase 3 por el Casco Antiguo

La UNESCO ha solicitado suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, “que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación”

En la última parte de la decisión, la UNESCO también pide al Estado Panameño a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.

Casco Viejo de la ciudad de Panamá en 1860. Foto: Eadweard Muybridge; Fuente: Flickr.com/Yanilka Batista

La UNESCO decidió inscribir esta propiedad sobre la base de tres criterios culturales, teniendo en cuenta que Panamá fue el primer asentamiento europeo en la costa del Pacífico de las Américas, en 1519 y que conserva intacto el trazado de calles al estilo clásico español de calles y avenidas perpendiculares que forman manzanas homogéneamente cuadradas (damero), así como la arquitectura de sus edificios, en la que el estilo español se mezcla de forma insólita con el francés y el americano primigenio. En este histórico se localiza el Salón Bolívar, donde el Libertador Simón Bolívar trató infructuosamente de establecer un congreso continental multinacional en 1826.

De acuerdo a los criterios para definir Sitios de Patrimonio Mundial el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá es un un ejemplo sobresaliente de edificaciones o conjunto arquitectónico o paisaje que ilustra una etapa importante en la historia humana, que entre otras cosas resalta el valor universal excepcional.

Por su parte el Ministro de Obras Públicas (MOP), Federico Suárez, en representación del gobierno panameño, desmiente que la UNESCO haya ordenado la suspensión de la construcción del proyecto de Cinta Costera Fase III. Él indica que la UNESCO y “el Gobierno Nacional evaluarán y analizarán en conjunto los informes técnicos ambientales, sociales y patrimoniales existentes sobre cada una de las tres propuestas para la interconexión vial entre avenida Balboa y la avenida de Los Poetas” en la ciudad de Panamá.

El proyecto de Cinta Costera Fase III propuesta por el gobierno de Panamá ha unificado el rechazo de grupos de la sociedad civil panameña quienes argumentan que dicha propuesta de carreteras rodeando el Casco Viejo de la ciudad es inaceptable, porque destruye la naturaleza histórica y paisajística del Sitio de Patrimonio Mundial.

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VEA ADEMÁS

Decisión fina 35 COM 7B.130 adoptada

129. Sitio arqueológico de Panamá Viejo y distrito histórico de Panamá (Panamá) (C 790bis)

Decisión: 35 COM 7B.130

El Comité del Patrimonio Mundial,

Habiendo examinado el documento WHC-11/35.COM/7B,

Recordando la Decisión 34 COM 7B.113, aprobada en su 34 ª reunión (Brasilia, 2010),

Toma nota de los esfuerzos realizados por el Estado Parte para mejorar el estado de conservación de la propiedad, en particular en los aspectos referentes al sistema de gestión y la suspensión de la ejecución del proyecto Cinta Costera dentro de la propiedad;

También toma nota del compromiso del Estado Parte a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

Toma nota además de los resultados de la misión de monitoreo reactiva conjunta del Centro del Patrimonio Mundial/ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte lo siguiente:

a) Completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad,

b) Completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial,

c) Poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias,

d) Completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en 2009, identificar las medidas prioritarias para la implementación y un plan práctico para aplicación, incluidos los recursos necesarios,

e) Suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

También pide al Estado Parte a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.
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Traducción: Burica Press del documento original publicado en línea (Caso 129): http://whc.unesco.org/archive/2011/whc11-35com-20e.pdf

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UNESCO exige estudios técnicos del plan de cinta costera en el Casco Viejo

Cinta costera fase III

Unesco no avala interconexión

La fase dos de la cinta costera se hizo a pesar de que el Comité de la Unesco pidió al Gobierno panameño detener la obra.

Delegación. Maruja Herrera, directora del Inac, y Federico Suárez, ministro del MOP, representaron al país ante la Unesco, en París. LA PRENSA/Mónica Palm

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

La interconexión de las avenidas Balboa y de los Poetas –que es parte de la tercera fase de la cinta costera– no se desarrollará por el momento, a la espera de que un panel internacional de expertos analice las propuestas técnicas.

A eso se comprometieron el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, y la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Maruja Herrera, a cambio de que el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) no incluyera al conjunto monumental del Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

“No se va a dar inicio (a la obra) hasta tener los estudios y haber cumplido con todos los parámetros para que Unesco esté satisfecha”, prometió ayer Suárez, en París, al término de la sesión en la que el Comité examinó la situación del conjunto monumental.

