Revelan diseño de la cinta costera de Panamá

RELLENO PARA EL CLUB DE YATES Y PESCA.

Colamarco evita hablar del acuerdo

LA PRENSA/Jorge Fernández
Obras de relleno en la Avenida Balboa. 1008136

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

El proyecto de la cinta costera seguirá como está: con un relleno de tres hectáreas para uso exclusivo de los socios del Club de Yates y Pesca.

Al menos eso es lo que se vio en la presentación del diseño final de la cinta costera, que construye Norberto Odebrecht por encargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Ayer, el ministro Benjamín Colamarco evitó ahondar sobre el acuerdo que pactó el MOP con el club. Ni siquiera precisó si se revisó la Ley 3 de 1959, antes de negociar con el club. “Vamos a cumplir con la ley y este proyecto va a ser una realidad”, dijo.

La Ley 3 adjudicó de forma gratuita, al club, una finca. Esa misma ley dice que el terreno revertirá al Estado en caso de realizarse una obra “de interés nacional”, como es el caso de la cinta costera.

CINTA COSTERA. ARQUITECTOS PRESENTAN DISEÑO A LA SOCIEDAD CIVIL.

Revelan diseño de la cinta costera

El 57% de las 25 hectáreas de parque será cubierto con palmas, guayacanes y otros árboles tropicales.

Los responsables del diseño proponen instalar una garita policial y un centro de información turística.

LA PRENSA/Jorge Fernández
AFÁN. La cinta costera debe estar terminada en junio de 2009

José González Pinilla
Mónica Palm

panorama@prensa.com

Boris Aguilar y Alberto Arosemena, los arquitectos que diseñaron el proyecto de la cinta costera y nueva vialidad, presentaron ayer el concepto paisajístico de la obra.

En el evento, realizado en la Casa Amarilla de la Presidencia de la República, Aguilar y Arosemena explicaron que la obra contará con un parque de vegetación tropical, con una extensión de 25 hectáreas, frente a la bahía de Panamá.

“Será un pulmón para la ciudad y para la Avenida Balboa”, sostuvo Aguilar.

Los trabajos de la cinta, realizados por la empresa constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, empezaron en diciembre de 2007 con el diseño aún no terminado.

De acuerdo con Aguilar, que fue contratado por Norberto Odebrecht, faltaba afinar algunos detalles que más bien eran de corte paisajístico.

Las novedades

Entre los detalles nuevos que Aguilar y Arosemena introdujeron al diseño original de la cinta costera, presentado casi a finales del año pasado, está la siembra de 100 árboles de guayacán, 15 especies de palma y la instalación de jardines.

Además, en los 2 mil estacionamientos públicos que tendrá el proyecto, estarán ubicado los árboles, que servirán como un paraguas natural contra el sol, dijo Aguilar.

El 57% del relleno será cubierto con grama, jardines y arbustos. El resto lo cubrirán siete kilómetros de veredas y una ciclovía.

Aguilar indicó que también se cambió el diseño de los puentes peatonales, que estarán sobre las cuatro nuevas vías del proyecto.

La propuesta original consistía en puentes con rampas instalados de forma horizontal. Ahora, los puentes tendrán en cada extremo un diseño estilo caracol, que permitirá el acceso al lugar a las personas con impedimentos al andar.

Los arquitectos también incluyeron dentro del proyecto la creación de cuatro paradas de buses: una en la salida de calle 28; otra frente al Hospital del Niño, y las otras dos, entre las calles Uruguay y Aquilino de la Guardia.

Arosemena indicó que en esta ocasión diseñaron la cinta sin aceras, a un costado de la avenida, para tratar de disminuir los atropellos.

Según él, esto obligará al peatón a adentrarse en la cinta costera, donde habrá aceras y puentes peatonales.

Boris Aguilar, por su lado, propuso la construcción de un puesto policial y una oficina de información turística dentro del proyecto, aunque el contrato no contempla la construcción de estas estructuras.

Plazas y fuentes

Los arquitectos definieron la creación de siete plazas que estarán ubicadas a lo largo de los 3.5 kilómetros de extensión que tendrá la cinta.

Se prevé también la construcción de una fuente con imitación de piezas de orfebrería, que representará las distintas culturas indígenas que existen en el país.

