Defensoría solicita el cierre de la minería en Petaquilla

Defensoría solicita el cierre de Petaquilla

La entidad realizó una investigación en el sector donde opera la minera y corroboró daños al ambiente y la comunidad.

Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com

La Defensoría del Pueblo emitió ayer la Resolución DP-386p-05 en la que insta a las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) a elaborar un anteproyecto de ley que rescinda el Contrato Ley No. 9 que el Estado firmó con la minera Petaquilla S.A. en 1997, con base en que la empresa no cumple con las normas ambientales vigentes.

El ombusman, Ricardo Julio Vargas, también solicitó la suspensión inmediata de las actividades que lleva a cabo la empresa minera y sus afiliadas en el distrito de Donoso, provincia de Colón, aunque este punto no lo dejó consignado en la resolución.

Vargas detalló que durante la investigación que hicieron, comprobaron que la minera está causando un impacto negativo, tanto en los recursos naturales como en la calidad de vida de más de 50 comunidades del área.

Asimismo, advirtió que denunciará el problema ante organismos internacionales, si las autoridades locales hacen caso omiso a la resolución emitida por la entidad.

Su argumento consiste en que el Mici y la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) estarían violando el artículo 257 y 259 de la Constitución Política de la República, que determina que se pueden otorgar concesiones sobre las riquezas del suelo, siempre y cuando no se afecte el bienestar social y el interés público.

“También se le estaría dando la espalda a los convenios internacionales que ha firmado el Estado en materia de derechos sociales y ambientales”, precisó.

Vargas conminó a las autoridades a “actuar con mayor diligencia y rigor contra la empresa, a fin de que pague la multa de casi dos millones de dólares que le impuso la Anam.

Tras conocer la petición de la Defensoría, el vocero del Comité Pro Cierre de Petaquilla, Julio Yao, dijo que la minera ha contaminado con cianuro unos ocho ríos.

“No confiamos en que el Mici haga mucho. En la última reunión con autoridades de la entidad, se nos dijo que no paralizarían los trabajos de la minera y que no importaba que murieran algunos peces”, comentó.

En tanto, María Núñez, de la Coordinadora de Campesinos de Coclecito, área de influencia del proyecto, dijo que los desperdicios químicos de la minera han destruido los sembradíos del área.

Se llamó al celular del vocero de la empresa Petaquilla Gold, Julio Mario, pero no contestó.

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BAJE EL DOCUMENTO ABAJO EN FORMATO PDF SOBRE LA RESOLUCIÓN DE LA DEFENSORIA DEL PUEBLO EN RELACIÓN A LA MINERÍA A CIELO ABIERTO DE CERRO PETAQUILLA.

RESOLUCION SOBRE PETAQUILLA DEFENSORIA

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Los efectos de una minería a cielo abierto

La minería a cielo abierto conlleva a la destrucción del medio ambiente
Por Sylvia Ubal

Toda minería a cielo abierto utiliza una técnica que conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a cielo abierto en muchas partes del mundo.

Las trasnacionales destruyen el ecosistema en Panamá

La Minera Petaquilla (hoy denominada Minera Panamá) desarrolla sus actividades en Molejón, en el distrito de Donoso, provincia de Colón en Panamá. Su Presidente y Director Ejecutivo Richard Fifec de Petaquilla Minerals Ltd. y las empresas canadienses Teck Cominco e Inmet Mining, Stratego Comunications (la “empresa que maneja la relaciones públicas de Minera Panamá”) son claves en este proyecto de exploración y explotación de minería metálica a cielo abierto.

Toda minería a cielo abierto, como ocurre en el caso de Minera Petaquilla, utiliza una técnica que conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a cielo abierto en muchas partes del mundo.

La contaminación de las aguas ha causado zozobra en las comunidades que, de la noche a la mañana, han visto desmejorada todas sus condiciones de vida. Los intrusos de Minera Petaquilla no han respetado ni leyes ni los derechos básicos de las personas que allí habitan.

Las denuncias presentadas ante la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y ante la Embajada de Canadá en Panamá por miembros de comunidades indígenas y campesinas del área son de una gravedad extrema que sitúa a los promotores e inversionistas de Minera Petaquilla como los primeros responsables del desastre ambiental y humano que se está causando en la zona.

La ANAM, sancionó a la empresa con un millón 934 mil 694 dólares. De esta cifra, un millón de dólares corresponde a una multa, y el resto al pago en concepto de compensación ambiental por los daños al ecosistema.

De acuerdo con la resolución de la ANAM, por la cual emite la sanción, la empresa Petaquilla Gold afectó zonas de Cerro Petaquilla y de los ríos Molejones, San Juan y Turbe. Las afectaciones incluyen la tala de más de 50 hectáreas de árboles y la extracción de minerales no metálicos.

