Pentágono y Panamá, aliados en asuntos militares

Pentágono y Países Latinos, aliados en el rejuego militar regional

La organización Fellowship of Reconciliation ha descubierto que el gobierno de EE.UU publica información sobre todos los contratos públicos del Pentágono que celebran con otros países, incluyendo América Latina (www.usaspending.gov) que revelan los aportes signficativos a obras y proyectos militares en la región. Panamá y Costa Rica son dos de los países participantes de estos nuevos movimientos militares en el Continente, a pesar de no tener ejército por mandato constitucional.

El sitio de internet provee información bastante clara de los 715 contratos que el Departamento de Defensa ha firmado desde 31 de diciembre de 1999 con Panamá. Ver documentos abajo anexos.

Las descripciones de servicios o bienes proferidos en los contratos
son bastante limitadas, pero se destacan unos que realmente son
alarmantes, en cuatro categorías:

1. Construcción de bases militares.

Después de los comentarios de Raúl Mulino, Ministro de Gobierno, en septiembre de 2009, estos datos aportan pruebas de lo que el Gobierno de Panamá niega, pero en estos archivos destacan contratos recientes para la construcción o renovación de instalaciones en La Palma, Puerto Piña, Punta Coco, Metetí, Yaviza y Rambala.

En dos contratos firmados el 30 de septiembre de 2010, la compania J&J Maintenance con sede en Austin, Texas va a hacer la construcción de un “CN [Counternarcotics] Ops Center/Barracks” y un muelle en Punta Coco, para terminar antes de octubre de 2011.

Un contrato firmado el mismo día verifica la construcción de otro “CN Pier Renovation and Jet Docks” en La Pama, Darién para terminar antes del 26 de agosto de 2011. (ver “PanamaDODcontracts.xls” en los documentos complementos de esta información).

Estos contratos también se reflejan en documentos de planificación del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU, los cuales además proyectan construcción de “CNT [Counter Narcoterrorism] Ops Center/Barracks” en Isla Grande, Obaldía y El Porvenir, para cumplirse entre julio y septiembre de 2011. Los mismos documentos hacen referencia a la construcción de escuelas en “acciones humanitarias”. (ver “9-SAME-OCONUS_18Nov10[1].pdf” pp. 12-14)

Adicionalmente a estas estructuras militares, el director divisional del Cuerpo de Ingenieros en noviembre hizo una presentación en que dice que “cada soldado es un sensor” y que “civiles/soldados del Cuerpo de Ingenieros pueden recolectar información y/o proveer inteligencia”, revelando las dobles intenciones – siendo generosos – de las obras humanitarias del Departamento de Defensa. (ver extracto de presentación “USACEGlobalEngagementDixon.pdf”).

Toda esta información denota que el director del Servicio Nacional Aeronaval de Panamá está recibiendo muchas visitas del Comando Sur en el 2010, y que hay bastantes cursos suministrados por Estados Unidos para miembros del SENAN en el curso del año 2011, a la par con la aceleración de construcción de las bases.

Destaca la organización pacifista de EE.UU que es importante observar que la construcción de una base no implica necesariamente que EE.UU tendría el título o presencia de personal militar, aunque sí es un bien de inteligencia conocer en detalle la base, y aporta a la “inter-operabilidad” (es decir, la integración) de las fuerzas militares. “Lo que hace falta es saber que tipo de acceso a las nuevas bases está formalizado con Estados Unidos, más allá del Acuerdo Salas-Becker”.

2. Pruebas Tropicales.

La organización estadounidense pensaba que el Centro de Pruebas Tropicales del Ejército de EE.UU había cerrado con el cierre de las bases militares de la antigua Zona del Canal de Panamá en 1999, pero resulta que sí han seguido las pruebas militares en Panamá, por lo menos desde el 2006, pero a través de companias privadas – primero por Kvaerner Process Services y luego por Trax International, asociado con Yuma Proving Ground en Arizona.

