Bufete de EEUU. defiende a los Nasos ante la CIDH

La firma de abogados Akim Gump Strauss Hauer & Feld, solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tomar medidas preventivas a favor de los nasos.
CONFLICTO DE TIERRAS EN BOCAS DEL TORO

Poderoso bufete apoya a los naso

RICHARD M. KOSTER
rmkoster@rmkoster.com
GANADERA VS PUEBLO NASO. Propiedad privada contra tierras ancestrales. Indígenas exigen respeto a sus derechos

PANAMÁ. Un influyente bufete en los Estados Unidos ha intervenido a favor de los indígenas del grupo Naso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En una carta dirigida al secretario ejecutivo de la Comisión, Santiago Cartón, y fechada viernes 13 de noviembre, Faith Barter, abogada de la oficina en Washington del bufete Akin Gump Strauss, pidió que la comisión tomara “medidas precautorias”, contra el desalojo forzoso de los nasos “de las comunidades de San San y San San Druy” en la Provincia de Bocas del Toro. Según la carta, tal desalojo expondrá a los nasos a “inminente y grave daño físico”.

El bufete es uno de los más grandes de los Estados Unidos con 15 oficinas alrededor del mundo y más de 900 abogados. Uno de sus fundadores, Robert Strauss, fue presidente de Partido Demócrata y miembro del gabinete del presidente Jimmy Carter.

La carta, una copia de la cual le fue entregada a La Estrella por Adolfo Villagra Sánchez, presidente del Consejo Naso, trata de un conflicto entre los Naso y la Ganadera Bocas, S.A., una empresa privada cuyo presidente es Mario Guardia Durfee. Hace varios lustros la empresa adquirió de la bananera United Fruit un globo grande de terreno a lado del río San San. Según los nasos, las dos comunidades existieron antes de la llegada de la bananera al principio del siglo pasado, y tanto la ganadera como la bananera, las toleraron hasta hace poco. Según la empresa, son precaristas. A petición de la empresa, y de acuerdo con una orden emitida por la entonces corregidora de Teribe, Aracelys Sánchez, unidades de la Policía Nacional desalojaron algunos indígenas del lugar durante el mes de marzo pasado.

Villagra y la carta al licenciado Cantón hacen referencia a una reunión celebrada a finales de octubre en que, supuestamente, el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, declaró que los nasos no podían quedar en lo que son tierras privadas y pidió al gobernador de la provincia, Simón Becker ejecutar la orden de desalojo al más tardar el 15 de este mes.

El licenciado José Isaac Acosta, director de Política Indigenista del Ministerio de Gobierno y Justicia, discrepa.

Dijo a La Estrella que “las 35 familias [de San San y San San Druy] han sido invitadas a iniciar un proceso de acercamiento y reubicación”. Negó que el ministro haya exigido su desalojo.

La carta a Santiago Cantón, sin embargo, dice que “es imperativo que la comisión emplea sus recursos para proteger a los nasos de esfuerzos a desalojarlos de sus tierras ancestrales”.

Instantáneas de una marcha indígena y campesina

Instantáneas de una marcha indígena y campesina

(Jorge Ventocilla tuvo la oportunidad de participar tres días, en dos ocasiones, en la Marcha que recientemente llegó a la capital. Conversó con los caminantes, tomó alguna foto, anotó detalles. En sus palabras fue “un diplomado en gallardía y dignidad, dictado por indígenas y campesinos”. Aquí sus reflexiones)

Toribio Jiménez nació en 1954 y desde hace añales es dirigente del pueblo ngäbe, el de mayor población entre las siete culturas indígenas nacionales. Durante largo tiempo ha sido jefe inmediato del corregimiento Alto de Jesús. Don Toribio es el decano de los caminantes: estuvo en la marcha de 1986, en la de 1996 y nuevamente camina ahora.