Habrá cinco módulos facilitadores para el público, que incluirá baños.

De acuerdo con Aguilar, habrá un auditorio que servirá para actividades culturales. Tendrá un diseño de concha, pero podría experimentar cambios a medida que avanza la construcción de la obra, dijo.

El ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, reiteró que el proyecto, que será entregado en junio de 2009, ayudará a aliviar el congestionamiento vehicular en la Avenida Balboa. Sostuvo que sobre la vía cruzan a diario 80 mil vehículos, y adelantó que en los próximos cinco años transitarán 125 mil.

Agregó que el proyecto tendrá seis carriles que irán desde las afuera hacia el centro de la ciudad, y cuatro carriles en sentido contrario.

Asimismo, prometió que desaparecerán “esas galeras horribles” que tiene actualmente el Club de Yates y Pesca en el lugar. El club será integrado al proyecto de la cinta costera.

La conveniente ambivalencia del ministro Benjamín Colamarco

A Benjamín Colamarco le sobran las palabras para hablar de la cinta costera, sus fuentes, ciclovías, parques y estacionamientos. Pero cuando se le pregunta por el relleno para uso exclusivo de los socios del Club de Yates y Pesca, recurre a la ambivalencia.

“Haremos lo que la ley diga que tenemos que hacer para que el proyecto camine en función de recuperar áreas públicas y verdes”, dijo. Agregó que también respetará el contenido del pliego de cargos y las adendas con las que trabaja Odebrecht, contratista de la cinta costera. El MOP acordó otorgar un relleno de tres hectáreas al Yates y Pesca, a cambio de una finca de 8 mil 88 metros cuadrados que tiene el club en Avenida Balboa. La finca le fue adjudicada al club, a título gratuito, mediante la Ley 3 de 1959, promulgada por la Asamblea Nacional. Sin embargo, esa ley dice que el terreno revertirá al Estado “en caso de que por el proyectado relleno de la bahía o cualquier otra obra portuaria de interés nacional no pueda dedicarse a los fines motivo de la cesión“.

Ello incluye las mejoras construidas, es decir, la marina y las galeras. En ningún lado la ley menciona que al club se le resarcirá con nuevas tierras o rellenos. Así, no se sabe cómo Colamarco honrará el contenido de la Ley 3 y, a la vez, el del pliego de cargos, ya que este establece que el club sí cederá la finca que le regaló la Asamblea, pero a cambio de tres hectáreas de relleno. Como parte del acuerdo privado con el MOP, el club dejará sin efecto una concesión para el uso de 2.06 hectáreas de fondo de mar. Por ese espacio, el Yates y Pesca paga un canon de un centavo por metro cuadrado al mes: es decir, 206 dólares mensuales.

Se intentó conocer la opinión del defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, frente a la posible afectación causada por la cesión de áreas públicas, tanto al Club de Yates como al hotel Miramar Intercontinetal, y si pensaba pedir la nulidad del acuerdo o tomar alguna acción legal al respecto, pero no contestó las múltiples llamadas. Decía estar en reuniones.

VEA ADEMÁS: CRITICAN DISEÑO DE CINTA COSTERA: ES UN ADEFESIO

Análisis del paisaje en los estudios de impacto ambiental en Panamá

Análisis del paisaje en los estudios de impacto ambiental en Panamá

Introducción

El siguiente contenido donde se analiza el paisaje como un componente clave dentro del proceso de evaluación de impactos ambientales fue incorporado del Manual Operativo de Evaluación de Impacto Ambiental de la República de Panamá que estuvo vigente hasta septiembre de 2006. Aún así este texto y herramientas de evaluación siguen siendo válidos y casi son ignorados en la mayoría de los estudios de impacto ambiental que se presentan ante la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).

Hasta el momento seguimos a merced de la anarquía y la corrupción en el proceso de evaluación de impacto ambiental, ya que las consultas interinstitucionales y de la sociedad civil son ignoradas a conveniencia, con más razón en el tema de destrucción de paisajes únicos culturales y naturales. Este componente de los Estudios de Impacto Ambiental subvalorado en nuestra sociedad refleja de estamos a muchas décadas de alcanzar un mínimo de cultura ambiental en la sociedad en general que promueva el verdadero desarrollo humano sostenible y evite la destrucción ambiental como valor de desarrollo.

