Petaquilla Gold sigue devastando bosques de Donoso

DAÑO A LA NATURALEZA. EL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL NUNCA FUE APROBADO.

Petaquilla devasta

Recursos legales no permiten que la Anam actúe en contra de la empresa, a pesar de un fallo de la Corte.

La minera, liderada por Richard Fifer, confirmó que su proyecto se encuentra en la fase final de construcción.

LA PRENSA/Carlos Lemos
IMPACTO. La fotografía aérea, tomada el sábado pasado, muestra parte del área afectada hasta hoy por Petaquilla Gold en una zona densamente boscosa del distrito de Donoso, provincia de Colón.

Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación
rberrocal@prensa.com

Sin tener el estudio de impacto ambiental aprobado, la empresa Petaquilla Gold ha deforestado área boscosa donde está la mina y sus alrededores, y tiene el proyecto en la fase final de construcción.

Esta semana, la minera, que tiene entre sus dueños a Richard Fifer, logró paralizar los efectos de un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ratificaba la potestad de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) de detener el proyecto por incumplimiento de las nuevas normas ambientales.

Ligia Castro, administradora de la institución, confirmó que aún no pueden retomar el proceso administrativo contra Petaquilla Gold, y mucho menos parar las obras.

Sin embargo, señaló que una vez la Corte Suprema se ratifique en su fallo, no les tomará mucho tiempo concluir los procesos contra la empresa, que tiene en Donoso, provincia de Colón, una concesión de 13 mil hectáreas (equivalente al tamaño del Parque Nacional Marino Isla Bastimentos, en Bocas del Toro). Pero mientras todo se resuelve, las obras continúan.

José G. Carrizo, representante legal de Petaquilla Gold, especificó que el nuevo recurso legal interpuesto es una solicitud de “aclaración de sentencia”.

MINA A CIELO ABIERTO EN EL DISTRITO DE DONOSO. ASOCIACIONES AMBIENTALISTAS ADVIERTEN DE LOS DAÑOS QUE SE CAUSAN A LA BIODIVERSIDAD DEL LUGAR Y CRITICAN LA INACCIÓN DEL MICI.

Avanza destrucción de reserva forestal

La tala de árboles en medio del bosque del distrito de Donoso no se ha circunscrito al área de la mina de oro, sino que se ha extendido a todos sus alrededores, según muestran nuevas fotografías tomadas por ‘La Prensa’ en el área de la concesión.

Aunque no hay un estudio de impacto ambiental aprobado, la empresa Petaquilla Gold confirmó que la construcción de la planta de refinación de oro ya se encuentra en su etapa final. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia permitió a la Autoridad Nacional del Ambiente continuar con los procesos administrativos en contra de la minera, lo que podría llevar a suspender las obras como parte de las sanciones.

Pero la compañía ha dilatado los efectos del fallo, interponiendo otro recurso de ‘revisión de sentencia’, algo que también frena la actuación de la Anam.

LA PRENSA/Carlos Lemos
MÁS TALA. Tina de relave donde quedarán permanentemente los lodos que serán contaminados con cianuro, tras el proceso de refinación de oro.

Rafael E. Berrocal R.
Mónica Palm

Unidad de Investigación
investigacion@prensa.com

La búsqueda de oro parece que no tuvo compasión con una de las reservas forestales más importantes de Panamá.

ANCON ha señalado que en esta zona están los reductos de bosques primarios mejor conservados del país, y que forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano.

Nuevas fotografías aéreas de La Prensa revelan el daño que ha sufrido la zona boscosa de Cerro Petaquilla, el río Molejón y sus alrededores, debido a un proyecto minero que se construyó sin tener estudio de impacto ambiental aprobado, y a pesar de las advertencias legales y ambientales de grupos de la sociedad civil .

Ninguna de las autoridades del país pudo detener los avances del proyecto. La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) intentó frenarlo, pero la institución aún sigue impedida para actuar por un nuevo recurso legal interpuesto por la minera ante la Corte Suprema de Justicia.

