Destrucción de Isla Viveros se agudiza

De nada ha valido que los ecologistas de Panamá hayan objetado desde hace varios años, la destrucción de los archipiélagos y costas de Panamá por efecto de la Ley 2 de 2006 que permite la especulación inmobiliaria en sus prístinos paraísos insulares y costeros.

Es lamentable que organizaciones como ANCON en vez de objetar este dañino modelo de desarrollo pretenden hacer ver solamente que el relleno, gota que derrama el vaso de desastre ambiental, sea lo que les preocupe. Lo que en refleja un discurso equivocado, oportunista y acomodaticio. Es hora que ANCON, así como los demás grupos ecologistas y ambientalistas de Panamá sean más directos y menos hipócritas de cara a la defensa de los caros intereses nacionales, hoy depredados rampantemente por especuladores que se dizfrazan de saco y corbata y se camuflan en los corrillos gubernamentales para lograr “aprobaciones legales” de tales crímenes ambientales en nombre del desarrollo, que evidentemente no es de desarrollo. Es realmente un vulgar mercado especulativo que destruye nuestros recursos y los enajena.

La destrucción en el Archipiélago de Las Perlas continúa a grandes pasos y Ligia Castro, Administradora General de la Autoridad Nacional del Ambiente sigue permitiendo este nefasto concepto de desarrollo en nuestro país. La corrupción y la ineptitud nuevamente hacen festín por doquier y es lo que lamentablemente uno puede esperar en un país parasitado con tráfico de influencia y corrupción en el funcionarato de la cosa pública, que cual adláteres de este sistema mercantilista se presten para permitir que este tipo de proyectos de sus jefes inversionistas y los capos superiores del gobierno sean desarrollados con éxito arrogante y estrépito de ignorancia.

Es evidente que ANAM al mando de Ligia Castro y/o Eduardo Reyes, quien es la mano que mece la cuna en esa institución, están dejando un pérfido legado de venta de nuestro país a cambio quien sabe de qué. Será corrupción, ignorancia, estupidez? Qué será?

Amerita que todo este proyecto sea detenido y punto.

Burica Press.
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NUEVA POLÉMICA EN ISLA VIVEROS

Pista de aterrizaje en el mar

Grupos ambientalistas advierten que la extensión de un aeródromo hacia el pacífico pone en peligro un corredor biológico de ballenas jorobadas.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

La empresa Viveros Development presentó un modificación de su proyecto en isla Viveros, el cual establece la ampliación de un aeródromo de mil metros de longitud hacia el mar a través de un relleno de piedra y arena.

El relleno ha levantado voces de protestas entre los biólogos y grupos ambientalistas, como la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), que temen que la estructura interrumpa un corredor biológico de ballenas jorobadas en medio del archipiélago de Las Perlas.

Belisario Polo, representante de Viveros Development, aceptó que cerca de la isla hay un corredor ocasional de ballenas, pero asegura que el relleno terminará antes de su interrupción.

La empresa sostiene que la ampliación del aeródromo que construye es necesaria para poder recibir vuelos internacionales. El aeródromo es el complemento de un proyecto turístico de 100 millones de dólares que incluye la construcción de tres hoteles y la venta de residencias.

Alida Spadafora, presidenta de Ancon, calificó de preocupante todas las afectaciones que está teniendo el ecosistema del archipiélago de Las Perlas con los proyectos turísticos que se están construyendo en el área.

“Las autoridades deben evaluar con detenimiento el caso del aeródromo en isla Viveros y, de ratificar la afectación sobre el corredor de ballenas, deben negar su construcción sobre el mar”, concluyó. El Smithsonian confirmó que el sitio es paso de ballenas.

Viveros Development ya ha sido sancionada dos veces por daños ambientales, según confirmó la Autoridad Nacional del Ambiente.

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LA EMPRESA ASEGURA QUE LA ESTRUCTURA NO INTERRUMPIRÁ EL CANAL BIOLÓGICO

Relleno de isla pone en peligro paso de ballenas

Viveros Development ha pedido permiso para rellenar mil metros de longitud en el mar, para concluir la pista aérea del proyecto turístico.