“La primera vez partimos desde Sitio Prado, en marzo de 1986” , me contó. “Los militares hicieron una Ley que dividió al Congreso General Ngobe. Estaba aprobado por nosotros reunirnos en Sitio Prado y el gobierno organizó otro Congreso General paralelo, en Buenos Aires. Después de reunirnos en Sitio Prado, partimos a la ciudad; yo no me quería quedar en la casa. Y tuvimos éxito: esa Ley que hicieron para dividirnos fue eliminada. La segunda marcha (1996) partió de Cerro Colorado a mediados de octubre y fue para demandar la creación de la Comarca. Lo logramos, aunque no fue todo lo que el pueblo quería. Quedaron fuera comunidades, como la mayoría de las comunidades del Calobevora. Por eso esta marchando ese compañero con su pancarta que dice ‘!Santa Fe, Presente!’. También lo logramos: la Ley 10 que crea la Comarca Ngobe-Bugle fue aprobada en tercer debate en 1997.

Ahora marcha hacia la esquiva capital, que parece que es sorda: no oye bien de lejos y hay que venir a hablarle de cerca y a gritos. “Como dirigente y voluntariamente lo hago”, me dice. “Los dirigentes que están aquí son los que defienden los intereses de la Comarca. Los otros se quedaron”. ¿Volvería usted a participar en una cuarta marcha don Toribio? pregunto. “Si es antes de 10 años, sí. Si es más, no lo puedo ofrecer con seguridad”, me responde sonriendo.

Para Ceferino Montezuma, también dirigente ngäbe, es su segunda marcha. Estuvo en la de 1996. Ayer se puso frío y se desmayó; pero hoy ya está bien y sigue marchando. Los que se enferman o les salen heridas insoportables en los pies, son asignados a labores como cuidar las mochilas en el sitio de destino del día o ayudar en la cocina.

Hoy al medio día le dieron atención a Samuel Pedrol, el infatigable locutor de la radio alternativa que se han montado dentro de la marcha. A través de un altoparlante lee las noticias del periódico del día en el almuerzo, repite grabaciones de entrevistas a dirigentes, manda mensajes de saludo – reales o imaginarios – a las delegaciones mientras marchan …todo con fino humor, que alienta y anima a los caminantes.

No podía creer que el mismo Samuel que estaba dale que dale todo el día con sus bromas en las emisiones “de la radio”, es el mismo que ahora sale cojeando después de que le vendaron una tremenda llaga en la planta del pie. “¡Estoy marchando de puro varón!” dice medio en serio medio en chacota, mientras pasa delante nuestro saltando en un solo pie.

La policía ha estado dando vueltas y sé que algo quieren saber. Finalmente se me acercan y preguntan por el dirigente de esta marcha. Ingenuamente doy un nombre y los mando adelante a buscar a la persona. Se acerca Ceferino y me da tremenda regañada: “¡No tienes porque dar nombres. ‘Aquí todos somos dirigentes’ debes contestar!” Aprendo las dos lecciones.

Martín Rodríguez, presidente de la Asociación Rey Quibién, de Coclé del Norte supo de la Marcha y bajó a darle encuentro en Penonomé. La empresa minera canadiense Petaquilla Gold les está envenenando sus aguas y pudriendo sus tierras y ya no aguantan más. Rey Quibién, me explica Martín, fue un cacique de los tiempos de antes que defendió a los ngäbes. En las noches veo a Martín escribir en un cuaderno. Así he visto a algunos otros, hombres y mujeres. ¡Cómo me gustaría poder leer lo que escriben al final de cada día!

Reynaldo González tiene 21 años. Es uno de los pocos indígenas naso que ha podido cursar estudios universitarios. Es técnico en enfermería por la Universidad de Panamá. Desde hace un año esta en la lucha de su pueblo: “Tenemos bosques, los cuidamos. Sin recursos naturales nos acabamos como cultura”. El padre de Reynaldo es botánico, su abuelo también. El tiene la opción de seguir medicina en Estados Unidos pero – insiste – su verdadera vocación es la biología. Va a hablar con los de la beca para ver de reorientarla. Menciona a su novia, con el mismo entusiasmo. Ella también es naso y así como él, está activa en la lucha.