Mientras tanto, los representantes de Petaquilla Gold están satisfechos con los trabajos de construcción de la mina dentro de las 13 mil hectáreas de bosques que tienen como concesión en el distrito de Donoso, provincia de Colón.

“Ya estamos listos en lo que respecta a la parte operativa y ahora solo esperamos que la Anam apruebe el estudio de impacto ambiental”, dijo José Gabriel Carrizo, representante legal de Petaquilla Gold.

Pero cuando el panorama empezaba a cambiar, en contra de la mina de oro, Petaquilla Gold volvió a refugiarse tras un recurso legal que está dilatando la acción de la Anam.

El 29 de julio pasado, la Corte Suprema de Justicia falló en contra de un recurso de advertencia de ilegalidad interpuesto por Petaquilla Gold a fin de detener las acciones de la Anam. El fallo establece que el reclamo de la minera no tiene sustento legal y que es legítimo el derecho del Gobierno panameño de obligar a Petaquilla a aceptar las nuevas reglas ambientales del país.

El Órgano de Justicia también recalcó que el contrato de la minera no tiene jerarquía de ley de la República y que los cambios que se quieran introducir a las condiciones establecidas originalmente no constituyen una violación a la seguridad jurídica de la empresa.

“La Sala estima que esta protección o garantía [seguridad jurídica] establecida por las partes [el Estado y la empresa] no es absoluta, en razón de que hay una excepción a esta prerrogativa, y que consiste en que la nueva legislación contenga el elemento de utilidad pública o interés social.

Este carácter de utilidad pública o interés social contenido en el cambio normativo trae como consecuencia que el interés privado deba ceder al interés general, aun cuando altere o varíe al régimen de ‘especial’ establecido en el contrato”, sostiene textualmente el fallo de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte.

Ahora Petaquilla Gold ha solicitado una “aclaración de sentencia” que aún no le permite a la Anam continuar con el proceso administrativo contra Petaquilla Gold y decidir si detiene o no la operación de la mina de oro.

Ligia Castro, administradora de la Anam, dijo a este diario que tiene muy en cuenta que por el momento no puede actuar contra Petaquilla Gold, pero señaló que los procesos administrativos que se iniciaron antes de la demanda están bastante adelantados. “Debemos esperar que la Corte se ratifique en su fallo, para entonces terminar los informes. No podemos parar por ahora la construcción de la mina”, recalcó Castro.

DOS MINAS Y DOS PROCESOS

La Anam tiene estancado un proceso administrativo contra la mina de oro que es responsabilidad de Petaquilla Gold –cuyo representante es Richard Fifer y otros accionistas locales–. Castro aclaró que Petaquilla Gold solo tiene aprobado el estudio de impacto ambiental para la construcción de caminos, “no para la construcción de plantas”.

Según informes presentados por Petaquilla Gold, de la mina, ya casi terminada, sacarán entre 317 mil 696 y 593 mil onzas de oro, lo que representa entre 248.3 millones de dólares y 463.5 millones de dólares al precio internacional del oro hoy. La Anam abrió otro proceso contra Petaquilla Copper que busca explotar una mina de cobre en la misma área de concesión. En este caso el proceso se debe a exploración fuera de los límites aprobados.

Fifer perdió el control de esta parte de la concesión, ya que los accionistas canadienses, Inmet Mining, lograron acaparar la mayoría de las acciones en la Bolsa de Valores de Canadá. Ambos grupos, el panameño y el canadiense, se encuentran distanciados por diferencias en el proyecto de cobre.

Irónicamente, los representantes de Petaquilla Gold manifestaron que la Anam tendrá bastante trabajo cuando empiece la construcción de la mina de cobre, que es mucho más grande que el proyecto de oro, haciendo referencia a la parte de la intervención de los bosques.

EL MICI NUNCA ACTUÓ

La Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) afirmó que Anam quedó sola en esta lucha por defender los recursos naturales del país, sin recibir apoyo de otras instituciones involucradas directamente como el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) que regula la política de recursos minerales en el país. “El Mici debió haber actuado en este caso, pero en su lugar permitió el desarrollo de la mina sin que tuviera la aprobación del estudio de impacto ambiental”, señaló Alida Spadafora, presidenta de ANCON.