Todo esto sin la aplicación de medidas de mitigación, lo que ocasionó daños ambientales como erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y desmejoramiento de la calidad de las aguas, señala la resolución

Día en que (ANAM) aprueba el proyecto

El pasado viernes, 28 de noviembre, fue el día que las Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) aprobara el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Petaquilla Gold (de Richard Fifer, Julio Benedetti y otros). Dicha empresa no tenía un Estudio de Impacto Ambiental, ni perspectivas de aprobación inmediata, ni fueron consultadas las comunidades afectadas y aún menos obtenida su aprobación, como manda la ley. ¿Se aprobaron los requisitos legales del EIA?

Pocos días antes, la misma ANAM había multado y decretado sanción por dos millones de balboas contra Petaquilla Gold, precisamente por carecer de Estudio de Impacto Ambiental y haber devastado el sistema ecológico del área, inserta en el Corredor Biológico Mesoamericano. La ANAM, conjuntamente con la multa, decretó la suspensión de todas las compañías integradas a Minera Petaquilla o Minera Panamá.

Petaquilla Gold no había pagado la multa y sanción al momento de darse por aprobado el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) como también hizo caso omiso de la orden de suspensión y continuó laborando, en burla a la ANAM y como afrenta y desafío a las comunidades indígenas y campesinas.

La actitud contradictoria y nada ética del gobierno no puede explicarse sino en presencia de una profunda corrupción a los más altos niveles del Estado que favorece a las empresas extranjeras trasnacionales, dicha conducta demuestra hasta qué punto el presidente Martín Torrijos y Ligia Castro, administradora de ANAM, están dispuestos a ir en contra de las comunidades en clara demostración de que en Panamá definitivamente no impera ningún estado de derecho y que la ley se ha convertido en una mercancía más, en donde el afán de lucro es capaz de legalizar los más abominables delitos ecológicos y de lesa humanidad.

Alianza de Poderes

La Iglesia está inmersa en la sociedad y no puede escapar a sus contradicciones, ni a la lucha de clases que han establecido de hecho los poderes económicos, políticos y religiosos en el país. Los farsantes en la Iglesia, como en el país, han logrado consolidar cúpulas selectas que se unen y fortalecen entre sí para mantener privilegios, concentrar riquezas y acumular poder.

La triangulación de cooperación, alianzas y relación que se establece entre Stratego Comunications, la Universidad Santa María la Antigua empresa católica y Minera Panamá es muestra de otra estrategia… la estrategia de avasallamiento, persecución y cortadera de cabezas para mantener el status de privilegio, explotación, acumulación y concentración de riquezas que tanto satisface a la iglesia, y a los mineros de las trasnacionales

Mientras Stratego Comunications hace las relaciones públicas de Minera Panamá, y fortalece acuerdos de cooperación con la Universidad Santa María la Antigua empresa católica. (USMA) dedicada al negocio de la educación superior, esta curiosa relación que mezcla MINERÍA, PUBLICIDAD y EDUCACIÓN da luces sobre comportamientos y acontecimientos que se suceden en el país, y vemos además el papel que está jugando la iglesia para favorecer la empresa minera.

Opina Benancio Hernández, miembro de las Comunidades Eclesiales de Base de Panamá (CEBs) sobre las relaciones triangulares entre PUBLICIDAD, EDUCACIÓN Y MINERÍA que “parte de la gran suciedad en el manejo pastoral que está imponiendo la iglesia en las comunidades en la zona donde opera Minera Petaquilla Y que el obispo de Colón puso mano fuerte para prohibir hablar como Iglesia de este tema, y sobre todo, que los campesinos que animan la vida de fe en las comunidades se involucren en estas luchas. Estamos ante una represión a la verdad, por eso es sabia la palabra del Maestro Jesús cuando nos dice: Es inevitable que haya escándalo; pero ¡ay del que los provoca!. Quieren callar a las víctimas y se juntan los pastores vestidos de ovejas con los opresores para reprimir la voz de la verdad. Ya lo hicieron a lo largo de toda nuestra lucha organizada, y al interior de las Comunidades Eclesiales de Base. Pero es inevitable, no se puede callar la voz de Dios.”.

El desastre ecológico grandes inundaciones

Pero este domingo 30 de Noviembre el dirigente Tomás Garay, de esa comunidad, luego de caminar y nadar, atravesando ríos crecidos, durante dos días para llegar a Coclesito, al primer y único teléfono público de energía solar en un radio de decenas de millas, para informar de la desesperada situación que están viviendo las comunidades indígenas cerca del Río Palmilla se suma a la desesperanza de la comunidad indígena de Nueva Lucha de Petaquilla, que fueron víctimas de las inundaciones que ocasionó el Río Petaquilla y arrasó con 8 casas, dejando decenas de damnificados. De Nueva Lucha llegaron Merardo Morales y Martín Rodríguez hasta Coclesito, que al igual que Tomás Garay, arriesgaron sus vidas para traer la noticia de sus comunidades

Tanto la comunidad de Río Palmilla como la de Nueva Lucha se encuentran sin ropa, sin comida y sin agua, ya que ambos ríos han sido vandalizados por Petaquilla Gold y las empresas canadienses Teckcominco e Inmet Mining durante la fase de exploración de oro y cobre. Las aguas de ambos ríos descienden lodosas, señal distintiva de erosión en sus cabeceras y riberas, producidas por la tala, el desmonte de los bosques galería y la destrucción de cerros, montañas y ríos por parte de las empresas.