CICATRICES QUE NO SANAN. La empresa que desarrolla el proyecto ha sido sancionada en dos ocasiones por daños al ambiente y tala ilegal en la isla. LA PRENSA/Carlos Lemos

Rafael E. Berrocal R.
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN

rberrocal@prensa.com

La problemática por los rellenos en el mar ya no es un tema exclusivo de la Avenida Balboa o la calzada de Amador. La empresa Viveros Development, multada en dos ocasiones por daños ambientales, ha pedido autorización para realizar un relleno de mil metros de longitud en pleno corazón del archipiélago de Las Perlas, poniendo en peligro un área incluida dentro del corredor biológico de las ballenas jorobadas en Panamá.

La empresa ha determinado que las 17 hectáreas de terreno que deforestó en la isla Viveros para construir una pista para aviones no son suficientes.

Viveros Development dice ahora que necesita más espacio del que le brinda el ancho de la isla, y que su única salida es rellenar mil metros de longitud en el mar.

La solicitud fue presentada a la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP). Pero el estudio de impacto ambiental del relleno presenta unas dimensiones distintas a las señaladas a un grupo de funcionarios que realizó una gira al proyecto.

El pasado 27 de octubre, Viveros Development llevó a los inspectores y técnicos de la AMP, Anam y ARAP al sitio de la obra, donde les notificó que el relleno es de 150 metros de longitud.

Sin embargo, la solicitud que está pendiente de aprobación señala que serán 550 metros de longitud solo para la ampliación de la pista o aeródromo, y que el relleno total será de mil metros de longitud en el mar.

La región metropolitana de la Anam está elaborando un cuestionario sobre las diferencias que encontró en el proyecto; entre ellas, el tema de las dimensiones exactas del relleno y de dónde se sacará el material para realizarlo.

Viveros Development aceptó, dentro del estudio de impacto ambiental, que el área que intervendrá es parte del sistema marino costero de la isla, donde conviven especies pelágicas, demersales, fito y zooplancton, algas marinas y fauna betónica. También reporta que esa zona es área de paso de las ballenas jorobadas.

“Pero no encontramos evidencias que sustenten que dichas ballenas utilizan el canal existente en la isla Viveros para su desplazamiento”, sostiene Viveros Development en la información reportada a la Anam.

Lo que afirma la empresa contrasta con opiniones de biólogos y ambientalistas que confirman que el sector es paso de las ballenas jorobadas y que, además, forma parte de un importante ecosistema marino que ya ha sufrido el impacto del proyecto turístico en la isla Viveros.

Alida Spadafora, directora de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), calificó la situación de preocupante, ya que, dijo, se trata de un ecosistema muy sensible y que el país debe conservar como patrimonio natural.

Indicó que las autoridades deben revisar bien este proyecto, y de confirmar la afectación sobre el área de paso de las ballenas deben negar su aprobación.

“Sí pasan ballenas jorobadas por el lugar”, aseveró Héctor Guzmán, experto del Instituto Smithsonian.

Informes de esa entidad indican que el paso de estos animales tiene sus temporadas y que muchas veces las ballenas no salen a la superficie, sino que pasan cinco metros por debajo del mar.

El propio ambientalista de la compañía, Belisario Polo, reconoció que hay un canal de tránsito de las ballenas que pasa cerca de la isla Viveros. Aunque señaló que el relleno terminará antes de la intercepción con el canal.

La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) le notificó a la compañía que no es la institución responsable de aprobar o negar este proyecto, sino el Ministerio de Economía y Finanzas.

Augusto De León, jefe de concesiones de la AMP, dijo que “el caso de la pista aérea fue enviado por error a nuestro despacho”. “A nosotros solo nos compete el caso de un atracadero que ellos también quieren construir en la isla”, dijo De León.