La asociación también reiteró ayer que la construcción de una mina de oro es incompatible con la biodiversidad que tiene el lugar de la concesión, en el distrito de Donoso. “Se trata de una de las áreas más ricas en biodiversidad en todo el país y eso no es compatible con una mina a cielo abierto”, aseguró Spadafora.

También cuestionó la ausencia de actuación del Ministerio de Salud. Spadafora advirtió que muchas de las tomas de agua pueden ser contaminadas con la operación de la mina “y hasta ahora no hay nadie que certifique si en el lugar se han hecho pruebas con cianuro”.

En tanto, el Centro de Incidencia Ambiental (Ciam) calificó de “una burla a la ciudadanía” el avance que ha tenido la construcción de la mina de oro utilizando la presentación de recursos legales ante los tribunales que imposibilitan la acción de instituciones como la Anam.

Tierras ricas en minerales, a precio de remate

En 11 años de concesión, todo lo que Minera Petaquilla, S.A. ha pagado por el uso de 13 mil 600 hectáreas de tierras en la provincia de Colón, son 253 mil 224 dólares.

El 15% de esa cantidad –es decir, casi 38 mil dólares– fue a parar al Municipio de Donoso, Colón, donde está localizado el proyecto. El resto –215 mil 240 dólares– fue pagado al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en concepto de canon por hectárea.

Es decir que, en 11 años, Minera Petaquilla ha pagado menos de un centavo (0.001 de centavo, para ser más precisos) por metro cuadrado ocupado. El último pago, correspondiente al año 2008, fue por 2 mil 100 dólares: mil 785 dólares a favor del MEF, y 315 para el Municipio de Donoso.

La información fue proporcionada por Guillermo Pianetta, director administrativo del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici). La empresa no ha pagado regalías anuales sobre los minerales extraídos –como le obliga el contrato ley pactado con el Estado en febrero de 1997–, ya que en todo este período, “Minera Petaquilla no ha iniciado operaciones y, por lo tanto, no se ha generado producción de minerales”, explicó Pianetta.

Según los reportes del Mici, el proyecto de Petaquilla Gold (sobre extracción de oro) se encuentra en su etapa final de construcción, mientras que el proyecto de Minera Petaquilla (extracción de cobre) está en la etapa de estudio de factibilidad e impacto ambiental.

Se supone que la fecha límite para el inicio de operaciones de la mina de cobre, era mayo de 2006. “El no inicio de operaciones de la mina de cobre es causal de rescisión del contrato”, advirtió Juan De Dios Villa, director general encargado de Recursos Minerales del Mici, a Manuel José Paredes, viceministro de Comercio Interior, en una carta fechada el 12 de septiembre de 2005, hace ya tres años.

Pese a los incumplimientos, el contrato se mantiene vigente plenamente al día de hoy.

Minera Petaquilla pierde demanda en la Corte

AMBIENTE.

Petaquilla pierde demanda en la Corte

LA PRENSA/Archivo
La concesión para la mina es de 13 mil hectáreas.

José Arcia
jarcia@prensa.com

La empresa Minera Petaquilla sufrió un revés en la Corte Suprema de Justicia. La Sala Tercera de la Corte, con la ponencia de Adán Arnulfo Arjona, y secundada por Víctor Benavides y Jacinto Cárdenas, declaró legales los artículos 3, 4, 5 y 6 del Decreto No. 209 del 5 de septiembre de 2006, que habían sido demandados por la empresa por considerarlos ilegales dentro del proceso administrativo que le sigue la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

El decreto establece sanciones para las empresas que empiezan actividades o proyectos sin tener aprobado un estudio de impacto ambiental.

José Gabriel Carrizo, abogado de la empresa, dijo que desconoce el fallo.

PROCESO.FALLO DE LA CORTE DECLARA LEGAL DECRETO DE LA ANAM.

Petaquilla sufre revés legal

La Anam continuará el proceso administrativo contra Minera Petaquilla, por incumplir normas.

Empresa había demandado por ilegal el Decreto 209 que regula procesos de evaluación ambiental.