Panamá La Vieja es un ejemplo de paisaje cultural destruido desde mediados del siglo XX por el precarismo, la construcción de la Vía Cincuentenario y por las torres de apartamentos y edificios de complejos industriales que se permitieron en las inmediaciones visibles de este monumento histórico. En la actualidad sigue siendo destruida por la proliferación de moles en las inmediaciones, que evidentemente han cambiado y siguen cambiando un paisaje cultural que debió ser protegido.

Torre de Panama La Vieja y Torre de Costa de Este

Foto: Eduardo Bethancourt. Dos torres. Una del siglo XVII y otra del siglo XXI. Nótese como un lugar histórico es afectado en el contexto paisajístico con la mole que está eregida detrás. Lamentablemente esta es una de muchas otras torres que copan el paisaje de Panamá La Vieja. Fuente: www.panoramio.com

 

La construcción del Corredor Sur al frente, cumplió un cometido fundamental de la destrucción del paisaje cultural y natural de Panamá La Vieja. Poco o nada se dijo al respecto en ese momento. La sociedad civil ambiental era muda y muy débil.

La destrucción del paisaje natural es lo más evidente en el país con proyectos que no consideran el recurso paisaje como valor a ser afectado, sin embargo, los promotores y urbanistas y expertos de turismo saben que el paisaje es uno de los principales motores de atracción de inversiones y de promoción de nuestro país. Nadie le interesa invertir seriamente en un país destruido ambientalmente y carente de bellezas escénicas naturales y culturales.

Casos emblemáticos de proyectos aprobados irregularmente por ANAM que promueven la destrucción de paisajes naturales excepcionales en áreas protegidas y corredores biológicos, figuran las siguientes:

  1. Proyecto Hidroeléctrico Chan 75, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  2. Proyecto Hidroeléctrico Chan 140, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  3. Proyecto Hidroeléctrico Chan 220, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  4. Proyecto Hidroeléctrico Bonyic en territorio Naso, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biosfera
  5. Proyecto Minero de Cerro Petaquilla y Molejón
  6. Proyecto Residencial Red Frog Beach Fase I y II, área de amortiguamiento del Parque Nacional Marino Isla de Bastimentos y Reserva de la Biosfera.
  7. Proyecto Residencial Isla Viveros en el Archipiélago de Las Perlas
  8. Proyectos Residenciales variados en los bosques de las áreas revertidas de Panamá y Colón
  9. Proyecto de Autopista Panamá Colón, Parque Nacional Soberanía

El paisaje como recurso natural o cultural y la valoración de sus impactos

El análisis de los impactos ambientales en el paisaje debe tratarse como cualquier otro recurso a ser afectado por una acción humana determinada. El paisaje puede ser estudiado desde dos aspectos distintos:

a) Donde el valor del paisaje corresponde al conjunto de interrelaciones del resto de los elementos (agua, aire, plantas, rocas, etc.) y su estudio precisa de la previa investigación de éstos.

b) Donde el paisaje engloba una fracción importante de los valores plásticos y emocionales del medio natural, por lo cual es recomendable su estudio a base de cualidades o valores visuales.

Los parámetros a utilizar varían de un área a otra y de acuerdo a los objetivos planteados en cada estudio. Por ello existen distintas técnicas utilizadas para inventariar, identificar y posteriormente evaluar el estado del paisaje. Principalmente se abordan a través de sus cualidades de visibilidad, fragilidad y calidad:

a) Condiciones de Visibilidad. La visibilidad engloba a todos los posibles puntos de observación desde donde la acción es visible. Su determinación delimita los posibles impactos que puedan derivarse de la alteración de las vistas de los puntos de observación con un nuevo elemento artificial.