“Vamos a estar cruzándonos toda la información. Si hay que regresar (a París), regresamos. Estamos reactivando una relación con Unesco que se había perdido”, recalcó.

Suárez advirtió de que el contratista de la obra, la constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, está habilitada únicamente para desarrollar otros componentes del proyecto, que excluyen la vialidad, como rellenos “para hacer canchas deportivas, de esparcimiento social y ciclovías” en El Chorrillo y Barraza. También un rompeolas y el soterramiento de cables de alta tensión en avenida Balboa.

El peligro

El Comité de la Unesco estuvo a punto de incluir a Panamá en la lista en peligro, temerosa de que la nueva vialidad atentara contra el valor universal del sitio.

El primer jalón de orejas viene desde el año pasado, con la fase dos de la cinta costera, que no es otra cosa que el relleno en lo que antes era el muelle fiscal, contiguo al Mercado del Marisco y justo en las vías de acceso al Casco Antiguo.

“La fase dos se hizo a pesar de que el Comité pidió detener la obra. Se les pidieron los estudios de impacto y no los presentaron”, recordó Nuria Sanz, jefa de la Unidad de América Latina y el Caribe del Comité.

El último desencuentro lo constituyó un informe suscrito en abril de 2011 por Sanz e Isabel Rigol, asesora de Icomos Internacional (organismo asesor de Unesco en materia de conservación), en la que se pidió “detener” la tercera fase de la cinta costera y realizar estudios para medir el impacto de la obra en el Casco Antiguo.

Para preparar ese informe, Sanz y Rigol hicieron una visita de “monitoreo” al país, en octubre de 2010. “El Presidente (Ricardo Martinelli) nos atendió, nos dio tres horas de su tiempo y nos dijo que el plan era el túnel, y que se estudiaban otras alternativas”, recordó Sanz.

Desde entonces han solicitado los estudios del túnel. Hasta ahora solo han recibido uno técnico y otro socioeconómico que les fueron entregados personalmente en la capital francesa, el 9 de junio, por Suárez y Herrera.

Odebrecht tiene una “propuesta opcional”, que es una costanera –que en Unesco han denominado autopista de circunvalación de la península, Patrimonio Mundial de Panamá”–, pero sobre ese plan, el organismo solo ha recibido esquemas y dibujos.

“De eso no tenemos los estudios técnicos ni arqueológicos ni nada.. Según ellos, es sistemáticamente más barata, casi el doble”, dijo Sanz.

Hay una tercera opción, la de una “carretera marítima con puente”, pero con esta propuesta pasa como con la costanera: no hay un estudio; solo dibujos. Ahí se puede apreciar que la península del Casco quedaría “encapsulada” por el puente.

El ministro también habló en Unesco de una “cuarta alternativa”, que sería una especie de “combinación” de tramo marino con relleno. Sanz tampoco sabe mucho de eso.

El Comité no facilitó copias de los dibujos y Suárez prometió entregarlos, la próxima semana, a este diario.

compromiso adquirido

El Casco Antiguo-Panamá Viejo se salvó de entrar en la lista, por esta vez.

El Comité –que la víspera de la sesión tenía un proyecto de resolución para enlistar el conjunto monumental– cree ahora que Panamá tiene una buena disposición en proteger el valor del sitio, “y que no se va a avanzar en ningún proyecto de cinta costera tres hasta que no se sometan para análisis las propuestas técnicas, ambientales, sociológicas y antropológicas de cada una de las propuestas”, resumió Sanz.

También se solicitó delimitar la zona de amortiguamiento, con su respectiva reglamentación, así como tomar las acciones legales para acabar con los “casos pendientes”: PH Plaza Independencia y hotel Central, dos proyectos que se desarrollaron en desafío a las normas de restauración vigentes en la zona.

Igualmente se habló de establecer medidas que incentiven la rehabilitación del patrimonio, “y no la especulación”. Al respecto, la directora del Inac anunció que se expropiarán los inmuebles que están “en estado ruinoso y de abandono”.

“Ya se han puesto las multas correspondientes. Los dueños tienen que poner sus propiedades en valor”, advirtió Herrera.

El Comité otorgó plazo hasta febrero de 2012 para presentar un informe con los avances.

El organismo internacional pondrá todo esto en blanco y negro y emitirá una resolución, que será consensuada por los 21 países miembros del Comité –en presencia de la delegación panameña–, y que podría ser dada a conocer en agosto próximo.