LA PRENSA/ Archivo
CAMINO. La Anam empezó un proceso de investigación en contra de Minera Petaquilla, por haber comenzado la construcción de una carretera sin tener un estudio de impacto ambiental.

José Arcia
jarcia@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) seguirá el proceso administrativo contra la empresa Minera Petaquilla, por haber empezado su actividad minera sin tener el estudio de impacto ambiental.

Así reaccionó ayer el director de asesoría legal de la Anam, Harley Mitchell, al conocer la decisión de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia que declaró legales los artículos 3, 4, 5 y 6 del Decreto Ejecutivo No. 209 del 5 de septiembre de 2006, que habían sido demandados por la empresa, por ilegales, dentro del proceso administrativo que la Anam le sigue por empezar actividades sin tener el estudio de impacto ambiental.

El decreto, que regula los procesos de evaluación ambiental contenidos en la Ley General del Ambiente, establece sanciones para las empresas que comiencen actividades, obras o proyectos sin contar con los respectivos estudios de impacto ambiental.

En 2005, la Anam le abrió un proceso a la empresa Minera Petaquilla por haber comenzado una obra sin los estudios requeridos. El proceso fue ampliado en 2006, cuando la Anam descubrió la realización de otras actividades sin la evaluación ambiental.

La compañía presentó la demanda de ilegalidad en contra del Decreto 209 alegando, entre otros aspectos, que la norma violaba el contrato de concesión entre Minera Petaquilla y el Estado, aprobado por la Ley número 9 del 26 de febrero de 1997.

José Gabriel Carrizo, uno de los abogados de la empresa, dijo desconocer el fallo, pero argumentó que a la compañía no se le pueden aplicar esos artículos porque está amparada en un contrato de ley.

A juicio de la empresa, el contrato, al ser aprobado por ley, “ocupa una posición jerárquica superior al decreto”.

Mitchell dijo no entender la demanda, porque a la empresa se le abrió un proceso de acuerdo con lo que establece la Ley 41, mejor conocida como Ley General del Ambiente.

Los magistrados de la Sala Tercera de la Corte concluyeron en su dictamen “que es preciso destacar que el contrato administrativo no tiene jerarquía de ley”.

Mitchell dijo que la empresa aún no cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados para el proyecto de explotación de los minerales metálicos (oro y plata).

Minería pirata se toma los ríos y el ambiente

COLÓN Y DARIÉN. BANDAS DE COLOMBIANOS.

Resurge saqueo de oro

Por falta de apoyo policial, uno de los operativos para desmantelar las bandas fue cancelado este año.

Ambientalistas advierten de que los daños que causa la minería ilegal son iguales a los de la minería industrial.

Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación

rberrocal@prensa.com

En Panamá, no solo la minería industrial ha encontrado espacio, también la ilegal. Ambas, impulsadas por la subida que ha tenido el precio internacional de los metales, entre ellos el oro, que se cotiza en 905 dólares la onza.

En la estación seca que recién termina, resurgieron las bandas organizadas de colombianos que han estado extrayendo oro de forma clandestina en varios ríos del país: Caimito y Belén, en Colón; y Tucutí, Pito, Balsa y Cupe, en Darién.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y el Ministerio de Comercio e Industrias cancelaron, por falta de apoyo policial, un operativo para desmantelar los campamentos que se construyeron en el río Belén, límite entre la provincia de Colón y Veraguas.

Natalia Young, directora de Protección de la Calidad Ambiental de la Anam, dijo estar enterada del problema y que se coordina con los estamentos del Estado una estrategia para combatir a estos grupos considerados “mineros piratas”.

Ariel Rodríguez, biólogo y activista ambiental, señaló que los daños que causa al medio ambiente la minería pirata son iguales a los que deja la minería industrial, ya que se usa mercurio y cianuro para separar el oro de los otros minerales, y luego descargan esos químicos en los ríos donde operan. “No hay control, esto ya es anarquía”, afirmó.

la nueva fiebre del oro. ADVIERTEN QUE EL DAÑO AMBIENTAL ES GRAVE e irreparable.

