Nuevas especies registradas en la Reserva Forestal La Tronosa

A pesar de la deforestación, este paraíso terrenal sigue ofreciendo bellezas al visitante

Detectan nuevas especies en la reserva La Tronosa

El puerco de monte, saíno y conejo son las especies más amenazadas en esta zona, según estudio realizado por la Universidad de Panamá con apoyo de la JICA.

EXÓTICA. Orquídeas de rara belleza nacen en esta reserva de gran feracidad. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Alcibiades Cortez

ALCIBIADES CORTEZ
LA TRONOSA, LOS SANTOS

nacionales@prensa.com

Una evaluación de la biodiversidad en la Reserva Forestal La Tronosa, en la provincia de Los Santos, revela la existencia de nuevas especies de fauna y registra nuevos sitios de petroglifos en Panamá.

Además, se advierte que el mono aullador de Azuero (Alouatta coibenisis), endémico en el área, es la especie en mayor riesgo de extinción en la península de Azuero.

La citada evaluación recopila investigaciones biológicas, ecológicas, socioeconómicas y culturales realizadas por el Proyecto de Estudio y Valoración para promover la Conservación de la Biodiversidad (Probio), en dicha reserva.

Las investigaciones fueron realizados por la Universidad de Panamá (UP), durante 2006 a 2008, con fondos aportados por el Gobierno nacional y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).

Esta reserva fue creada el 2 de diciembre de 1977. Su extensión original era de 22 mil hectáreas. A partir de 2007, sus limites fueron reducidos a una superficie de 16 mil 181 hectáreas, de las cuales 15 mil han sido taladas y el resto son bosques.

La principal amenaza de esta zona son la quema y tala, mientras que sus zonas más elevadas se han transformado paulatinamente en áreas deforestadas.

El inventario de flora y fauna muestra la existencia de 179 especies arbóreas, 140 de aves, 54 de mamíferos, 42 de anfibios y reptiles, 24 de escarabajos, 18 de abejas, 15 de peces y 173 de avispas, de las cuales tres especies son nuevas para la ciencia.

También se ampliaron sus registros arqueológicos, al identificarse 26 lugares, de los cuales 15 corresponden a sitios de asentamiento precolombino, y se descubrieron 13 nuevos petroglifos.

Mario Arosemena, coordinador de investigaciones de fauna de la UP, y quien participó en la investigación, afirmó que la densidad de abejas y otros insectos es baja frente a la densidad de aves y mamíferos que registran de media a una alta biodiversidad, pese a la intensa deforestación en la zona.

Añadió que en la investigación se detectaron guacamayas azules, jaguares, pumas, saínos, y en algunos reductos boscosos, en potreros, se escucha al mono aullador de Azuero (Alouatta coibenisis), una especie endémica en la región.

El objetivo de la investigación es determinar qué hay y qué se puede hacer para evitar la desaparición de algunas especies que son exclusivas de Panamá y otras únicas a nivel mundial.

Amable Gutiérrez, jefe regional de Áreas Protegidas de Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (Los Santos), coincidió con Arosemena en que desde que fue creada la Reserva, ha registrado variaciones negativas, pero aun así, el estudio demuestra que mantiene una rica biodiversidad.

Cristina Garibaldi, coordinadora del proyecto Probio, explicó que tras esta evaluación se hallaron especies de plantas y animales que están en peligro de extinción.

En el caso de la reserva La Tronosa, lo que resta son fragmentos de bosques en las partes más altas.

En la zona baja, su abundante vegetación ha sido eliminada por las quemas, talas y el avance de la ganadería extensiva, las tres actividades que más inciden negativamente en su contra.

Minería a cielo abierto se extiende

EX TRABAJADORES DE LA MINA SANTA ROSA TIENEN OFRECIMIENTOS DE EMPRESAS EXTRANJERAS

Minería se extiende a Los Santos y Veraguas

La empresa Bellhaven anunció que espera iniciar la explotación del cerro La Pava, en Tonosí, para finales de este año.

CIELO ABIERTO. La fotografía muestra que los daños causados por la mina Santa Rosa todavía son notables a nueve años del cierre de su operación. Ahora el proyecto intenta reactivarse. LA PRENSA/Eric Batista

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Dos nuevos proyectos mineros para la extracción de oro, adicionales al de Petaquilla Minerals en Colón, se preparan para empezar o retomar operaciones en otras dos provincia del país: Los Santos y Veraguas.

El más adelantado es el de mina Cerro Quema de la empresa canadiense Bellhaven, que anunció el inicio de actividades de extracción en este mismo año afectando directamente 50 hectáreas que incluyen el recorte del cerro La Pava, en Tonosí.

La empresa Bellhaven dice que solo espera la aprobación de su Programa de Adaptación y Manejo Ambiental para poner en marcha la mina, aunque ya avanza con algunos trabajos previos. El otro proyecto es la reactivación de la ya explotada y contaminada mina Santa Rosa, en Cañazas de Veraguas. Los ex trabajadores que mantienen secuestrada la mina han logrado establecer conversaciones con grupos extranjeros interesados reactivar la extracción de oro en el lugar.

El representante de Cañazas, Abel Alvarado, dijo que para ello ya se hizo un cabildo en el distrito en donde la mayoría de los pobladores dijo estar de acuerdo con la reapertura.

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Los estragos de la minería en Panamá

El Estado solo recibirá el 2% del total de la producción bruta de los metales extraídos por las empresas mineras.

Lo que fue un cerro llamado ‘Alto de La Mina’, en Cañazas, quedó hecho un cráter de 200 metros de profundidad que ahora está lleno de agua lluvia. De este lugar salió todo el mineral procesado en la mina Santa Rosa para la extracción de oro.
Manuel Barría, ex trabajador de la mina Santa Rosa, mira al fondo cómo en el lugar de acopio de los minerales tratados con cianuro hace nueve años atrás aún no ha podido recuperarse la vegetación. Pero los lugareños dicen que el tóxico ya fue filtrado y no hay peligro.

