Hacen declaratoria del día nacional de los bosques urbanos de Panamá

DECLARATORIA

DIA NACIONAL DE LOS BOSQUES URBANOS

Las áreas verdes y los ecosistemas de bosques asociados a espacios urbanos tienen como objetivo sensibilizar, concienciar y promover el cambio de hábitos entre la población que  permita mejorar la relación que ahora existe entre la sociedad y la naturaleza.

La Ciudad de Panamá es una de las áreas metropolitanas de América Latina que ha llegado al siglo XXI con bosques densos en el entorno urbano, siendo esta condición ecológica uno de los principales legados naturales y de ordenamiento territorial heredado a las generaciones actuales y que se hace imperioso conservarlos, al igual que se hace urgente restaurar ecológicamente los bosques perdidos en las principales ciudades del interior del país.

La función de las áreas verdes urbanas no sólo tiene como fines la recreación o el esparcimiento, sino que debemos verlos dentro del marco de los servicios ambientales que ofrecen a nuestras ciudades. Los bosques urbanos que siguen cayendo bajo las palas de los tractores y taladores deben ser vistos más allá de sus valores estéticos y recreativos.  Deben ser siempre visualizados y usufructuados como un patrimonio dinámico que mejora la calidad de vida de los habitantes de una ciudad.

Las áreas verdes públicas representan espacios de integración de la interacción social, con la recreación, el esparcimiento y la cultura ambiental que fomentan el respeto y la unión del ser humano urbano con la madre naturaleza.

Bien es sabido el aporte de los bosques urbanos a mejorar el microclima y la higiene ambiental de los centros urbanos.  Los bosques urbanos son grandes captadores de contaminantes atmosféricos y protegen los recursos hídricos, como ningún otro elemento, que nacen en sus entrañas. Los bosques urbanos ayudan a disminuir la temperatura del calor que producen las aglomeraciones urbanas, fomentan la circulación del aire, filtran y retienen las partículas diversas que el entorno urbano produce, pero sobre todo estos bosques nos dan oxígeno para seguir vivos y su vez nos protege la diversidad biológica que nos hace recordar que el planeta tierra no existe sólo para el hombre, sino para todas las criaturas y formas de vida que merecen nuestro respeto y cuidado.

Los bosques urbanos de las ciudades de Panamá, Colón, Arraiján entre otras son elementos del paisaje urbano indispensables para mantener la fauna y la flora que nos acompañan en el entorno urbano. Son áreas de cobijo, alimentación, refugio, anidamiento de especies nativas y migratorias.

Es innegable e imperioso proteger las áreas verdes y bosques que tienen nuestras ciudades para garantizar una buena calidad de vida y por las funciones ecológicas que desempeñan. La OMS recomienda 12.5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante dentro de las ciudades.

Existen demandas en la Corte Suprema presentadas por los residentes de la Ciudad de Panamá que protegen estos bosques y áreas verdes ya que cada día se acrecienta el peligro de perder estas maravillas naturales.

Las ventas de estas tierras y el desarrollo de proyectos de construcción y expansión están acabando con estos bosques urbanos que le dan aspecto de ciudad jardín a nuestra capital. Cientos de hectáreas de bosques urbanos en la ciudad de Colón, Panamá, Arraiján han desaparecido en 15 años de malas decisiones y poco hemos podido hacer. Necesitamos acciones ciudadanas más efectivas para proteger nuestros bosques urbanos y para restaurarlos donde ya han sido eliminados, tanto en el área canalera como en el interior del país.

Por eso es que hoy declaramos este día 23 de marzo como el DIA NACIONAL DE LOS BOSQUES URBANOS para que todos los años evaluemos cuánto hemos avanzado o retrocedido en la conservación y rescate de los bosques urbanos de nuestro país.

Así sea.