Minería pirata se toma los ríos

Con precios que alcanzan los 905 dólares la onza en el mercado internacional, la minería ilegal de oro ha cobrado fuerza en Panamá. La actividad la realizan grupos colombianos que han lanzado amenazas contra las autoridades.

En las áreas donde se reporta que hay minería ilegal, se ha comprobado también la actividad de narcotráfico y trasiego de armas, según información del Consejo de Seguridad.

CORTESÍA/Geo Info
LOS INFRACTORES. Vista aérea de campamentos de minería pirata en el río Belén, límite de Colón con Veraguas. La foto fue tomada en diciembre pasado por el equipo de ‘Geo Info’.

Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación

rberrocal@prensa.com

La que ha sido considerada como la nueva fiebre del oro en el mundo, disparando los precios del metal a niveles récord, ha ocasionado en Panamá el resurgimiento de bandas organizadas de colombianos que se dedican a la extracción ilegal del metal dorado en ríos que se encuentran en zonas boscosas y apartadas del país.

A 905 dólares la onza en el mercado internacional, la piratería de oro ha cobrado fuerza.

Las autoridades panameñas saben del problema, pero su capacidad de acción sobre la minería clandestina es poca.

En abril pasado el Ministerio de Comercio e Industrias, la dirección de Migración y la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) intentaron hacer un operativo para desarticular los campamentos que hay en la orilla del río Caimito, en Colón, pero la Policía Nacional no confirmó su participación y la misión fue cancelada por falta de seguridad.

Los sitios de donde se está sacando oro de manera ilegal están identificados: los ríos Caimito y Belén, en Colón; y Tucutí, Balsas y Cupe, en Darién.

Informes del Consejo de Seguridad revelan que se trata de un negocio ilegal, controlado por los colombianos, el cual se mezcla con un problema de tráfico de drogas y armas.

En el área casi no hay población y menos presencia policial. El puesto policial más cercano a los ríos Belén y Caimito está en la población de Miguel de la Borda, a 180 kilómetros de distancia, y no tiene servicios de telecomunicación.

Llegar al lugar donde opera la minería pirata es complicado, y es necesario bordear la costa hasta la desembocadura de los ríos y luego se debe recorrer toda su orilla.

En diciembre del año pasado se tomaron nuevas fotos del área problemática, identificando varios campamentos de extracción de oro ilegal en el río Belén, confirmaron las autoridades.

“Hemos estado recibiendo múltiples denuncias sobre la extracción de oro de forma artesanal”, señaló Natalia Young, directora de Protección de la Calidad Ambiental de la Anam.

Los daños son drásticos: toda la vida animal en las aguas cercanas a los campamentos muere o desaparece. La actividad va acompañada de un problema de deforestación y destrucción de las riberas naturales de los ríos.

Los mineros piratas utilizan bombas de agua para destruir las orillas de los ríos en donde hay mayor posibilidad de que se concentren pequeñas partículas de oro provenientes de las montañas.

Para separar el oro de los otros minerales –según reportes de la Anam– los piratas aplican mercurio y cianuro de contrabando, lo que contamina las aguas de los ríos donde operan.

Partícula a partícula, el oro es acumulado para comercializarlo en el mercado negro. “Es sumamente difícil dar con los infractores ambientales. No hemos podido abrir los procesos administrativos correspondientes, pero sí hemos podido comprobar el daño ambiental que causa esta actividad ilegal”, agregó Young.

Indicó que todos los reportes han sido enviados a las instituciones que tienen que ver con el tema, a fin de establecer “una estrategia mucho más eficaz para controlar la actividad”.

La dirección regional de la Anam en Colón informó que en el último operativo que realizó, decomisó siete bombas de aguas utilizadas para la extracción ilegal de oro.

También se encontró parte del oro que había sido sacado de estos ríos, pero la Policía Nacional lo reportó como perdido “debido a que el bote donde era transportado se volcó”, informó la regional.

Empresas privadas que sobrevuelan el área, entre ellas Minera Petaquilla, han sido amenazadas por los mineros piratas de que sus helicópteros serán derribados.

