Mensaje del Secretario General de la ONU sobre el tema del Día Mundial de la alimentación 2008

Mensaje del Secretario General de la ONU

Mensaje del Secretario General de la ONU sobre el tema del Día Mundial de la alimentación/TeleFood 2008: “Seguridad Alimentaria Mundial: los Desafíos del Cambio Climático y la Bioenergía”

los Desafios del Cambio Climático y la Bioenergia
La Seguridad Alimentaria Mundial: los Desafíos del Cambio Climático y la Bioenergía

Mr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas (ONU)
Mr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas (ONU)

El Día Mundial de la Alimentación llega este año en un momento de crisis. La agitación financiera mundial está agravando la preocupación por el aumento del costo de los alimentos y los combustibles, que ya ha sumido a 75 millones de personas en el abismo del hambre y la pobreza.

Esta colosal tragedia humana se está produciendo en tanto luchamos por mantener la promesa formulada en el primer objetivo de desarrollo del Milenio: reducir el hambre y la pobreza a la mitad para el año 2015. La situación sería suficientemente alarmante si se limitara a la cuestión del hambre, pero la generalizada escasez de alimentos desencadena otras amenazas, que van desde el malestar social hasta la degradación del medio ambiente, al tiempo que socava el bienestar de toda una generación, de la cual dependerá el mundo en el futuro.

Incluso antes de que empezaran a subir los precios, 8 millones de personas se acostaban hambrientas cada noche. Simultáneamente, los efectos del cambio climático, incluido el mayor riesgo de sequía, las precipitaciones más irregulares y los fenómenos meteorológicos extremos, amenazaban con enfrentar a varios millones más a la malnutrición y la escasez de agua. Ahora, con el aumento del costo de la energía y la duplicación del precio de los alimentos registrada sólo en el último año, otros 100 millones de personas podrían verse empujadas al hambre y la pobreza.

Estos desafíos críticos para la humanidad -hacer frente al cambio climático y responder a la crisis alimentaria y energética mundial- están interrelacionados y tienen carácter mundial. Así pues, exigen una respuesta mundial. Estas crisis no serán breves y, por lo tanto, requerirán una atención sostenida de los gobiernos, los donantes, las organizaciones regionales e internacionales, la sociedad civil y el sector privado durante los años venideros.

Conscientes de la magnitud y de la complejidad de este problema, las Naciones Unidas establecieron un Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la crisis mundial de la seguridad alimentaria, que elaboró un marco de acción amplio en que se trazaba el camino a seguir por los gobiernos, la comunidad de donantes, la sociedad civil y el sector privado.

El Día Mundial de la Alimentación constituye una oportunidad para aprovechar este impulso estudiando el tema del cambio climático y la bioenergía en el contexto de la seguridad alimentaria mundial.

Se trata de cuestiones de vida o muerte que debemos enfrentar con seriedad y decisión. En este Día Mundial de la Alimentación, insto a los gobiernos, las organizaciones y los ciudadanos a que forjen alianzas significativas para superar esos desafíos y de ese modo poder cumplir todos nuestros objetivos de desarrollo del Milenio, y, en última instancia, dar entrada a un mundo libre de hambre y pobreza.

Ban Ki-moon
Secretario General
Naciones Unidas

Panamá con alto índice de desarrollo humano

Panamá de 62 en el ranking mundial del Índice de Desarrollo Humano 2007-2008

Panamá — BURICA PRESS, 3 de febrero de 2008

Islandia (1) es el país con el mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH) del mundo ya que alcanzó un índice de 0.968, seguido de Noruega (2) y Australia (3). Los países europeos dominan la tabla de posición de los primeros 70 países que son considerados como índices altos de 0.80 a 1.0. De Latinoamérica y Caribe destacan Argentina (38), Chile (40) Costa Rica (48), Bahamas (49), Cuba (51), México (52), Saint Kitts y Nevis (54), Antigua y Barbudas (57),Trinidad y Tobago (59), Panamá (62) y Brasil (70). Japón como país asiático se ubica en la posición 8 y Singapur en la posición 25. De los países del medio oriente encontramos de punteros a Israel (23), seguido de Brunei (30), Kuwait (33) y Qatar (35).

