Inundaciones y carreteras: lecciones aprendidas

Inundaciones y carreteras: lecciones aprendidas

Por: Ariel R. Rodríguez V.

Biólogo

Presidente de ACD Panamá

Un panorama desolador es el titular de una noticia aparecida en la Estrella de Panamá del día 28 de noviembre de 2008 donde indicaba que la carretera transístmica que une las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro estaba irreconocible. Los paisajes han cambiado y los derrumbes son de gran magnitud que han despedazado las carreteras y han desnudado las pendientes de los cerros. Los derrumbes se sucedieron uno tras otro. ¿Es casualidad que estos deslizamientos se dieron por cientos a lo largo de esta carretera? No. Las carreteras en estos sistemas montañosas son las detonantes naturales de estos efectos encadenados que no terminan en el deslizamiento, sino en las inundaciones que se producen aguas abajo cuando las quebradas y ríos se represan momentáneamente y se destapan luego con más fuerza, agua y sedimentos, convirtiendo la corriente de agua en una masa líquida densa y poderosa que se abre paso de manera arrolladora.

Esto sólo es un mensaje aleccionador. Las carreteras en montañas y regiones selváticas escarpadas como lo es esta carretera son desestabilizadoras del frágil suelo que cubre la roca madre de dichos cerros. Esto provoca que los deslizamientos sean un hecho permanente y seguro cada vez que ocurren grandes precipitaciones. La situación se agrava cuando las carreteras afectan las cuencas escarpadas de ríos torrentosos. Esto fue justo una de las razones por las que río Guarumo en Bocas del Toro causó enormes daños e inundaciones en Chiriquí Grande en este mes de noviembre de 2008, donde todos estos deslizamientos encadenados evidentemente fueron un gran detonante para hacer subir aún más las aguas de dicho río e inundar las planicies aluviales donde ahora vive mucha gente!

Ya los ecologistas hemos dicho en otras ocasiones que debe evitarse la intervención de la cuenca superior escarpada de ríos torrentosos. Entre estos destaca el Río Caldera en Boquete, que por suerte, y sobre todo por la presión ciudadana, no se concretó en el año 2003 la construcción de una carretera en medio del Parque Nacional Volcán Barú, que sin duda, dado los hechos de inundaciones que acaban de ocurrir en el área, no dudamos que hubiesen provocado un daño aún más severo aguas abajo. Hoy Boquete sería una gran tragedia humana y lo decimos con toda la responsabilidad que nos caracteriza.

Y qué no decir de la consecuencia de represas en ríos con aguas lóticas desbocadas como son el Chiriquí Viejo, Changuinola y Caldera! La respuesta se las dejo a libre investigación.

No es la primera, ni será la última vez que habrá inundaciones, pero un mensaje queda claro, los bosques, las montañas y los ríos deben ser respetados si no que queremos seguir sufriendo la consecuencias humanitarias y económicas de nuestros actos.

Lo que el agua se llevó, Río Chiriquí Viejo desbordado

Las desgracias no ocurren con más frecuencia en Panamá porque Dios es grande. La cuenca del Río Chiriquí como todas las cuencas de este país está sometida a una sobreexplotación, mal uso y cero ordenamiento territorial que proteja el recurso hídrico, el recurso natural biótico y la calidad de vida de los ciudadanos.  Lo que estas fotos muestran es lo que ocurre en países donde la personas sin una guía o ley de ordenamiento territorial se asientan en servidumbres de ríos tan poderosos como lo es el Río Chiriquí Viejo. No hay ANAM, ni Municipio que haga respetar la ley! ¿Será porque ellos de manera natural no la respetan?

Ni pensar las toneladas de suelos fértiles y contaminados por plaguicidas que arrastró en estas inundaciones este maravilloso río cuyas aguas desde Paso Ancho hasta Paso Canoas han sido concesionadas por el  Secretario del Partido Revolucionario Democrático, Martín Torrijos para hidroeléctricas de sus compinches y colaboradores! Felicitaciones a todo su maravilloso equipo de gobierno por no permitir que ningún río del país quede sin ser vendido al mejor postor! Le deseamos éxitos en todos los negocios conexos que han logrado con la venta de nuestros ríos.