UNA LUCHA PERDIDA

Los ambientalistas afirman que el daño que causan estos campamentos de mineros piratas es “terrible”, porque es una actividad a gran escala y no controlada, diferente a la que realizan algunos grupos de campesinos o indígenas en Azuero y otros lugares, quienes no utilizan mercurio.

Ariel Rodríguez, biólogo y activista ambiental, manifestó que la minería ilegal es tan nociva como la industrial.

“Contamina los ríos y quebradas. Contribuye a la deforestación, a la cacería ilegal y genera problemas sociales”, dijo Rodríguez.

Señaló que la lucha ambiental en Panamá está “casi perdida”, ya que la minería en general está descontrolada en el país, sin importar si es ilegal o no.

“Es un problema de inacción, acción y corrupción de parte de las autoridades. No hay ningún tipo de control, esto ya es anarquía”, comentó el ambientalista un tanto frustrado.

Mario Pineda, geólogo y ambientalista, también coincide con Rodríguez y sostiene que el impacto en la flora y la fauna de los lugares donde opera la minería ilegal es notable a simple vista por la devastación que deja.

Pero también el uso de mercurio y cianuro causa alta contaminación. Explicó que muchos de estos grupos utilizan la técnica de la sartén de metal, donde calientan el mercurio con el mineral para separar el oro de sus impurezas.

El mercurio no es tóxico al tacto, pero sí al evaporarse. Mientras que el cianuro es tóxico de cualquier forma.

“Es la misma técnica que tenían los españoles cuando llegaron a América”, sostuvo Pineda.

El ambientalista dijo estar informado de las amenazas de los mineros piratas contra la fuerza policial y personas de las comunidades del área.

“Antes del año 1990, la actividad era más controlada, pero ahora nadie se atreve a detenerlos”, comentó Pineda.

Otros casos

No es solo Panamá la que sufre la minería pirata impulsada por colombianos.

También en Venezuela se han reportado diferentes casos, pero a mayor escala, según reportes oficiales.

Incluso se han identificado campamentos de minería ilegal en los límites de concesiones legales para extraer oro.

Pero en el país bolivariano, el ejército se ha tomado el trabajo de combatir la minería ilegal ya que han encontrado resistencia armada de los grupos dedicados a esta actividad.

En lo que va de este año, la Agencia Bolivariana de Noticias reportó que las autoridades ha detenido a más de 600 mineros piratas, en su mayor parte extranjeros provenientes de Brasil, Colombia y Guyana.

El Ministerio de Gobierno y Justicia de Panamá informó que parte de las misiones que tendrá el nuevo Servicio Nacional Aeronaval será el combate a la minería ilegal a través de monitoreos aéreos y marítimos. La entidad se encuentra en formación y podría estar operando en octubre.

En Panamá, las áreas donde se reporta minería ilegal se ha comprobado también la actividad de narcotráfico y trasiego de armas, según información del Consejo de Seguridad.

Concesiones de extracción artesanal

La minería pirata o ilegal está diferenciada de la minería artesanal en Panamá, la cual sí es autorizada por el gobierno. Los grupos indígenas del país tienen la opción de mantener sus costumbres y vestimentas con acabados de oro.

Argollas, aretes y otros accesorios son confeccionados con el oro extraído mediante la llamada minería artesanal que realizan grupos indígenas como los kunas, Emberá Wounaan y los Ngöbe Buglé. Pero la minería artesanal también abre la puerta a grupos urbanos, pero tradicionales, como los santeños para la confección de los accesorios de oro del traje típico: la pollera.

El Código Minero, en sus artículos 17 y 273, regula la minería artesanal y establece los parámetros de cómo puede ser explotada.

En 2007 se otorgaron 10 permisos para el desarrollo de esta actividad en lugares específicos en la provincia de Darién, Azuero y Colón. La dirección de Recursos Minerales del Ministerio de Comercio e Industrias señaló que todas las concesiones dadas están ubicadas en comarcas indígenas.