Las inundaciones de las comunidades mencionadas son más graves que las ocurridas en Bocas del Toro y Chiriquí porque en Petaquilla las empresas han hecho excavaciones y perforaciones en las cabeceras y a orillas de los ríos Petaquilla y Palmilla que nacen del Cerro Petaquilla y las lluvias han ocasionado que las aguas contaminadas con cianuro, mercurio y otros químicos y desechos de combustible envenenen todas las masas de agua. En otras palabras, las aguas de los ríos no pueden ser usadas en forma alguna y ni siquiera pueden ser potabilizadas como sí lo son las aguas en Bocas del Toro.

Las comunidades campesinas e indígenas se dirigieron este martes 2 de Diciembre a la embajada de Canadá en Panamá a entregarle una carta a la Sra. Embajadora con el propósito de expresar su posición en relación con el proyecto que lleva a cabo la empresa minera en las tierras donde viven desde hace muchos años..

Expresa dicha carta que, cuando el proyecto minero no existía, ellos podían vivir, en pobreza pero sin preocupaciones mayores porque las tierras, los bosques y los animales del monte, los ríos, las playas y los mares, sumados a sus propios esfuerzos, les daba el sustento diario para sus familias. Tenían lo indispensable para vivir y continuar luchando, con dificultades, pero gozaban de un ambiente tranquilo y seguro y nadie se moría de hambre ni envenenado por tomar agua del río. En sus comunidades, apegadas a los valores tradicionales, no conocían la desintegración familiar, la maleantería, el sicariato, el alcoholismo ni las drogas. En el caso de los que son indígenas, sus antepasados han vivido en Panamá siglos antes de que Colón “los descubriera”.

Pero todo eso se acabó desde que se iniciaron los trabajos de exploración del oro esas comunidades, ya no viven en paz. Los bosques y selvas vírgenes han sido deforestados, talados sin piedad y heridos de muerte. Los ríos, quebradas, ojos de agua y aguas subterráneas han sido destruidos, desaparecidos y contaminados Ya no hay vida en los ríos. Por todo esto, la presencia minera de Canadá constituye un atentado a al derecho fundamental de la vida.

Han sido atropellados, presionados, amenazados y agredidos por empleados del proyecto minero. Les han exigido que salgan de sus tierras, que arranquen sus comunidades y se las lleven para otras partes. De hecho han quemado y destruido varios ranchos en áreas indígenas; han expropiado bajo distintas formas las tierras, y muchos de ellos han tenido que huir por las amenazas que pesan sobre ellos. Eso es un ataque contra su cultura y contra su derecho a la vida.

La contaminación que afecta aguas fluviales y marinas, tierras y aire, tiene a buena parte de la población, y en especial a los niños, ancianos y mujeres embarazadas, con toda clase de problemas de salud, como mareos, úlceras, vómitos, sin que hayan recibido atención por parte de las autoridades de salud, mientras que el centro de salud de Coclesito se encuentra sin recursos con qué atender a sus enfermos, y tienen que viajar a Penonomé o Panamá, a veces sin contar con dinero para el transporte.

Según el periódico la noticia, “una compañía minera basada en Canadá busca el consentimiento gubernamental para contraer proyectos de gran escala de cobre, oro y plata en área eco-sensible de Panamá.”Pero, como lo ha afirmado Cosecha Sostenible Internacional, en reciente decisión unánime de su Junta Directiva en Estados Unidos:“El Comité Ejecutivo de CSI decidió unánimemente que la ubicación de la mina en este corredor biológico de Centro América hace muy dificultosa sino imposible de reconciliar este proyecto minero con los principios y la responsabilidad de preservar los ecosistemas vitales.”

Según la fundadora y presidente de CSI, Florence Reed, “la ubicación de la mina en Petaquilla dentro del sensible ecosistema de las provincias de Coclé y Colón, crea un conflicto con las creencias de CSI. Incluso si Petaquilla estuviese realmente comprometido a una completa minimización y remediación, el legado de este proyecto sería una tremenda disrupción ambiental y social ya que una inmensa área debería ser deforestada y un gran número de comunidades indígenas locales deberían ser desplazadas…. Los daños que pueden ser anticipados de este proyecto minero incluyen desplazamientos de poblaciones locales, cambio climático debido a la deforestaciones, daños de corales, degradación de la calidad, el suministro de aguas locales y el aumento de inundaciones de comunidades bajo río.”