Antes de volver a la ciudad le pase mi copia de “Temas de Nuestra América”, con los poemas de Benedetti. Le señalo el “Te quiero” (….en la calle codo a codo somos mucho más que dos… ), para que se lo lea a la novia. Le vuelven a brillar los ojos. Cuando vio la bandera de la Tierra que cargaba me dijo: “El mensaje esta clarito”.

Caminábamos entre Santiago y Divisa y vi que lo llamaban aparte para decirle algo; no se por qué me dio mala espina. Al día siguiente, ya en la Terminal de la ciudad, me enteré por un titular que los naso habían sido desalojados de la Plaza Catedral por los antimotines.

Ahí estuvieron más de dos lunas con todos sus días con el gobierno anterior y luego volvieron, para quedarse hasta que los botaron con el gobierno actual. Los estuvieron meciendo pero nadie quiso escucharles con seriedad. Reclaman su derecho a tierras ancestrales ocupadas por una ganadera.

De las tierras en manos ahora de la ganadera, en Bocas del Toro, también los habían desalojado los antimotines. Pero esa vez los sacaron en la madrugada de sus casas, ellos inermes, los otros armados como van los antimotines en las películas y en la realidad. Les tumbaron la escuela que ellos mismos construyeron y su casa de la cultura, les dispararon bombas lacrimógenas, una pala mecánica abrió un hueco y ahí depositó los materiales de las casas, la ropa, los cuadernos de los niños, el diccionario de su lengua que los naso y otra gente han ido reuniendo durante décadas. La pala tapó el hueco para que no aprovecharan ni las ruinas. Los naso reclaman un territorio oficialmente reconocido. Es decir, quieren un lugar en esta sociedad.

Larisa Duarte pertenece a una organización campesina de Río Cobre, Veraguas. Con ese nombre – ¡claro! – a su área ya le cayó encima la maldición de una mina o de cualquier proyecto de explotación y fecunda reproducción de ganancias. “La campesina” le dicen a Larisa sus compañeros indígenas de la marcha. Tiene una alegría desbordante y no para de gritar y animar a los demás. Un día dejó la marcha y se fue a la ciudad y se puso en huelga de hambre con tres de los nasos que habían desalojado de Plaza Catedral. La fui a visitar cuando regresé a la ciudad y la encontré en la Plaza sentada junto con los otros tres frente a la calle por donde alguna vez tendrá que pasar el automóvil del presidente, y verlos. Tenían 72 horas de huelga de hambre y los ojos de Larisa ya no eran los mismos de cuando la conocí en la marcha, y ese agotamiento y ese dolor de cabeza. No me los contó, yo se los vi.

Pero de ahí no la mueven. Blas Quintero me contó una hora después mientras recibíamos a la marcha, que el padre de Larisa tiene escrito en la entrada al patio de su casa en Río Cobre: “Los valientes no se rinde, luchan”.

Comité Pro-Cierre de Mina Petaquilla; Asociación Rey Quibién, Coordinadora Campesina por la Vida ; Asociación de Productores Agrícolas de La Pintada ; Coordinadora de Pobladores Colonenses por el Derecho a la Vida , la Tierra y la Dignidad ; Comité de Defensa de Colon; Coordinadora Nacional para la Defensa de Tierras y Aguas; Ambientalistas Chiricanos; MED Paz y Justicia, etc… Diecisiete comunidades afectadas por la minería y las hidroeléctricas caminaban cuando yo pude estar en la Marcha ; quién sabe cuántas otras, antes y después, habrán estado presentes.

Señor Presidente Martinelli: No se pierda usted la oportunidad de conocer y aprender de estos panameños y panameñas que aman su tierra como pocos y han caminado tantos días para que el gobierno los escuche. Sus maneras dignas y respetuosas serían lo mejor que le podría pasar a usted en una cita con dirigentes – se lo aseguro – dentro o fuera del país.