Aeródromo para ‘jets’ privados

Viveros Development sustenta el relleno para su pista en que necesita tener capacidad para atender a dos jets privados por semana, los cuales podrían traer al país entre 200 y 500 turistas. Se trata de vuelos directos a la isla Viveros, sin tener que llegar al Aeropuerto Internacional de Tocumen.

La inversión total del proyecto, según la empresa, asciende a 100 millones de dólares, incluyendo 5 millones por el relleno. El estudio de impacto ambiental enumera de forma somera los daños que causaría el proyecto: contaminación del agua superficial por derrames de combustible, cambios en los niveles de turbiedad del agua, eliminación de la fauna en el área del relleno y en el sitio de la extracción de la arena submarina, y contaminación del aire. Viveros Development acepta que por cada una de las 17 hectáreas devastadas para la pista de aviones se eliminaron 169 árboles. Unos 2 mil 873 árboles en total, sin incluir la tala por la construcción de las carreteras y los tres hoteles.

Arrasan Isla Viveros: historia vieja

ECOSISTEMAS. CONSTRUCCIÓN EN VIVEROS CONTINÚA A TODA MARCHA.

Arrasan con isla

La compañía que desarrolla el proyecto fue multada por segunda ocasión por tala no autorizada.

Gremios ambientalistas consideran que se debió aplicar una sanción más fuerte y paralizar la obra.

 

LA PRENSA/Carlos Lemos
Isla Viveros Panama
CON LICENCIA. La Anam sostiene que solo ha dado permiso para intervenir 27 hectáreas en la isla.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

El desarrollo de la isla Viveros parece no estar teniendo compasión con la vegetación del lugar ubicado en el archipiélago de Las Perlas. La empresa que desarrolla el proyecto por 100 millones de dólares, Viveros Development, ha vuelto a ser multada por la tala no autorizada de más de dos hectáreas en el lugar.

Esta vez la sanción aplicada por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) es de solo 9 mil 214 dólares, que se suman a la primera multa de 40 mil dólares también por tala no autorizada en el lugar. El monto de las sanciones incluyen la indemnización por daños ambientales.

Lizandro Arias, director de la Anam para la región metropolitana, señaló que las inspecciones en ese proyecto son constantes ya que el mismo se encuentra dentro de un área ecológica delicada.

Arias indicó que en la primera violación que cometió Viveros Development, la Anam ordenó la paralización del proyecto por siete meses hasta que cumplieran con algunas correcciones, entre ellas la colocación de mallas para que la erosión de la tierra no fuera a afectar las cristalinas aguas marinas.

La empresa alega estar cumpliendo con las normas ambientales y continúa adelante con el desarrollo del proyecto que contempla la intervención directa de 27 hectáreas, incluyendo la construcción de una pista aérea, canchas de golf, carreteras, hotel, residencias, muelles y marina.

La Asociación para la Conservación de la Naturaleza (Ancon) advirtió que el proyecto también le está haciendo un daño enorme a una de las zonas coralinas más importantes del país debido a que la deforestación en la isla genera sedimentación de tierra a las aguas marinas. La institución señaló que por la reincidencia en la tala no autorizada el proyecto debió paralizarse.

“No se puede jugar con nuestro futuro y la naturaleza so pretexto de que inversiones generan unos cuantos empleos temporales y lucran por mucho tiempo a unos pocos”, comentó el ecólogo Elvin Britton.

Viveros Development. INVERSIONISTAS ALEGAN ‘CONFUSIÓN’ EN LOS PERMISOS TRAMITADOS CON LA ANAM.

‘Multas no fueron ejemplares’

Por la reincidencia de tala no autorizada en isla Viveros, la empresa fue sancionada con 9 mil dólares. Ambientalistas critican la medida, pero los inversionistas dicen que el proyecto es compatible con el medio ambiente del lugar.