Algunas de las técnicas utilizadas son: observación directa in situ, determinación manual de perfiles, métodos automáticos, búsqueda por sector y búsqueda por cuadrículas. Sus usos dependen de las características de cada lugar y de la información disponible. Existen métodos manuales que producen mapas de visibilidad o se puede utilizar un computador.

b) La Fragilidad del Paisaje. Este concepto corresponde al conjunto de características del territorio relacionadas con su capacidad de respuesta al cambio de sus propiedades paisajísticas. La fragilidad se perfila como una cualidad o propiedad del terreno que sirve de guía para localizar las posibles instalaciones o sus elementos, de tal manera de producir el menor impacto visual posible. Normalmente, los factores que influyen en la fragilidad son de tipo biofísico, perceptivo e histórico-cultural. Además de estos factores puede considerarse la proximidad y la exposición visual.

c) La Calidad del Paisaje. Existe cada vez más un creciente reconocimiento de la importancia de la calidad estética o belleza del paisaje, exigiendo que estos valores se evalúen en términos comparables al resto de los recursos. La percepción del paisaje depende de las condiciones o mecanismos sensitivos del observador, de las condiciones educativas o culturales y de las relaciones del observador con el objeto a contemplar.

Territorio Naso Teribe en Bocas del Toro

Foto: Biodiversidadpanama. Río Teribe, subcuenca del Río Changuinola, Bosque Protector de Palo Seco y área núcleo de la Reserva de la Biósfera La Amistad Panamá. En este entorno aguas arriba se han obtenido los permisos del gobierno, más no así de los Nasos para construir vías de acceso y construcción de una represa en Bonyic. 

Si bien es cierto que la calidad formal de los objetos que conforman el paisaje y las relaciones con su entorno, pueden describirse en términos de diseño, tamaño, forma, color y espacio, existen grandes diferencias al medir el valor relativo de cada uno y su peso en la composición total. Para ello, se han establecido una serie de métodos; entre los que se destacan:

Métodos directos

La valoración se realiza a partir de la contemplación de la totalidad del paisaje.

i) De subjetividad aceptada. Es la más simple a pesar de ser la menos objetiva de los términos, pero se acepta por el grado de subjetividad que posee el paisaje. El resultado puede corresponder a una parcelación del territorio clasificado en categorías de calidad visual; por ejemplo: excelente, muy buena, buena, regular y mala.

ii) De subjetividad controlada. Este método se basa en una escala universal de valores del paisaje, de tal forma que se permite establecer cifras comparables en distintas áreas. Para estos efectos las categorías y valores suelen ser: espectacular, soberbio, distinguido, agradable, vulgar y feo. Se realiza con la participación de personal especializado y se utilizan escalas universales para lograr que la valoración subjetiva sea comparable entre sitios distintos.

iii) De subjetividad compartida. Es similar al método de subjetividad aceptada. En este caso la valorización es desarrollada por un grupo de profesionales que deben llegar al consenso, con lo cual se eliminan posturas extremas dentro del grupo. Se utiliza un proceso interactivo hasta conseguir el consenso de los participantes por medio de dinámicas de grupo. En síntesis se somete a discusión la apreciación estética del paisaje.

iv) De subjetividad representativa. En este caso, la valoración se realiza por una cierta cantidad de personas que son representativas de la sociedad. Se hace a través de encuestas, lo que permite una ordenación de los paisajes seleccionados. Se utilizan fotografías como apoyo.

Métodos indirectos

Incluyen métodos cualitativos y cuantitativos que evalúan el paisaje, analizando y describiendo sus componentes. Algunos de los métodos considerados son:

i) Métodos de valoración a través de componentes del paisaje. Se usan las características físicas del paisaje; por ejemplo: la topografía, los usos del suelo, la presencia del agua, etc. Cada unidad se valora en términos de los componentes y después los valores parciales se agregan para obtener un dato final. La diferencia entre los distintos métodos radica en la selección de los componentes y la forma de valorarlos.

ii) Métodos de valoración a través de categorías estéticas. Cada unidad se valora en función de cada una de las categorías estéticas establecidas, agregando o compatibilizando las valoraciones parciales en un valor único para cada unidad. Se utilizan categorías como unidad, variedad, contraste, etc. Su punto central se relaciona con la selección de los componentes a utilizar y con los criterios que los representan.

iii) Métodos mixtos. Estos métodos combinan los dos anteriores, valorando directamente por medio de un análisis de componentes que averigua la participación de cada uno en el valor total.

Referencias:

Resolución AG-0292-01 de 10 de septiembre de 2001. “Por la cual se adopta el Manual Operativo de Evaluación de Impacto Ambiental”.

Autor:

Ariel Rodríguez Vargas
FCNET, Universidad de Panamá
Edición digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos.