Devastación en el Parque Nacional Volcán Barú

DENUNCIA. Ecologistas exigen investigación.

Anam confirma devastación

La entidad busca a los responsables de la siembra de café Geisha en áreas protegidas. Fiscalía enviará peritos para determinar si hubo un delito ambiental y encausar a los responsables.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/Sandra Alicia Rivera
TALA. Un equipo de peritos realizará una nueva inspección en el área afectada.

Sandra Alicia Rivera
VOLCÁN BARÚ, Chiriquí.

Una inspección realizada por funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) determinó y confirmó que existe una tala y siembra de cafetales en un área protegida del Parque Nacional Volcán Barú (PNVB), tal cual lo han denunciado los ambientalistas ante la Fiscalía Ambiental de Chiriquí.

El director regional de la Anam, Harmodio Santamaría, dijo que se trata de una siembra de cafetales de vieja data, en donde se va a realizar otra inspección para ver desde cuándo fueron sembrados en esta zona.

Añadió que un equipo interdisciplinario irá por segunda ocasión a la zona afectada, para identificar con precisión las violaciones a las normas ambientales. Mencionó que la sanción va a depender de la cuantificación de los daños y el grado de violación a la normativa ambiental. Expresó que una de las limitantes que tiene esta entidad para cuidar los bienes del parque es que no tienen suficiente personal.

El presidente de la Asociación para la Conservación de la Biosfera, Ezequiel Miranda, expresó que mediante un recorrido por el parque se encontraron que hay más de 100 mil metros cuadrados que están siendo utilizados para la actividad cafetalera, y es preocupante porque se han talado 10 hectáreas de bosques primarios para sembrar café.

Mencionó que le preocupa que están talando un área que se sabe es protegida y que es bosque primario, lo que significa que pertenece al Estado. Aseguró que ven como grave esta situación, porque en el PNVB nacen muchos afluentes importantes, como el río Cochea, que es subcuenca del río Chiriquí.

“Hasta donde hemos podido observar, parece que están sembrando café Geisha, considerado como uno de los mejores; pero en el parque no se puede sembrar más que árboles y cuidarlos, pero no ser utilizado para siembras personales ni lucrar de él”, enfatizó.

El fiscal ambiental Franklin Amaya expresó que realizará una inspección al lugar de los hechos para verificar o descartar la posible comisión de delito. Detalló que la inspección será con peritos que de manera objetiva evalúen la situación, porque existen muchas denuncias sobre afectaciones al parque y al área protegida de Chiriquí.

DAÑO: Se estima que han sido taladas 10 hectáreas de bosque primarios.

AFECTACIÓN: En el parque nacen muchos afluentes como el río Cochea, que es subcuenca del río Chiriquí.

SANCIÓN: El castigo dependerá del daño ecológico.

Sendero Los Quetzales sin mantenimiento

REPARACIÓN. Rehabilitación podría iniciarse en abril.

Ambientalistas, preocupados por el sendero Los Quetzales

Ecologistas chiricanos abogan porque se mantenga el paisaje original del volcán Barú. Turistas y amantes de la ecología visitan con mucha frecuencia el área para observar la especies.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/ Sandra Rivera.
Peligro. Visitantes tienen que caminar con cuidado para no caer por los lugares afectados por los deslizamientos de tierra.1002063

Sandra Alicia Rivera
SENDERO, Chiriquí.

Hace tres años las lluvias provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra que dañaron en gran parte el Sendero Los Quetzales, un importante lugar de observación de la naturaleza, sin embargo, tres años después no se han hecho las reparaciones y el lugar está en mal estado, según denunciaron ambientalistas y turistas que transitan por el lugar.

El Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades) ha dicho que a partir del mes de abril se inician las reparaciones. Los trabajos de rehabilitación contemplan la reconstrucción de los pasamanos, la reforma de los miradores y la construcción de nuevos. El costo de todas las obras se ha calculado en 5 mil dólares.

Sin embargo, el presidente de la Asociación para la Conservación de la Biosfera, Ezequiel Miranda, que ha manifestado su preocupación por el estado en que se encuentra el lugar, manifestó que se espera que en realidad comiencen los trabajo en abril, porque desde hace un año Conades había anunciado el inicio de las reparaciones.

Mencionó que esta organización ha reparado en algunas ocasiones los pasos, de manera artesanal, pero no de manera definitiva.

Dijo además que tiene conocimiento de que se va a reparar el camino de acceso desde Bajo Grande a El Respingo, se van a rellenar los hoyos, se eliminaran los desagües, además se retirarán del paso aquellos árboles que la naturaleza ha derrumbado y se procederá a la reparación de los zarzos.

Manifestó que ya se reunieron con los directivos de Conades en Chiriquí, quienes les indicaron que en algunas partes iban a colocar concreto, pero que ellos se oponen porque va a perder la calidad turística y cultural que tiene.

“Nosotros queremos que las construcciones se hagan de madera, con la que existe en el lugar, que sea todo ecológico, porque el sendero es un área de mayor importancia en Panamá y a nivel mundial, por tanto, no queremos que se altere el paisaje que tiene el sendero en el volcán Barú”, afirmó.

Enfatizó que van a estar pendientes para que los términos de referencia se respeten y el lugar no pierda su aspecto.

El Sendero Los Quetzales se encuentra dentro de una reserva de la biosfera, reconocida como uno de los ecosistemas más diversos y ricos del continente americano.

Ambientalistas condenan negligencia en el Parque Nacional Volcán Barú

¿QUÉ PASÓ CON…? investigan delito ecológico

La delimitación del Parque Volcán Barú

En 2007 la comunidad y grupos ambientalistas denunciaron ante la Fiscalía Ambiental que la empresa Hemmsa Tecnologies Inc. demarcó, supuestamente por error, 300 hectáreas que eran parte de la reserva natural.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/B. Gómez
CREACIÓN. El Parque Nacional Volcán Barú fue creado en el año 1976, con una superficie de 14 mil 325 hectáreas. 

Boris Gómez
CERRO PUNTA, Chiriquí

Mientras que los ambientalistas esperan que a la empresa Hemmsa Tecnologies Inc. y que a los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) les caiga todo el peso de la ley, la directora de esa institución, Ligia Castro, promueve el discurso de “borrón y cuenta nueva”.

Hemmsa Technologies Inc., firma contratada por el Estado para delimitar el Parque Nacional Volcán Barú (PNVB), fue denunciada ante la Fiscalía Ambiental por grupos ambientalistas y la comunidad por supuesto delito ambiental en el mes de junio de 2007.

Se le acusa de abrir una trocha de seis metros de ancho interviniendo en la cordillera de Talamanca y desconectando el PNVB (14 mil 325 hectáreas) con su vecino Parque Internacional La Amistad (PILA) que tiene territorios en Panamá y Costa Rica (207 mil hectáreas).

Los daños, según el tesorero de la Fundación para el Desarrollo Integral Comunitario y la Conservación de los Sistemas Ecológicos (Fundiccep), David Samudio, fueron terribles.

Los helechos arbóreos que están en la zona desde hace cientos de miles de años tampoco fueron respetados, y eso que la Anam tenía funcionarios supervisando”, denunció Samudio.

Como si esto fuera poco, señala Samudio, la delimitación cometía el craso error de dejar fuera de los linderos del PNVB más de 300 hectáreas que siempre fueron parte de la reserva.

“Le damos el beneficio de la duda a la empresa de que fue un error el dejar esas hectáreas fuera de la delimitación, pero propietarios vecinos del parque se beneficiarían. Eso demuestra que la empresa no estaba técnicamente calificada”, opinó Samudio.

La versión de Castro

A pesar de que hay una denuncia por delito ecológico contra Hemmsa, Castro considera que en este caso sería peor el remedio que la enfermedad.

“Si rescindimos el contrato, tendríamos que esperar a que se lleve a cabo un proceso de licitación, y no sería hasta 2009 para que se delimitara el PNVB”, dijo.

Hay gente metiéndose en el parque, sin título de propiedad ni derecho posesorio, que está talando, alterando la naturaleza y haciendo cosas indebidas, por eso es urgente la zonificación. Sin ella no podemos aplicar un plan de manejo de la reserva y lo que nosotros queremos es proteger la reserva, dijo Castro. “Corremos un riesgo si suspendemos el contrato”.