Si los que representan la Autoridad no respetan, ni merecen respeto, por lo menos nosotros los ciudadanos debemos respetar nuestros ríos y no debemos usurparle su espacio vital, ni contaminarle sus aguas.

Elemental principio de respeto a la nuestra Madre Naturaleza!

Burica Press

Todas las fotos son de la semana del 26 al 30 de noviembre de 2008.

Las fotos Burica Press la ha tomado de una versión que nos llegó a nuestra mesa de redacción. Agradecemos al autor de las mismas que por favor nos haga llegar su nombre para darles los créditos, ya que dichas fotos se convierten en documentos valiosos de la historia de desastres civiles en el país.

Inundaciones, riesgos, lecciones y soluciones

Las inundaciones de noviembre en Panamá:
Riesgos, lecciones y soluciones

Por Edgardo I. Garrido Pérez
edgardoga@hotmail.com

Nota preliminar: al momento en que escribí este ensayo, sólo contaba con informaciones y fotos sobre Boquete. Por ello redacté el documento mencionando especialmente a dicho lugar. Sin embargo, las ideas explicadas se aplican a Bocas del Toro, Veraguas, Colón y a todo el país.

Desastres que eran muy fáciles de predecir

Los desastres naturales asociados al clima, tales como las inundaciones en Boquete, son tanto más dolorosos cuanto más predecibles y -en gran medida prevenibles. Lo más fácil de predecir en Panamá es que hay ocho meses de lluvias y cuatro de sequías, que en Febrero llueve muy poco y que entre Septiembre y Noviembre llueve mucho. También es muy fácil predecir que, donde el terreno es inclinado (como en Boquete), las lluvias causan deslaves a menos que el suelo esté bien cubierto por un bosque espeso. Toda la producción agrícola, hidroeléctrica y la administración económica deberían planificarse con suficiente anticipo tomando en cuenta estos factores, pues no son nada sorpresivos. Los biólogos llevan décadas advirtiendo sobre los peligros de la deforestación, ahora se paga el precio de no haberlos escuchado. Algunos ya murieron: vidas inocentes que pagan hoy los errores que otros cometieron ayer.

Erosión, inundaciones y sus riesgos económicos y sociales

Las fotografías de sitios como Boquete hablan mejor que mil libros científicos: el color de los ríos es chocolate . Como Ecólogo declaro que no hace falta hacer ninguna medición para demostrar el muy elevado contenido de lodo acarreado por el Río Caldera –sólo como un ejemplo, síntoma inequívoco de erosión. Es más, la abundancia y el color de ese lodo indican que ya no tiene materia orgánica, la cual ayuda tremendamente a que el suelo sea productivo. Esta materia obviamente se erosionó. Con la lluvia también se deslavaron las bacterias, hongos y otros microorganismos que hacen que la tierra produzca mejores cosechas de café, papa y otros productos. Todo eso lo juzga un experto con solo ver cuán turbia quedó el agua del río caldera. Como la solución no ocurrirá en pocas semanas, es esperable que haya procesos erosivos similares en los próximos años. Estamos hablando de pérdidas anuales de toneladas y toneladas de nutrientes del suelo por cada hectárea. Esto plantea severos riesgos de reducción en la producción agrícola, justo en estos tiempos en los que la comida es cada vez más cara. El agricultor o gobernante que quiera compensar esto comprando abonos deberá gastar mucho dinero.