Santiago tiene 23 años y es dirigente de Charco La Pava. Está terminando el sexto año en Changuinola y le gustaría ser abogado, si pudiera -“Pero mis padres no trabajan” me dice. Pienso para mí que probablemente trabajen mucho más que un diputado. Pero aprendemos a decir cosas así por la educación y la costumbre. Tiene tres años, junto a su comunidad, pidiendo respeto a una hidroeléctrica que ha sacado a otros de esa lucha ofreciéndoles un trabajo con salario. El sigue. Toribio Jiménez tiene 32 años más que él y aún sigue. El Rey de los Nasos tendrá unos cuarentaitantos años más que Santiago, y también sigue.

He visto a dos o tres de los participantes tirar botellas de plástico. Pero he visto a más de ellos lavar, guardar y reusar los platos y cubiertos de plástico que vienen con la comida que en el camino les brinda gente y organizaciones solidarias. Hay algunos de la marcha que llevan consigo envases de totuma o coco y ahí reciben su ración y su café. Y he escuchado cientos de veces consignas con vivas a los ríos, a los bosques, a la naturaleza, a la tierra. Y hasta a los peces de los ríos.

Mientras caminan, a veces hay quien recoge algo tirado en la carretera que aun puede servir. Toribio Pito es un hombre ngäbe joven, de la comunidad de Buenos Aires. Lo vi recoger un pixba, sacarle la pepa y guardarla. Me acerco y confiesa sus planes: “Es para sembrarla (a su regreso), cuando la Luna esté baja: así la palma crece menos y da más”.

“Caminar tanto y tanto significa que ustedes quieren mucho a su tierra” dijo una señora cuyo nombre no logre apuntar – quizás la Corregidora – al darnos la bienvenida en el local de la Junta Comunal de El Higo, donde nos brindaron un sancocho con arroz y unas galletas con jugo.

Cuando la marcha se reanudó todavía tenia en la cabeza lo que ella dijo. “Caminar tanto y tanto significa que ustedes quieren mucho a su tierra”…

No son una tropa de boys scouts, ni es que están aburridos allá en sus casas. Alguien debió quedar cuidando a los niños – ¿No cree? – las siembras, las gallinas, los animales. Y había que dejar algo para la comida en la casa, en estos muchos días que van a estar fuera.

Además el sol pega duro ¿Sabe? Y si cae un aguacero y uno se resfría, uno queda todo jodido ¿Sabe? Y a veces da calambre y a veces salen llagas en los pies. Muy serias deben ser sus motivaciones para tirarse ese viajecito, ¿O no?

Si les prestásemos atención nos beneficiaríamos mucho también nosotros. De ahí esa consigna, que deben haber repetido unas 7,000 veces en estos días de marcha: “!Esta lucha no es de uno, esta lucha es de todos!”

Pero estamos dormidos. Mientras más dormidos mejor para quien lucra con ello.

O atónitos: pasmados mirando los edificiotes que se construyen en nuestra babilónica capital, creyendo que somos los más vivos de la región.

Al fin del día hay reunión. Para discutir noticias, afinar la redacción del pliego a presentar, diseñar estrategias para el almuerzo de mañana. Tomo estas notas de lo que un dirigente menciona: “Hay interés del gobierno actual de modificar la Ley 10 (de la Comarca Ngobe-Bugle ) y pasar de propiedad comunal a privada, cambiando la denominación de comarca a reserva. Y cambiar el régimen en los 1,000 metros desde la playa hacia dentro de las costas, para meter desarrollo turístico. Y cambiar la autoridad reconocida: de Cacique a Gobernador. Este no es momento para cambiar la Ley 10” , dice enfáticamente la persona y se despide. Solo esto seria suficiente razón para caminar hasta la ciudad. Pero hay más razones.

Quien esté realmente interesado/a en las razones de la Marcha Indígena y Campesina las conseguirá. Por ejemplo en www.caminatapanama.org Aquí solo quiero señalar otra razón, menos táctica pero más estratégica de esta marcha: despertarnos el cariño social, la solidaridad.

Con esta marcha los indígenas y los campesinos nos vienen a recordar los valores que todavía andan bajo la tierra panameña, haciéndola temblar, enorgulleciéndola, fertilizándola, dándole vitalidad. A ellos y ellas, los de la marcha, pero también a todos los que de alguna manera han sido y son solidarios – con un poco de agua, con un almuerzo para 70 personas cansadas, con un aplauso, un pulgar hacia arriba, un repique de la bocina del camión, o una mirada atenta y cómplice -, esta marcha ha enseñado cuánto somos capaces de hacer y ofrecer cuando nos miramos con dignidad y con respeto, a nosotros mismos y a nuestra ecología. Y nos incorporamos y nos echamos a andar.