Centro de Estudios de Recursos Bióticos de la Universidad de Panamá (CEREB)

Centro  de Incidencia Ambiental (CIAM)

Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD)


Dado en el Anfiteatro de Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, Ciudad de Panamá el día

23 de marzo de 2009

Baje el documento original de la declaratoria aquí: declaratoria-del-dia-nacional-bosques-urbanos1

Talarán bosques protegidos de Camino de Cruces

PARQUE NACIONAL CAMINO DE CRUCES

Talarán bosque de área protegida

27.9 hectáreas de bosque empezaron a desvastarse para construir un proyecto residencial y comercial. La Anam aprobó el estudio de impacto ambiental.

JOSÉ ARCIA

jarcia@prensa.com

Las zonas boscosas del distrito capital siguen perdiendo terreno ante la industria inmobiliaria. La empresa Promotores de la Metrópoli, S.A., vinculada a la familia del ministro de Vivienda, Gabriel Diez, desarrolla el proyecto residencial y comercial Colinas de Versalles en un área de 27.9 hectáreas formada por bosque maduro.

Parte de los terrenos está dentro del Parque Nacional Camino de Cruces, según lo determinó la Alianza para la Conservación y Desarrollo (ACD), al trazar en un mapa los límites del parque, utilizando como referencia las coordenadas que aparecen en la Ley 30 de diciembre de 1992, que crea el área protegida.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aprobó, en agosto de 2006, el Estudio de Impacto Ambiental, que señala que “el desarrollo del proyecto generará impactos significativos sobre la vegetación al destruir o eliminar 27.9 hectáreas”.

Gabriel Diez M., vicepresidente de la empresa, dijo que solo se afectarán 3.5 hectáreas, y alegó desconocer que parte del terreno está dentro del parque.

Ariel Rodríguez, presidente de ACD, presentó ante el Ministerio Público una denuncia para que se investigue un delito ecológico, ya que la empresa empezó a mediados de diciembre con la tala de árboles.

PARQUE NACIONAL CAMINO DE CRUCES

Se pierden bosques urbanos

Proyecto urbanístico afectará área protegida. Ambientalistas piden frenar el daño ecológico lo antes posible.

DAÑO. Los tractores entraron a la zona boscosa que, según los cálculos de un biólogo ambientalista, están dentro de Parque Nacional Camino de Cruces. La destrucción del área se hizo para marcar los márgenes de las calles de un proyecto inmobiliario. LA PRENSA/ David Mesa
Ariel Rodríguez, Presidente de Alianza para la Conservación y el Desarrollo, ACD

JOSÉ ARCIA

jarcia@prensa.com

Otra zona boscosa de la ciudad capital está a punto de desaparecer, como consecuencia de la industria inmobiliaria.

Esta vez se trata de 27.9 hectáreas de bosque maduro (con más de 100 años de edad), e incluso parte de ellas se encuentran dentro del Parque Nacional Camino de Cruces (PNCC), una reserva natural creada en 1992 para, entre otros objetivos, proteger la orilla este del Canal de Panamá y asegurar su funcionamiento.

En la salida del Corredor Norte, por la avenida de la Paz, a un costado de los terrenos de la Universidad Tecnológica de Panamá, se levanta el proyecto residencial y comercial Colinas de Versalles, que en agosto de 2006 recibió el aval de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), cuando fue aprobado su Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

La obra es desarrollada por Promotores de la Metrópoli, S.A., que pertenece a la familia del ministro de Vivienda, Gabriel Diez.

Tractores y camiones han entrado al lugar, desde mediados de diciembre, y las consecuencias ambientales empiezan a notarse: el bosque está siendo desmontado para abrir una trocha, que marca el comienzo de la tala de 5 mil 586 árboles, cifra que consta en el EIA.

Ariel Rodríguez, biólogo y presidente de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, opinó que la ciudad capital sigue perdiendo lo mejor que tiene, sus bosques, para dar paso a “aberraciones urbanísticas” que destruyen naturaleza para generar réditos particulares.

