Informe de foro público sobre mina Petaquilla

FORO PÚBLICO DE MINA PETQUILLA

BURLA AL PUEBLO DE COCLESITO

El pasado 14 de diciembre, en Coclesito, estaba supuesto a realizarse el Foro Público en donde debía evaluarse el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la Minera Petaquilla, para la realización de la minería a cielo abierto para la extracción de oro.

Al llegar el grupo de organizaciones ambientales de Panamá, nos encontramos con dos escenarios: El primero en la Plaza del pueblo en donde todos los participantes emitían argumentaciones en contra de la industria minera en el área y exponían las consecuencias negativas que ésta tendría a largo plazo en su tierra y en la salud de su gente. La concentración culminó con una representativa y pacífica marcha a lo largo de las calles del pueblo y con un acto de recolección de firmas oponiéndose a la minería a cielo abierto.

Mientras en el otro escenario la empresa minera había organizado una feria, con cantadera de décimas, música y animación con un conocido personaje de Medcom. A este evento le denominaron Foro Público; sin embargo no brindaba las condiciones necesarias para una participación seria y formal, de lo que el análisis del estudio de impacto ambiental de un proyecto como ese implica. Muchos de los participantes inclusive, consideraron el evento como una burla a la inteligencia de la comunidad, que estaba ávida de escuchar argumentación seria y cuestionamientos profundos al proyecto, cosa que nunca sucedió.La “feria” a la que denominaron Foro Público, carecía de contenido científico, no brindó la oportunidad para que se llevara a cabo una discusión seria y que abriera el marco para que la comunidad afectada pudiera sacar conclusiones, sopesando los efectos negativos que la actividad trae consigo, en función de la temporalidad de los beneficios que ofrecen.

Curiosamente, mientras veíamos gente de la empresa con camisetas “I love Petaquilla” y letreros que señalaban: “Petaquilla es progreso” o “Yo soy Petaquilla”, La realidad más allá de la feria que se llevaba a cabo en el pueblo pretendiendo “celebrar el progreso” ya empieza a reflejar totalmente otro panorama, una realidad que nada tiene que ver con un verdadero progreso.

Estas son las imágenes dantescas con las que nos encontramos a pocos kilómetros del poblado de Coclesito. Agua roja con olor a azufre, que quemaba al tacto y drenaba al río contiguo. ¿Esto es progreso? ¿Esto es desarrollo?.

El estudio de impacto ambiental no contempla las implicaciones que va a tener el drenaje ácido producto de la explotación minera sobre nuestros ríos. No contempla lo que va a suceder con los deshechos de la mina, lo cuales son los que provocan la contaminación por miles de años.

Para muestra un botón. Si hoy, sin haber iniciado formalmente la actividad de explotación, ya podemos ver un impacto como el que muestran las fotografías, no queramos imaginar lo que sucederá en 13,600 hectáreas de concesión a 60 años

Señores, progreso no es comida caliente y escuelas pintadas. Progreso es hacer uso responsable y sostenible de nuestros valiosos recursos, sin que su uso aniquile el futuro de nuestras futuras generaciones.

Exigimos un análisis y discusión profunda del impacto de esta actividad para nuestro país y si realmente esto beneficia a los panameños. Afectación irreversible de nuestros recursos hídrico, forestal y animal vs. comidas calientes, escuelas pintadas y exoneraciones de impuestos.

Fuente: Centro de Incidencia Ambiental

Minería que rompe el Corredor Biológico del Atlántico panameño

La minería hiere el corazón del gran Corredor Biológico

“No queremos morir. No queremos abandonar la tierra en donde vivimos y trabajamos desde siempre. Queremos que la mina salga de nuestras comunidades y se lleve su destrucción y su muerte”.

BOSQUES. El proyecto intervendrá de manera 160 hectáreas para la mina de oro. Un 80% de esa superficie perderá la cobertura boscosa y el 100% no tendrá la capacidad de mantener la biodiversidad original.

Yelena Rodriguez

PA-DIGITAL

Aún no ha iniciado la extracción de minerales en Petaquilla y Molejón ( Colón) y las voces de los conservacionistas y las comunidades afectadas replican a las autoridades que se detenga este proyecto.

Al parecer, nada puede suspenderlos, ya que desde sus inicios el ambicioso proyecto se blindó con un Contrato Ley de la República que la empresa Petaquilla Minerals firmó con el Estado en 1997.