‘Se atendió el clamor de un país’

Luego de la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), las reacciones no se hicieron esperar por parte de los activistas del Casco Antiguo. Patrizia Pinzón, miembro de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo, cree que la Unesco ha atendido el clamor de un país por la conservación de su historia. “Esperamos que el Gobierno recapacite y que realmente estudie cuál es la mejor opción de conexión entre la ciudad y Nuevo Amador, sin dañar el Casco Antiguo y sus 300 años de historia”, destacó.

Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, calificó la decisión como “positiva”, ya que brinda un período de gracia de seis meses para que las cosas se hagan mejor. Dijo que están dispuestos a apoyar al Gobierno con el fin de encontrar una solución técnica a la fase tres de la cinta costera, sin que afecte el Casco Antiguo. Fernando Díaz, miembro de la Alianza pro Ciudad, consideró prudente la decisión de la Unesco de solicitar la suspensión de la tercera fase de la cinta costera.

Dijo no comprender por qué se adjudicó un proyecto que ni el Gobierno tenía claro. Héctor Brands, del Movimiento Nueva Generación, señaló que la última palabra la tiene el Gobierno, ya que como país debemos tomar decisiones.

ohigginis arcia jaramillo aleida samaniego C.

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San Felipe, Ciudad de Panama es el área más antigua de la ciudad de Panamá, luego de Panamá Viejo. Esta localizada en una estratégica península. Su escenario natural es parte de la riqueza del área. Fue inscrito en la Lista de Sitios de Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1997.

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Cinta costera

Panamá acuerda aplazar vialidad en Casco Antiguo

Un panel de expertos analizará las propuestas que presente Panamá para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

HISTORIA. El Casco Antiguo estuvo a punto de ser incluido por la Unesco, en la lista de Patrimonio en Peligro. LA PRENSA/Archivo

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) estuvo a punto de incluir al Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

Lo que salvó al conjunto monumental fue el compromiso del Gobierno panameño de que un panel de expertos analice las propuestas para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

“El Comité ha dicho que no se avance hasta que se hagan los estudios”, resumió Nuria Sanz, jefa de la sección de América Latina y el Caribe del Comité, que desde el domingo se reúne en París.

La situación del Casco Antiguo y Panamá Viejo fue analizada en la sesión de ayer. En la víspera se repartió un “proyecto de resolución” en el que se pedía su inclusión en la lista en peligro.

El proyecto fue modificado, ante la “buena disposición” de las autoridades panameñas de no hacer la interconexión vial sin someter a debate los estudios técnicos, ambientales, arqueológicos y socioeconómicos.

El ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, que en las dos últimas semanas ha viajado dos veces a París para dar explicaciones de la fase tres de la cinta costera, dijo reconocer a Unesco como un ente asesor, y prometió que se le dará toda la información para que el organismo quede “satisfecho”.

No se ha definido cómo será la vialidad: si a través de un túnel, una costanera o un puente marino. Sanz dijo que solo cuentan con información sobre la primera opción, y que de las otras apenas conocen “dibujos”.

El día anterior se debatió la posibilidad de incluir Portobelo-San Lorenzo en la lista en peligro, pero esto se evitó con la promesa de tomar medidas que garanticen su valor patrimonial.

La primera vez que el Comité pidió detener la fase tres de la cinta, el presidente, Ricardo Martinelli, ignoró la recomendación y su gobierno entregó la orden de proceder a Norberto Odebrecht, contratista de la obra.

Querella penal por destrucción de Hotel Central

RESTAURACION

Interponen querella penal por trabajos en el Hotel Central

Durante la restauración se dañó una escalera traída de Nueva York, en 1883.

Grisel Bethancourt

PA-DIGITAL

La UNESCO declaró al Casco Antiguo, donde está el Hotel Central, como Patrimonio de la Humanidad.

Los trabajos de restauración en el antiguo Hotel Central, ubicado en San Felipe, provocaron que residentes del área formularan una querella penal por los supuestos delitos contra el patrimonio, abuso de autoridad e infracción de los deberes de servidor público.

Las Organizaciones Unidas Pro Salvaguarda del Patrimonio de San Felipe (OUPSAF) presentaron la querella contra Lineth Montenegro, directora Nacional de Patrimonio Histórico; Nilson Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA) y el representante legal de Central Hotel Investment, Inc.

Adán Cerrud, de la OUPSAF, explicó que el Hotel Central es considerado una joya arquitectónica del siglo XIX y con los trabajos se permitió que se destruyera la escalera traída de Nueva York, en 1883.

Al mismo tiempo, las paredes exteriores corren el riesgo de colapsar, porque no han sido apuntaladas.