Hay por lo menos US$18 millones de contratos para el “Tropic Test Services” en Panamá desde 2006, y la organización estadounidense no tiene el mismo detalle sobre los contratos de Kvaerner firmados antes de esa fecha, sino que firmaron alrededor de $12 millones en contratos para “other management support services” entre 2001 y 2006.

Lo peor es que Trax International está promoviendo el uso de Panamá,
Honduras y Suriname para estas pruebas. El director de
Trax International, Craig Wilson, de paso, es un confeso contribuyente a las campañas políticas del Partido Republicano.

3. Polígono de Tiro.

Un contrato firmado el pasado 29 de septiembre con J&J Maintenance, con sede en Austin, Texas, de más de medio millón de dólares para rehabilitar polígonos (“Upgrade Ranges”) que deben terminar en mayo de 2011. Esto podría ligado a las bases y colaboración con SENAN, o con las pruebas tropicales, o ambos, indica Fellowship of Reconciliation.

4. Uso de Drones.

Hay un contrato para $3.7 millones, firmado del 17 de mayo de 2011 y enmendado el 22 de septiembre de 2011, con Stark Aerospace, que es
una división de Israel Aerospace Industries. El contrato es para desarrollar la misión de apoyo (“Mission Support/Persistent Support”), para cumplirse antes del pasado 30 de septiembre de 2010. La compania Stark, ubicada en Mississippi, es pequeña (100 empleados) y tiene pocos productos, la mayoría drones, o sea vehículos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicles), uno del cual es el “Hunter”, que se ha usado en Irak y Afganistán para misiones de bombardeo. Sus otros drones son para espionaje, y el “Hunter” también se puede usar para reconocimiento. Ya los drones se han utilizado en la “supuesta guerra contra las drogas” indica Fellowship of Reconciliation.

Un “drón” de Stark se ha utilizado desde la base en Comalapa, en El Salvador. De todos modos, son aparatos militares, y el “Hunter” tiene doble capacidad para espiar y atacar.
Fellowship of Reconciliation

Fellowship of Reconciliation tiene poco optimismo que en Panamá haya fuerzas civiles suficientes para impedir la remilitarización impulsada desde Washington hacia Panamá.

En EE.UU existe una coalición de organizaciones que incluye Fellowship of Reconciliation, School of the Americas Watch, y otras, preparadas para enfocar acciones en los sitios de intervención militar de EE.UU en en Latinoamérica con la investigación de la creación de centros de mando, sitios de entrenamiento, puertos navales, contratista entre otras.

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Dirección de una de las organizaciones que trabaja en la investigación de las actividades del Pentágono en la promoción de la remilitarización de América Latina.

Fellowship of Reconciliation
Research and Advocacy Director
436 14th St. #409, Oakland, CA 94612
Tel: 510-763-1403-o; 510-282-8983-c
http://forusa.org

VER DOCUMENTOS REFERENTES

Panama DOD contracts

9-SAME-OCONUS 18Nov10

USACE Global Engagement

Meritocracia, militarismo y maleantería

Burica Press, adopta como suyo el artículo abajo desplegado de la periodista Betty Branan Jaén sobre meritocracia, militarismo y maleantería.
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DEPURACIÓN INTERNA.

Meritocracia, militarismo y maleantería

Betty Brannan Jaén
laprensadc@aol.com

PANAMÁ, R.P. –Se dice mucho que uno tiene que aprender de los fracasos, pero también es cierto que uno debe aprender de los triunfos. Esta semana, tanto los altos como los bajos nos ofrecen lecciones importantes; la más dolorosa es que Panamá es un país donde el maleante –no el mérito– es rey.