Paradójicamente, ese mismo año, mientras se le concedió a esta empresa el derecho a “extraer, explotar, beneficiar, procesar, refinar, transportar, vender y comercializar oro, cobre y otros minerales” los jefes de Estado de Centroamérica crearon, en junio, en una reunión realizada en Panamá, el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM).

El CBM es un importante sistema de interconexión de las áreas protegidas que va desde la selva maya en México hasta Darién y el objetivo de este proyecto era frenar la pérdida de biodiversidad en la región. Sin embargo, Panamá cedió en alquiler 13 mil 600 hectáreas de esta zona para explotar y extraer minerales durante 20 años y hasta con derecho a una prórroga por 40 años.

¿A qué precio? Minera Petaquilla, S. A. pagaría al país los primeros años en concepto de alquiler por hectárea entre 50 centésimos y B/. 1.50. Además, Panamá recibirá alrededor del 2% en regalías de los metales extraídos.

Diez años después, se sienten los estragos de posturas contradictorias y hasta ambivalentes frente a lo que es el desarrollo y la conservación de la naturaleza.

Así lo plantea la Asociación Nacional por la Conservación de la Naturaleza (ANCON), que hoy junto a otras organizaciones dará a conocer, en conferencia de prensa, su posición sobre este proyecto minero que anunció que iniciará la fase de extracción de oro a finales de diciembre o principios de enero del 2008. Con estas extracciones llegará el cianuro, químico que ha causado estragos en donde ha llegado.

Alida Spadafora, directora ejecutiva de ANCON, recalcó a que “solicitarán que se detenga cualquier actividad minera en Panamá que afecte o cause daños ecológicos”.

Agregó que luego de visitar la zona, en agosto, constató que lo que está pasando en Molejón / Petaquilla no tiene nombre y puede ser peor.

En este sentido, explicó que es grave “el gran daño ambiental que se les está produciendo a los bosques primarios mejor conservados del país”.

Es una gran herida la que se le está abriendo al Corredor Biológico Mesoamericano, dijo.

En este aspecto, hay que resaltar que hasta el Banco Mundial ha financiado varios proyectos en apoyo al concepto del Corredor Biológico Mesoamericano (CBM).

En su página web se destaca la contribución que se hizo en 1999 con el Fondo Fiduciario Holandés (FFH 1) para consolidar el CBM.

El FFH 1 consistió en una donación de $ 4.4 millones. Más tarde en el año 2000 el apoyo del Gobierno Holandés al CBM fue ampliado mediante una renovación.

Con el FFH 2 se otorgaron $ 3.4 millones más para promover la conservación, aprovechamiento y manejo de la diversidad biológica en el Corredor.

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Voces que claman la suspensión del proyecto

La diversidad biológica peligra.

REDACCION

PA-DIGITAL

Así lo anuncian en su página web, en la cual recalcan que han sido afectadas negativamente las comunidades de La Nueva Lucha (antigua Petaquilla), San Benito, Nuevo Sinaí, Palmilla, Río Caimito, Nazareno, Coclesito, San Juan de Turbe, Tres Quebradas de Turbe, Calle Larga, Belén, Vista Alegre, San Lucas, Caño I, Caño II, Coclé del Norte y Molejones, Chiguirí Arriba, Cirí Grande, Río Indio Centro, Caño Sucio, Río Indio Lago, Coclé del Norte, Trinidad, Cirí Cabecera, Toabré, Urbano.

El comité acusa a la empresa minera de ser los autores de la devastación de selvas tropicales del Corredor Biológico Mesoamericano y de la biodiversidad panameña, única en el mundo, en violación de obligaciones nacionales e internacionales asumidas por el Estado panameño.

También reclaman por la destrucción, desviación y contaminación de suelos, ríos, riachuelos, quebradas, balnearios naturales y otras fuentes hídricas, que han ocasionado daños irreparables en los ecosistemas de la región.

Otros aspectos a resaltar, de una larga lista, son que acusan a la minera por contaminar las aguas superficiales y freáticas.

En cuanto a la flora y fauna silvestre, los moradores también denuncian que la empresa ha provocado, además, la aniquilación y desplazamiento masivo de numerosas especies de animales. Además, denunciaron que han sido amenazados por el personal de la mina.