Es más, en las tierras bajas de Chiriquí se produce la mayor cantidad de carne de res y leche de todo el país, pero esas vacas ahora reciben un agua llena de lodo. El lodo que viene de tierras altas se acumula en los ríos lo cual, durante el verano, hace que haya menos agua que beber para animales y personas. Cuando vuelven las lluvias, como el fondo es somero por el lodo acumulado, hay mayores riesgos de futuras innundaciones, las cuales en años anteriores ya han ahogado algunas reses. Sin duda los ganaderos y los consumidores de carne o leche tienen serios motivos para preocuparse. Chiriquí es la provincia que produce la mayoría de los alimentos que se consumen en Panamá. Un colapso de la fertilidad de dicha provincia pone en peligro la ya precaria seguridad alimentaria de todo el país. Peligroso: con la comida no debe jugarse.

Pero también hay daños a las vías por donde se transportan los alimentos. En las fotos se ve que la erosión fue tan potente que -al escaparse el suelo por debajo de puentes, carreteras y otras infraestructuras, hizo que éstas colapsaran generando baches inmensos, también documentados en las fotos. El turismo puede ser muy afectado: a ningún turista le gusta visitar un río lleno de lodo, y hasta hubo hoteles en Boquete que fueron arrazados por el río, seguramente por el grave error de que fueron construídos –presuntamente robándole terreno al río. Era muy fácil predecir que algún día llovería torrencialmente, que las aguas iban a subir y que el río cobraría el terreno “robado”. Compárese con la inteligente ubicación de las viviendas de los indígenas Emberá en el Darién: palafitos ubicados lejos de la corriente, en sitio seguro y respetando a una fuerza natural superior a todo poder humano: el río y las lluvias. No en vano nuestros indígenas tienen decenas de miles de años viviendo en Panamá, deberíamos aprender más de ellos en vez de discriminarlos.

Sea como fuere, todas las pérdidas económicas y riesgos sociales antedichos se deben a procesos fáciles de predecir. La erosión se previene fácilmente, sólo hay que conservar los bosques. Veamos cómo es que el bosque y los árboles son nuestro mejor aliado en la defensa de nuestros bolsillos y nuestra seguridad alimentaria al proteger nuestros suelos.

Cómo los bosques evitan la erosión

BiodiversidadPanama

Cuenca media del Río Changuinola con exuberantes bosques que protegen y encauzan las aguas. Bosque Protector Palo Seco y Reserva de la Biósfera. Al fondo el Parque Internacional La Amistad. Foto: BiodiversidadPanama

Las copas de los árboles del bosque forman un “techo” lo suficientemente cerrado como para amortiguar el impacto de las gotas de los torrenciales aguaceros. Es más, bajo la capa más alta de follaje existen capas intermedias formadas por los arbustos, árboles juveniles y algunas hierbas, lo cual amortigua todavía más el golpe de las lluvias. El agua también se escurre suavemente sobre las ramitas y ramas grandes de toda esa vegetación y parte de dicha agua es atrapada por la corteza de los árboles, todo lo cual contribuye aún más a reducir el impacto erosivo del agua. Sin duda, los suelos erosionados en Boquete no tenían esta protección.

En las selvas y los bosques, la superficie del suelo tiene una gruesa capa de hojas y ramitas que caen, conocida como hojarasca. Cuando las gotas que no son captadas en el dosel llegan al suelo, no lo impactan directamente, sino que la hojarasca las amortigua. Por si fuera poco, las raíces de los árboles forman una “red” en el suelo, y diferentes especies de plantas tienen raíces con profundidades diversas, lo cual también varía entre plantas de diferente tamaño. El resultado es una eficiente red que amarra profundos “bloques” de suelo. Todo lo antedicho evita la erosión, y por eso es que ustedes ven que, cuando hay muchas hectáreas de selva, los ríos tienen el agua clarita, sin importar mucho qué tan fuertes sean las lluvias. Puede haber inundaciones, pero el agua no se ve de color chocolate y las carreteras no colapsan. Por todo lo antedicho los ecólogos nos referimos a los árboles como “Ingenieros ecológicos”, pues no existe genio capaz de reemplazar este servicio que las selvas nos prestan de manera gratuita. Una vez más, deberíamos aprender de nuestros indígenas, los cuales SIEMPRE cuidan al bosque y saben sacar madera, comida, medicina y otros recursos de allí sin hacerle daño.