Cerrud expresó que hay recomendaciones para la protección de los conjuntos históricos, las cuales no se tomaron en cuenta por Patrimonio Histórico al dar el aval.

El Decreto Ejecutivo Nº. 51 de 2004 prohíbe destruir elementos de gran valor. Por esto, este diario se comunicó con Espino de la OCA, pero dijo que devolvería la llamada.

Patrimonio histórico en casco viejo amenazado

Los daños colaterales de un patrimonio

20 DE ABRIL.Los problemas con el proyecto de restauración del antiguo Club Unión (ex Club de Clases y Tropas) se remontan a las postrimería de la administración del ex presidente Guillermo Endara, cuando la coincidencia de la presión de la sociedad civil y una postura políticamente irracional del entonces director general del Instituto Nacional de Cultura (Inac) abortaron un proyecto absurdo que pretendía desvirtuar los valores del Casco Antiguo con una mole espantosa.A fines de los noventa, se promulgaron herramientas legales que fortalecieron la capacidad de actuación de la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico, especialmente en lo que respecta a la “categorización” de los inmuebles dentro del centro histórico, a fin de guiar las intervenciones.

Tras un largo proceso de codificación y consulta, en 2004 se promulgó un Manual de normas y procedimientos para la restauración del Casco Antiguo, donde todas las “reglas del juego” se plantean de forma explícita.En ese contexto fue que yo, como director nacional del Patrimonio Histórico, emití una certificación de categoría al inmueble del antiguo Club Unión.Si bien su estado ruinoso y deterioro progresivo representan un peligro y harían pensar que debería ser una estructura de tercer orden, en los primeros meses de 2004 determiné clasificarla como de segundo orden para garantizar no solo su conservación sino la puesta en valor de su entorno.He de confesar que la controversia causada por el rechazo al diseño post-moderno propuesto en 2005 para su restauración y los entretelones de las ventas y reventas del inmueble en los últimos años me impiden sorprenderme ante el proyecto actual, reportado por La Prensa: es una vuelta atrás hacia el irrespeto y la insensibilidad, al desconocimiento de los valores del patrimonio; es una reiteración de que los intereses privados están por encima de cualquier norma y que las autoridades competentes no son capaces de cumplir con los mínimos, no solo técnicos sino éticos.

Ah… pero es que hay mucho dinero de por medio, especialmente si ahora se reclama un bien oculto.Uno pensaría que si la administración de R. Rodríguez rechazó el proyecto, había esperanzas… pero no. Se “adecuó” el diseño, de postmoderno a historicista, sin ceder en nada más: persisten los volúmenes adicionales, los niveles extra y la construcción sobre el mar. Para maquillar el bodrio, y justificar, presumo, su aprobación, se reclutó a un consultor de la Unesco y se cooptó al presidente del capítulo panameño de Iconos, quien firma los planos. No contentos, presentan un estudio de impacto ambiental que desnuda las intenciones verdaderas con la mala suerte que la consulta pública coincidió con la información sobre la demolición interna del Hotel Central.

De Patrimonio no vienen sino evasivas. Ahora resulta que solo la fachada del ex Club Unión es de tercer orden y el resto de cuarto. Por ende no hay restricciones, se puede hacer lo que se desee. No importa que se pierdan las vistas desde el Paseo Esteban Huertas o que se comprometan los servicios públicos del Casco Antiguo, que no haya suficientes estacionamientos o que violentemos los acuerdos internacionales con la Unesco.Ni siquiera hay una reflexión seria acerca del impacto del turismo sobre el patrimonio cultural.

La ecuación es perversa: hotel > bueno; hotel grande > mejor, no importa dónde y no importa a qué costo. Los beneficios son para unos cuantos. El hecho cierto es que la Dirección Nacional del Patrimonio aprobó los planos del anteproyecto, lo que otorga ciertos derechos al promotor. Será difícil que se rechacen los planos finales a menos que prevalezca un análisis objetivo de la norma y la actual administración del Inac demuestre que en este quinquenio no todo se perdió en el sector cultura.

Carlos M. Fitzgerald Bernal

La Prensa, 23 de abril de 2008

ICOMOS pide explicación sobre destrucción de joya arquitectónica

hotel central.

Solicitarán explicaciones al Inac

José Arcia
jarcia@prensa.com

El próximo miércoles, las autoridades de la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac) tendrán que explicar al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés) lo sucedido en el Hotel Central.