Castro dijo que Hemmsa tendrá que pagar una multa, pues se le abrió un proceso administrativo en Anam; y podría seguir delimitando el PNVB si se compromete a hacer bien el trabajo, y si además la comunidad y la Anam lo supervisan.

ASÍ SUCEDIERON LOS HECHOS

INICIOS: La empresa Hemmsa Technologies Inc. recibió la orden de proceder en el mes de febrero de 2007 para llevar a cabo la delimitación del Parque Nacional Volcán Barú.

DELIMITACIÓN: Hemmsa empezó a mediados de 2007 la delimitación, y la población denunció que alguien estaba talando árboles y abriendo una trocha en la zona boscosa.

CONFLICTO: En agosto, funcionarios de la Anam fueron trasladados. Fundiccep denuncia que personal de Anam estuvo presente durante la devastación y ni siquiera tuvo cuidado en que no se derribaran helechos milenarios.

CONTRATO: La Anam considera mantener el contrato a Hemmsa Technologies Inc., y los grupos ambientalistas se oponen.

Ambientalistas condenan negligencia

David Samudio y Damaris Sánchez, de la Fundación Integral del Corregimiento de Cerro Punta, no solo condenan la “negligencia” de los funcionarios de la empresa Hemmsa, sino de los inspectores de la Autoridad Nacional del Ambiente.

Según Samudio, se derribaron especies que datan de mucho tiempo y que se encuentran en peligro de extinción.

La comercialización internacional de estos helechos está reglamentada, explicó.

Por ejemplo, un helecho arbóreo de 100 años de edad puede tener un tamaño de solo un metro con 60 centímetros y nos parece un crimen imperdonable que se haya permitido derribarlos, explicó.

Samudio y Sánchez rechazan la insinuación de Castro de que Hemmsa siga haciendo la delimitación. “La denuncia la hizo la comunidad, y nosotros como grupo organizado presentamos la querella formal ante la Fiscalía Ambiental”, dijo.

El Ministerio Público nos dice que siguen las investigaciones, aunque no nos han llamado a ninguna diligencia judicial, señaló Samudio.

“Nosotros esperamos que este caso no sea uno de aquellos en que hay borrón y cuenta nueva; esperamos que no sea un delito ambiental que quede impune”.

Honor al 27 Aniversario del Parque Nacional Volcán Barú

Honor al 27 Aniversario del Parque Nacional Volcán Barú

por

Ariel Rodríguez-Vargas

El 24 de junio de 1976 el Presidente Demetrio Basilio Lakas en conjunto con el ministro de Desarrollo Agropecuario, Rubén Paredes emitieron el Decreto Ejecutivo No. 40 que creó Parque Nacional Volcán Barú (PNVB). Se convirtió así, en el segundo parque nacional de Panamá. Solo el Parque Nacional Altos de Campana había sido creado antes, en 1967.

Hoy a 27 años de este sabio designio, este incalculable tesoro natural está amenazado por los poderosos intereses económicos de los que un día juraron actuar con la mayor probidad y sabiduría para con el resto de la sociedad panameña, quien los designó para que administraran el país y no para que lo destruyeran.

Hoy, el PNVB, quiere ser asaltado, explotado y violado con mil pretextos falaces, ilegales, demagógicos, inequitativos, antiéticos y abrumadoramente ignorantes de las consecuencias de una intervención sobre esta frágil área. No han valido argumentos de decenas de técnicos, académicos y activistas nacionales e internacionales, conocedores del tema, para provocar un sabia reflexión de las autoridades promotoras de semejante exabrupto ambiental. La pregunta que nos hacemos es la siguiente: Quién debe pagar las consecuencias de graves errores, claramente advertidos, si las aprehensiones de los técnicos especialistas se hacen realidad? Quién responderá por la fragmentación del ecosistema, la colonización del parque, el desarrollo inmobiliario ecológico en el parque, la cacería furtiva, la pérdida de especies de flora y fauna, la contaminación por pesticidas y otros venenos, el aumento de trasiego de drogas, la inseguridad ciudadana de Boquete y Cerro Punta, la barrera biológica entre el PILA y el PNVB, el cese del flujo de especies, los derrumbes graves, las inundaciones peligrosas, etc…?