Las limitaciones de los cafetales como protectores del suelo

Un hecho importante: Boquete es zona cafetera y el Café es un arbolito. Sí: como los cafetales son árboles, protegen mejor al suelo que otras plantaciones (como la papa, también producida en Boquete). Pero eso de poco valió, tal cual confirman las fotos, de lo contrario el agua del río no estaría de color chocolate. ¿Por qué? Compárese a un cafetal con un bosque: sólo hay una capa de cobertura en el dosel, las raíces no ocupan diversos estratos del suelo (pues es una sola especie de árbol), el espacio entre un cafeto y otro -o un árbol y otro del cafetal, no está igualmente protegido del impacto de la lluvia en comparación con el dosel cerrado del bosque.

La alternativa es clara: producir café de sombra . Si los productores quieren evitar que su suelo se deslave, que pierda nutrientes y ahorrar insumos, deben preguntarse si necesitan mejorar su uso de árboles de sombra. Por fortuna muchos cafeteros conocen esta tradición, así que no se les propone nada ajeno a sus costumbres. El café no es un árbol muy grande: en estado silvestre, esta planta vive cubierta por el “techo” de otros árboles de mayor tamaño. Por eso existe una milenaria tradición mundial de producción de café junto a árboles de sombra.

Cacao, Bosques y los casos de Colón, Bocas del Toro y Veraguas

En Bocas del Toro, el Cacao ha ido ganando auge y también se lo pretende cultivar en Colón; ambas provincias ahora afectadas por las lluvias e innundaciones. Como parte de mi empleo, estoy investigando personalmente –junto a autores que trabajan con Cacao y selvas en todo el mundo, cuáles son las mejores formas de cultivarlo. Los resultados son muy claros y tienen aplicación mundial: el suelo de los cacaotales sin árboles de sombra pierden nitrógeno, fósforo, potasio y materia orgánica con mayor facilidad que los cacaotales sombreados. Estoy analizando datos de todo el mundo que demuestran que –donde llueve más, el suelo de los cacaotales pierde nutrientes, pero cuando el cacao se combina con árboles de sombra, el suelo es más fértil. Esto se debe a que –cuando hay mayor diversidad de árboles, también hay más bacterias y hongos benéficos asociados a esos árboles, así como más raíces que evitan que el suelo se erosione y que los minerales se pierdan. Son datos provenientes de todo el mundo tropical que invitan a que los panameños modifiquemos el modo como estamos trabajando y administrando nuestras tierras. El cacao bocatoreño crece en condiciones muy parecidas a la selva original, por lo que es un buen ejemplo de lo que hay que hacer para salvar al suelo. El norte de Veraguas incluye tierras de vocación cacotera, por lo que estas afirmaciones son válidas para dicha región.

Pero el café y el cacao no pueden ser vistos como la divina pomada. Or ejemplo, Ghana fue alguna vez el principal productor mundial de cacao, pero -al cultivarlo masivamente, dicho país sufrió una deforestación generalizada. El resultado es que la tierra perdió su fertilidad y ahora cuesta mucho restaurarla. Además, el cacao y el café no son alimentos importantes para los panameños ni para nadie en los trópicos, sino postres para divertir a los norteamericanos y europeos. Por eso conviene pensar en cómo reducir los peligros que la erosión y los aguaceros traen para la producción de nuestra propia comida.

¿Cómo contrarrestar los riesgos para la producción de alimentos?

Si los árboles como el café contrarrestan mejor la erosión que cultivos como la papa y las hortalizas, entonces la erosión en Cerro Punta debe ser mucho más dramática que en Boquete. En efecto, así es: usted puede comprobarlo por su cuenta usando el software computacional gratuito Google Earth . Bájelo de Internet, busque al mapa de Panamá, ubíquese sobre Cerro Punta y mueva el plano de modo que se vea la estructura tridimensional de las montañas. Verá cómo las imágenes de satélite de la NASA (usadas por Google Earth ) indican que los ríos están de color chocolate, sin necesidad de lluvias más torrenciales que lo normal. Una vez más, esto trae no sólo pérdidas ecológicas, sino que perjudica al bolsillo de los propios productores. Y -una vez más, se lo puede contrarrestar -aunque no totalmente, sembrando árboles y arbustos alternados con las hortalizas. Según el talento y necesidades de cada campesino, muchos de esos árboles y arbustos pueden ser frutales, lo cual ayuda a hacer más rentable a la parcela.