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador compuesto que mide el avance promedio de un país en función de tres dimensiones básicas del desarrollo humano, a saber: vida larga y saludable, acceso a conocimientos y nivel de vida digno. Estas dimensiones básicas se miden, respectivamente, según esperanza de vida al nacer, tasa de alfabetización de adultos y tasa bruta combinada de matriculación en enseñanza primaria, secundaria y terciaria y producto interno bruto (PIB) per cápita en paridad del poder adquisitivo en dólares de Estados Unidos (PPA en US$). El índice se construye con indicadores disponibles en todo el mundo y utiliza una metodología a la vez simple y transparente.

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Si bien el concepto de desarrollo humano es bastante más amplio de lo que es capaz de medir cualquier índice compuesto individual, el IDH es una alternativa sólida al uso del PIB per cápita como medida sinóptica del bienestar humano y es útil para acercarse a la vasta información contenida en los siguientes cuadros de indicadores sobre los diferentes aspectos del desarrollo humano.

En el extremo opuesto están los países con un IDH bajo en donde dominan los países de África como Sierra Leona (177) y un índice de 0.336, seguido de Burkina Faso (176), Guinea Bissau (175), Níger (174), Mali (173), Mozambique (172), República Centroafricana (171) y el Chad (170) entre otros.

La mayoría de los países de América Latina están incluidos en el IDH medio cuyo índice oscila entre 0.50 y 0.799 : Dominica (71), Santa Lucía (72), Venezuela (74), Colombia (75), República Dominicana (79), Belice (80), entre otros.

Panamá específicamente alcanzó un índice de 0.812 de un valor alcanzable de 1.00, debido a que la esperanza de vida al nacer es 75.1 años, la tasa de alfabetización es de 91.9% de la población total, la tasa bruta combinada de matriculación a nivel primario, secundario y terciario es de 79.5%; el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es de 7,605 dólares; el índice de esperanza de vida es de 0.836; el índice de educación es de 0.878 y el índice del PIB es de 0.783.

Panamá desde 1975 ha tenido un IDH creciente, así en 1975 tenía un índice de 0,718; 1980 de 0,737; 1985 de 0,751; 1990 de 0,752; 1995 de 0,775; 2000 de 0,797 y 2005 de 0,812 este último valor similar al del 2007-2008.

“El Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008 del Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) aparece en un momento en que el cambio climático, desde largo tiempo ya en la agenda internacional, comienza a recibir el nivel de atención que merece. Los recientes hallazgos alertan; inequívocamente sobre el calentamiento de nuestro sistema climático, fenómeno que han relacionado directamente con la actividad humana.

Los efectos de estos cambios ya son graves y van en aumento. El Informe de este año es un poderoso recordatorio de todo lo que está en juego: el cambio climático amenaza una –doble catástrofe–, con tempranos reveses para el desarrollo humano de los pobres del mundo seguidos luego de peligros a largo plazo para toda la humanidad.” indicó Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas. Por eso es que el lema de este informe es La lucha contra el cambio climático: Solidaridad frente a un mundo dividido.

El PNUD indica en el documento, que el estado del medio ambiente mundial es un eslabón clave entre cambio climático y desarrollo humano. En 2005, La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio realizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) llamó la atención sobre el deterioro mundial de ecosistemas vitales, entre los que se cuentan los manglares, los humedales y los bosques. Estos ecosistemas, al igual que la gente que depende de los servicios que éstos proveen, son sumamente vulnerables al cambio climático.

Destaca igualmente que en un momento en que la preocupación por el cambio climático crece en el mundo entero, resulta importante que los complejos escenarios futuros se entiendan en un contexto de condiciones iniciales de desarrollo humano. El cambio climático es un fenómeno mundial. No obstante, los impactos del cambio climático en el desarrollo humano no pueden inferirse automáticamente de los escenarios mundiales o de las variaciones pronosticadas en las temperaturas mundiales promedio.

La gente (tanto como los países) varía en su resiliencia y capacidad de enfrentar los riesgos cada vez mayores asociados al cambio climático y varía en su capacidad de adaptación a los cambios. Las desigualdades en la capacidad de enfrentar estos riesgos detonarán más desigualdades de oportunidad. En la medida en que los riesgos incrementales creados por el cambio climático se intensifiquen con el tiempo, interactuarán con las estructuras de desventaja existentes. Por ello, las perspectivas favorables para un desarrollo humano sostenido en los años y decenios posteriores a la fecha límite de 2015 para los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) se encuentran bajo inminente amenaza, destacó el voluminoso informe.