Impacto al paisaje por proyecto hidroeléctrico Bonyic en el territorio Naso Teribe

Impactos al paisaje por el proyecto hidroléctrico de Bonyic, Territorio de la Nación Naso Teribe

En el área se pueden identificar las siguientes unidades de paisajes:

Altas colinas montañosas

Valles fluviales profundos (valles en V)

Llanuras aluviales.

Unidad de altas colinas montañosas: Son las altas cimas de las vertientes, en donde domina el terreno muy quebrado, las empinadas cuestas, brotes de manantiales de los cursos de agua subterráneos, dando nacimientos a quebradas, y bosques primarios siempre verdes de gran espesura y variados estratos. En esta unidad se encuentran cimas montañosas de gran altitud (se extienden hasta la cordillera), las cuales cubren amplias cuencas visuales con profundidad de horizontes, cuyas líneas de vista llegan hasta el bajo litoral del Teribe, desde algunos sitios puntuales; sin embargo estas líneas pasan sin chocar con el proyecto. Su accesibilidad tiene un alto grado de dificultad, y la calidad visual del entorno inmediato está circunscrita fundamentalmente a las formaciones vegetales. De hecho imperan algunas singularidades como los brotes de manantiales, las pequeñas cascadas de agua, y prevalece sobre todo la naturalidad.

Unidad de valles fluviales profundos: Esta unidad comprende fundamentalmente el valle de la quebrada Bonyic, en su cuenca media y alta. Es un valle profundo y cerrado en tanto que cuenca visual −es decir de horizontes de vista muy cortos−, cuya riqueza se percibe más a nivel de los entornos inmediatos con las formaciones vegetales de galería, de compleja diversidad, los pequeños ecotonos pedregosos, dominados por rocas meteorizadas formando bordes, y una gran masa de agua torrentosa, producto de la copiosa precipitación y pendientes del cauce. El agua entonces es el factor principal escénico. La zona presenta alta naturalidad, si bien se ha producido alguna que otra actuación humana en algunas pequeñas terrazas aluviales. En esta unidad es por donde corre el proyecto, especialmente el segmento desecado de la quebrada Bonyic.

El lecho ribereño pedregoso hace en todo caso de la ecología del paisaje, un sistema frágil para absorber los cambios de desecación; solamente la baja visibilidad −por la densidad boscosa y profundidad del valle−, la salva de un fuerte impacto en cuanto a cuenca visual, pero no así en cuanto a la calidad visual.

Unidad de llanuras aluviales: Está localizada en la cuenca baja de la quebrada Bonyic y las planicies aluviales del río Teribe. En gran medida la hidromorfia del valle organiza las ocupaciones del suelo. El mosaico paisajista vegetal es muy plural y de importantes contrastes, y va desde bosques aún primarios, hasta áreas de cultivos de plátanos y ganadería extensiva, pasando por praderas húmedas en las terrazas de bordes. Es ampliamente observable la geomorfología de ecotonos, elementos que se hacen cada vez mayores a medida que la pendiente de la vertiente disminuye, contribuyendo a la diversidad paisajista. Las grandes masas de agua, como valor intrínseco sigue siendo un dominante; sin embargo se diferencia de los valles fluviales en V por su intervisibilidad, y la amplitud de cuencas visuales, abordadas desde algunos puntos colinosos de las riberas, que aterrizan en forma de taludes sobre el río. Obviamente que la naturalidad descansa más sobre el biotopo de los ecosistemas que sobre la biocenosis, ya transformada por la actuación humana; pues es en las terrazas de las riberas del Teribe en donde se encuentra la mayor presencia de asentamientos humanos. Desde este punto de vista el paisaje, en esta unidad, es parte de la propia vida del elemento humano, especialmente los escenarios del río, frecuentados diariamente por la población para diversos usos. El problema fundamental de esta unidad, desde el ángulo de la contaminación paisajista no radica en el proyecto en sí, que se ubica a distancia, sino en los efectos colaterales de tipo social, pues de hecho incidirá con un cambio del uso de suelo y la introducción de nuevas estructuras como el puente.

 

Territorio Naso Teribe

Foto: A. Rodríguez (2006). Río Teribe en el territorio Naso.

De todo el conjunto, el elemento estructurante es siempre el agua fluvial. Hay en todo este marco cuatro elementos fundamentales de perturbación con el proyecto. Tres se colocan en la Unidad de valles fluviales profundos y uno en la Unidad de llanuras aluviales. En los valles profundos se realizará el embalse de aguas, lo cual, en conjunto con las colinas montañosas formarán a no dudarlo un ambiente lacustre de montaña de importancia paisajista. Sin embargo el tramo de desecación del río ampliará los ecotonos pedregosos degradando los valores intrínsecos del paisaje; y luego la planta y su edificio quedarán sobre un islote aluvial del Bonyic, de muy diversa vegetación, que habrá de tomarse en cuenta en el diseño arquitectónico de la estructura.

Por otro lado el puente y los sitios de extracción de ripios se colocan en la unidad de las llanuras aluviales, que como se ha dicho, tiene grandes espacios de intervisibilidad y puede ser percibido desde puntos dominantes, con líneas de vistas de buen horizonte. Desde este punto de vista el puente debe comprometerse con el paisaje, armonizando su estructura, pues además, el área es de alto valor ecoturístico y el área de material de préstamos deberá ser rehabilitado en su paisaje.

Fuente: Planeta Consultores Panamá. 2004.

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