Importancia social y ecológica de defender a los Naso

Defender a los Naso es prevenir más desastres por inundaciones

He leído con enojo cómo a la etnia de los Naso se le deja sin las tierras donde han vivido en armonía con la naturaleza desde tiempos precolombinos solamente para dárselas a unos ganaderos que apenaz llegaron hace 60 años. El tema me recuerda al desalojo por la fuerza de los palestinos de unas tierras en las que por siglos vivieron en paz con los judíos, pero que ahora se les arrebata con métodos fascistas. Soy panameño, vivo en Alemania y lo que leo me recuerda a Hitler y sus granujas que desalojaban del mapa a un pueblo entero. Como Ecólogo dedico estas líneas a explicar por qué imponer el ganado “a lo vaquero” en Bocas del Toro y “La Comarca” es la peor decisión que puede tomarse desde el punto de vista de la conservación ambiental y la seguridad alimentaria, especialmente en estos tiempos en que el clima del mundo cambia para peor.

Ganadería en Bocas del Toro y la Comarca: peligro de más deslizamientos de tierra.

En los últimos meses vimos cómo las lluvias arrastraron grandes lodazales de las montañas hacia las tierras bajas en Bocas del Toro, Chiriquí y los Territorios comarcales. Mírese el mapa de la región, se verá que la topografía es muy quebrada, montañosa. Si no se dejan los árboles allí, los aguaceros torrenciales deslavan el terreno como ya está sucediendo. Deforestar amplios terrenos es desprotegerlos contra la lluvia. Las gotas de agua no son amortigüadas por la vegetación, las ramas y troncos de los árboles y las hojas secas. Las raíces de los árboles, ahora ausentes, ya no amarran al suelo evitando la erosión con ayuda de millones de hongos que viven entre ellas formando una red « pegajosa » que evita que el suelo se pierda. Los ganaderos dejan un peladero en las tierras altas, las lluvias deslavan el suelo, los habitantes de las tierras bajas reciben lodazales que afectan sus vidas y sus cultivos y nadie castiga a los responsables.

Decenas de expertos en recuperación de selvas indican que, en zonas como Bocas de Toro y aledañas, la selva recupera muchas de sus funciones –como la fertilidad del suelo, en escazos 15-20 años siempre y cuando se deje que la tierra « descanse » como lo hacen los indígenas. El ganado, en cambio, pisotea y vuelve a pisotear el suelo, evitando con ello que rebroten los árboles. A falta de la capa protectora arbórea, el suelo se sigue erosionando, trayendo lodazales hacia los ríos, cambiando su color a chocolate.

Alerta hoteleros, que perderán sus atractivos turísticos.

Si al Gobierno no le importa con los Naso y los Ngobere porque no tienen dinero, por lo menos debería pensar en los hoteleros. El agua llena de lodo baja por los ríos, llega al mar y allí mata a los arrecifes de coral que tanto gustan al turista. Equivocadamente, los “sabios” refrigerados de la Ciudad de Panamá están imponiendo hoteles sin el ordenamiento territorial que el propio Alcalde de Bocas del Toro (Eligio Brings) ha tratado de organizar. A esto se le suma la erosión, el peligro contra los arrecifes de coral. Los hoteleros deberían organizarse, poner una demanda contra la familia Guardia y ayudar a los Naso a vivir en paz en sus tierras, pues gracias a los indígenas y a su uso sostenible de los recursos forestales es que hay arrecifes y negocio turístico. Lo mismo vale para la Minera Petaquilla, la cual además envenena impunemente el agua.

¿Por qué lo más sabio es usar los recursos a la manera indígena?

A diferencia del Señor Guardia y sus hijos, los Naso y los Ngöbere llegaron a esas tierras hace alrededor de SIETE MIL AÑOS. Si no me lo creen, lean los trabajos de Olga Linares, Richard Cooke y sus colaboradores, que son arquélogos famosos en Panamá y muy respetados en todo el mundo. Estos pueblos entendieron la geografía del lugar, ahora analizada por los científicos y aprendida en nuestras escuelas primarias.