Queda claro que, la “Visión” de Richar Fifer, no es más que una visión interesada en la explotación minera y nada tiene que ver con el bienestar de la gente ni con el desarrollo del país. Lo suyo es la minería a cielo abierto con toda su carga y capacidad de destrucción. El negocio, el lucro y la ganancia fácil forman parte de la maquinaria trituradora de esta industria, conocida también como la industria de la muerte. www.ecoportal.net

Sylvia Ubal, Barometro Internacional, Diciembre 2008

Extraído de Ecoportal: http://www.ecoportal.net/content/view/full/83342

Zambrano y Castro nightmare

EL MALCONTENTO

Petaquilla’s nightmare

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

De algo me ha servido el error. Mi madre me dice: “hijo, no seas tan negativo, no te metas siempre con esos funcionarios”. Algunos lectores reaccionan con emoción cuando un atisbo de esperanza se cuela por las rendijas de mis artículos. Leo en las revistas de las líneas aéreas artículos que estimulan el pensamiento positivo, la buena energía. Y, fíjense, que lo intenté. La semana pasada, animado y dispuesto, escribí desde lo positivo, emocionado ante la “nueva” actitud de la Autoridad Nacional del Ambiente. He aprendido de mi error. Al igual que las personas no cambian fácilmente de ideas o formas, las instituciones alcanzan proporciones paquidérmicas en esto de las mudanzas.

Conclusión: debo pedirle a La Prensa que borre de sus archivos El Malcontento de la pasada semana y a ustedes que me perdonen ese pequeño y tan humano error.

Ligia Castro no me ha decepcionado. Su equipo tampoco. Nos llegó a engañar al multar a Petaquilla por comenzar su tarea de deforestación y destrozo sin el estudio de impacto ambiental (EIA) aprobado. Unos días después, el 26 de noviembre, ella y Bolívar Zambrano estampaban su firma sin pudor en el EIA de Petaquilla aprobándolo sin pudor. Ni siquiera han disimulado, dando un poquito más de tiempo para que nos creyéramos el cuento. Todo es legal, por supuesto. La Anam cumple con la legalidad, pero es tan inmoral que produce arcadas y escalofríos.

El caso de Petaquilla confirma así que los intereses privados siempre ganan en este país, que el Gobierno es una firma mercerizada que da servicios de cobertura legal a los inversionistas sin escrúpulos, que el ya deforestado país que heredamos no tiene vuelta atrás. En Panamá hay un mito sobre la biodiversidad y la riqueza natural del país. Es un mito claramente urbano. Si usted ve un mapa de la cobertura boscosa de nuestro territorio probablemente se le salten las lágrimas. Y por eso, cada atentado contra el medioambiente es especialmente grave porque es morderle un pedazo a este escuálido cake de la naturaleza. En el Amazonas se calcula que cuando el 50% de su masa haya sido diezmada, ya no habrá vuelta atrás para ver esa selva convertida en sabana. Panamá ya pasó hace tiempo ese porcentaje y usted y yo estamos instalados en el cemento hablando de un país verde inexistente y con proyectos como Petaquilla que certifican la defunción. ¿Cómo pueden dormir los funcionarios de la Anam? ¿Cómo pueden seguir hablándole a sus hijos sin sentir vergüenza? Es evidente que la laxitud moral de nuestro tiempo postmoderno anidó bien en instituciones como esta.

Lo que se ha permitido, y se permite cada día, en Panamá provoca luego los eufemísticamente llamados “desastres naturales”. Si se dan cuenta en Darién llueve igual o más de lo que lo ha hecho ahora en Bocas, en Chiriquí o en Colón, pero no se ha producido ningún desastre natural. Todavía queda allá cobertura boscosa, y cuencas hidrográficas sostenibles (como lo es la naturaleza no intervenida). Las terribles consecuencias de las lluvias de estos días no son un “desastre natural”, sino la herencia de unos ríos intervenidos, de unos bosques diezmados y de un ordenamiento territorial basado en el caos.

Ahora, el mismo Estado que no ha ejercido sus funciones a cabalidad, le pide a los ciudadanos que sean solidarios con los damnificados, que lleven bolsitas de arroz a los centros de acopio. ¿No es ese su papel? ¿No deberían servir nuestros impuestos para esto? No, mientras estos días veía en medio de la noche trabajar en la cinta costera con la maquinaria más moderna, me imaginaba las tortuosas labores en las zonas inundadas, sin medios suficientes, apelando al voluntarismo y al patriotismo de funcionarios y ciudadanos. La solución es poner a Ligia Castro al frente del operativo, con un poco de suerte podría comprobar de primera mano las consecuencias de los proyectos cuyos EIA ella ha aprobado sin dudarlo.

[C. encuentra una declaración de 1987 de la Conferencia Mundial para el Medioambiente en la que se define la sostenibilidad como “el desarrollo que satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Nada parecido a la realidad, un cuentito de ciencia ficción].