Jorge Ventocilla
ventocilla.jorge@gmail.com

Publicado en Panamá Profundo el 09.10.2009

Indígenas Naso liberados y absueltos

Nasos son absueltos y presentarán querellas

Los nasos protestaron en la Catedral. LA PRENSA/Archivo

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Los indígenas nasos, detenidos el pasado sábado en la madrugada por la Policía Nacional, fueron liberados el domingo a las 7:00 p.m., y ahora adelantan una denuncia penal contra el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, y el director de Política Indigenista de esa entidad, José Acosta.

Los nasos fueron detenidos por protestar en el Parque de la Independencia (Catedral) en San Felipe, de donde habían sido desalojados por orden del ministro Mulino, acusados de infringir la orden de desalojo.

La corregiduría de San Felipe absolvió ayer a los nasos y, en el proceso, se acordó realizar una reunión el próximo viernes para analizar el conflicto. Esto, mientras otros indígenas mantienen una huelga de hambre en la entrada de la iglesia Catedral para exigir al Gobierno una solución al conflicto de tierras que tienen con Ganadera Bocas (que ostenta título de propiedad de la tierra), en Bocas del Toro, de donde fueron desalojados.

Hoy se prevé que llegue a la capital el grupo indígena que salió en caminata de San Félix, Chiriquí.

Nasos son aprehendidos por defender sus derechos territoriales

Indígenas Naso son aprehendidos por defender sus derechos territoriales

Burica Press, Pueblos Indígenas

La Policía Nacional de Panamá ha desalojado una vez más a los Nasos de la Plaza de la Independencia. A las 2 de la mañana del sábado 3 de octubre, ocho indígenas Naso y dos indígenas Ngäbe fueron detenidos y acusados de desacato. La detención y el desalojo se producen después de una tarde de tensión. La autoridad ha esperado a que los medios de comunicación se retiraran de la Plaza Catedral para efectuar el desalojo mientras los resistentes trataban de descansar encadenados a los bancos. En el operativo han participado unas 40 unidades de la Policía Nacional.


Los ciudadanos detenidos en el Parque de la Catedral son los siguientes: Edgardo Salina, Johny Lorenzo, Elvin Quintero, Lucho Antonio Gamarra, Remigio Sánchez, Eliseo Vargas, Alvaro Villagra, Damian Jiménez, Sergio Pineda Montezuma, Francisco Valdez.

La Policía detuvo, incluso a varios resistentes que no estaban en el Gacebo de la Plaza, ni estaban encadenados, contradiciendo sus propias palabras en la tarde y noche anteriuor cuando aseguraron que todos podían moverse con libertad por la Plaza.

Los agentes rasgaron las pancartas y elementos de protesta y detuvieron a los Naso, incluidos los dirigentes Eliseo Vargas y Lucho Gamarra, y a dos indígenas Ngäbe que se habían incorporado en solidaridad desde la caminata de la Movilización Nacional Indígena, Campesina y Popular. La Policía se negó a informar de la estación a donde dirigían a los detenidos.

Grupos de la sociedad civil que apoyan la causa Naso han realizado un llamado a todos los ciudadanos solidarios a unirse este sábado a la toma del Gacebo de la Plaza Catedral en el que tratarán de sustituir a los Naso detenidos y reprimidos por el Gobierno de Panamá.

Los Nasos reclaman al Estado Panameño, desde hace más de 30 años la creación de la Comarca Naso Tjer Di o Comarca Naso Teribe. Sus tierras están siendo tituladas a nombres de empresas privadas y concesionadas para proyectos hidroeléctricos. En este momento la empresa colombiana, Empresas Públicas de Medellín se adentra en el interior del territorio Naso para construir el proyecto hidroeléctrico Bonyik.