Icomos es un organismo asesor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Ese día, Inac e Icomos se reunirán. Así lo confirmó Manuel Choy, presidente de Icomos Panamá, quien comenzó una investigación sobre los trabajos de remodelación en el Hotel Central, que terminaron en la destrucción de las estructuras internas del antiguo edificio. En el encuentro también participará la Oficina del Casco Antiguo, dijo Ariel Espino, director de la entidad.

Arquitectos restauradores han cuestionado los trabajos en el Hotel Central.

Destruyen joya arquitectónica del casco antiguo de Panamá

PATRIMONIO.

Hotel Central está hecho escombros

José Arcia
jarcia@prensa.com

A pesar que los planos finales de la restauración del Hotel Central, en el Casco Antiguo, no están aprobados, la estructura solo mantiene en pie tres frágiles paredes.

CASCO ANTIGUO.EL PROYECTO NO CUENTA CON PLANOS FINALES APROBADOS POR LAS AUTORIDADES.

Hotel Central, reducido a escombros

El año pasado el Gobierno anunció el anhelado proyecto de restaurar un edificio que se construyó cerca de 1880. Un grupo español propuso una inversión de alrededor de 20 millones de dólares en el inmueble. La alegría de arquitectos restauradores, como Sebastián Paniza, por recuperar el abandonado edificio duró poco. Ahora mira con tristeza el inmueble, porque considera que la historia ha quedado reducida a escombros.

El edificio estuvo abandonado por casi 15 años, sin que se presentara un plan de restauración. Mallas cubren las tres paredes que quedaron del edificio que se podrían desplomar, si no se les coloca soporte.

Del histórico Hotel Central, en el Casco Antiguo, quedan solo tres paredes, medio cascarón. El anhelado proyecto de restaurar ese edificio ha terminado por desconcertar a arquitectos restauradores como Sebastián Paniza.

Él, desde su oficina, ubicada detrás del hotel, ha observado día a día cómo “la historia ha quedado en escombros”.

“Estoy perplejo”, dijo. El edificio fue categorizado de segundo orden por la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac).

En un nota fechada 28 de septiembre de 2006 y firmada por el entonces director de Patrimonio Histórico, Domingo Varela, se especifican los elementos estructurales que se deben conservar: el primer patio con elementos originales como la galería de madera con antepecho calada; la gran escalera, con todo sus aspectos decorativos, tragaluz con ventanas pivotadas; y el cielo raso de madera.

También se debe preservar, señala la nota, la fachada hacia la Avenida Central, mantener todas las paredes de calicantos y los elementos de carpintería que sean originales, tanto en el exterior como en el interior de la estructura. Las escaleras del edificio no están, dijo Paniza.

Lo que es peor. La Comisión Nacional de Arqueología y Monumento Histórico (Conamuh) no ha aprobado los planos del proyecto a cargo de los arquitectos Valentín Monforte y Alfredo Villaverde. Hasta el momento lo que existe es un anteproyecto de planos, explicó Luciano Angeloni, presidente de la Conamuh.

Agregó que la semana pasada se iban a discutir los planos, pero se pospuso para la próxima reunión.

Valverde dijo que por el momento no podía emitir ningún comentario porque debía llamar a España para consultar a los inversionistas. Este diario no logró contactar a Monforte.

La directora de Patrimonio Histórico, Lineth Montenegro, en tanto, sostuvo que los trabajos han sido autorizados por su dirección.

Contrario a las críticas, Montenegro considera que las labores que se realizan en el Hotel Central, construido por el año 1880, forman parte de un proyecto que busca recuperar las estructuras originales del edificio. Lo que pasa, explicó, es que el inmueble fue restaurado durante la construcción del Canal de Panamá. Lo que se busca es que se construya con las estructuras francesas y no americanas.

La Conamuh en pleno obligó a los propietarios, un grupo español, a recuperar las estructuras francesas y así se estableció en el anteproyecto de planos que se aprobó, aseguró.

Para Paniza, allí no se está haciendo un trabajo de restauración. “Todo se ha borrado”, se quejó, y seguido se preguntó ¿dónde están las autoridades?

Montenegro manifestó que con este edificio se están haciendo “algunos sacrificios”, porque se busca recuperar el entorno francés de la plaza Catedral. Señaló que los cuestionamientos se esperaban.

La norma establece que se debe conservar la escalera. Patrimonio Histórico dice que se busca recuperar el estilo francés, pero la estructura ya desapareció. Parte de la vista interior del edificio, previo a que comenzaran los trabajos de restauración. Eran elaboradas estructuras de madera.

 

Texto: José Arcia

 

San Felipe y su derecho a tener playas libres de construcción

CASCO VIEJO. PROCURADOR RECLAMA FINCAS PARA EL ESTADO.