Es más, existen cientos (tal vez miles) de investigaciones científicas en todo el mundo -incluso Panamá, que indican que -por tener raíces más profundas que las hortalizas, los árboles recuperan nutrientes del suelo que las raíces de las hortalizas no pueden alcanzar. Cuando las hojas de esos árboles caen, abonan al suelo y las hortalizas salen ganando, lo cual reduce los gastos en la compra de abono. Sólo hay que saber evitar que las hortalizas sean cubiertas por la hojarasca, lo cual se logra haciendo “cerritos” de tierra de algunos centímetros de altura y colocando a las hortalizas sobre dichos cerritos.

La importancia de la educación agrícola en las escuelas

Métodos como los antedichos también son parte de la agricultura orgánica, practicada por un número minoritario, pero notable, de agricultores que conocí en Cerro Punta. Ellos interactúan con los jóvenes estudiantes de la Escuela Básica General de Cerro Punta, donde tuve el honor de ser Profesor de Ciencias Naturales por algunos meses. La escuela es dirigida por el agrónomo Rafael Uribe, con quien tuve la dicha de trabajar. Buena promesa para las futuras generaciones, pero hay que seguirla fomentando y extendiendo a otras zonas del país. Hay que hacerlo especialmente fuera de las comarcas indígenas, que es donde las personas tienen menos conocimientos sobre cómo trabajar la tierra sin producir desastres.

La necesidad de que los políticos hagan un buen trabajo

La agricultura alternativa y el uso de árboles de sombra no son suficientes. El gobierno nacional y los gobiernos locales tienen que saber administrar las tierras del país y de cada localidad, dado que se trata de un problema de seguridad nacional. Los grandes terratenientes tienen sed de dinero: acaparan inmensas extensiones de terreno, lo mantienen como un “peladero”, y ya vimos en las fotos de Boquete cuáles son los resultados.

Por una política de protección a la agricultura tradicional

Hay que dejar de pregonar en Panamá que la culpa de la erosión la tienen los indígenas y los pequeños agricultores santeños que andan talando y quemando: eso es puro simplismo. Los científicos pensaban hace treinta años que esa agricultura era peligrosa, pero ahora reconocen que estaban equivocados. Una vez más, hay cientos (tal vez miles) de estudios que han demostrado que, de todos los modos de usar la tierra, la agricultura de roza-tumba-quema es el que menos daños ambientales produce. Esos estudios se han realizado en todo el mundo, por lo que sus conclusiones son verdaderamente contundentes. La agricultura de roza-tumba-quema protege al suelo y la vida por tres razones principales:

1. Ocupa poco terreno (compárese con la ganadería extensiva)

2. Es diversificada, o sea no produce una sola cosa. Esto evita plagas y produce mejores raíces para evitar la erosión (compárese con el monocultivo). También,

3. En aproximadamente tres años, el terreno es abandonado para que la selva vuelva a crecer, lo cual en escasos 15 años, hace que el suelo vuelva a ser tan fértil como el de la selva original, ahorrando la necesidad de comprar abono. Compárese con la minería, la cual envenena a los suelos que, al erosionarse, transfieren esos venenos a los ríos.

Así, un modo como los políticos pueden proteger la tierra es proteger a los agricultores que la trabajan de manera tradicional, especialmente a los indígenas y a los afro-panameños, que trajeron esa costumbre de la sabia y milenaria África. De hecho, una de las causas del hambre en África y en Haití fue que la producción alimentaria se comenzó a hacer al estilo europeo (monocultivo, latifundio). Eso cansó a la tierra, dejó pocas superficies con suelo fértil; lo cual ayuda a explicar el hambre y las guerras que aún hoy en día persisten allá. Ese es el espejo en que debemos mirarnos, el futuro que debemos evitar.