Rafael E. Berrocal R.
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN

rberrocal@prensa.com

Las imágenes en la parte superior de esta página no son de la superficie del árido planeta Marte o de una zona desértica de la Tierra por su casi nula vegetación o desaparecida vida animal.

Estas son las primeras huellas y consecuencias que ha dejado la actividad minera en Panamá tras el desarrollo y abandono en 1999 de lo que fue la mina Santa Rosa, en el distrito de Cañazas, en Veraguas, donde se utilizó por primera vez el sistema de “minería a cielo abierto” en el país para la extracción de metales.

Ahora esta actividad amenaza con expandirse a otros lugares del país en busca de oro, cobre y plata, los metales más cotizados.

Para los ambientalistas, Panamá no posee tierras aptas para el desarrollo de la minería porque su riqueza está en la conservación de la naturaleza que posee, un activo de mucho más valor que todo el metal que se pueda extraer de sus suelos.

Esto contrasta con los análisis y cálculos de las compañías nacionales e internacionales que están interesadas en hacer nuevas incursiones mineras en el país.

Petaquilla no es el único lugar donde se ha iniciado o está en desarrollo un proyecto de extracción de minerales metálicos: existen otros proyectos en trámite o fase inicial en provincias centrales (Veraguas, Coclé, Los Santos), de acuerdo con información del Ministerio de Comercio e Industrias.

Aunque algunos de estos proyectos parecen haber quedado solo en papel, otros sí están encendiendo sus maquinarias para aprovechar los precios internacionales, que en el caso del oro se ha mantenido arriba de los 700 dólares a pesar de la crisis financiera.

En el caso de Petaquilla Gold, ni siquiera se esperó a la aprobación del estudio de impacto ambiental para devastar el área de extracción y construir la planta de refinación.

Detrás de ello, va la empresa canadiense Bellhaven, con su filial local Aurum Exploration, que tiene previsto activar para finales de este año su proyecto minero llamado Cerro Quema en la provincia de Los Santos.

También otros grupos empresariales se han interesado en reactivar la mina Santa Rosa en Cañazas, donde aún se encuentra al descubierto el material bañado con cianuro y las tinas de lixiviación contaminadas.

Los ambientalistas sostienen que los dividendos de la minería en este país son irrisorios desde el punto de vista económico y una gran pérdida desde el punto de vista medio ambiental. La legislación panameña que rige esta actividad establece que el Estado solo recibirá el 2% del total de la producción de los metales extraídos.

Bellhaven, empresa que busca explotar el proyecto minero Cerro Quema, sostiene que a las ganancias para el Estado también hay que sumarle el 15% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que genere la compañía, y el pago del ITBMS por los bienes y servicios adquiridos, la generación de empleo y el pago de la cuota obrero patronal.

Los cánones de arrendamiento de tierras también son montos cuestionables que van entre 50 centésimos hasta 3.50 dólares por hectáreas. Aunque las empresas aseguran que esto incluye el pago desde la etapa de exploración donde no tienen ingreso económico y tampoco seguridad de que se realizará el proyecto. La Prensa realizó un recorrido por los proyectos de cerro Quema y Cañazas para conocer su situación, avances y los distintos puntos de vistas.

En la actualidad existen 8 contratos de extracción de minerales metálicos vigentes (ver cuadro), y según el Ministerio de Comercio e Industrias hay en trámite 176 solicitudes adicionales.

POLÉMICA EN QUEMA

Imagen del cerro La Pava, que a mediados de la década de 1990 fue intervenido para el desarrollo de la mina Cerro Quema. Ahora la firma Bellhaven retomó el proyecto y espera iniciar la extracción para finales de este año. Todo el mineral saldrá de este cerro que será reducido en 130 metros de altura.

Julio Benedeti, representante de Bellhaven en Panamá, asegura que el proyecto minero Cerro Quema, en Tonosí, se desarrollará con la última tecnología capaz de reducir al mínimo el impacto ambiental.

“No vamos a decir que no habrá impacto ambiental, pero eso es recuperable y manejable”, dijo Benedeti tras informar que el área de explotación del proyecto se ha reducido a 50 hectáreas en la primera fase en el cerro La Pava. El resto de las tierras de 750 hectáreas está siendo utilizado como área de amortiguamiento que incluyen 88 hectáreas reforestadas. Aun así, el cerro La Pava será reducido en 130 metros de altura. “Garantizamos que no habrá drenaje ácido”, dijo Benedeti.

En oposición al proyecto ha vuelto a activarse el Frente Santeño Anti Minas.

“Los daños son los mismos de Petaquilla. Ellos podrán tener todos los permisos, pero nosotros no vamos a permitir la mina. Nos han intentado dar plata, pero nuestra dignidad no se compra”, dijo Secundino Jaén, presidente del grupo.

Sin embargo, los 130 empleados de la mina dicen que defenderán sus puestos de trabajo, aunque esto genere enfrentamientos entre los residentes de Tonosí.

La administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Ligia Castro, señaló que a Bellhaven le han solicitado una auditoría y un Programa de Adaptación y Manejo Ambiental.

“Ellos deben llenar estos requisitos antes de iniciar cualquier obra”, dijo.

DAÑOS EN SANTA ROSA

El ingeniero Julio Benedeti, de la compañía Bellhaven, monitorea el agua y otros minerales que bajan por una de las quebradas que rodean al cerro La Pava, en Tonosí, lugar de donde se pretende extraer oro. La empresa dice que garantizará que estas aguas no sean contaminadas.