Hasta el momento no se ha dado de parte de los promotores de este proyecto ningún argumento válido, de carácter técnico, económico, social o ambiental que justifique semejante proyecto, pero aún así persisten en sus nefastos planes. No tienen la sabiduría de enmendar errores y retroceder para reflexionar, con tal de tomar las mejores decisiones. Su mundo de poder político les hace creer invencibles ante todas sus acciones, sean estas buenas o malas. Creen poder crear subterfugios y triquiñuelas para apoderarse de los recursos. Se equivocan, no hay mal que dure cien años, ni personas dispuestos a tolerar tales actos.

Somos y seguimos siendo respetuoso de las autoridades, como cualquier ciudadano de este país, pero ello no implica callar ante el abuso y la ilegalidad. Es nuestro deber ciudadano agotar las instancias formales y técnicas para aclararle a nuestros gobernantes, acciones erradas o ilegales para que enmienden. Si luego de ello desatienden nuestras clamores y aprehensiones, es el momento de ejercer la denuncia ciudadana y la denuncia legal. Todos estos pasos se han dado por diferentes entes de la sociedad civil preocupado por el tema ambiental.

Hoy en conmemoración del aniversario No. 27 del PNVB, quiero denunciar que el Gobierno Nacional está siendo irresponsable, obsecado e inhumano contra el pueblo chiricano, el pueblo panameño y el mundo. Está actuando al margen de toda responsabilidad ambiental para promover un nefasto proyecto de carretera que afectaría gravemente al PNVB, área núcleo de la Reserva de la Biosfera PILA-Panamá. Se ha valido de subterfugios legales en la aplicación de la Ley de Contratación Pública y de la Ley General del Ambiente. También está violando el Convenio Internacional de Diversidad Biológica, ratificado por Panamá, entre otros.

También en honor a los hombres y mujeres de Chiriquí que lucharon y siguen luchando por conservar este último reducto de vida, demandaremos cualquier Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que se haga con tal de justificar la intervención sobre el parque. Denunciamos que CUSA se ha prestado a este juego, ya que es bien conocedora de los procedimientos legales para una contratación pública directa, que en este caso no se han cumplido. Denunciamos a CUSA por aceptar ser juez y parte en los EIA de sus propias obras, cuando la Ley General del Ambiente es taxativa al respecto, es el promotor y nunca el constructor quien debe realizar el EIA de cualquier proyecto, especialmente de éste tan sensitivo. Denunciamos que actualmente se realizan acciones ilegales de tala, cacería, contaminación, expansión de la frontera agrícola y la autoridades de ANAM no se dan por enteradas y son las mismas autoridades que pretenden y promueven en los medios de comunicación el uso de códigos de buen uso de la carretera propuesta por el gobierno nacional por el PNVB. Denunciamos que este es un doble discurso que pretende complacer al Ejecutivo y no atiende al profesionalismo independiente que debiera tener ANAM para frenar la ilegalidad obvia del mencionado proyecto.

Honramos a todos los activistas ambientales de Chiriquí: Elba, Ezequiel, Jacob, Elkiria, Gladys, Demetrio, Nixa, Damaris, Rodrigo, Carlos y los centenares de activistas ambientales y la sociedad civil panameña e internacional que están profundamente preocupados por la conservación y el manejo sustentable que requiere el PNVB, el cual representa para Panamá y el mundo una joya de diversidad biológica, un gran manantial de fuentes de agua para todo Chiriquí, un sitio de extraordinarios paisajes con una geomorfológica única de bosques nubosos, un sitio de seis ecosistemas, un sitio de abundancia de líquenes y orquídeas, de musgos, de hongos, de mariposas, de aves y mamíferos amenazados y endémicos. Un sitio para conocerlo y nunca olvidarlo.

Finalmente reiteramos nuestra promesa a la comunidad panameña, de concretar el libro: EL ASALTO AL PARQUE NACIONAL VOLCÁN BARÚ, si se construyera la carretera por el PNVB, basado en que este proyecto de carretera no es una sabia decisión, no es una prioridad, no es de interés social, no es equitativa, no es económicamente rentable y viola el Decreto de creación del parque. No hay dinero en el mundo que reemplace la riqueza biológica, hidrológica y paisajista del PNVB y todas sus excepcionales bellezas y beneficios que cada día nos regala.

Panamá, 24 de junio de 2003 (artículo histórico).