LÍMITES

La mayor preocupación de Rodríguez es que “evidentemente” parte del área está dentro del PNCC.

Así lo confirmó el biólogo al ubicar geográficamente los límites del parque, tomando como referencia las coordenadas que aparecen descritas en la Ley 30 de diciembre de 1992, que crea la reserva forestal.

La medición también determinó que los límites del parque atraviesan el estadio Rod Carew y otras zonas que ya han sido urbanizadas.

Incluso, dentro del parque funciona una concretera de la empresa M&S que está justamente al lado del proyecto Colinas de Versalles (Ver infografía).

Los límites del parque son materia de análisis en estos momentos por la Anam. En 1996 se hizo una medición de campo, pero no fue aprobada porque no coincidió con las coordenadas que se establecieron en la ley, señaló Edgar Araúz, jefe del Departamento de Manejo de Áreas Protegidas de la entidad.

Esto, añadió, explica en gran medida que surjan estos problemas de urbanizaciones dentro del parque, porque no se tiene una medición en campo de los límites.

Gabriel Diez M., vicepresidente de Promotores de la Metrópoli, S.A., afirmó que, a su entender, el terreno no está dentro del parque.

“Por primera vez me entero de que alguien alega que la propiedad en mención está ubicada en un área que, supuestamente, está en un parque natural”, adujo Diez M. Por eso prefirió no hacer más comentarios.

Sobre el proyecto, afirmó que no se urbanizarán las 27.9 hectáreas que señala el EIA, sino aproximadamente 3.5 hectáreas.

La cantidad de árboles que se menciona tampoco se talará, explicó, porque “de común acuerdo” con la Anam han dejado un área de 2.2 hectáreas.

FIDEICOMISO

Los terrenos donde se desarrolla Colinas de Versalles fueron dados por la Caja de Ahorros (CA), en fideicomiso, a la empresa en 2001.

La CA aparecía como propietaria, desde 1991, de un globo de terreno de 190 hectáreas que fue dividido y otorgado a varias empresas, a través de la figura de fideicomisos, para que estas lo desarrollaran bajo su riesgo, con el objetivo de que la CA obtuviera ganancias al momento de la venta de casas y espacios comerciales.

Para Rodríguez, se trata de una “repartición” de los terrenos del parque. Citó como ejemplo, la urbanización Camino de Cruces en la avenida de La Amistad.

Este diario contactó a la oficina de Relaciones Públicas de la CA, y a pesar de que esta solicitó las preguntas por correo electrónico, no respondió.

La Anam se reunió el pasado viernes 16 de enero con la Unidad Administrativa de Áreas Revertidas del Ministerio de Economía y Finanzas, con la idea de buscar una solución al problema.

Araúz dijo que se trata de un tema complicado porque hay que investigar los antecedentes de cómo los terrenos pasaron a manos privadas y cuándo.

—————————–

27 DE ENERO DE 2009

PARQUE CAMINO DE CRUCES

Anam verificará los límites

Conservacionistas denuncian que el proyecto residencial Colina de Versalles ocupará parte del parque Camino de Cruces.

OBRA. Para construir la urbanización talarán 27.9 hectáreas de bosques urbanos. LA PRENSA/David Mesa

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) realizará hoy una inspección al terreno donde se desarrolla el proyecto residencial Colinas de Versalles, a un lado de la Avenida de la Paz.

La medida busca determinar si el proyecto incluye o no áreas que pertenecen al Parque Nacional Camino de Cruces.

La Alianza para la Conservación y el Desarrollo determinó que parte del proyecto está dentro del área protegida, al ubicar geográficamente los límites del parque, tomando como referencia las coordenadas que aparecen descritas en la Ley 29 de junio de 1995 y no la ley 30 de 1992, como se informó el pasado domingo.

Edgar Araúz, jefe del Departamento de Manejo de Áreas Protegidas de la Anam, dijo que la inspección se hará para verificar si hay posibles afectaciones al área protegida.