También muchos pequeños campesinos “hispano-panameños” practican la agricultura de roza-tumba-quema. La baja escala de esta implica poca deforestación por cada campesino; el problema es que los terratenientes tienen tanta tierra para ellos solitos, que miles de campesinos se ven obligados a emigrar hacia los bosques. Cuando muchos de ellos se concentran en un sitio boscoso, la suma de muchas parcelas pequeñas puede equivaler a una deforestación grande. Es precisamente lo que está sucediendo en Bocas del Toro: consúltese Panamá en Cifras y también los datos de la ANAM. Allí usted verá cómo en esa provincia o en Panamá Este (rumbo a Darién) se reducen las superficies boscosas. Es tan fácil como que hay que ponerle mano dura a los egoístas acaparadores de tierra y fomentar que los campesinos colonos vuelvan a sus lugares de origen.

La necesidad te tener gobernantes comprometidos con un ambiente sano

Sin duda que me ganaré la mala voluntad de algunos por lo que escribí en el párrafo anterior. No exagero si digo que -de los candidatos presidenciales que hay en Panamá ahora mismo, solamente el Prof. Juan Jované tiene la voluntad y el valor de tomar una medida como ésta. Se trata del mismo hombre al cual el gobierno le prohibe que se postule para la Presidencia de la República.

Inundaciones y riesgos económicos para las hidroeléctricas

Finalmente, volvamos a Boquete. Muy cerca de allí, aunque en tierras más bajas que la zona cafetera, se está construyendo una hidroeléctrica. Visité el lugar durante la estación seca: hectáreas y hectáreas han sido tan severamente deforestadas que no hacía falta la lluvia, porque el solo viento ya estaba erosionando tanto el suelo que el polvorín no dejaba respirar. Las hidroeléctricas no sirven para nada si la deforestación altera al régimen hídrico.

Si los constructores de estas hidroeléctricas, así como los realizadores de cualquier gran proyecto no son obligados por las autoridades a proteger al ambiente, el costo real de dichas obras será mayor al contabilizado. Esto porque una tierra erosionada es una tierra infértil, que no produce comida, y un río lleno de lodo demanda atenciones especiales para que el agua se pueda beber e incluso usar para generar energía, lo cual aumenta los costos. Si no les importa con la gente y con el ambiente porque no tienen corazón, al menos demuestren que tienen cerebro: preocúpense por el dinero.

28.11.2008

Nasos teribes también sufrieron pérdidas de bienes y cultivos por inundaciones

A continuación Burica Press emite un mensaje enviado por los indígenas Nasos Teribes a los medios desde Bocas del Toro, área de desastre por efecto de las severas inundaciones y crecidas de ríos que ocurrieron desde el viernes 21 de noviembre, durante cinco días consecutivos.
Burica Press
——————————————–
Saludos desde el pueblo NASO.
Les informamos a todos ustedes que la situación que vive el pueblo Naso como resultado de la gran inundación de Bocas del Toro es muy crítica.  Nosotros los Nasos Teribes cultivamos en los terrenos fértiles a orillas del Río Teribe.  El río creció a niveles no antes conocidos y arrastró todos los cultivos.  Nuestra forma de subsistencia ha sido bastante diezmada hasta que logremos recuperarnos de alguna otra forma.
Rey Valentin Santana, Máxima Autoridad del Pueblo Naso en una reunión son su pueblo

Rey Valentín Santana, Máxima Autoridad del Pueblo Naso en una reunión son su pueblo