Petaquilla corruption mining

Petaquilla hit with maximum fine, partial restitution, market rejection

by Eric Jackson

Richard Fifer’s Petaquilla Minerals, the parent company of Petaquilla Gold, which runs the illegal Molejon gold mine, has been hit by the National Environmental Authority (ANAM) with the maximum million-dollar fine for violating environmental laws and ordered to pay $934,694 in restitution for those affected by its road building and strip mine development activities, which have been carried out without an environmental permit or any of the ordinarily required damage control measures. Runoff from Petaquilla’s operations has silted streams, damaging fisheries and muddying surface waters upon which people and farm animals depend.Despite the lack of approval for its activities, the company is threatening in international press releases to begin gold production in December, which will mean the introduction of cyanide and mercury into the environment. These toxic chemicals are used to separate gold from the quartz in which it is embedded. Though the norm is to build a retaining pond for toxic residues from the separation process, the usual thing in Panama has been that at the height of rainy season these ponds overflow and mining companies say that the resulting fish kills and long-term heavy metal contamination of streams and rivers are “acts of God.”A movement of farmer, community, environmentalist and Liberation Theology Catholic groups that has for a number of years been doing battle with Fifer and Petaquilla has denounced ANAM’s restitution order as “really ridiculous” because it’s only based upon the cost of reforestation of the big hole that Petaquilla is digging at El Molejon and doesn’t contemplate the degradation of water quality stretching along streams and rivers and running out to the Caribbean Sea.

ANAM has ordered a stop to all operations in all Petaquilla mining concessions. Fifer split the original Petaquilla concession in northern Cocle and western Colon provinces into Petaquilla Gold, which he still controls, and Petaquilla Copper, which was taken over in a hostile process by Canadian-based Inmet and has changed its name to Minera Panama. The copper concession is much further from production and its Canadian proprietors are less prone to outright defiance of Panamanian environmental laws than is Fifer. The latter has been blessed by the support of President Torrijos, even in the face of charges that Fifer embezzled public funds as governor of Cocle during the Moscoso administration and Fifer’s brazen defiance of ANAM and the courts. Petaquilla, however, was one of the main reasons why the US Congress adjourned its lame duck session without taking up the US-Panama free trade pact ratification. Yes, the Torrijos administration agreed back in 2007 that environmental laws would be enforced, but the timing of the latest action against Petaquilla only on the eve of the post-election congressional session bore all the hallmarks of insincerity and, along with President Bush’s pleas, it was ignored on Capitol Hill.


President Torrijos doing a Palacio de las Garzas  publicity photo with Fifer, left, and a Petaquilla publicity

If Fifer has been able to set up roadblocks to exclude environmentalists and reporters, paint the angry neighbors as a bunch of crazy radicals, mobilize the president’s backing and convince the Catholic hierarchy to pull anti-mine Claretan missionaries from the affected communities, it turns out that he has been less effective with the ordinary capitalist machinations of world markets. Petaquilla Minerals stock has risen and fallen with world gold prices, but apart from that it has fallen much more severely than trends in the industry can explain. That’s because, despite published misrepresentations of his embezzlement troubles — in many cases actually because of these, once the truth has become known — and all of the glowing press releases, over the years the company’s claims haven’t added up, its predictions have not come to pass, and Fifer’s inability to get along with industry heavyweights like Teck Cominco and Inmet have been telling to sophisticated mining investors. As far as the markets are concerned, Fifer is not to be trusted and his charmed relationship with the government is not expected to last after next year’s change of administrations. Thus the dive in Petaquilla Minerals share prices.
References

Daños ambientales graves en bosques de Petaquilla

PETAQUILLA GOLD SE DEFIENDE Y DICE QUE EL INFORME NO REFLEJA LA REALIDAD ACTUAL

Daño irreversible

Un informe de la Anam revela que en la mayoría de las áreas o categorías evaluadas el grado de afectación producido por la minera es el máximo de la escala.

LAS HUELLAS DE UNA MINA. Área intervenida por la mina de oro donde se afectaron unas 160 hectáreas de bosques. La empresa dice que la planta de refinación del metal ya está en su fase final, pero el estudio de impacto aún no está aprobado por las autoridades. LA PRENSA/Carlos Lemos.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Los daños producidos hasta ahora por el proyecto minero Petaquilla Gold, en Donoso, Colón, se ubican en los niveles más elevados de una escala de medición en la que 1 es daño mínimo y 5 máximo grado.

La evaluación, realizada por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y que está en fase final de revisión, revela afectación 5 en suelo, vegetación y vida silvestre. Un poco más abajo, pero aún con niveles severos de daño (4) se ubica la categoría sobre calidad de agua; y casi al final de la escala, con poca afectación (2), está el aspecto relativo a daño a la población y a la calidad del aire.

La evaluación de daños a la que se refiere el informe fue hecha en el área de construcción de la mina de oro, que cubre unas 160 hectáreas de terreno, que abarcan áreas de reserva forestal de Donoso. Un estudio ya había determinado que de las hectáreas intervenidas, el 80% perdió la cobertura boscosa y el 100% no mantendrá su biodiversidad original.

Natalia Young, directora de Protección de la Calidad Ambiental de la Anam, recalcó que todos los grados de afectación asignados en el informe se basan en hallazgos en el área de la mina.