Desde el caribe soplan los vientos alisios arrastrando vapor de agua desde el mar. Las altas montañas evitan que esos vientos pasen al otro lado del istmo, en las alturas se condensa el agua formando nubes, las cuales luego caen en forma de aguaceros muy torrenciales. Desconozco las influencias que tengan los Guardia en el gobierno, pero no hay poder humano que pueda cambiar esa realidad: segruirá lloviendo con o sin ganado, máxime ahora con el cambio global. El planeta se calienta, se evapora más agua del mar, y más rápido, el calor hace que el viento sople más fuerte, el resultado son más aguaceros. Metan a los Guardia y su ganado y verán como esos aguaceros, potenciados por el cambio global, seguirán enlodando los ríos. Dejen a los Naso y sus árboles y cultivos de subsistencia y verán cómo el agua se mantiene limpia a pesar de los aguaceros.

Durante siete mil años viviendo en el lugar, los indígenas comprendieron cómo es mejor trabajar esas tierras. Donde llueve mucho, nada es mejor que el árbol, el arbusto y las plantas perennes en general. Lo siembras tomando semillas del monte, tus hijos comen de él cuando tú mueres, cuando una especie no produce la otra sí lo hace, evita que el suelo se erosione, te da sombra, mantiene el agua limpia, recicla los nutrientes del suelo manteniendo su fertilidad. Por eso los indígenas tienen aguacate, cacao, cítricos, Fruta de pan, plátano, banano, yuca, ñame, otoe, aguacate, cacao, arroz –pues llueve mucho, un poquito de maíz y muchas otras especies

Estas plantas también atraen a animales que puedes cazar para comértelos. Según la arqueóloga Olga Linares, los indígenas de lo que hoy llamamos Bocas del Toro y Comarca Ngöbe-Buglé no perdieron su tiempo inventando la ganadería: cuando los animales del monte se metían en sus sembradíos, los cazaban y se los comían. La práctica aún existe y ningúno de esos animales se ha extinguido. En cambio, la destrucción de la selva por los ganaderos sí que hará desaparecer a muchos animales silvestres a los que dejará sin hogar.

La familia Guardia, como muchas familias acaudaladas de Panamá, tal vez venga de España. En comparación con Bocas del Toro, en España caen unas cuantas gotitas de lluvia. Allá las tierras son secas, duras, semidesérticas, con pocos árboles y más pasto. Allá la ganadería parece una buena idea ; en Bocas del Toro y zonas aledañas es una estupidez. Parece que los Guardia deberían irse de Panamá y retornar a la España de donde vinieron. Vaticino que en la Real Península los van a discriminar del mismo modo que ellos discriminan a los indígenas. Mientras tanto, les toca confesar su ignorancia: Señores Guardia, ustedes son recién llegados, no saben cómo trabajar las tierras que ocupan los indígenas. Váyanse : déjen que el que sabe –El Naso, sea el que trabaje esas tierras que nunca serán aptas para la ganadería, mucho menos con el cambio global.

Las crisis en Bocas del Toro: consecuencia de las carreteras sin reforma agraria.

Y hablando de ganado, el “súper sabio” que dió inicio a los actuales problemas de Bocas del Toro, durante su período presidencial, fue el Dr. Ernesto Pérez-Balladares, a quien aparentemente le gusta que le llamen “El Toro”, cuyos vicepresidentes son reconocidos ganaderos. El Sr. Pérez-Balladares hizo campaña electoral ostentando el doctorado que obtuvo en la muy respetuosa Universidad de Harvard. Hay excelentes profesores allí, pero parece que el Dr. Balladares no asistió a la clase en que se dijo que la planificación es el antídoto de los problemas. El Dr. Pérez-Balladares impulsó y completó la construcción de carreteras en Bocas del Toro sin repartirle tierras a los campesinos pobres de Chiriquí, Azuero, Veraguas y otras provincias. Lógicamente, estos campesinos fueron colonizando Bocas del Toro; no culpo a los campesinos pobres, todos aspiramos a una vida descente y honrada, ganándonos la libertad con el machete y sin terratenientes que nos hostiguen. Pero lo malo es que, al no tener tierras en sus provincias de orígen, entraron demasiados campesinos y tumbaron el monte. El resultado son las inundaciones y pérdidas de tierra que hemos visto a fines de 2008 e inicios de 2009. Y lo peor es que ahora, con los Guardia allí, las cosas van a empeorar.