Para esto, dijo, se examinará la información que aparece en el estudio de impacto ambiental del proyecto y se realizarán las mediciones en campo del límite del parque, que fue creado en 1992.

A pesar de que la Ley 29 de 1995 estableció las coordenadas de los límites del parque, la Anam –hasta la fecha– no ha hecho la medición en campo para establecer el área que ocupa el parque.

Desde agosto de 2008, grupos conservacionistas le han pedido a la Anam que haga las mediciones en campo. Para esa misma fecha, la entidad le pidió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que le asignara al parque áreas boscosas que aún no han sido desarrolladas. Esto no se ha hecho.

Araúz dijo que con la inspección de hoy se empezará la medición y que en las próximas semanas se reunirá con funcionarios del MEF.

————————-

Esta situación sólo indica una cosa: que Panamá es un país donde no se respeta la naturaleza y el ordenamiento ecológico de Panamá.

Burica Press

Seis meses frente a la Corte Suprema

Seis meses frente a la Corte Suprema

Ciudad de Panamá. Burica Press (13 de diciembre de 2008). De acuerdo a Denia Arauz, una arquitecta panameña, activista ambiental y defensora del paisaje urbano de las áreas revertidas de la ciudad de Panamá, todo pareciera indicar que sus seis meses continuos frente a la Corte Suprema de la República de Panamá es una lucha que no se ha ganado todavía.

Justo ayer se cumplieron 129 días laborales (seis meses) que los residentes de las áreas revertidas asisten religiosamente con insistencia y perseverancia frente a las oficinas de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) pidiendo justicia ambiental ya que los activistas ambientales y residentes de las áreas revertidas demandan la inconstitucionalidad de la Ley 12 de 2007 que legalizó más de 50 actos administrativos ilegales de zonificación realizados por el Ministerio de Vivienda (MIVI)en la administración de Martín Torrijos y la de la señora Mireya Moscoso. Al legalizar estas zonificaciones que la Ley prohibía y protegía el espacio, el entorno urbano y las áreas verdes, miles de hectáreas de dichas áreas y otros espacios urbanos invaluables se perderían por la densificación y construcción de obras civiles contra natura.

Insisten en que como ciudadanos dignos de este país, seguirán luchando para que los fallos de la Corte Suprema se desarrollen bajo la integridad, la transparencia y el compromiso institucional por el supremo bien del país”

Los activistas urbanistas y ambientales indican que seguirán asistiendo a la Corte ya que lo que ha hecho la Asamblea Nacional y la Corte Suprema con esta ley es proteger con impunidad la corrupción del MIVI que ha olvidado su papel rector del urbanismo y se ha convertido en una agencia promotora de bienes raíces pero vendiendo las riquezas y valores nacionales. Ellos indican que la Corte debe fallar contra esta ley.

Fotos: D. Arauz

Rosina de Stec, Rafael Spalding, Raisa Banfield, Denia Arauz y un centenar más de panameños indican que han hecho este significativo acto de protesta porque tienen sed de justicia ante tantas arbitrariedades y corrupción del Gobierno Central y de la Asamblea Nacional que se atrevieron a aprobar en conjunto esta ley que es una aberración jurídica y por tanto una vergüenza nacional.

Una lucha diaria que con megáfono en mano, pancartas y banderas verdes levantan cada mañana la voz de censura contra cinco magistrados de la Corte: Aníbal Salas, Winston Spadafora, Alberto Cigarruista, Nelly Cedeño de Paredes y Delia Carrizo de Martines por haber fallado bajo presión política y legalizar aún más la corrupción montada desde el Ejecutivo y la Asamblea sobre el destino de las áreas verdes revertidas de la antigua Zonal del Canal.