San Felipe, eje de una polémica

El pedido de Oscar Ceville incluye al ex Club Unión, que un inversor compró en abril pasado por $7.5 millones.

Están en igual situación al menos 10 fincas del Casco Viejo, ubicadas entre el mar y la antigua muralla.

LA PRENSA/Víctor Arosemena

PROPIEDAD. La Constitución de 1941 estableció que las áreas de playa o ribera del mar son bienes de dominio público.

Santiago Fascetto
sfascetto@prensa.com

El antiguo Club Unión en San Felipe supo esconder muchos misterios: por sus lujosos salones se decidió una porción del destino de Panamá. Hoy sus ruinas también esconden un secreto.

Según el procurador de la Administración, Oscar Ceville, el terreno debió pasar al Estado en 1961. Y para hacer realidad esa disposición instó –en una nota fechada el 24 de julio de 2007– a la Dirección de Catastro del Ministerio de Economía y Finanzas para que reclame esa parcela. El viejo Club Unión no sería el único que permanece en la nebulosa legal: hay unas 10 fincas más, ubicadas entre la antigua muralla que rodeaba a San Felipe y el mar.

Vea San Felipe: entre lo público y lo privado

INVESTIGACIÓN. PROCURADOR DE LA ADMINISTRACIÓN PIDE RECUPERAR PARA EL ESTADO MILLONARIOS TERRENOS.

San Felipe: entre lo público y lo privado

El director de Catastro, Mariano Quintero, dijo que estudiará la situación de las fincas sobre el mar.

En el centro de la pelea se encuentra uno de los edificios más representativos de la zona: el ex Club Unión.

LA PRENSA/Víctor Arosemena

PLAYA. La propiedad donde funcionaba el ex Club Unión se encuentra fuera de los primeros límites originales de San Felipe.

Presione para ver

La ley prohíbe que los cambios aumenten la altura y el tamaño del edificio, pero pretenden construir cuatro pisos.

Santiago Fascetto
sfascetto@prensa.com

Una atmósfera indescifrable rodea las ruinas de la construcción blanca. Como si una muda ligazón al pasado de Panamá lo mantuviera en pie, a pesar del abandono. Pero el edificio del ex Club Unión en el Casco Viejo no solo refleja la imagen de otro tiempo, sino que además representa algo menos romántico: al Estado holgazán.

Desde 1961 la finca 14861, sobre la que está construida el edificio, debió pasar al Estado por estar constituida sobre áreas de playa o ribera de mar, según lo estableció la Constitución Política de 1941. Así lo ratificó el 3 de marzo de 1997 la ex procuradora de la Administración Alma Montenegro de Fletcher. Igual postura tomó su reemplazo, Oscar Ceville, el 24 de julio pasado.

Sin embargo, ningún gobierno se interesó en su suerte. Y el millonario terreno continuó en manos privadas.

Aparte de la finca del ex Club Unión, Ceville reclamó para el Estado alrededor de 10 parcelas que se encuentran entre la antigua muralla de la ciudad colonial –hoy casi desaparecida– y el mar.

El funcionario emitió su opinión a pedido de la Oficina del Casco Antiguo (OCA), quien le remitió una nota el 10 de abril último. ¿El motivo? La sociedad Propiedades de la Bahía –del inversor estadounidense Paul Stallings– había comprado el terreno por 7 millones y medio de dólares y deseaba construir un hotel de lujo. Por eso, la OCA quería asegurarse de que fueran viables los planos a pesar de que el inmueble encerraba una contradicción: se hallaba sobre la ribera del mar (en terreno público) pero, por otro lado, estaba inscripta en el Registro Público a nombre de un particular.

Ceville zanjó esa incoherencia de un plumazo: reclamó a la Dirección de Catastro del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que presente una acción judicial para intentar recuperar los terrenos. “Basados en la opinión del Procurador, vamos a empezar una investigación para identificar qué fincas se encuentran sobre la ribera del mar”, anunció su director, Mariano Quintero, quien conoció el escrito de Ceville por La Prensa.

En un cajón

A pesar de la opinión de Ceville, la Oficina del Casco Antiguo continuó con el trámite de factibilidad de los planos que presentó la firma Propiedades de la Bahía. El escrito del Procurador incomodaba y su destino estuvo cantado: terminó congelado en un cajón del elegante edificio de la calle 3.

Sin el documento en el horizonte, el director del organismo que decide sobre San Felipe, Ariel Espino, aprobó el anteproyecto que presentó la empresa el 20 de agosto pasado.