También señaló que las sanciones contra la empresa contemplarán tres áreas: administrativa, pérdida de servicio ambiental y afectación de los recursos ambientales. En el caso de la pérdida de servicio ambiental, la sanción se calcula en 934 mil 694 dólares, pero podría ser superior de encontrarse otros daños.

La empresa afirma que el informe está basado en monitoreos desfasados.

Petaquilla Gold sigue devastando bosques de Donoso

DAÑO A LA NATURALEZA. EL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL NUNCA FUE APROBADO.

Petaquilla devasta

Recursos legales no permiten que la Anam actúe en contra de la empresa, a pesar de un fallo de la Corte.

La minera, liderada por Richard Fifer, confirmó que su proyecto se encuentra en la fase final de construcción.

LA PRENSA/Carlos Lemos
IMPACTO. La fotografía aérea, tomada el sábado pasado, muestra parte del área afectada hasta hoy por Petaquilla Gold en una zona densamente boscosa del distrito de Donoso, provincia de Colón.

Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación
rberrocal@prensa.com

Sin tener el estudio de impacto ambiental aprobado, la empresa Petaquilla Gold ha deforestado área boscosa donde está la mina y sus alrededores, y tiene el proyecto en la fase final de construcción.

Esta semana, la minera, que tiene entre sus dueños a Richard Fifer, logró paralizar los efectos de un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ratificaba la potestad de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) de detener el proyecto por incumplimiento de las nuevas normas ambientales.

Ligia Castro, administradora de la institución, confirmó que aún no pueden retomar el proceso administrativo contra Petaquilla Gold, y mucho menos parar las obras.

Sin embargo, señaló que una vez la Corte Suprema se ratifique en su fallo, no les tomará mucho tiempo concluir los procesos contra la empresa, que tiene en Donoso, provincia de Colón, una concesión de 13 mil hectáreas (equivalente al tamaño del Parque Nacional Marino Isla Bastimentos, en Bocas del Toro). Pero mientras todo se resuelve, las obras continúan.

José G. Carrizo, representante legal de Petaquilla Gold, especificó que el nuevo recurso legal interpuesto es una solicitud de “aclaración de sentencia”.

MINA A CIELO ABIERTO EN EL DISTRITO DE DONOSO. ASOCIACIONES AMBIENTALISTAS ADVIERTEN DE LOS DAÑOS QUE SE CAUSAN A LA BIODIVERSIDAD DEL LUGAR Y CRITICAN LA INACCIÓN DEL MICI.

Avanza destrucción de reserva forestal

La tala de árboles en medio del bosque del distrito de Donoso no se ha circunscrito al área de la mina de oro, sino que se ha extendido a todos sus alrededores, según muestran nuevas fotografías tomadas por ‘La Prensa’ en el área de la concesión.

Aunque no hay un estudio de impacto ambiental aprobado, la empresa Petaquilla Gold confirmó que la construcción de la planta de refinación de oro ya se encuentra en su etapa final. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia permitió a la Autoridad Nacional del Ambiente continuar con los procesos administrativos en contra de la minera, lo que podría llevar a suspender las obras como parte de las sanciones.

Pero la compañía ha dilatado los efectos del fallo, interponiendo otro recurso de ‘revisión de sentencia’, algo que también frena la actuación de la Anam.

LA PRENSA/Carlos Lemos
MÁS TALA. Tina de relave donde quedarán permanentemente los lodos que serán contaminados con cianuro, tras el proceso de refinación de oro.

Rafael E. Berrocal R.
Mónica Palm

Unidad de Investigación
investigacion@prensa.com

La búsqueda de oro parece que no tuvo compasión con una de las reservas forestales más importantes de Panamá.

ANCON ha señalado que en esta zona están los reductos de bosques primarios mejor conservados del país, y que forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano.

Nuevas fotografías aéreas de La Prensa revelan el daño que ha sufrido la zona boscosa de Cerro Petaquilla, el río Molejón y sus alrededores, debido a un proyecto minero que se construyó sin tener estudio de impacto ambiental aprobado, y a pesar de las advertencias legales y ambientales de grupos de la sociedad civil .

Ninguna de las autoridades del país pudo detener los avances del proyecto. La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) intentó frenarlo, pero la institución aún sigue impedida para actuar por un nuevo recurso legal interpuesto por la minera ante la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, los representantes de Petaquilla Gold están satisfechos con los trabajos de construcción de la mina dentro de las 13 mil hectáreas de bosques que tienen como concesión en el distrito de Donoso, provincia de Colón.

“Ya estamos listos en lo que respecta a la parte operativa y ahora solo esperamos que la Anam apruebe el estudio de impacto ambiental”, dijo José Gabriel Carrizo, representante legal de Petaquilla Gold.

Pero cuando el panorama empezaba a cambiar, en contra de la mina de oro, Petaquilla Gold volvió a refugiarse tras un recurso legal que está dilatando la acción de la Anam.