Cronología del Campamento

Lunes 30/ marzo /2009: Las comunidades Naso de San San y San San Druy, en la Provincia de Bocas del Toro, fueron objeto de una arbitraria orden de lanzamiento emitida por el gobierno de Martín Torrijos, a favor de la empresa Ganadera Bocas, S.A., en donde despojaron a los Naso de sus tierras que por centenares de años han ocupado.

Martes 14/ abril /2009: Un grupo de 32 Nasos se trasladaron hasta la Plaza Catedral, como medida de protesta pacífica para que el Gobierno de Martín Torrijos les diera una pronta respuesta y que se comprometiera a reconocer los derechos territoriales de los Naso y que se diera cese efectivo de las hostilidades contra los Naso. El gobierno ignoró sus peticiones.

Dos campamentos de resistencia se han mantenido luego del desmantelamiento del primer campamento hasta el nuevo desenlace con la cronología abajo descrita.

Lunes 21/ septiembre/ 09. Los nasos recibieron un mensaje del Ministro de Gobierno y Justicia José Raúl Mulino de recibirlos e iniciar una mesa de diálogo con los representantes del pueblo Naso que acampában en la Plaza Catedral. Los emisarios de este mensaje fueron José Isaac Acosta, Director Nacional de Política Indígena (DNPI) del Ministerio de Gobierno y Justicia y Gustavo Pérez, Director de la Policía Nacional.

Martes 22/ septiembre/ 09. Lucho Gamarra uno de los dirigentes del campamento Naso recibió una serie de llamadas de la Señora María Pazz, asistente de José I. Acosta de la DNPI, en donde ella le manifestó que por mandato del Ministro de Gobierno y Justicia, el campamento Naso debía ser desmantelado y desalojado o de lo contrario no habría reunión alguna con los representantes del gobierno.

Miércoles 23/ septiembre/ 09. Aproximadamente a las 10:30 am, llegó a plaza un contingente de 12 unidades de la policía y el Comisionado J. Funuco para notificar a los indígenas de una orden de lanzamiento en contra del campamento Naso emitida por la Corregiduría de San Felipe. Este Comisionado nos manifestó que debemos salir por las buenas, ya ellos no querían utilizar la fuerza. Algunos funcionarios de la Dirección de Política Indígena, entre ellos la funcionaria María Pazz acompañaron a los policías en esta misión.

A las 7:00 pm el Comisionado J. Fanuco regresó para preguntar si los Naso ya habían decidido adonde se mudarían luego de desmontado el campamento. Los Naso indicaron que no y que tampoco habían tenido ningún contacto con oficiales del gobierno.

Jueves 24/septiembre/ 09. A las 9:00 am se apersonó a la Plaza Catedral la Corregidora del Corregimiento de San Felipe, Francisca de Guevara en compañía de más de 25 policías fuertemente armados, entre ellos antimotines quienes por la fuerza, procedieron a hacer efectivo la orden de desalojo en contra del campamento Naso. Ellos mismos tomaron todas nuestras pertenencias y lo subieron a un camión el cual fue conducido a la Cruz Roja de Santa Rita. Los Naso fueron socorridos por el Padre Félix de Lama de la Pastoral Indígena de la Iglesia Católica.

Viernes 25, 26 y 27/septiembre/ 09. Los Naso denuncian al Gobierno Nacional ante los medios de comunicación radial, escrito y televisivo donde lo acusan de atropellos y claros actos violatorios a los derechos humanos y territoriales. Además hicieron una llamado urgente a la sociedad panameña para que solidaran con la causa del pueblo Naso de obtener su Comarca y de devolver las tierras bajo control de una empresa de ganadería de Bocas del Toro. Indicaron que el gobierno pretendía acallar su voz de protesta.

Lunes 28/septiembre/ 09. Los nasos volvieron a protestar frente a la Presidencia de la República de Panamá con pancartas y mostrando que siguen firmes en sus planteamientos y que continuarán la lucha de reivindicación de sus derechos territoriales.