Espino, además, dejó esperando al cartero: nunca informó a la Dirección de Catastro de la situación. “Lo que dice el Procurador es que es muy posible que eso [la finca del ex Club Unión] sea del Estado y el MEF tiene que hacer esto y aquello, pero mientras eso no ocurra esa propiedad sigue siendo de un particular”, se justificó (ver recuadro).

Se esconden los archivos.

En la Dirección de Catastro hay un antecedente respecto de los terrenos en San Felipe: es la circular que envió el 9 de marzo de 2005 a esa dependencia el antiguo director nacional de Patrimonio Histórico, Domingo Varela. La inquietud de Varela era la misma: ¿Se puede aprobar un proyecto turístico en el ex Club Unión cuya finca se encuentra sobre la ribera del mar por fuera de los límites de la antigua muralla? En aquella época el grupo hotelero Decameron analizaba levantar un hotel allí.

Varela se quedó esperando una respuesta que nunca llegó. O sí, pero sin ir hasta el fondo del asunto. El entonces director de Catastro, Benjamín Colamarco, hizo lo más fácil: el 22 de marzo de 2005 se limitó a informar que la finca en cuestión estaba inscrita por un particular. Y nada más.

La situación de la finca del viejo club social se repite en unas 10 fincas más. Según la Corte Suprema de Justicia, a pesar de que los terrenos están en manos privadas, en 1961 las “playas, riberas de playa y fondo de mar, en manos de particulares pasaron a ser bienes de dominio público”.

Ese fue el argumento que utilizó Ceville y que la Oficina del Casco Antiguo ignoró. Y la Dirección de Catastro ni se enteró.

Para que esos terrenos pasen al Estado, entonces, solo resta que se formalice la titularidad, según Ceville. Los nuevos dueños del ex Club Unión, por su parte, no están tan convencidos de ello. “Existen fincas costeras debidamente constituidas y legalmente inscritas en la república de Panamá, cuyos titulares son particulares y cuyo derecho de propiedad es anterior a las reformas constitucionales”, consideró el bufete Fábrega, Molino & Mulino, representante de Stallings, quien le compró el viejo Club Unión a la empresa Hoteles Decameron el 16 de abril de 2007.

¿Más problemas?

La situación de la finca no es el único escollo que deberá sortear Stallings si en algún momento piensa cortar la cinta de su nuevo negocio: según la ley, las restauraciones en el Casco Viejo no pueden aumentar la altura y el tamaño del edificio original. Y los planos que Stallings presentó a la Oficina del Casco Antiguo incluyen volúmenes nuevos. “La parcela y las ruinas son de tamaño diferente y es un problema porque, al tratar de usar el total de la propiedad, se está creando una volumetría que nunca existió”, comentó Espino.

“Siempre –amplió–, desde que se hizo el primer proyecto en esa propiedad, se dijo que el edifico existente debía restaurarse y, tomando en cuenta que la finca era mucho más grande que el edificio, se podía añadir una segunda ala que fuera compatible con el diseño”. Espino aseguró que en los planos la cuestión está resuelta. Especialistas consultados, sin embargo, opinaron lo contrario.

Ariel Espino: ‘El Casco Antiguo es previo a toda la legislación’

Para el director de la Oficina del Casco Antiguo, Ariel Espino, la situación de las tierras ubicadas entre la antigua muralla y el mar están en un laberinto. Y la salida no está al alcance de la mano. “El Casco Viejo es previo a toda la legislación que tiene que ver con estos temas”, dijo. “Por eso –agregó– es una situación bastante anómala donde la interpretación de la ley se complica”.

Espino no está convencido, por otro lado, de los resultados de un posible reclamo judicial por parte del Estado. “Es posible que se determine que solo un porcentaje de la finca está en el lecho marino y otro porcentaje no”, pronosticó.

Linet Montenegro, titular de la Dirección de Patrimonio Histórico, tiene otras prioridades: cuidar que la herencia que existe no se deteriore. “Nuestra función es recibir un proyecto y ver si cumple con los requisitos”. Montenegro insistió en que el MEF ya se pronunció sobre la cuestión en 2005. Sin embargo, esa dependencia nunca dictaminó sobre el fondo del asunto: ¿De quién son los millonarios terrenos?