 

LA PRENSA/Carlos Lemos
ALERTA. La compañía ha presentado un proyecto en cuatro partes para intervenir toda la isla, que está ubicada en el archipiélago de Las Perlas.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Grupos ambientalistas, como la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), califican de irrisoria la multa aplicada por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) a Viveros Development por un monto de 9 mil 214 dólares, incluyendo la indemnización ecológica debido a su reincidencia en la tala no autorizada de bosques en diciembre de 2007.

“La multa es irrisoria, debió ser mucho mayor. Incluso se debió considerar paralizar nuevamente el desarrollo de la obra”, dijo Alida Spadafora, directora ejecutiva de Ancon, quien sostiene que el proyecto en la isla Viveros está afectando uno de los ecosistemas coralinos más importantes de Panamá.

Según la Anam, Viveros Development solo puede intervenir de manera directa 27 hectáreas de las 81 hectáreas que tiene en concesión en esa isla. Pero las vistas tomadas por La Prensa, el pasado viernes 4 de enero, muestran que el daño puede ser mayor, incluso, resalta entre las islas del archipiélago de Las Perlas.

“Situaciones como estas dan un mal mensaje a la ciudadanía y a otros promotores o inversores para poder hacer lo que les plazca con los recursos naturales”, dijo el ecólogo Elvin Britton.

Mientras tanto, el proyecto de desarrollo turístico en isla Viveros continúa a toda marcha. De hecho, la empresa señaló que no apelará a la segunda multa que le aplicó la Anam [la primera también fue por tala no autorizada en el lugar]. Sin embargo, Saly Vargas, representante legal de Viveros Development, dijo que las áreas por las cuales fueron multados eran excedentes de los primeros permisos de tala que la propia Anam ya les había aprobado.

“Hemos hecho el esfuerzo de cumplir con los trámites correspondientes”, agregó Roderick García, gerente de mercadeo de la empresa. Viveros Development asegura que el proyecto es compatible con el medio ambiente.

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environment

Groups call Viveros fine ridiculous

ANAM had imposed a fine of less than $10,000 on a developer for violating an environmental impact assessment for the Las Perlas Islas project.

 

CARLOS LEMOS/LA PRENSA
too big: The Viveros Development in Las Perlas Islas was recently fined by Anam for environmental violations for a second time.

Environmental groups, including the Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), are up in arms over the amount of a fine imposed on a developer working in one of Panama’s most environmentally-sensitive areas.

The Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) levied a $9,214 fine against Viveros Development for violating the parameters of its environmental impact statement.

The development, located in the Las Perlas Islas, is being marketed as one of the most upscale, and ambitious, of Panama’s real estate projects. The development includes a golf course, a private airstrip and a marina.

The project is located near some of Panama’s most spectacular coral reefs, which has prompted criticism from various environmental groups. That criticism has grown more voluble since Anam announced the amount of the fine it levied against the project.

“The fine was ridiculous. It had to be much higher,” said Ancon Executive Director Alida Spadafora. “They should have stopped the work.”

According to Anam, the developers can work on only 27 of the island’s 81 hectares. But aerial photographs of the project show that it has far exceeded its boundaries.

“Situations like this send a bad message to other promoters and investors that they can do whatever they want with natural resources,” said ecologist Elvin Britton.

Viveros officials have claimed that they did not violate their agreement with Anam. “We have made every effort to comply with the relevant procedures,” said Roderick García, the development’s marketing manager.

This is the second time that Anam has fined the developer for environemntal violations. The other fine, which totalled $40,000, was for the unauthorized removal of trees.

Together, the two fines amount to .0005 percent of the project’s $100 million cost.

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Ver además:

http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2006/01/12/hoy/negocios/464779.html

 

 

Isla Viveros, especulación inmobiliaria que nos despoja de un paraíso

ISLA VIVEROS. SANCIÓN POR $50 MIL.

Destruyen legado histórico
Viveros Development destruyó ocho yacimientos arqueológicos situados en el área del proyecto turístico.

La sanción impuesta por el Inac el 19 de enero pasado, es la segunda que recibe la empresa, por la misma obra.