Los activistas indican que sienten que sus esfuerzos ciudadanos han calado sin precedente histórico, en la gestión de la magistratura de justicia, que tiene que dar un revés rotundo y dar cumplimiento al Código de Ética Judicial, orientado a las actuaciones honestas, idóneas, independientes, justas e imparciales de los funcionarios de este Órgano del Estado, para lograr un correcto desempeño de la administración de justicia, que no puede estar divorciada o aislada del elemento moral.

Soberbia religiosa destruye bosques urbanos

PINTADA DE VERDE

SOBERBIA. En junio de este año, el presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz de la Iglesia católica hizo un importante pronunciamiento a través del diario Il Messaggero: “atentar contra el medio ambiente es un pecado grave y un insulto a Dios”. Por lo visto, la jerarquía católica panameña parece haberse declarado en rebeldía del Vaticano. Me explico: hace unos días se reanudó la destrucción de un área boscosa en Clayton para dar paso a la nueva sede de la Conferencia Episcopal, sin que las peticiones de la comunidad hayan hecho recapacitar a los encargados del proyecto, en especial al obispo de David, presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá y aspirante a arzobispo, José Luis Lacunza.

El tema es especialmente incomprensible, ya que todo se hubiera podido resolver sin trauma alguno, cambiando el terreno por otro que no posea la riqueza boscosa del originalmente cedido por el Estado. Podrían haber seguido el ejemplo de los sacerdotes jesuitas, rectores del colegio Javier, quienes, tras escuchar las explicaciones de los residentes de Clayton sobre la biodiversidad existente en el lote donde pensaban construir su nueva sede, accedieron a cambiarlo por otro. Igualmente se logró que la Asamblea Nacional –durante la presidencia del diputado Pedro Miguel González– cambiara, tras escuchar el reclamo de los ambientalistas, un lote que formaba parte del Parque Camino de Cruces y que pretendían vender para financiar la ampliación de sus instalaciones.

Entonces, ¿por qué la Conferencia Episcopal Panameña no puede dar un ejemplo de humildad y solicitar igualmente un trueque al Ministerio de Economía y Finanzas? La soberbia del obispo Lacunza –quien ha manejado el asunto– ha provocado que el caso llegara hasta la Corte Suprema, instancia que probablemente se pronunciará cuando ya no haya un solo árbol en pie. “La soberbia no es grandeza sino hinchazón y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano”, dijo en su momento san Agustín de Hipona. Exacto.

Lina Vega Abad
lina@prensa.com

Querella penal por destrucción de Hotel Central

RESTAURACION

Interponen querella penal por trabajos en el Hotel Central

Durante la restauración se dañó una escalera traída de Nueva York, en 1883.

Grisel Bethancourt

PA-DIGITAL

La UNESCO declaró al Casco Antiguo, donde está el Hotel Central, como Patrimonio de la Humanidad.

Los trabajos de restauración en el antiguo Hotel Central, ubicado en San Felipe, provocaron que residentes del área formularan una querella penal por los supuestos delitos contra el patrimonio, abuso de autoridad e infracción de los deberes de servidor público.

Las Organizaciones Unidas Pro Salvaguarda del Patrimonio de San Felipe (OUPSAF) presentaron la querella contra Lineth Montenegro, directora Nacional de Patrimonio Histórico; Nilson Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA) y el representante legal de Central Hotel Investment, Inc.

Adán Cerrud, de la OUPSAF, explicó que el Hotel Central es considerado una joya arquitectónica del siglo XIX y con los trabajos se permitió que se destruyera la escalera traída de Nueva York, en 1883.

Al mismo tiempo, las paredes exteriores corren el riesgo de colapsar, porque no han sido apuntaladas.

Cerrud expresó que hay recomendaciones para la protección de los conjuntos históricos, las cuales no se tomaron en cuenta por Patrimonio Histórico al dar el aval.

El Decreto Ejecutivo Nº. 51 de 2004 prohíbe destruir elementos de gran valor. Por esto, este diario se comunicó con Espino de la OCA, pero dijo que devolvería la llamada.