El 29 de julio pasado, la Corte Suprema de Justicia falló en contra de un recurso de advertencia de ilegalidad interpuesto por Petaquilla Gold a fin de detener las acciones de la Anam. El fallo establece que el reclamo de la minera no tiene sustento legal y que es legítimo el derecho del Gobierno panameño de obligar a Petaquilla a aceptar las nuevas reglas ambientales del país.

El Órgano de Justicia también recalcó que el contrato de la minera no tiene jerarquía de ley de la República y que los cambios que se quieran introducir a las condiciones establecidas originalmente no constituyen una violación a la seguridad jurídica de la empresa.

“La Sala estima que esta protección o garantía [seguridad jurídica] establecida por las partes [el Estado y la empresa] no es absoluta, en razón de que hay una excepción a esta prerrogativa, y que consiste en que la nueva legislación contenga el elemento de utilidad pública o interés social.

Este carácter de utilidad pública o interés social contenido en el cambio normativo trae como consecuencia que el interés privado deba ceder al interés general, aun cuando altere o varíe al régimen de ‘especial’ establecido en el contrato”, sostiene textualmente el fallo de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte.

Ahora Petaquilla Gold ha solicitado una “aclaración de sentencia” que aún no le permite a la Anam continuar con el proceso administrativo contra Petaquilla Gold y decidir si detiene o no la operación de la mina de oro.

Ligia Castro, administradora de la Anam, dijo a este diario que tiene muy en cuenta que por el momento no puede actuar contra Petaquilla Gold, pero señaló que los procesos administrativos que se iniciaron antes de la demanda están bastante adelantados. “Debemos esperar que la Corte se ratifique en su fallo, para entonces terminar los informes. No podemos parar por ahora la construcción de la mina”, recalcó Castro.

DOS MINAS Y DOS PROCESOS

La Anam tiene estancado un proceso administrativo contra la mina de oro que es responsabilidad de Petaquilla Gold –cuyo representante es Richard Fifer y otros accionistas locales–. Castro aclaró que Petaquilla Gold solo tiene aprobado el estudio de impacto ambiental para la construcción de caminos, “no para la construcción de plantas”.

Según informes presentados por Petaquilla Gold, de la mina, ya casi terminada, sacarán entre 317 mil 696 y 593 mil onzas de oro, lo que representa entre 248.3 millones de dólares y 463.5 millones de dólares al precio internacional del oro hoy. La Anam abrió otro proceso contra Petaquilla Copper que busca explotar una mina de cobre en la misma área de concesión. En este caso el proceso se debe a exploración fuera de los límites aprobados.

Fifer perdió el control de esta parte de la concesión, ya que los accionistas canadienses, Inmet Mining, lograron acaparar la mayoría de las acciones en la Bolsa de Valores de Canadá. Ambos grupos, el panameño y el canadiense, se encuentran distanciados por diferencias en el proyecto de cobre.

Irónicamente, los representantes de Petaquilla Gold manifestaron que la Anam tendrá bastante trabajo cuando empiece la construcción de la mina de cobre, que es mucho más grande que el proyecto de oro, haciendo referencia a la parte de la intervención de los bosques.

EL MICI NUNCA ACTUÓ

La Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) afirmó que Anam quedó sola en esta lucha por defender los recursos naturales del país, sin recibir apoyo de otras instituciones involucradas directamente como el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) que regula la política de recursos minerales en el país. “El Mici debió haber actuado en este caso, pero en su lugar permitió el desarrollo de la mina sin que tuviera la aprobación del estudio de impacto ambiental”, señaló Alida Spadafora, presidenta de ANCON.

La asociación también reiteró ayer que la construcción de una mina de oro es incompatible con la biodiversidad que tiene el lugar de la concesión, en el distrito de Donoso. “Se trata de una de las áreas más ricas en biodiversidad en todo el país y eso no es compatible con una mina a cielo abierto”, aseguró Spadafora.

También cuestionó la ausencia de actuación del Ministerio de Salud. Spadafora advirtió que muchas de las tomas de agua pueden ser contaminadas con la operación de la mina “y hasta ahora no hay nadie que certifique si en el lugar se han hecho pruebas con cianuro”.

En tanto, el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam) calificó de “una burla a la ciudadanía” el avance que ha tenido la construcción de la mina de oro utilizando la presentación de recursos legales ante los tribunales que imposibilitan la acción de instituciones como la Anam.

Tierras ricas en minerales, a precio de remate

En 11 años de concesión, todo lo que Minera Petaquilla, S.A. ha pagado por el uso de 13 mil 600 hectáreas de tierras en la provincia de Colón, son 253 mil 224 dólares.

El 15% de esa cantidad –es decir, casi 38 mil dólares– fue a parar al Municipio de Donoso, Colón, donde está localizado el proyecto. El resto –215 mil 240 dólares– fue pagado al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en concepto de canon por hectárea.