Eliana Morales
Juan Luis Batista
panorama@prensa.com

La Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac) impuso una sanción de 50 mil dólares, el viernes 19 de enero, al consorcio Viveros Development Inc., por la destrucción de ocho yacimientos arqueológicos localizados en el área de impacto directo del proyecto turístico que se desarrolla en la Isla Viveros, en el archipiélago de Las Perlas, a un costo de unos 100 millones de dólares.

 

La empresa apeló la decisión el pasado lunes tras considerarla “inmerecida”.

 

Esta no es la primera sanción que recibe Viveros Development. En marzo de 2006 la Autoridad Nacional del Ambiente le impuso una multa por 39 mil 900 dólares por empezar a desarrollar el proyecto sin contar con el Estudio de Impacto Ambiental.

 

Isla Viveros forma parte del área arqueológica conocida como Gran Darién, una de las menos estudiadas en el istmo. Pero investigaciones del arqueólogo sueco Sigvald Linne de 1929 detallan que en el lugar se encontraron cerámicas que sugieren conexión cultural con la región de Coclé y acumulación artificial de conchas marinas.

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ISLA VIVEROS.UNA DE LAS PERLAS DEL PACÍFICO EN MEDIO DE LA POLÉMICA.

El otro lado del paraíso
Una sanción de 50 mil dólares por daños arqueológicos pone bajo la lupa un lujoso proyecto.

Aunque la Anam también impuso una sanción, ha dado luz verde a un desarrollo que los ambientalistas objetan.

Juan Luis Batista
Eliana Morales Gil
panorama@prensa.com

Un paraíso y una pequeña ciudad cosmopolita. Así se vende el proyecto turístico de Isla Viveros en todo el mundo (www.islaviveros.com). No es para menos. Allí se contempla la construcción de lujosas villas, un club marino, un aeropuerto, canchas de golf, áreas comerciales y residenciales conectadas por un sistema de calles de primera clase. Todo esto en un poco más de 100 hectáreas ubicadas en el codiciado archipiélago de Las Perlas, desde donde se pueden observar aves marinas y hasta ballenas jorobadas.

A simple vista todo es perfecto. Sin embargo, desde que se empezaron a derribar los primeros árboles para construir la fase uno del proyecto (una pista de aterrizaje) se empezó a ver la cara fea del paraíso.

 

El biólogo Ariel Rodríguez, por ejemplo, sostiene que el proyecto es “antiecológico” por el daño ambiental en un lugar tan preciado.

 

El abogado Juan R. Sevillano, fue más allá y demandó al proyecto porque se excedió en la quema y tala de árboles.

 

Sin embargo, las alarmas no lograron que Viveros Development, liderado por los franceses André Belamina y Jean Peare, desistieran de la construcción de este ensueño en medio del Pacífico.

Hasta que una inspección de la Dirección Metropolitana de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), en marzo de 2006, determinó que el proyecto violaba las normas ambientales porque no contaba con un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y les impuso una sanción por 39 mil 900 dólares.

 

Viveros Development, canceló la multa en diciembre y sometió a consideración de la Anam otro EIA para la ejecución de la segunda fase del proyecto que contempla la construcción de un club del golf. Bolívar Zambrano, director de Evaluación Ambiental de la Anam, dice que la empresa ha cumplido con las exigencias.

Ahora se enfrentan con la sanción de 50 mil dólares impuesta por la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico que ha determinado que el proyecto destruyó ocho sitios de gran valor arqueológico. Por lo tanto, ordenó la suspensión inmediata de toda obra civil o arquitectónica que se esté ejecutando en la pista de aterrizaje hasta tanto sea cancelada la multa y hayan sido rescatados los restos arqueológicos. Fotografías obtenidas por este diario sugieren que será poco lo que se pueda recuperar.

 

Pero la abogada del proyecto, Anarkalis Rodríguez, dice que no ha habido una destrucción de los sitios arqueológicos por lo que ha pedido una reconsideración, ya que tuvieron contratiempos para contratar un arqueólogo.