¿Cómo frenar la destrucción del pueblo Naso y de nuestros recursos naturales?

Como Ecólogo solamente puedo explicar técnicamente en qué consiste la erosión, por qué la ganadería la fomenta, por qué el estilo de vida de los Naso ayuda a conservar a los recursos naturales de todos los panameños, y por qué los árboles y el monte de los Naso nos ayudan a enfrentar las inundaciones y el cambio climático global. Eso, sin embargo, no cambia la triste realidad.

La única política indigenista de nuestros gobernantes de siempre proviene de las películas de vaqueros tipo John Wayne. No hay científico que pueda lograr que esos fascistas cambien de actitud. L Ciencia no es suficiente para cambiar esa situación: la solución es política. Puedo decir muchas cosas, pero si el Pueblo no realiza una intervención política seria y definitiva, no habrá solución. Por eso, pido a quienes publiquen este artículo que me permitan cerrar con dos propuestas políticas:

(a) que cada persona con corazón apoye a los Naso con todos los medios legítimos que tenga a su alcance. A la vez,

(b) (b) hay repudiar a los politiqueros que se empotran en el poder tales como los actuales candidatos presidenciales: son la lepra del país. Juan Jované ha dado claras muestras de que tiene la inteligencia, el coraje y el buen corazón para ayudar a todos los panameños. Le apoya el Partido Alternativa Popular, al cual se le niega el derecho a existir; con ellos hay que coordinar junto a los Congresos Generales Indígenas.

Si hoy erradican a los Naso, mañana erradicarán a las demás etnias que no tengan piel blanca. Ya llevan más de 500 años haciéndolo y –como indican los arqueólogos, a otras etnias del país ya las borraron del mapa. Campesinos pobres, indígenas y negros se entienden muy bien: bailan en los mismos toldos! Los ricos son los que lo están estropeando todo, desde la convivencia pacífica entre etnias hasta las selvas, los ríos y los arrecifes de coral.

Edgardo I. Garrido-Pérez
Doctor en Ecología
Universidad de Goettingen Alemania
edgardoga@hotmail.com

Indígenas panameños ante CIDH denunciarán despojos territoriales

Indígenas panameños denunciarán su problema de despojo territorial a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Panamá, Ciudad de Panamá, 24 de octubre de 2008. El próximo 28 de octubre una coalición de organizaciones indígenas panameñas y organizaciones no gubernamentales presentarán sus quejas formales contra del Estado Panameño en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, D. C., Estados Unidos. En esta audiencia participarán dirigentes indígenas de la Fundación para el Desarrollo del Pueblo Wounaan, Movimiento por la Defensa del Territorio del Archipiélago de Bocas del Toro, Alianza Naso y las comunidades Ngobe del río Changuinola en la Reserva de la Biosfera La Amistad-Panamá.

Los voceros de los pueblos indígenas denunciarán al Estado Panameño por ignorar su derecho al consentimiento previo, libre e informado para la realización de proyectos de desarrollo en sus territorios ancestrales. Además, por permitir la invasión descontrolada, y en ocasiones armada, de colonos ganaderos en los territorios Kuna, Emberá y Wounaan de Panamá Este. Además el Estado ha concesionado a consorcios privados las tierras en las que viven indígenas Naso y Ngobe para permitir la construcción de proyectos hidroeléctricos, mineros y de turismo de alto impacto.

Según Feliciano Santos, un Ngobe que vive en el Archipiélago de Bocas del Toro: «El gobierno está permitiendo que personas y empresas extranjeras despojen a los indígenas de sus tierras con ayuda de la misma Policía, que ha ejecutado expulsiones a la fuerza de nuestra gente de territorios insulares en los que habitamos y áreas indígenas que han sido concesionadas para proyectos hidroeléctricos de la corporación AES».

