Ambientalistas piden cuentas al Gobierno

Ambientalistas piden cuentas al Gobierno

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Una política incoherente en materia ambiental y una Autoridad Nacional del Ambiental debilitada son dos aspectos que empiezan a preocupar a los grupos conservacionistas del país.

En una misiva enviada al presidente de la República, Ricardo Martinelli, le hacen saber estas inquietudes y piden acciones concretas e inmediatas para la protección de los recursos naturales.

En total, fueron 12 organismos no gubernamentales los que se unieron para pronunciarse sobre lo que consideran la “inacción” del Gobierno en materia ambiental, y exigen que se cumplan las promesas electorales en esta materia.

EXIGEN AL GOBIERNO HONRAR PROMESAS DE CAMPAÑA Y DE SU PLAN DE GOBIERNO

Grupos ecologistas critican al Gobierno

ANCON, Ciam, MarViva, Sociedad Audubon, entre otros grupos, cuestionan a Martinelli por no impulsar acciones concretas en 150 días de gobierno.

JUAN DÍAZ. El desarrollo desmedido está acabando con los manglares de la capital, entre cuyas funciones está actuar como barreras para las tormentas. LA PRENSA/Archivo

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Las organizaciones defensoras del ambiente se cansaron del discurso del gobierno en esta materia. En una misiva enviada al presidente de la República, Ricardo Martinelli, reprochan que en 150 días de gobierno no se hayan dado acciones concretas, a pesar de que fueron planteadas durante la campaña política y están plasmadas en su plan de gobierno.

En la misiva citan las palabras de Martinelli, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en donde pidió “aplicar nuevas fórmulas, cambiar nuestro comportamiento y valorar nuestra relación con la naturaleza”.

A juicio de los conservacionistas, la realidad es otra. Se ha incrementado la cantidad de hectáreas de tierra para concesiones de minería metálica. Precisan que en marzo pasado había 127 mil 36 hectáreas de tierra concesionadas, tanto para la exploración, como para la explotación, y que en octubre esa cifra subió a 157 mil 229 hectáreas.

Cuestionan, además, que continúa la misma política de desarrollo en zonas costeras. “El desordenado desarrollo inmobiliario y turístico está saturando estas áreas….”, señala la nota, que fue firmada por la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), la Fundación Marviva, la Fundación Albatros, Promar, Almanaque Azul, la Sociedad Audubon de Panamá, la Fundación Avifauna, Conservación Internacional, entre otras.

Los grupos conservacionistas también llamaron la atención sobre falta de acciones en el área energética, en planificación y ordenamiento territorial e institucionalidad. Coinciden en que la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) ha sido debilitada y es inoperante, lo que afecta la institucionalidad ambiental del país.

Alida Spadafora, directora de ANCON, y Raisa Banfield, directora del Ciam, reiteraron la necesidad de una moratoria para la minería.

Jessica Young, de MarViva, dijo que quieren ver acciones concretas que ya están establecidas en el plan de gobierno.

Javier Arias, administrador de la Anam, trató de esquivar las críticas. Dijo que la posición de las organizaciones demuestra que el trabajo que ha realizado la entidad para concienciar y elevar el tema a política de Estado ha calado.

“Hemos logrado que el país adquiera conciencia de la importancia de involucrarse en el tema”, afirmó a través de un comunicado de la entidad.

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CUESTIONAMIENTOS A LA ANAM

Ambientalistas declaran la guerra a Javier Arias

Foto: Archivo: La Estrella de Panamá
Según Banfield, la minería no es un negocio rentable para el país.
Doce ONG”s exigen a Martinelli acciones concretas y califican la gestión del director general de la ANAM como “inoperante”

PANAMÁ. Las principales organizaciones ambientales del país le han declarado la guerra al gobierno del presidente de la República, Ricardo Martinelli Berrocal y a la administración del director de la Autoridad Nacional del Ambiente, Javier Arias.

Y es que según la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), MarViva, Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), Conservación Internacional, Fundación para la Protección del Mar (PROMAR), Sociedad Audubon, AVIFAUNA, Fundación Albratros, Asociación Panameña de Turismo Sostenible (APTSO), Centro de Estudios y Acción Social Panamá (CEASPA), Almanaque Azul y Colibrí no se han implementado iniciativas para la conservación de los valiosos recursos nacionales, tal cual lo prometió el mandatario en su plan de gobierno y lo reiteró en la 64va Asamblea General Ordinaria de Naciones Unidas cuando dijo “la belleza, los recursos, la biodiversidad y nuestro patrimonio están en peligro”. “Las opciones son claras: podemos hablar o podemos actuar”.

Ahora los ambientalistas exigen a Martinelli que actúe y tome acciones concretas en torno a temas energéticos, minería, inversiones contraproducentes en costas y áreas boscosas, planificación en ordenamiento territorial e institucionalidad ambiental.

Las ONGs consideran que ha transcurrido suficiente tiempo para que la nueva administración impulse iniciativas en beneficio del ambiente.

Alida Spadafora, directora ejecutiva de ANCON, aseguró a que el gobierno no está tomando en cuenta el tema ambiental y esto se refleja en entidades como la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), que se está debilitando”, por problemas políticos internos que han provocado la salido de altos funcionarios. “Ha habido cambios directivos y se percibe una entidad resquebrajada”, puntualizó Spadafora.

Raisa Banfield, directora ejecutiva de CIAM, señaló que “a cinco meses de gobierno la administración de Javier Arias, director general ANAM, es inoperante”, lo que provoca el incremento de la problemática ambiental.

Banfield afirma que no se están contemplando los impactos de la minería en los recursos naturales.

La directora de CIAM afirma que los contratos para la explotación minera han aumentado, aunque, “es un pésimo negocio para el país”. por esta razón, ella reclamó una moratoria para la minería metálica en el país.