También la mina Santa Rosa, abandonada en 1999 por la empresa GreenStone, ha vuelto a captar el interés de otros inversionistas.

Pero a casi nueve años de inactividad, los daños causados en el lugar aún son visibles. Cientos de toneladas de roca que fue bañada en cianuro para la extracción de oro no han podido ser tratadas. Los tres cráteres que quedaron por la extracción se han llenado de agua lluvia y son solo el recuerdo de que la minería tuvo un paso arrasador por allí.

También están las lagunas de cianuro que han tomado un color verde, por la mezcla de cal y el químico tóxico. Aunque existen reportes de que la mina causó en la población problemas de salud como náuseas, complicaciones respiratorias y picazón, los ex trabajadores y las autoridades defienden su reapertura.

Abel Alvarado, representante de Cañazas, dijo que en el último cabildo la mayoría de los pobladores aprobó la reapertura. “Para Cañazas este es un mal necesario, debemos explotar lo que Dios nos dejó”, dijo Alvarado, recalcando que nadie murió por la contaminación.

Manuel Barría, ex trabajador e integrante del grupo de 62 personas que tiene embargado las propiedades de la mina Santa Rosa, aceptó que cuando se abandonó, se dio un proceso de cierre mal dirigido que permitió el desbordamiento de los minerales contaminados. Pero dijo que ese peligro desapareció, “y la vida animal y vegetal está regresando al área”.

A la Anam no ha llegado la solicitud para la reapertura de esta mina, pero en el pueblo de Cañazas ya se han empezado a dar consultas.

Cerro Canajagua de Azuero en Peligro

RESERVA FORESTAL. En la cordillera nacen unas 160 cuencas hídricas.

Un Canajagua depredado

Cerro Canajagua en Azuero, Provincia de Los Santos, Panamá

Cerro Canajagua en Azuero, Provincia de Los Santos, Panamá. Foto: http://www.skyscrapercity.com

Esta zona boscosa es una de las más importantes de la región de Azuero. Sirve de refugio a la fauna silvestre.

La flora está integrada por nísperos, caoba, cedro espino, madroño, espavé, roble, panamá.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/Alcibiades Cortés
AMENAZA. En el cerro frecuentemente se escucha el ruido de motosierras cortando árboles, y los fines de semana hay disparos de cazadores furtivos. Además, en época de verano se registran muchos incendios.

Alcibiades Cortés
CANAJAGUA, Los Santos

Las más de 3 mil hectáreas de montaña virgen de la Reserva Forestal Cerro Canajagua, que hasta mediados del pasado siglo fueron sembradas de cafetales por los campesinos santeños, hoy están reducidas a 300 hectáreas de bosques variados y amenazadas por la tala y quema en la región.

Ubicado entre los distritos de Las Tablas, Macaracas y Guararé, en la provincia de Los Santos, el macizo del Canajagua fue declarado reserva forestal, animal, fluvial y parque nacional –con un área de 3 mil hectáreas– mediante el Acuerdo Municipal No. 22 de estos municipios, aprobado el 31 de julio de 1970.

En esa cordillera nacen unas 160 cuencas hídricas entre quebradas y riachuelos, además de los ríos Guararé, Oria, Estibaná y Cacao, que abastecen el área agrícola de la zona baja de la provincia de Los Santos.

Recientemente, Basilio Pérez, miembro del grupo ecológico el Colmón de Macaracas, en un recorrido por el área del cerro en mención registró solo 300 hectáreas de bosque.

También observó más de 3 mil hectáreas de tierra de la reserva convertidas en potreros, luego de la tala y quema indiscriminada que ha destruido la montaña virgen de la zona desde hace más de tres décadas.

La depredación de esta reserva, ubicada a 830 metros sobre el nivel del mar, ha traído como consecuencia que –durante los veranos– en la cima de esta se sientan fuertes brisas, debido que no hay árboles en la falda del cerro que funcionen como cortina natural.

Otro problema ecológico que se da en ese sector protegido es el exterminio de varias especies silvestres, como el venado, el conejo pintao, la paisana, entre otros, tras la incursión de bandas de cazadores furtivos.

Con relación a este tema, Dimas Alonso, representante de Bayano, distrito de Las Tablas, pidió a la administradora de la Autoridad Nacional (Anam), Ligia Castro, en una reunión del concejo provincial de coordinación de Los Santos, un inventario ecológico de esta reserva.

Según Alonso, la Anam debe hacer esta investigación para saber la cantidad de especies que necesitan protección y tener guardaparques en la región para evitar la caza.

En la actualidad, cazadores amparados en la Ley 39 –que reglamenta la caza deportiva de animales– están acabando con la vida silvestre en la zona, reconoció el funcionario.

A cada momento se escuchan motosierras cortando árboles durante los fines de semana, disparos de cazadores furtivos, y en la época de verano hay cantidades de incendios.

Por su parte, Ligia Castro, administradora de la Anam, señaló que en la comunidad santeña ha despertado la conciencia por la defensa y protección del medio ambiente.

A los señalamientos de la actividad ilegal de cazadores furtivos en la reserva del Canajagua, Castro adelantó que se elabora la reglamentación de la Ley 39 –relacionada con la caza de animales– que restringirá la actividad.

Además, garantizó gestionar los fondos para hacer el estudio de las especies en esta región protegida, mientras que se trabaja en planes de reforestación de esta área y las cuencas hídricas de la provincia.

El cerro despierta interés desde la década de 1970

En el cerro Canajagua nacen los ríos Estivaná, donde está ubicada la toma de la potabilizadora de Llano de Piedra, y en la del río Cacao está la nueva toma de la potabilizadora de Macaracas que beneficia a 4 mil 585 residentes, según el Censo de Población y Vivienda de 2000.

El cerro Canajagua despierta interés desde la década de 1970 cuando se convierte en un sitio de preferencia por el Gobierno y las empresas de comunicación, quienes instalan allí sus antenas repetidoras o torres de comunicación.

Alrededor de 200 equipos de comunicación para buscapersonas, radioaficionados, troncales, antenas y radio están instaladas en la zona, según se comprobó en un recorrido que se hizo por el lugar.

En la cima del cerro, algunas personas pudientes han construido su casa de campo, por lo agradable del clima.

Cerro Quema, historia ambiental de un proyecto minero

CERRO QUEMA: Prohibido olvidar

Muchas cosas han sucedido en Cerro Quema. Pasada una década, otra vez aparece la empresa minera y pretende, con las mismas mentiras camufladas con el ropaje de la generación de empleo, el apoyo a las comunidades y un conjunto de “regalías” a la sociedad santeña, explotar el yacimiento minero. Ahora se habla de la reducción del tamaño de la mina, del “respeto” al ambiente y de que hay que “corregir” lo que ayer no se hizo.

Ya sea que la llamemos Minera Cerro Quema o le asignemos cualesquiera otro nombre, estamos ante la misma situación de destrucción ecológica y de ansias de riqueza, sin importar las consecuencias que se derivan para el conjunto de la sociedad regional. Para que no olvides, te traigo estos recuerdos del pasado.

· 26 de diciembre. Mediante resolución de esa fecha se aprueba el contrato de Minera Cerro Quema S.A.

· 1997, 18 de abril. Se crea el Frente Santeño Contra La Minería.

· 1997, 15 de junio. El obispo Lacunza envía carta al ministro del MICI indicandole que la mina debe ser cerrada.

· 1997, 16 de junio. Suspenden provisionalmente las labores en la mina por contaminación. La empresa quema la vegetación con diesel.

· 1997, 17 de junio. Destituyen a ingeniero por contaminación.

· 1997, 23 de junio. El Consejo Municipal de Macaracas pide que se suspenda el proyecto minero.

· 1997, 24 de junio. El MICI suspende por cuatro meses a la empresa minera y la culpa de sus desatinos.

· 1997, 4 de julio. Accidente en la mina. Amputan pierna a un trabajador de la empresa.

· 1997, 16 de agosto. Un contingente de policías se establecen en el área de la mina.

· 1997, 28 de agosto. El Frente entrega al gobernador de la provincia una carta para el Presidente de la República con miles de firmas oponiéndose al proyecto minero.

· 1997, 1 de septiembre. Carta de protesta al Sr. Presidente.

· 1997, 17 de septiembre. Son arrestados 6 miembros del Frente Santeño.

· 1997, 18 de septiembre. Son arrestados 18 miembros del Frente Santeño. Minera Cerro Quema presta sus locales para que sirvan como cárcel a la población. Mujeres, hombres, niños y ancianos son agredidos con bombas lacrimógenas.

· 1997, 20 de septiembre. Desaparece un miembro del Frente que aparece con posterioridad

· 1997, 2 de octubre. La Iglesia Católica dice que no aceptará donaciones de la minera.

· 1997, 5 de octubre. Alrededor de 5,000 personas protestan en Tonosí. Exigen el cierre del proyecto minero.

· 1997, 1 de noviembre. Profesores del Colegio de Macaracas se oponen a explotación de Cerro Quema.

· 1997, 12 de noviembre. Asamblea de padres de familia del Colegio de Macaracas exigen cierre de proyecto minero.

· 1997, 18 de noviembre. Profesores del IPTA se oponen a la mina.

· 1997, 20 de noviembre. A raíz de los sucesos renuncia el gobernador santeño.

· 1997, 29 de noviembre. Desconocidos incendian la casa de Secundino Jaén, Presidente del Frente.

· 1997, 4 de diciembre. Secundino Jaén denuncia amenazas de muerte.

· 1997, 9 de diciembre. La empresa Constructora y Asociados S.A. secuestra los bienes a Minera Cerro Quema S.A., argumenta falta de pago.

· 1997, 17 de diciembre. Minera Cerro Quema no atiende reclamos de trabajadores.

· 1998-2002. Se produce diversos intentos de abrir la mina y la oposición del Frente.

· 2001, 31 de diciembre. Aparece en Río Quema extraño fenómeno. El río se tiñe de rojo.

· 2003, 18 de enero. Anuncian que la explotación de la mina se iniciará el 15 de febrero.

· 2007, diciembre. Minera Cerro Quema quiere abrir la mina.

· 2008, 6 de enero. El Frente emite comunicado declarando al 2008 como AÑO DE LUCHA ANTIMINERA

· 2008, 14 enero. El Consejo Municipal de Tonosí emite una resolución en la que rechaza el proyecto minero y declara al municipio como territorio libre de la minería.

· 2008, 7 de febrero. El Consejo Municipal de Macaracas emite una resolución en la que respalda en todas sus partes la Resolución de Tonosí y se declara territorio libre de la minería.

· 2008, 8 de febrero. El Consejo de Guararé emite una resolución en la que respalda la resolución emitida por Tonosí y se declara territorio libre de la minería

ALGUNAS RAZONES PARA OPONERSE AL PROYECTO MINERO DE CERRO QUEMA

a. “La población no ha sido consultada”. La empresa minera, en alianza con el MICI, impuso a la población el proyecto minero sin entrar en una discusión seria y sincera de las implicaciones ecológicas y sociales del proyecto. Incluso el Estado asignó a Minera Cerro Quema S.A. un globo de terreno que inicialmente tenía 5,000 hectáreas, por lo que algunos moradores se vieron coacciona¬dos a la hora de vender sus heredades a la empresa.

b. “El tipo de explotación minera es el más contaminante”. La explotación responde a un sistema extractivo conocido como “mina de cielo abierto”. Esta técnica exige eliminar toda la capa vegetal que cubre la zona, triturar millones de toneladas de rocas (sacando una onza de oro por cada 100 toneladas), cavar fosas que tendrían profundidades que podrían superar los 150 metros, construir la tina de lixivia¬ción (donde se rocía la roca con cianuro las 24 horas del día).
El Frente sostiene que este procedimien¬to no garantiza que la membrana geotérmica (especie de grandes carpetas que separan del suelo las rocas regadas con cianuro y otras sustancias tóxicas), cumplan con la labor a ella encomendada. La experiencia indica que en la mayoría de los casos ocurren roturas en la membrana protecto¬ra. Además, el procesa¬miento de millones de toneladas de rocas exige un trabajo que se realizará las 24 horas del día, 365 días al año durante un período que fluctúa entre 5 a 10 años.
A todo ello debemos añadir que el material producto de la extrac¬ción minera genera un proceso que se conoce como “drenaje ácido de minas”. Esto significa que el indicado material de desecho contiene canti¬dades de sulfuro que al entrar en contacto con el aire y agua produce ácido sulfúrico. Según los especialistas el ácido promueve daños ambientales que se prolongan muchos años después que la mina ha sido cerrada.
Valorando estas razones, el Frente estima que los riesgos de la minería son muy altos y podrían poner en peligro a amplias zonas geográficas de la región de Azuero y, en especial, de la región tonosieña.

c. “Los beneficios económicos son pírricos”. Como hemos apuntado arriba, mientras la empresa se apropia del 98% de las ganancias brutas, el Estado recibe el 2% restante y los municipios el 15% del 2% que correspon¬de al Estado. En otras palabras, por cada B/100.00, el Estado recibe B/ 2.00 y los municipios el equivalente a B/ 0.30 centésimos. Pero como quiera que el 15% debe distribuirse entre tres municipios, a cada uno de ellos le corresponde B/0.10 centési¬mos. Es decir, mientras por cada B/100.00 la empresa se ga¬na B/98.00, cada distrito santeño recibirá B/ 0.10 centésimos.
Ante estos hechos Minera Cerro Quema argumenta que la minería generará una gran empleomanía. Según informaciones de la empresa ésta contribui¬rá con 149 puestos de trabajo que tendrán un efecto multiplicador sobre la economía regional. En este punto convie¬ne recordar que el habitante de la zona no tiene experiencia en labores mineras, ni la califica¬ción técnica necesaria para devengar salarios jugosos. Lo que significa que el santeño tendrá que laborar como trabajador no calificado y en las actividades de más alto riesgo (en la llamada tina de lixiviación, por ejemplo). Aparte de que un proyecto minero como Cerro Quema no logra compensar y pone en peligro una inversión agropecua¬ria que supera los B/200 millones en el Valle de Tonosí.
ch. “Los daños ecológicos son cuantiosos”. La naturaleza de la explotación exige el desmonte de toda la capa fértil de la zona. Ya han sido taladas decenas de hectáreas de montes, destruida la Quebrada Chontal, contaminado con sedimenta¬ción el cauce del Río Quema, sometidos a alto riesgo los animales (entre otros los monos y aves existentes) y las fuentes de aguas que abastecen a la región de Azuero.
Como hemos explicado en otro momento, el agua es un recurso vital para la provincia santeña. Con la instalación de la mina el problema de la tala indiscrimi¬na¬da de árboles se agudiza al establecer en la serranía del Canajagua un proyecto tan contaminante como el aludido. Para la ecología y economía regional sería devastador que se contaminara con sustancias tóxicas, producto de la minería, la cuenca hidrográfica del Canajagua.

d. “El país no cuenta con la tecnología ni con los recursos económicos para la explotación”. Carecien¬do el Estado de tecnolo¬gía apropiada y de recursos económicos propios, es poco menos que irrisorio que éste se empeñe en explotar una mina a cielo abierto -con todos los riesgos que ello implica- sabiendo que la explotación de Cerro Quema es un mal negocio. Porque además de que el Estado casi no obtendrá nada por el oro, la mina atenta contra la economía de una importante región interiorana y afecta la calidad de vida del hombre que vive en la provincia santeña.

e. “La mina está próxima a la más importante falla geológica de Azuero”. En efecto, muy próximo al proyecto -entre Macaracas y Llano de Piedra, a escasos kilómetros de Cerro Quema – encontramos una falla de alta peligro¬sidad. Existen registros de temblores que alcanzan los 6 grados en la escala Richter. Todo ello muy cercano a un proyecto minero que se caracterizará por el uso de tinas de lixiviación a cientos de metros sobre el nivel del mar.
Las razones previas son algunos de los argumentos que el Frente presenta para oponerse al desarrollo de la minería en la Península de Azuero. La problemática se torna aún más candente, al considerar que en la vecina provincia herrerana están en fase de explora¬ción los probables yacimientos de Los Pozos ( La Pitaloza ) y Las Minas ( El Castillo). La última muy próxima a la Reserva de El Montuoso; sitio en donde nacen ríos tan importantes como La Villa, Suay y otros.

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Año 17, 21/III/2008 ÁGORA Y TOTUMA # 244

Crónica de Minera Cerro Quema

CERRO QUEMA: PROHIBIDO OLVIDAR

Muchas cosas han sucedido en Cerro Quema. Pasada una década, otra vez aparece la empresa minera  y pretende, con las mismas mentiras camufladas con el ropaje de la generación de empleo, el apoyo a las comunidades y un conjunto de “regalías” a la sociedad santeña, explotar el yacimiento minero. Ahora se habla de la reducción del tamaño de la mina, del “respeto” al ambiente y de que hay que “corregir” lo que ayer no se hizo.

Ya sea que la llamemos  Minera Cerro Quema o le asignemos cualesquiera otro nombre, estamos ante la misma situación de destrucción ecológica y de ansias de riqueza, sin importar las consecuencias que se derivan para el conjunto de la sociedad regional. Para que no olvides, te traigo estos recuerdos del pasado.

·          26 de diciembre. Mediante resolución de esa fecha se aprueba el contrato de Minera Cerro Quema S.A.

·          1997, 18 de abril. Se crea el Frente Santeño Contra La Minería.

·          1997, 15 de junio. El obispo Lacunza envía carta al ministro del MICI indicandole que la mina debe ser cerrada.

·          1997, 16 de junio. Suspenden provisionalmente las labores en la mina por contaminación. La empresa quema la vegetación con diesel.

·          1997, 17 de junio. Destituyen a ingeniero por contaminación.

·          1997, 23 de junio. El Consejo Municipal de Macaracas pide que se suspenda el proyecto minero.

·          1997, 24 de junio. El MICI suspende por cuatro meses a la empresa minera y la culpa de sus desatinos.

·          1997, 4 de julio. Accidente en la mina. Amputan pierna a un trabajador de la empresa.

·          1997, 16 de agosto. Un contingente de policías se establecen en el área de la mina.

·          1997, 28 de agosto. El Frente entrega al gobernador de la provincia una carta para el Presidente de la República con miles de firmas oponiéndose al proyecto minero.

·          1997, 1 de septiembre. Carta de protesta al Sr. Presidente.

·          1997, 17 de septiembre. Son arrestados 6 miembros del Frente Santeño.

·          1997, 18 de septiembre. Son arrestados 18 miembros del Frente Santeño. Minera Cerro Quema presta sus locales para que sirvan como cárcel a la población. Mujeres, hombres, niños y ancianos son agredidos con bombas lacrimógenas.

·          1997, 20 de septiembre. Desaparece un miembro del Frente que aparece con posterioridad

·          1997, 2 de octubre. La Iglesia Católica dice que no aceptará donaciones de la minera.

·          1997, 5 de octubre. Alrededor de 5,000 personas protestan en Tonosí. Exigen el cierre del proyecto minero.

·          1997, 1 de noviembre. Profesores del Colegio de Macaracas se oponen a explotación de Cerro Quema.

·          1997, 12 de noviembre. Asamblea de padres de familia del Colegio de Macaracas exigen cierre de proyecto minero.

·          1997, 18 de noviembre. Profesores del IPTA se oponen a la mina.

·          1997, 20 de noviembre. A raíz de los sucesos renuncia el gobernador santeño.

·          1997, 29 de noviembre. Desconocidos incendian la casa de Secundino Jaén, Presidente del Frente.

·          1997, 4 de diciembre. Secundino Jaén denuncia amenazas de muerte.

·          1997, 9 de diciembre. La empresa Constructora y Asociados S.A. secuestra los bienes a Minera Cerro Quema S.A., argumenta falta de pago.

·          1997, 17 de diciembre. Minera Cerro Quema no atiende reclamos de trabajadores.

·          1998-2002. Se produce diversos intentos de abrir la mina y la oposición del Frente.

·          2001, 31 de diciembre. Aparece en Río Quema extraño fenómeno. El río se tiñe de rojo.

·          2003, 18 de enero.  Anuncian que la explotación de la mina se iniciará el 15 de febrero.

·          2007, diciembre. Minera Cerro Quema quiere abrir la mina.

·          2008, 6 de enero. El Frente emite comunicado declarando al 2008 como AÑO DE LUCHA ANTIMINERA

·          2008, 14 enero. El Consejo Municipal de Tonosí  emite una resolución en la que rechaza el proyecto minero y declara al municipio como territorio libre de la minería.

·          2008, 7 de febrero. El Consejo Municipal de Macaracas emite una resolución en la que respalda en todas sus partes la Resolución de Tonosí y se declara territorio libre de la minería.

·          2008, 8 de febrero. El Consejo de Guararé emite una resolución en la que respalda la resolución emitida por Tonosí y se declara territorio libre de la minería

 

 

ALGUNAS RAZONES  PARA OPONERSE  AL PROYECTO MINERO DE CERRO QUEMA

 

  a. “La población no ha sido consultada“. La empresa minera, en alianza con el MICI, impuso a la población el proyecto minero sin entrar en una discusión seria y sincera de las implicaciones ecológicas y sociales del proyecto. Incluso el Estado asignó a Minera Cerro Quema S.A. un globo de terreno que inicialmente tenía  5,000 hectáreas, por lo que algunos moradores se vieron coacciona­dos a la hora de vender sus heredades a la empresa.

 

b. “El tipo de explotación minera es el más contaminante“. La explotación responde a un sistema extractivo conocido como “mina de cielo abierto”. Esta técnica exige eliminar toda la capa vegetal que cubre la zona, triturar millones de toneladas de rocas (sacando una onza de oro por cada 100 toneladas), cavar fosas que tendrían profundidades que podrían superar los 150 metros, construir la tina de lixivia­ción (donde se rocía la roca con cianuro las 24 horas del día).

El Frente sostiene que este procedimien­to no garantiza que la membrana geotérmica (especie de grandes carpetas que separan del suelo las rocas regadas con cianuro y otras sustancias tóxicas), cumplan con la labor a ella encomendada. La experiencia indica que en la mayoría de los casos ocurren roturas en la membrana protecto­ra. Además, el procesa­miento de millones de toneladas de rocas exige un trabajo que se realizará las 24 horas del día, 365 días al año durante un período que fluctúa entre 5 a 10 años.

A todo ello debemos añadir que el material producto de la extrac­ción minera genera un proceso que se conoce como “drenaje ácido de minas”. Esto significa que el indicado material de desecho contiene canti­dades de sulfuro que al entrar en contacto con el aire y agua produce ácido sulfúrico. Según los especialistas el ácido promueve daños ambientales que se prolongan muchos años después que la mina ha sido cerrada.

Valorando estas razones, el Frente estima que los riesgos de la minería son muy altos y podrían poner en peligro a amplias zonas geográficas de la región de Azuero y, en especial, de la región tonosieña.

 

c. “Los beneficios económicos son pírricos“. Como hemos apuntado arriba, mientras la empresa se apropia del 98% de las ganancias brutas, el Estado recibe el 2% restante y los municipios el 15% del 2% que correspon­de al Estado. En otras palabras, por cada B/100.00, el Estado recibe B/ 2.00 y los municipios el equivalente a B/ 0.30 centésimos. Pero como quiera que el 15% debe distribuirse entre tres municipios, a cada uno de ellos le corresponde B/0.10 centési­mos. Es decir, mientras por cada B/100.00 la empresa se ga­na B/98.00, cada distrito santeño recibirá B/ 0.10 centésimos.

Ante estos hechos Minera Cerro Quema argumenta que la minería generará una gran empleomanía. Según informaciones de la empresa ésta contribui­rá con 149 puestos de trabajo que tendrán un efecto multiplicador sobre la economía regional. En este punto convie­ne recordar que el habitante de la zona no tiene experiencia en labores mineras, ni la califica­ción técnica necesaria para devengar salarios jugosos. Lo que significa que el santeño tendrá que laborar como trabajador no calificado y en las actividades de más alto riesgo (en la llamada tina de lixiviación, por ejemplo). Aparte de que un proyecto minero como Cerro Quema no logra compensar y pone en peligro una inversión agropecua­ria que supera los B/200 millones en el Valle de Tonosí.

ch. “Los daños ecológicos son cuantiosos“. La naturaleza de la explotación exige el desmonte de toda la capa fértil de la zona. Ya han sido taladas decenas de hectáreas de montes, destruida la Quebrada Chontal, contaminado con sedimenta­ción el cauce del Río Quema, sometidos a alto riesgo los animales (entre otros los monos y aves existentes) y las fuentes de aguas que abastecen a la región de Azuero.

Como hemos explicado en otro momento, el agua es un recurso vital para la provincia santeña. Con la instalación de la mina el problema de la tala indiscrimi­na­da de árboles se agudiza al establecer en la serranía del Canajagua un proyecto tan contaminante como el aludido. Para la ecología y economía regional sería devastador que se contaminara con sustancias tóxicas, producto de la minería, la cuenca hidrográfica del Canajagua.

d. “El país no cuenta con la tecnología ni con los recursos económicos para la explotación“. Carecien­do el Estado de tecnolo­gía apropiada y de recursos económicos propios, es poco menos que irrisorio que éste se empeñe en explotar una mina a cielo abierto -con todos los riesgos que ello implica- sabiendo que la explotación de Cerro Quema es un mal negocio. Porque además de que el Estado casi no obtendrá nada por el oro, la mina atenta contra la economía de una importante región interiorana y afecta la calidad de vida del hombre que vive en la provincia santeña.

e. “La mina está próxima a la más importante falla geológica de Azuero“. En efecto, muy próximo al proyecto -entre Macaracas y Llano de Piedra, a escasos kilómetros de Cerro Quema – encontramos una falla de alta peligro­sidad. Existen registros de temblores que alcanzan los 6 grados en la escala Richter. Todo ello muy cercano a un proyecto minero que se caracterizará por el uso de tinas de lixiviación a cientos de metros sobre el nivel del mar.

Las razones previas son algunos de los argumentos que el Frente presenta para oponerse al desarrollo de la minería en la Península de Azuero. La problemática se torna aún más candente, al considerar que en la vecina provincia herrerana están en fase de explora­ción los probables yacimientos de Los Pozos ( La Pitaloza ) y Las Minas ( El Castillo). La última muy próxima a la Reserva de El Montuoso; sitio en donde nacen ríos tan importantes como La Villa, Suay y otros.


Fuente: Agora y Totuma, No. 244. Año 17, 21/III/2008, Universidad de Panamá.

Tonosí se declara libre de minería

REPÚBLICA DE PANAMÁ

PROVINCIA DE LOS SANTOS

CONCEJO MUNICIPAL DEL DISTRITO DE TONOSÍ

RESOLUCIÓN # 1

DEL 14 DE ENERO DE 2008

El Consejo Municipal del Distrito de Tonosí, en uso de los derechos que le confieren las leyes de la República de Panamá

 

Considerando

 

1. Que es deber de nuestra Cámara Edilicia el velar por el bienestar comunitario de los habitantes del Distrito de Tonosí

 

2. Que hace una década los ediles tonosieños manifestaron su oposición al desarrollo en nuestro Distrito de las llamadas minas a cielo abierto

 

3. Que nuevamente una empresa minera intenta iniciar labores de explotación en Cerro Quema

 

4. Que son conocidos los efectos nocivos que produce en el ambiente, en las personas y animales la exposición a sustancias químicas que genera el proceso de extracción minera.

 

5. Que es inaceptable para la comunidad tonosieña que la actividad minera pretenda desarrollarse en un área en donde nacen los principales ríos de la región

 

6. Que son pírricas las ganancias que podría derivar nuestro Distrito de la explotación de la Mina de Cerro Quema (el 15% del 2% de las ganancias brutas del Estado)

 

7. Que los habitantes del Valle de Tonosí derivan, prioritariamente, sus ganancias y sustento económico de las actividades agrícolas, ganaderas y turísticas.

 

8. Que  nuestro Distrito no puede colocar en riesgo las actuales formas de vida por una incierta y efímera extracción minera.

 

Resuelve

 

1. Ratificar nuestra oposición histórica al desarrollo de las minas a cielo abierto en nuestro Distrito por considerar que la Mina de Cerro Quema coloca en alto riesgo de contaminación a nuestra fauna, flora, riqueza hídrica y, particularmente, a los habitantes de nuestra comuna santeña.

 

2. Declarar a nuestro Distrito área libre de minería

 

3. Requerir al resto de los municipios santeños que hagan causa común con la nuestra para superar esta amenaza comunitaria.

 

4. Solicitar  al Gobierno Nacional la urgente moratoria de la actividad minera en nuestra provincia

 

5. Hacer llegar copia de esta Resolución a las autoridades provinciales y nacionales, así como a los medios de comunicación y exigir su riguroso cumplimiento

 

Dada en el Salón de Actos del Honorable Concejo Municipal de Tonosí a los 14 días del mes de enero de 2008.

 

Original con la firma de

H.R. Luís A. Castro, Corregimiento Cortezo

Presidente del Concejo Municipal

 

Hr. Arquímedes Batidta D.

Corregimiento de Guánico

 

H.R. Ambrosio Sáez

Corregimiento Bebedero

 

H.R. Amador García

Corregimiento Cacao

 

H.R. Norberto A. Oliva

Corregimiento de Tonosí

 

H.R. Ubaldino Velásquez

Corregimiento Flores

 

H.R. Ismael De Gracia

Corregimiento Tronosa

 

H.R. Ramiro García

Corregimiento Altos de Guera

 

H.R. Juan P. Trejos

Corregimiento de Cambutal

 

H.R. Enrique Melgar

Corregimiento de Cañas

 

Azuero versus el ataque minero

POBREZA Y ABANDONO REGIONAL.

Sobre bosques, minería y cultura orejana

Milcíades Pinzón Rodríguez

Me gusta llamar Península de Cubitá a la región que comprende Herrera y Los Santos, creo que el apelativo es más certero que el de Azuero, denominación colombiana que honra la memoria del Dr. Vicente Azuero y Plata, personaje santanderista que no tuvo vínculos con la región. Cubitá es el nombre indígena del Río La Villa.

La zona es un cuadrilátero con apenas 80 kilómetros de ancho por 100 de largo. Sin embargo, la región ha hecho un aporte nacional que no se compagina con su dimensión geográfica. Cuando se estudia este espacio bajo la mirada escrutadora de la sociología salen a relucir verdades que no siempre son de dominio público. Yo he nacido y crecido en la península y he tratado de amarla con el corazón y pensarla con el cerebro. Me duelen sus cosas, como a un chiricano la suerte del Barú o a un habitante de la ciudad de Panamá las amenazas que pudieran cernirse sobre el Cerro Ancón. Para mí, el Canajagua es un símbolo, el 10 de noviembre un emblema de libertad, la mejorana un ícono de nuestra identidad y La Moñona el legado religioso.

La cultura de la región está casada con la economía. Podría decir que en los últimos 500 años se forjó una sociedad centrada en la agricultura y la ganadería, aparte de algunas contribuciones menores del sector terciario. En cambio, la cultura regional es un amasijo complejo de valores y creencias que tiene parte de su sustento en una estructura agraria minifundista. A diferencia de Coclé y Veraguas, la pequeña propiedad se enseñoreó sobre los campos, mientras aquéllas se distinguían por el latifundio.

Herrera y Los Santos no son peores ni mejores que el resto de las provincias, pero tienen una identidad que debe respetarse. El minifundio hizo posible un amor a la tierra que permitió que floreciera un sentimiento de apego al terruño, fenómeno que ha dado vida al folclor regional. Actualmente se vive la destrucción de esa añeja estructura socioeconómica. Pienso cómo, por ejemplo, la minería con su destrucción ecológica y su visión fenicia, podría constituirse en un poderoso factor de destrucción que rebasaría la cuestión ecológica y amenazaría los cimientos sociales y culturales del hombre orejano. El asunto se torna más complejo si a ese “sancocho” le añadimos ingredientes como la compra de los terrenos de las costas, la destrucción de los manglares, la desaparición de los bosques, la contaminación de los ríos, la presencia de los agroquímicos y una economía vapuleada por la política económica de corte neoliberal.

La minería no sólo es perjudicial por su impacto sobre los ecosistemas regionales, sus actividades amenazan el sustrato de la cultura campesina, estimulan el latifundio y colocan al grueso de la población en el centro de una tormenta que tendría la depredadora actividad minera en las montañas y al turismo desenfrenado en las costas. En ese emparedado de intereses mercuriales la población tendría que preservar su identidad cultural y mantener sus actividades económicas. Todo esto mientras suenan las murgas, los acordeones, las mejoranas y las cantaderas en un esfuerzo por subsistir en el siglo XXI.

Hay pobreza y abandono regional, pero los gobiernos de turno recetan la minería para que el orejano de Cubitá calme sus males. Desde las montañas y sobre las cuencas hidrográficas, ¡increíble! Nunca antes se ha jugado tan miserablemente con el hombre del campo. Quiero pensar, quizás ingenuamente, que el silencio de algunas autoridades regionales y nacionales es producto del desconocimiento, mas no excusa para la iniquidad.

Como habitante de la zona lucho para que le región se desarrolle, tampoco me opongo al progreso, pero aspiro a un desarrollo sostenible y con equidad. Si duda la región tiene otros problemas que reclaman su atención, pero la minería a cielo abierto llega a la Península para apagar con gasolina las llamas del incendio. Sean serios, ¡así no se juega con la suerte de un pueblo noble y trabajador!

 

El autor es sociólogo