Esta inundacion que ha ocurrido en nuestra comarca ha dejado también muchas familias sin casa.
Esto nos indica que se espera una gran crisis muy fuerte en la economía y en la alimentación del pueblo Naso, es por ello el Rey Valentín Santana les hace llegar su solicitud para que de una u otra forma se hagan solidarios con donaciones al pueblo Naso y lo pueden hacer como lo describe la carta.
Ya las autoridades de los otros pueblos indígenas de Panamá también están haciendo el esfuerzo para apoyar al pueblo Naso y para esto los invitamos a que nos unamos todos a contribuir ante esta realidad.
Muy pronto le estaremos enviado fotografías del área devastada del Teribe, pero lo que en estos momento es difícil cuantificar el nivel completo de los daños causados.
Rio Teribe con niveles normales de agua lóticas, Panamá

Río Teribe con niveles normales de agua lóticas, Panamá

Nunca el Río Teribe había alcanzado los niveles que en esta ocasión alcanzó y sólo nos queda decir que también que el río limpió el área de los avances de carretera que realiza una compañía hidroeléctrica en el área quien a la fuerza había avanzado hacia territorio naso.
Seguiremos en contacto con ustedes y le indicaremos como ayudarnos.  Estamos solicitando a ONG´s de la ciudad de Panamá que nos apoyen en ser receptoras de donaciones para nuestro pueblo.
Hasta pronto.
Felix Sanchez
Fundacion Naso.
tel. 6496-9841  o  64110649

Un testimonio de las inundaciones desde Changuinola

Un testimonio de las inundaciones desde Changuinola

En mi viaje a mi finca este domingo pasado que está del otro lado del puente sobre el Río Changuinola hice un alto prolongado en la entrada de dicho puente, sopesando la osadía de entrar al puente exponiéndome a cualquier percance que pudiese presentarse antes de pasar el susodicho puente. no era la primera vez que lo pasaría, aunque es muy peligroso por el mal estado en que se encuentra por el abandono, debido a que ya no corre el tren hacia Almirante. Se pueden imaginar! los rieles por donde pasaba el tren estan sueltos en partes y se mueven a merced de las llantas de los vehículos que cruzan.

Aún en tiempos normales es un riesgo que tomamos sin pensarlo pero ese día el nivel de río era avasallador estaba casi a nivel con la plataforma del puente viejo y corría con fuerza que pareciera querer sacarte del vehículo, la verdad se me metieron los pelos pero quería ir a la finca y decidí cruzarlo, eso si, con los vidrios abajo y el radio del carro apagado para escuchar el canto del río embravecido por las lluvias insistentes de varios días seguidos.

Luego de mi regreso y ver cómo las quebradas de la finca seguían llenas de lodo debido a la construcción de la carretera a Charco La Pava y todos los desmanes de poder incontrolado por parte de los ingenieros de AES en su afán de destruir tratando de hacer lo que todavia no han decidido como y con la impresion de cruzar un rio embravecido por las lluvias, reflexionaba sobre que tal que existieran las tres hidros sobre el Changuinola y si lloviera como llovía en ese entonces y tuviesen que dejar salir el excedente de aguas de los embalses, a donde carajo me metería en el valle para que no me arrollara y creo que no habría lugar seguro donde estar en ese momento.

En las plantaciones de plátanos había agua sobre los canales de drenaje que corrían libremente hacia la parte más baja de la finca y al fondo de los otros potreros mucha agua en movimiento. Cómo sería la cuestion si los AES sueltan millones de galones de agua en un momento dado??? La verdad es que sería una catástrofe general que el Vicepresidente Arosemena quien sobre volaba ayer el área se quedó sin palabras al momento que fue entrevistado por los periodistas en el aereopuerto después del sobrevuelo. Si así solamente se impactó que impresión tendría si una masa de agua mayor bajara al valle.

Sería interesante preguntarle al vicepresidente arosemena sus impresiones de la inundación y preguntarle si el cree que quedaría algo fuera del agua con la trastada de los AESINOS. Total todos esos hijos de …madre se arropan bajo la misma manta.

MOLESTA SÓLO PENSAR EN QUE TE PUEDEN MANDAR AL CIELO O AL INFIERNO EN UN MOMENTO.