Por su parte, Beatriz Schmitt, directora ejecutiva de AVIFAUNA dijo que “se están tomando decisiones que afectan las políticas ambientales”.

Finalmente, los ambientalistas instaron en una misiva dirigida al mandatario a la conservación del ambiente y de los recursos naturales en beneficio de los panameños. Las ONGs aseguraron que se mantendrán vigilantes evaluando el desarrollo de las políticas ambientales.

LA AUTORIDAD

Por otro lado, Javier Arias, director general de ANAM dijo que “la política ambiental es un compromiso de todos y la preocupación de diferentes organizaciones ambientales demuestra que nuestra directriz de llevar la política ambiental a nivel de Estado, se cumple”.

En una carta abierta a las organizaciones ambientales Arias, magíster en desarrollo sostenible y ambiental, responde que se ha logrado que los ciudadanos adquieran conciencia en la importancia de involucrarse en la temas ambiental, siendo esta una de las prioridades de su administración.

El funcionario enfatizó que las acciones energéticas son parte importante de las políticas que desarrolla la ANAM.

Homenaje a los líderes ambientales comunales

Opinión

EL MALCONTENTO

Pequeño homenaje a la grandeza

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Es probable que este no sea el momento más adecuado para homenajes. Ahora, cuando todavía es Carnaval, cuando la mitad del país está inconsciente y la otra mitad toma el sol en algún rincón playero. La tercera mitad (la que nunca cuenta) sigue en su malmorir cotidiano, quizá con un par de pintas de más. Así que no sé si estas letras tendrán muchos destinatarios. Desde luego, merecen las mejores por perseverar.

Este homenaje está lleno de grandeza porque está dedicado a una inmensa minoría que está dando una pelea fundamental por el resto, una lucha planetaria librada en cada comunidad de nuestras montañas y costas.

En las últimas dos semanas y media he podido compartir tiempo y conversaciones con ellos y ellas. Son humildes (en el concepto economicista de la palabra), son humildes (en la óptica de quien no busca reconocimiento) y son humildes (porque son conscientes de que solos no hacen nada). Hablo de las decenas de lideresas y líderes consagrados a la defensa del medioambiente. Es más importante de lo que parece por varias razones.

La primera es la amenaza brutal que se cierne sobre la riqueza ambiental de Panamá. Empresas, Gobierno e instituciones financieras internacionales han decidido ponerle precio a ríos, montañas, manglares y paisajes. Se trata, entonces, de una simple operación mercantilista en la que siempre hay rentabilidad al explotar recursos que técnicamente son propiedad de la Nación. Es decir, en la lógica de nuestros gobernantes, casi un regalo a esos generosos empresarios nacionales y extranjeros que están dispuestos a invertir por nosotros. Prácticamente ninguno de estos proyectos de minería, hidroeléctricas o turismo tiene en cuenta el equilibrio ecológico, ni el respeto por las poblaciones que viven en esas zonas, ni el daño a la identidad cultural de estos pueblos.

La segunda, es porque la mayoría de estas personas que lideran el movimiento ambiental en todo el país ya ha entendido que la lucha no es por la conservación de la naturaleza. Al menos, no es solo por esto. Se trata de salvaguardar una forma de vida en relación con los recursos naturales. Esto aplica de manera evidente en el caso de los pueblos indígenas (cuya cosmovisión no permite aplicar fórmulas de mercado a nuestros recursos naturales), pero también a los miles de campesinos que contra viento y marea siguen produciendo alimentos para nosotros, los que leemos el periódico en la ciudad.

La tercera razón para este homenaje es que la lucha es desigual. Mientras estas lideresas y líderes pelean desde la escasez de recursos, poniendo su tiempo y su poco dinero para estas lides, en muchos casos con la incomprensión de su entorno cercano, la mayoría de la sociedad los ignora y el Gobierno no solo los estigmatiza como “enemigos” de la patria y el desarrollo sino que los persigue, espía y ficha en una auténtica cacería de brujas.

Yo hoy les debo agradecer haberme devuelto la esperanza en que las cosas pueden cambiar. No en el camino hueco y falso de los que utilizan la palabra “cambio” para ganar elecciones, sino en la medida en que las comunidades estén más formadas y alerta para defender sus derechos fundamentales frente a la arrogancia del poder.

No voy a poner nombres acá porque me dejaría muchos por fuera y me parecería un irrespeto. Pero ellos y ellas saben a quién me refiero. Los he visto trabajar horas y horas bajo un techo de zinc en una escuelita de Bocas del Toro, o caminar las trochas bajo el sol solo para mostrar su solidaridad con comunidades amenazadas, o redactar informes y denuncias ante organismos nacionales e internacionales aferrados a la legalidad que el poder siempre ignora… Es un pequeño ejército de la esperanza, de la grandeza de quienes sí quieren a su país y a sus recursos.

Sé que hay días en que desfallecen, o que sienten que la pelea es demasiado larga y cuesta arriba, pero también sé que entre ellos y ellas hay lazos de solidaridad que les permiten continuar en nombre de su gente y de nosotros.

Por estas razones, que no son pocas, vaya hoy mi homenaje sincero, mi respeto y mi aliento a todas las personas que están en la lucha ambiental desde el terreno, sin discursos elegantes ni oficinas con aire acondicionado, ni apoyos millonarios para proyectos “bonitos”.

[C. se suicida hoy. Ha decidido que su revolución de palabras además de estéril es retórica. Un ejercicio onanista que a pocos lectores interesa y menos cambios logra. Mejor ceder sus pocas palabras a los verdaderos revolucionarios de carne y hueso].

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Visita el blog de Paco: PANAMA EN RUTA