Hugo Sánchez, miembro de la Alianza Naso señaló: «El problema actual es crítico en nuestra comunidad. Existen abusos y amenazas de la Policía, las autoridades locales y de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) en contra de los Naso que nos oponemos al proyecto hidroeléctrico Bonyic en nuestro territorio. Indica además que ellos han concurrido a las autoridades locales y nacionales y no han detenido los abusos, por eso es que concurrimos a la comisión para escuchen nuestros planteamientos y pruebas de lo que está sucediendo en nuestro territorio y con otros hermanos indígenas en general. Además la creación de la Comarca Naso es una necesidad urgente», subrayó Sánchez.

A pesar que Panamá ha firmado tanto la Convención Interamericana de Derechos Humanos como la Declaración Universal de los Pueblos Indígenas, el Estado Panameño se ha negado a reconocer el principio de consentimiento previo, libre e informado al eliminar varios artículos de la Ley General de Ambiente que garantizaban este derecho.

Al respecto, Susana Serracín, Asesora legal de ACD, comentó que la eliminación de estas normas, ha permitido que ocurran los despojos, la especulación y el enriquecimiento de grupos élites. Además, es evidente la violación a la Constitución, los Tratados Internacionales y la Ley General de Ambiente, sin atender las consideraciones ambientales, sociales, culturales y promoviendo de esta manera, violaciones a los Derechos Humanos, acotó la abogada.

Esta solicitud de audiencia ante la CIDH fue presentada por las organizaciones ecologistas Cultural Survival, Native Future, Environmental Defender Law Center (EDLC) de Estados Unidos y Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD) de Panamá.

Nasos denuncian más agresiones por el Estado y EPM

Al despacho de prensa de Burica Press ha llegado una carta inédita enviado por el Pueblo Naso agredido al Defensor del Pueblo en relación al serio conflicto de tierras indígenas, áreas protegidas versus proyectos de inversión hidroeléctrica en un sector conocido como Quebrada Bonyic.

Burica Press reproduce íntegramente la carta que los Nasos enviaron al Defensor del Pueblo para ponerlo al tanto del acoso cotidiano al que están siendo sometidos y la ausencia de un Estado de Derecho real para con ellos ante los embates de las Empresas Públicas de Medellín que desean a la fuerza ingresar a territorio Naso para imponer el Proyecto Hidroeléctrico Bonyic:

COMUNIDAD DE SIEYLLIK

TERRITORIO NASO

PROVINCIA DE BOCAS DEL TORO

REPUBLICA DE PANAMA

Martes15 de abril de 2008

Licenciado

Ricardo Raúl Vargas

Defensor Del Pueblo

Ciudad de Panama.

E S D

Respetado Licdo. Vargas:

Le extendemos un saludo departe del pueblo Naso.

El pueblo Naso ante la grave situación que vive frente a las fragrantes violaciones que se vienen cometiendo con las intervenciones de la policía nacional en nuestro Territorio, indígena Naso, debido a que el pueblo esta en pie de lucha y dispuesto a defender sus derechos que legalmente le corresponde ya que nos oponemos a la toma y destrucción de nuestros recursos naturales que es nuestro legado y que defenderemos de ser necesario con nuestras vidas, ya que es nuestro derecho a nuestro territorio indígena ancestral, que por ley nos corresponde y por tanto rechazamos y repudiamos la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Bonyik que tanto daño nos ha causado aún sin poner una piedra en el proyecto.

Este fin de semana (sábado 12/ marzo/ 2008) nuevamente fueron amenazados, intimidados y hostigados nuestros compañeros Nasos que se encuentran en el sitio que hemos llamado nuestra trinchera.

Esto por parte de los empresarios inescrupulosos y de sus empleados que violando las leyes y los derechos territoriales de los pueblos indígenas, pretenden continuar con sus tractores y demás maquinarias de trabajo pasando por la comunidad de Bonyik violando también de esta manera, las leyes ambientales de nuestro país ya que esta empresa no cuenta con el permiso de concesión de administración de Palo Seco, ni con el permiso para extraer material pétreo para los trabajos de construcción de una carretera.

Sin embargo, esta empresa, ya ha extraído una considerable cantidad de material, pétreo de las orillas del río Teribe en la comunidad de El Silencio acción esta que es totalmente ilegal y tiene que ser castigada por las leyes ambientales vigentes en nuestra República de Panamá.

