Flora de azuero amenazada

Denuncian peligros de flora en Azuero

Alcibiades Cortes
Especial para prensa.com
internet@prensa.com
La Prensa /A. Cortes

LLANO DE PIEDRAS, Los Santos. -Las flores que por décadas adornaron los llanos, caminos y quebradas de Azuero han ido despareciendo poco a poco, producto de las quemas, talas y fumigaciones en las ultimas décadas.

También ya son pocos los jardines que hasta la década del 70 se hacían en las casas de quincha, mientras que muchas plantas han desaparecido.

La peor suerte la han llevado las flores silvestres, afirma el técnico forestal Bolívar Domínguez. Explica que otra causa del fenómeno es la potrerización, que es la aplicación de productos químicos.

Domínguez añade que el otro peligro lo constituyen las fumigaciones con fuertes productos químicos, pues donde se realiza esta actividad muchas especies de flora resultan afectadas.

VIVENCIAS

Omaira Marciaga, residente de la comunidad de Llano de Piedras, afirmó que hasta la década del 70 se tenía como practica tener un jardín en las casas. Sin embargo, confirma que esta tendencia llegó a su final.

“Hoy día hermosas flores silvestres han desaparecido y solo se pueden encontrar en las tierras altas de la región donde aún quedan pequeños reductos boscosos de flora”, manifiesta.

RECOMENDACIÓN

Juan Irene Ojo, representante del corregimiento de Bajos de Güera, distrito de Macaracas, explica que en esa región en la comunidad de la Poza Verde existe una planta acuática que no la ha observado en otro sector.

A juicio del representante también están desapareciendo los guayacanes, helechos y lirios entre otras plantas que producen lindas flores.

Para Ojo es necesario realizar un estudio de las plantas y flores en el área con el propósito de conservar las pocas silvestres que aun crecen en la península.

Diversidad biológica del Volcán Barú

RECORRIDO. UN ESPECTÁCULO DE FLORA Y FAUNA.

La diversidad de una zona

El volcán Barú es la elevación más alta de Panamá y su dominio está rodeado por tierras fértiles.

Sandra Alicia Rivera
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com

Sin lugar a dudas que el volcán Barú es uno de los sitios turísticos que mantiene una belleza exuberante, la cual guarda con mucho recelo toda una variedad de flora y fauna. Además es donde nacen los ríos más importantes de la provincia de Chiriquí.

El volcán Barú, considerado como el punto más alto del país, está a 3 mil 475 metros sobre el nivel del mar. Desde su cima se puede observar el océano Pacífico y el mar Caribe. Está situado en el corregimiento de Volcán, distrito de Bugaba, a una hora y media de la ciudad de David.

Uno de los mayores atractivos del volcán es su ascenso a la cima, cuyo trayecto dura cuatro horas a pie y 30 minutos en un todoterreno, a través de un camino escabroso a lo largo del cual se observan formaciones volcánicas producto de la última erupción hace unos mil 400 años.

Cima del Parque Nacional Volcan Baru, Panama

Foto: Sharon Akers, 2003. Cima del Volcán Barú.

Durante el recorrido se puede encontrar con una gran variedad de especies de animales y plantas, así como de hongos, rocas y algunos árboles de diferentes formas, jamás vistas en otro lugar.

En el área están dos parques: el Parque Nacional Volcán Barú con una superficie de 14 mil 322.5 hectáreas, se encuentra situado sobre la cordillera de Talamanca y dista 473 kilómetros por carretera desde la ciudad de Panamá y el Parque Internacional La Amistad.

QUETZAL

En esos parques habitan unas especies sin igual, como lo son el quetzal y el carpintero, observables en los meses de abril y mayo aproximadamente. Además de poseer una gran variedad de plantas endémicas. El volcán Barú es el único parque nacional de Panamá con características de tipo volcánico.

Las temperaturas medias anuales fluctúan desde los 20 grados centígrados, en su parte más baja, hasta menos de 10 grados en la cumbre.

En el área protegida se localizan bosques muy húmedos montanos y húmedos montanos bajos que no se encuentran en ningún otro lugar de Panamá.

También hay bosques pluviales montanos bajos, pluviales montanos, muy húmedos montanos bajos y pluviales premontanos.

Se pueden observar además más de 250 especies de aves que ya han sido censadas en el parque, entre ellas el bello quetzal, el aguilillo blanco y negro que sobrevuela las paredes acantiladas del área protegida, y los colibríes.