Para el representante legal de Propiedades de la Bahía esa pregunta no admite doble respuesta. “El Procurador dice que el Estado tiene ciertos derechos sobre la finca, pero para reclamarla tiene que presentar una acción judicial”, señaló el abogado José Preciado. “Eso es lo mismo que expropiar la propiedad”, añadió. Ayer, Guillermo Cochez (junto con Víctor Martínez) se adelantó y presentó una demanda de bien oculto para ser beneficiario, junto con el Estado, de la recuperación de los bienes.

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Un terreno atravesado por el lujo

La finca nació en 1942.

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La finca sobre la que el Club Unión construyó su primera sede propia, en San Felipe, nació el 18 de noviembre de 1942 de la fusión de dos lotes que le vendió el Municipio de Panamá. Casi 30 años después, la sociedad Club Unión S.A. se desprendió de sus terrenos: fue el 9 de junio de 1971.

En aquella época los cuarteles dominaban la política de Panamá y el edificio no escapó de ello: su nuevo propietario pasó a ser la Sociedad de Beneficencia de la Guardia Nacional. Lo pagó en 112 mil dólares.

Luego de la invasión de Estados Unidos, el 15 de julio de 1992, la Asociación de Beneficencia de los Miembros de la Fuerza Pública (antes Sociedad de Beneficencia de la Guardia Nacional) traspasó por 340 mil dólares la propiedad a la sociedad Falúa Investments, que por el mismo precio la vendió a Yack Financial el 27 de agosto de 1999.

El nuevo siglo trajo consigo una fiebre inmobiliaria en el istmo. El negocio del ladrillo comenzó a despegar y la finca no fue la excepción. El 23 de mayo de 2003 la compró la sociedad Hoteles Decameron por un millón 800 mil dólares. El grupo hotelero comenzó los estudios para levantar un hotel de lujo. Pero, al tiempo, la idea se desinfló. Ahora la empresa Propiedades de la Bahía, de Paul Stallings, volvió a reactivar la idea. Solo para contar con la tierra pagó 7 millones y medio de dólares.

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Muy buen reportaje de La Prensa, Felicitaciones al periodista Santiago Fascetto.

Burica Press

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SAN FELIPE.

Ariel Espino se aleja de polémica por terrenos

El titular de la Oficina del Casco Antiguo aclaró que la Dirección de Patrimonio Histórico aprueba los planos.

LA PRENSA/Archivo

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Santiago Fascetto
sfascetto@prensa.com

El titular de la Oficina del Casco Antiguo (OCA), Ariel Espino, dijo ayer que la Dirección de Patrimonio Histórico –del Instituto Nacional de Cultura (INAC)– es la encargada de aprobar los proyectos del área de San Felipe. “Patrimonio Histórico pone el sello y la firma”, se excusó. Espino se alejó así de la polémica por la aprobación de los planos del hotel de lujo que la firma Propiedades de la Bahía analiza construir en el terreno del ex Club Unión.

A pesar de que el procurador de la Administración, Oscar Ceville, le advirtió mediante una nota a Espino –el 24 de julio pasado– que la finca del viejo Club Unión debió pasar al Estado en 1961, la Dirección de Patrimonio Histórico –que maneja Linet Montenegro– ignoró la advertencia y aprobó el proyecto el 20 de agosto último.

Ceville reclamó las tierras para el Estado, basado en un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2005, que ratificó la letra de la Constitución de 1941.

“No estamos escondiendo información”, dijo Espino, y luego aclaró: “La duda legal sobre la propiedad de la finca se decide en la justicia, y la presentación debe hacerla el Ministerio de Economía y Finanzas”. Aparte del viejo Club Unión, unos 10 terrenos –entre la antigua muralla y el mar– estarían en igual situación.

“La Oficina del Casco Antiguo depende del Instituto Nacional de Cultura, pero no forma parte de su organigrama”, se atajó el funcionario. “No somos autónomos pero casi”, amplió. Espino detalló que hizo la consulta al Procurador por pedido del ex director del INAC, Domingo Varela. Y no en forma autónoma.

CONSENSO HISTÓRICO

Junto a la situación legal del inmueble, el flamante dueño del ex Club Unión –que pagó 7 millones y medio por la propiedad– enfrenta otro problema: la prohibición legal de aumentar la altura y el tamaño del edificio original.

Pero, según Espino, eso no es un escollo. “La propiedad es muy complicada: por 10 años el consenso en la Dirección de Patrimonio Histórico fue que los dueños debían restaurar el edificio original y añadir un ala nueva”, comentó.

“La normativa no dice claramente qué hacer con ese lote, porque esa propiedad sería la excepción y no la regla”, destacó en diálogo telefónico con este diario.

La Prensa, 9 de octubre de 2007