Es decir que, en 11 años, Minera Petaquilla ha pagado menos de un centavo (0.001 de centavo, para ser más precisos) por metro cuadrado ocupado. El último pago, correspondiente al año 2008, fue por 2 mil 100 dólares: mil 785 dólares a favor del MEF, y 315 para el Municipio de Donoso.

La información fue proporcionada por Guillermo Pianetta, director administrativo del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici). La empresa no ha pagado regalías anuales sobre los minerales extraídos –como le obliga el contrato ley pactado con el Estado en febrero de 1997–, ya que en todo este período, “Minera Petaquilla no ha iniciado operaciones y, por lo tanto, no se ha generado producción de minerales”, explicó Pianetta.

Según los reportes del Mici, el proyecto de Petaquilla Gold (sobre extracción de oro) se encuentra en su etapa final de construcción, mientras que el proyecto de Minera Petaquilla (extracción de cobre) está en la etapa de estudio de factibilidad e impacto ambiental.

Se supone que la fecha límite para el inicio de operaciones de la mina de cobre, era mayo de 2006. “El no inicio de operaciones de la mina de cobre es causal de rescisión del contrato”, advirtió Juan De Dios Villa, director general encargado de Recursos Minerales del Mici, a Manuel José Paredes, viceministro de Comercio Interior, en una carta fechada el 12 de septiembre de 2005, hace ya tres años.

Pese a los incumplimientos, el contrato se mantiene vigente plenamente al día de hoy.

Minera Petaquilla pierde demanda en la Corte

AMBIENTE.

Petaquilla pierde demanda en la Corte

LA PRENSA/Archivo
La concesión para la mina es de 13 mil hectáreas.

José Arcia
jarcia@prensa.com

La empresa Minera Petaquilla sufrió un revés en la Corte Suprema de Justicia. La Sala Tercera de la Corte, con la ponencia de Adán Arnulfo Arjona, y secundada por Víctor Benavides y Jacinto Cárdenas, declaró legales los artículos 3, 4, 5 y 6 del Decreto No. 209 del 5 de septiembre de 2006, que habían sido demandados por la empresa por considerarlos ilegales dentro del proceso administrativo que le sigue la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

El decreto establece sanciones para las empresas que empiezan actividades o proyectos sin tener aprobado un estudio de impacto ambiental.

José Gabriel Carrizo, abogado de la empresa, dijo que desconoce el fallo.

PROCESO.FALLO DE LA CORTE DECLARA LEGAL DECRETO DE LA ANAM.

Petaquilla sufre revés legal

La Anam continuará el proceso administrativo contra Minera Petaquilla, por incumplir normas.

Empresa había demandado por ilegal el Decreto 209 que regula procesos de evaluación ambiental.

LA PRENSA/ Archivo
CAMINO. La Anam empezó un proceso de investigación en contra de Minera Petaquilla, por haber comenzado la construcción de una carretera sin tener un estudio de impacto ambiental.

José Arcia
jarcia@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) seguirá el proceso administrativo contra la empresa Minera Petaquilla, por haber empezado su actividad minera sin tener el estudio de impacto ambiental.

Así reaccionó ayer el director de asesoría legal de la Anam, Harley Mitchell, al conocer la decisión de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia que declaró legales los artículos 3, 4, 5 y 6 del Decreto Ejecutivo No. 209 del 5 de septiembre de 2006, que habían sido demandados por la empresa, por ilegales, dentro del proceso administrativo que la Anam le sigue por empezar actividades sin tener el estudio de impacto ambiental.

El decreto, que regula los procesos de evaluación ambiental contenidos en la Ley General del Ambiente, establece sanciones para las empresas que comiencen actividades, obras o proyectos sin contar con los respectivos estudios de impacto ambiental.

En 2005, la Anam le abrió un proceso a la empresa Minera Petaquilla por haber comenzado una obra sin los estudios requeridos. El proceso fue ampliado en 2006, cuando la Anam descubrió la realización de otras actividades sin la evaluación ambiental.

La compañía presentó la demanda de ilegalidad en contra del Decreto 209 alegando, entre otros aspectos, que la norma violaba el contrato de concesión entre Minera Petaquilla y el Estado, aprobado por la Ley número 9 del 26 de febrero de 1997.

José Gabriel Carrizo, uno de los abogados de la empresa, dijo desconocer el fallo, pero argumentó que a la compañía no se le pueden aplicar esos artículos porque está amparada en un contrato de ley.

A juicio de la empresa, el contrato, al ser aprobado por ley, “ocupa una posición jerárquica superior al decreto”.

Mitchell dijo no entender la demanda, porque a la empresa se le abrió un proceso de acuerdo con lo que establece la Ley 41, mejor conocida como Ley General del Ambiente.

Los magistrados de la Sala Tercera de la Corte concluyeron en su dictamen “que es preciso destacar que el contrato administrativo no tiene jerarquía de ley”.

Mitchell dijo que la empresa aún no cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados para el proyecto de explotación de los minerales metálicos (oro y plata).