Para mí, el mundo perfecto sería una estricta meritocracia y el deporte de alto nivel es una de las meritocracias más perfectas del planeta, porque son pocas las influencias oscuras que perturban la regla general de que triunfará el mejor. Admiro eso enormemente y me hinco ante la excelencia, la perseverancia y el sacrificio de atletas como nuestro medallista de oro, Irving Saladino. Lo que este hombre ha logrado al llegar a la cima mundial de su deporte me parece simplemente maravilloso, mucho más que meramente admirable. Me uno de todo corazón a los aplausos.

Pero también subrayo, por esa misma admiración, que ese triunfo de Saladino es un triunfo personal, no un triunfo nacional, porque siento que Panamá no lo apoyó como él merecía. Él, siempre cortés, ha tenido la gentileza de decir que la medalla le pertenece a todos los panameños y de agradecer el apoyo que recibió del país, pero la verdad, creo, es que ciertos personajes que hoy lo celebran como héroe son los mismos que rehusaron levantar un dedo para ayudarlo cuando él lo necesitaba (y, me cuentan, expresaron ese rechazo en términos imperdonablemente racistas y ofensivos). Me ha dado asco ver cómo el oficialismo hizo estampida para sacarle provecho demagógico al triunfo de este hijo del pueblo, cuando no ha hecho nada por limpiar la asquerosidad que impera en el Comité Olímpico de Panamá, cuyos miembros (en mi opinión) ni siquiera conocen la palabra “vergüenza”, mucho menos comprenden el concepto. El descaro olímpico con que estos señores se preocuparon más por sus privilegios que por su compromiso con los atletas que irían a Beijing es una humillación para el país, una deshonra para Panamá ante la comunidad olímpica. El comportamiento de Franz Wever en Tocumen los retrata de cuerpo entero (y, afortunadamente, por poquito nos salvamos de que el retrato fuera así, literalmente).

A lo que voy es que el espléndido triunfo de Saladino puso al descubierto ciertas realidades feas que no debemos dejar olvidadas en la euforia del momento.

Primera lección: A los ciudadanos nos corresponde exigir un fin a la maleantería imperante en el Comité Olímpico. Los políticos jamás lo harán porque ellos son parte de la misma mafia, pero nosotros no podemos seguir aguantándonos esa situación. Esos atletas son nuestros hijos y su talento es un recurso nacional.

Segunda lección: Tenemos que limpiar la porquería en la Asamblea. Ese Wever es diputado y no es coincidencia que los criterios deplorables del Comité Olímpico ambulen alegremente por el Palacio Legislativo. ¿Hasta cuándo vamos a permitirlo?

Tercera lección: No se puede tener democracia sin libertades y justicia, pero hemos visto esta semana cómo el oficialismo impone censura a su antojo y ajusta las leyes a su conveniencia política. Así, Balbina Herrera se ocupó de censurar cuñas políticas que serían inobjetables en cualquiera democracia del planeta, con la excusa de que la ley prohíbe que otros usen su imagen sin autorización; pero ella misma utilizó la imagen de Saladino en su propaganda política y el padre de Saladino dice que eso se hizo sin autorización.

Cuarta lección: Así como se aprende de los triunfos, hay que aprender de los fracasos. El militarismo fue un fracaso trágico en Panamá y permitir su regreso será un error más que garrafal. Sin embargo, este gobierno neo–torrijista cínicamente se valió del salto de Saladino para meternos un gol de madrugada con unas leyes de seguridad que en contenido y método de imposición son un retorno al militarismo y la llegada de una dictadura disfrazada. Por eso vemos que Triple D osa dictarnos, como si fuéramos niñitos de escuela, que el periodo de consultas ya terminó, como si el debate popular sobre leyes importantes fuera algo que él puede permitir o no a su antojo, en vez de ser un derecho ciudadano.

En fin, se nos dice que estas leyes militarizadas son necesarias para protegernos de los maleantes, pero eso será armar a la zorra para que cuide el gallinero, porque los maleantes más peligrosos son los que están en el Gobierno. Con los nuevos poderes que se han arrogado, ¿quien nos protegerá de ellos?

La autora es corresponsal de ‘La Prensa’