Nosotros el pueblo Naso, iniciamos una protesta sin incurrir a situaciones extremas en reclamo a nuestros derecho plasmado en la resolución número siete (7) emitida el 21 de octubre de 2007 y avalada por la Asamblea del Pueblo Naso. Este documento también fue remitido a las diferentes instancias del Gobierno panameño.

Ante esta realidad le estamos haciendo llegar a su despacho de manera formal y urgente nuestra petición en donde le solicitamos poder contar con todo el apoyo de esta instancia ya que confiamos en que el Defensor Del Pueblo, en su visita a nuestro territorio se comprometió continuar con un proceso sin afectar a los derechos del pueblo indígena Naso.

Hoy martes 15 de abril de 2008, nuevamente la empresa acompañado de personas indeseables y agresivas que están siendo utilizados por esta empresa han llegado hasta donde se encuentran nuestros compañeros Nasos y arremetieron con piedras, hiriendo a uno de los muchachos nuestros que custodian la trinchera (el joven Clemente Martínez) de la comunidad de Bonyik.

Estas personas estaban siendo acompañados por uniformados de la policía nacional quienes ensañados con nuestros compañeros Nasos realizaron varios disparos al aire amenazando a los nuestros. En este momento aún continúan las amenazas de agresión por parte de estos empresarios inescrupulosos y de la policía nacional que implementan el nuevo modelo de “desarrollo sostenible” para nuestras comunidades indígenas. En el área hay presencia policial permanente.

Entendemos que esta instancia esta en la obligación de ofrecer asistencia legal a temas y situaciones de esta naturaleza por lo que le agradecemos su pronto pronunciamiento sobre este importante tema sobre las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas como también sobre la violación a las legislaciones ambientales vigentes en nuestra República.

Sin otro particular y a la espera de una pronta y positiva respuesta se despide de usted

Atentamente,

ORIGINAL FIRMADA

Eliseo Vargas Jr.

Oficial de programaciones

Fundación Naso

Changuinola

Bocas del Toro

Republica de Panamá

Tel: (+507) 6568-9543

Mail: thenatureboy507@yahoo.com

Conmemoración y repudio tras 515 años del descubrimiento de América

Conmemoración y repudio tras 515 años del descubrimiento de América

Grupos indígenas marcharon en rechazo al proceso de colonización de América durante los últimos 500 años.

Guillermo Yángüez
Rogelio Adonican
radonican@estrelladepanama.com

Las protestas continuaron ayer en la ciudad capital. El 12 de octubre es una fecha no muy grata para los indígenas de Panamá y de toda Latinoamérica.

Para los aborígenes nacionales la fecha no conmemora el encuentro de dos mundos, como muchos tratan de pintarla, sino que trae malos recuerdos de las atrocidades de los españoles al llegar al continente americano.

Ayer, unos 200 indígenas de las étnias ngöbe, buglé y kunas, junto a grupos estudiantiles de la Universidad de Panamá protestaron dentro y fuera de la Universidad de Panamá, en repudio a la situación de los indígenas en la actualidad y conmemorar la fecha.

Los indígenas iniciaron una marcha a las 10:30 a.m. desde la Biblioteca Simón Bolívar hasta la Facultad de Humanidades, luego salieron a la Transístmica, donde se mantuvieron coreando consignas y portando pancartas, con mensajes dirigidos al gobierno central.

En medio de la protesta intentaron quemar una bandera española, pero no se les permitió, por la gran cantidad de vehículos que se encontraban en el estacionamiento.

Las pancartas tenían mensajes de repudio de manera enérgica a la situación de la Comarca Ngöbé-Bugle, donde han muerto, según cifras del gobierno, 17 niños, a causa de una enfermedad pulmonar.

La protesta, que dio inicio en la Universidad de Panamá, se trasladó hacia las afueras del Hotel Panamá, donde levantaron su voz de protesta por los proyectos hidroeléctricos de Bonyic y Tabasará, que se construyen en la provincia de Bocas del Toro, y los diferentes centros turísticos que atentan contra la constitución comarcal del área.