Ambientalistas condenan negligencia en el Parque Nacional Volcán Barú

¿QUÉ PASÓ CON…? investigan delito ecológico

La delimitación del Parque Volcán Barú

En 2007 la comunidad y grupos ambientalistas denunciaron ante la Fiscalía Ambiental que la empresa Hemmsa Tecnologies Inc. demarcó, supuestamente por error, 300 hectáreas que eran parte de la reserva natural.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/B. Gómez
CREACIÓN. El Parque Nacional Volcán Barú fue creado en el año 1976, con una superficie de 14 mil 325 hectáreas. 

Boris Gómez
CERRO PUNTA, Chiriquí

Mientras que los ambientalistas esperan que a la empresa Hemmsa Tecnologies Inc. y que a los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) les caiga todo el peso de la ley, la directora de esa institución, Ligia Castro, promueve el discurso de «borrón y cuenta nueva».

Hemmsa Technologies Inc., firma contratada por el Estado para delimitar el Parque Nacional Volcán Barú (PNVB), fue denunciada ante la Fiscalía Ambiental por grupos ambientalistas y la comunidad por supuesto delito ambiental en el mes de junio de 2007.

Se le acusa de abrir una trocha de seis metros de ancho interviniendo en la cordillera de Talamanca y desconectando el PNVB (14 mil 325 hectáreas) con su vecino Parque Internacional La Amistad (PILA) que tiene territorios en Panamá y Costa Rica (207 mil hectáreas).

Los daños, según el tesorero de la Fundación para el Desarrollo Integral Comunitario y la Conservación de los Sistemas Ecológicos (Fundiccep), David Samudio, fueron terribles.

Los helechos arbóreos que están en la zona desde hace cientos de miles de años tampoco fueron respetados, y eso que la Anam tenía funcionarios supervisando», denunció Samudio.

Como si esto fuera poco, señala Samudio, la delimitación cometía el craso error de dejar fuera de los linderos del PNVB más de 300 hectáreas que siempre fueron parte de la reserva.

«Le damos el beneficio de la duda a la empresa de que fue un error el dejar esas hectáreas fuera de la delimitación, pero propietarios vecinos del parque se beneficiarían. Eso demuestra que la empresa no estaba técnicamente calificada», opinó Samudio.

La versión de Castro

A pesar de que hay una denuncia por delito ecológico contra Hemmsa, Castro considera que en este caso sería peor el remedio que la enfermedad.

«Si rescindimos el contrato, tendríamos que esperar a que se lleve a cabo un proceso de licitación, y no sería hasta 2009 para que se delimitara el PNVB», dijo.

Hay gente metiéndose en el parque, sin título de propiedad ni derecho posesorio, que está talando, alterando la naturaleza y haciendo cosas indebidas, por eso es urgente la zonificación. Sin ella no podemos aplicar un plan de manejo de la reserva y lo que nosotros queremos es proteger la reserva, dijo Castro. «Corremos un riesgo si suspendemos el contrato».

Castro dijo que Hemmsa tendrá que pagar una multa, pues se le abrió un proceso administrativo en Anam; y podría seguir delimitando el PNVB si se compromete a hacer bien el trabajo, y si además la comunidad y la Anam lo supervisan.

ASÍ SUCEDIERON LOS HECHOS

INICIOS: La empresa Hemmsa Technologies Inc. recibió la orden de proceder en el mes de febrero de 2007 para llevar a cabo la delimitación del Parque Nacional Volcán Barú.

DELIMITACIÓN: Hemmsa empezó a mediados de 2007 la delimitación, y la población denunció que alguien estaba talando árboles y abriendo una trocha en la zona boscosa.

CONFLICTO: En agosto, funcionarios de la Anam fueron trasladados. Fundiccep denuncia que personal de Anam estuvo presente durante la devastación y ni siquiera tuvo cuidado en que no se derribaran helechos milenarios.

CONTRATO: La Anam considera mantener el contrato a Hemmsa Technologies Inc., y los grupos ambientalistas se oponen.

Ambientalistas condenan negligencia

David Samudio y Damaris Sánchez, de la Fundación Integral del Corregimiento de Cerro Punta, no solo condenan la «negligencia» de los funcionarios de la empresa Hemmsa, sino de los inspectores de la Autoridad Nacional del Ambiente.

Según Samudio, se derribaron especies que datan de mucho tiempo y que se encuentran en peligro de extinción.

La comercialización internacional de estos helechos está reglamentada, explicó.

Por ejemplo, un helecho arbóreo de 100 años de edad puede tener un tamaño de solo un metro con 60 centímetros y nos parece un crimen imperdonable que se haya permitido derribarlos, explicó.

Samudio y Sánchez rechazan la insinuación de Castro de que Hemmsa siga haciendo la delimitación. «La denuncia la hizo la comunidad, y nosotros como grupo organizado presentamos la querella formal ante la Fiscalía Ambiental», dijo.

El Ministerio Público nos dice que siguen las investigaciones, aunque no nos han llamado a ninguna diligencia judicial, señaló Samudio.

«Nosotros esperamos que este caso no sea uno de aquellos en que hay borrón y cuenta nueva; esperamos que no sea un delito ambiental que quede impune».