 

Raisa Banfield, activista ambiental, cree que hay que tomar decisiones en favor del ambiente y del patrimonio histórico: “Hay que suspender las obras y redefinir el proyecto”.

Isla Viveros desaparece y deja de ser libre


La Isla Viveros vista en esta foto de satélite, se nos irá prontamente de las manos.

Si no tomamos carta en el asunto pasará a de ser una isla con playas libres en una isla con playas privadas adornada de decenas de muelles, cientos de casas de alto costo, aeropuerto, campos de Golf (sin agua), centro comerciales, centro de convenciones y otras aberraciones más.

Panameño se no va otro tesoro y no estamos haciendo nada para defender esto tesoros.

Sabías tú que en sus bahías llegan cada año Ballenas Jubarta migratorias. Sabías que sus playas son sitio de anidación de tortugas marinas? Sabías que esta isla no tiene agua y deben traerla de otra isla donde tampoco hay mucha agua? Sabías que en este momento se construye una gran pista aérea? Sabías que el daño ambiental que causará la urbanización de una isla que nunca debe ser objeto de planes de urbanismo para negocio de una persona!

Sabías que ANAM aprobó un estudio sólo de categoría II, a pesar de magnitud de los impactos de dificil manejo ambiental y de alto impacto a especies amenazadas?

Fase 1 de Isla Viveros concluye este año 2006

Como ambientalistas decimos que este proyecto tiene muchas irregularidades y el Estudio de Impacto Ambiental fue subcategorizado.

No creemos en estos megaproyectos, que lo único que producen son megaproblemas y megadespojos.
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ARCHIPIÉLAGO DE LAS PERLAS.
Fase 1 de Isla Viveros concluye este año
Raúl A. Bernal

rbernal@prensa.com

El megaproyecto Isla Viveros que se desarrolla en el Archipiélago de las Perlas se encuentra en su primera etapa de construcción que podría concluir a fin de año.

El lunes pasado, la Autoridad de Aeronáutica Civil aprobó la pista de aterrizaje que se encuentra en su etapa inicial de rehabilitación. Al día siguiente, los promotores de este millonario proyecto efectuaron un vuelo técnico inaugural.

La primera fase del proyecto, cuyo costo ronda los 100 millones de dólares, comprende el acondicionamiento de la pista de aterrizaje y movimiento de tierra en la zona norte de la isla que será urbanizada. Además, se incluye la elaboración de carreteras, aceras, parques, cableado subterráneo y otros trabajos de servicio público.

“Estamos utilizando tecnología de punta en la instalación de plantas muy sofisticadas”, dijo Gustavo De La Cruz, director general de la obra. “Es un proyecto que si no lo cuidamos, nadie nos compra”.

“Esperamos desarrollar un proyecto de alta calidad que pueda recibir a los turistas y a los que deseen residir en una isla de las Perlas dentro de un entorno estupendo”, agregó Jean-Pierre Canzano, presidente del Grupo Viveros.

La inversión total en el desarrollo Isla Viveros, que comprende la construcción de residencias de lujo, el aeropuerto, cancha de golf, hoteles, marina y áreas comerciales, podría alcanzar los 500 millones de dólares. El proyecto estaría concluido entre el 2012 y 2014.

El medio ambiente

El proyecto de Isla Viveros no ha estado sin críticas. Los ambientalistas han denunciado el ‘desarrollo desmedido’ que pone en peligro la biodiversidad y el ecosistema de islas vírgenes.
Sin embargo, hay un plan maestro de mayo de 2003 para el Archipiélago de las Perlas –sustentado por consultores internacionales y avalado por el Instituto Panameño de Turismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y entidades ambientales– que declara Isla Viveros apta para el desarrollo turístico sostenible.

Los promotores del millonario proyecto sostienen que en los terrenos de cuatro a cinco mil metros cuadrados, solo se utilizará el 15% para construcción y el 85% restante será destinado especialmente para áreas verdes.