La institución sostiene que cada permiso es monitoreado periódicamente para verificar que se cumplan las normas. Cada permiso solo tiene una vigencia de un año para evitar una explotación masiva o descontrolada en los ríos, algo que no han podido regular con los grupos extranjeros que se encuentran en el país.

Según el Mici, a estos grupos indígenas se les prohíbe utilizar mercurio y otros químicos para sacar el oro. “Ellos lo hacen mediante el sistema tradicional que utilizaron sus antepasados, a punta de batea (coladera), nada de químicos”, dijo un vocero de la institución.

GALERIA DE FOTOS DE MINERÍA INDUSTRIAL ILEGAL EN PETAQUILLA

Fuente de fotos:

MINERIA CERRO PETAQUILLA A CIELO ABIERTO EN CORREDOR BIOLOGICO

Canadienses entran a Mina de Petaquilla

MINA DE COBRE.

Canadienses entran a Petaquilla

LA PRENSA/Víctor Arosemena
Trabajos en la mina de cobre

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Teck Cominco Limited e Inmet Mining Corporation, ambas canadienses, decidieron ayer invertir y tomar el control de la operación de Minera Petaquilla.

La empresa, que posee una concesión para explotar cobre en el distrito de Colón, quedará ahora con un participación de 26% por parte de Teck Cominco y un 48% de Inmet Mining, según anunciaron ayer ambas compañías.

En el acuerdo fijado ayer Inmet Mining también se comprometió a proporcionar un financiamiento de 50 millones de dólares.

Mientras que Teck Cominco tiene un periodo interino hasta septiembre de 2009 para decidir continuar con su participación en el proyecto y reasumir el financiamiento o vender su participación.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) ha levantado dos procesos administrativo contra Minera Petaquilla por el desarrollo de obras que no cuentan con los permisos ambientales.

El cobre no se come

El cobre no se come

Pedro Sittón Ureta

ABOGADO

Hace ya algo más de una década pude leer, pintada en una de las paredes de un restaurante popular en Buenos Aires, una frase que rezaba más o menos así: “Cuando se haya cortado el último árbol, contaminado el último rió y pescado el último pez, te darás cuenta que el dinero no se puede comer”.

Esa frase viene a mi memoria con claridad en estos momentos, ya que su fuerza me impactó positivamente y fue la chispa necesaria que me hizo entender que la naturaleza ha de conservarse y protegerse, no como una cuestión de moda sino de principios frente a los grandes intereses económicos y políticos que sólo piensan en sus ganancias y dividendos.

Traigo a colación la cita arriba transcrita, ya que en los momentos actuales observo la danza de millones que se está utilizando para comprar la conciencia ciudadana y crear con ello una atmósfera favorable a un proyecto manifiestamente riesgoso para el ecosistema panameño, como lo es la explotación de la mina de Petaquilla.

Lo más preocupante del caso se da cuando los defensores oficiosos y gubernamentales, sin moral alguna por carecer de principios éticos que respalden su actuar y a la vez con claros intereses personales, atacan con saña a los que de alguna manera expresamos nuestra preocupación en torno a los riesgos del mencionado proyecto.

Triste es ver cómo esa danza de millones está beneficiando a unos pocos en detrimento de los pobladores, la fauna y la flora de las comunidades aledañas al proyecto en cuestión y que pareciera poco importarle a las autoridades estatales que están más interesadas en ocupar cargos directivos dentro de la empresa explotadora de la mina y ver cuánto serán los “mameyes” que ganarán por permitir que la misma contamine el ambiente, que ejercer efectivamente sus funciones de servidores públicos en defensa del interés colectivo nacional.

“A la sombra de la ignorancia trabaja el crimen”, nos decía Bolívar, y pareciera ser que este es el lema que utilizan los allegados a la empresa explotadora de la mina que a través de mentiras y falsedades han tratado engañar a los diferentes sectores de la sociedad y atraer a los todavía indecisos.

Es sumamente despreciable la actitud de los abogados de la empresa explotadora de amenazar con presentar demandas temerarias en contra de los moradores para acallar la voz de un pueblo que sabe muy bien, por más que le quieran decir lo contrario, que el cobre como el dinero no se pueden comer.

Usted Decide, El Panamá América