Sábado 2/ Octubre / 09. La Policía Nacional por orden del Gobierno Nacional ha desmantelado y destruido una vez el Campamento Naso de la Plaza de la Independencia. Varios ciudadanos Naso y dos Ngobe fueron detenidos por la fuerzas policiales. Esta acción se realizó a las 2:00 am.

Respeto al pueblo Naso!

Respeto al pueblo Naso!.

Raisa Banfield*

Terminó la primera jornada del regreso de los Naso a la Catedral, su aire hacía falta en la plaza.  El aplomo, rebeldía y suavidad al tiempo de este pueblo maravilloso, enriquecen una plaza que solo puede narrar historias de luchas, derrotas y victorias.

Actos heroicos como el de hoy día, son de aquellos por los que quisiera vivir lo suficiente,  para poder narrarlos incontables veces.  Luego de 10 horas de viaje, nuestro pueblo Naso se emplaza frente a los portones, de los portones, del portón de la puerta de la presidencia; primero a puro pulmón, luego ayudados por megáfono recitan sus derechos, gritan sus agravios y  exigen que se les respete.

La dignidad de un pueblo y la humillación que experimentan, se fundieron en un solo acto:  Encadenados y parados en una pila de estiércol, se bañaron con él mientras sus carteles gritaban:  “Nos tratan como a la mierda de vaca”, ¿quién vale más: las vacas de los Guardia o el pueblo Naso? “Nos sentimos presos de la indiferencia de los gobiernos”.

Entre vergüenza y orgullo, cual testigo mudo, presencié ese acto de indignación de un pueblo excluido y despojado de su tierra, pero no de su valor, ni de su dignidad.  Sin embargo, lo más hermoso estaba todavía por suceder, hermanos gnobes y kunas se sumaron a la vigilia nocturna, que entre cantos, oraciones, palabras de solidaridad espontáneas en todas las lenguas presentes, pero a una sola voz y como  un solo pueblo pedía:  Respeto al pueblo Naso!.

*Directora del CIAM de Panamá

————————–

Campamento de indígenas vuelve a la plaza Catedral

Unos 15 nasos protestaron ayer frente a la Presidencia para exigir una solución al conflicto de tierras que tienen en Bocas del Toro.

RECLAMO. El grupo llegó de Bocas del Toro. LA PRENSA/Carlos Lemos

josé arcia
jarcia@prensa.com

Los indígenas nasos volvieron a la plaza de La Independencia (Catedral) en el Casco Antiguo de San Felipe. Desde ayer instalaron su campamento para demandar del Gobierno una solución al conflicto de tierras que tienen con la empresa Ganadera Bocas, en Changuinola, Bocas del Toro.

El grupo retomó sus protestas un día después de que el viceministro de Gobierno y Justicia, Jorge Ricardo Fábrega, manifestara que el Gobierno deberá tomar una decisión en este tema y que la solución no es invadir propiedad privada.

Ayer, frente a la Presidencia de la República, los nasos derramaron estiércol de vaca y se encadenaron. De esta manera, llegan a seis meses de protestas por los desalojos que el pasado gobierno realizó en las comunidades de San San y San San Druy y en los que los agentes antimotines destruyeron casas e infraestructura comunitaria.

Eliseo Vargas, dirigente de los nasos, dijo que no han visto voluntad de los gobiernos en resolver este conflicto que tiene cuatro décadas.

Los indígenas reclaman las tierras por considerarse dueños ancestrales, mientras que Ganadera Bocas tiene un título de propiedad desde 1962, por lo que pide el desalojo de los nasos.

El sacerdote Félix De Lama cuestionó el hecho de que en el país se hable mucho de seguridad jurídica, sin embargo, los pueblos indígenas nunca han tenido esa seguridad que garantice la tenencia de la tierra.

Los nasos enviaron ayer una carta al presidente de la República, Ricardo Martinelli, en la que le piden una reunión para plantearle los detalles del problema.

Se llamó a la oficina de Relaciones Públicas del ministerio para obtener una declaración y allí indicaron que debía llamarse al viceministro directamente. Se llamó dos veces a su celular, pero no contestó y el buzón no permitía dejar mensajes.