Estudio revela graves daños ambientales en Río Chiriquí Viejo por hidroeléctricas

ESTUDIO SOBRE EL IMPACTO DEL DESARROLLO DE HIDROELÉCTRICAS

BID alerta de daños en río Chiriquí Viejo

El gobierno ha otorgado 19 concesiones para el desarrollo de proyectos energéticos en esta cuenca. Los impactos ambientales son diversos y severos.

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Disminución del caudal y aumento en la concentración de sedimentos son dos de los impactos negativos que sobre el río Chiriquí Viejo causarán, al menos, siete de los proyectos hidroeléctricos que allí se desarrollan.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detalla los efectos de la construcción de las presas, y entre ellos destaca que debido a la sedimentación, la potabilizadora de Barú –que se abastece de esa cuenca– verá afectada la calidad del agua. El BID y el Banco Mundial prevén financiar algunos proyectos.

Energía a base de paneles solares y aerogeneradores

Una empresa liderada por el español Andrés Sánchez promueve el uso de aerogeneradores, pequeñas turbinas hidráulicas y paneles solares en las residencias para generar energía limpia. El proyecto se promueve en zonas apartadas del centro del país donde escasea el agua.

Además de beneficiar a las comunidades apartadas, también puede ser útil para los productores y ganaderos. Los equipos pueden generar hasta 10 kilovatios, energía suficiente para alimentar una residencia que tenga una televisión y cuatro focos.

IMPACTO DE LA ACTIVIDAD EN EL RÍO CHIRIQUÍ VIEJO

BID estudió 5 hidroeléctricas

Según la agencia, los efectos de los proyectos sobre el río Chiriquí Viejo son mayores a lo descrito por las empresas.

BAJO de MINA. La cuenca del río Chiriquí Viejo es de mil 348 kilómetros cuadrados y actualmente se encuentra intervenida por actividades agrícolas y ganaderas. A los impactos ambientales que producen esas tareas se sumarán ahora los que generen los proyectos hidroeléctricos. LA PRENSA/Eric Batista

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Un análisis técnico de siete proyectos hidroeléctricos que se desarrollan en el río Chiriquí Viejo, en la provincia de Chiriquí, arrojó información que denota graves consecuencias ambientales y sociales.

El estudio, realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), midió los impactos acumulativos de poco menos de la mitad de proyectos energéticos que se adelantan en esta cuenca hidrográfica –19 concesiones otorgadas por el Estado–, específicamente los que hasta finales de 2009 tenían estudios de impacto ambiental aprobados por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam). Y a pesar de lo que señalan sus propias investigaciones, el BID contempla financiar dos de esos siete proyectos.

Los impactos descritos por el BID van desde modificaciones del caudal del río, hasta disminución de la calidad del agua y afectación a actividades turísticas de las cuales dependen muchas familias.

También se hace referencia a los efectos que han ocasionado otras actividades económicas a lo largo del río (como pérdida de suelo y sedimentación), y se advierte que estos “podrían ser agravados con la construcción de los 19 proyectos hidroeléctricos [los que ha aprobado el Estado hasta ahora]”.

“Una vez que entren en operación los diversos embalses, es posible que la descarga de sedimentos sea pulsativa y masiva, asociada con los procesos de mantenimiento de los embalses”, señala el estudio.

De hecho, la sedimentación es uno de los principales problemas que afectan el funcionamiento de la planta potabilizadora del distrito de Barú –que se abastece del río Chiriquí Viejo– y con ello el proceso de purificación del agua. Y la sedimentación en la parte baja del río será mayor durante la fase de construcción de todas las presas.

Sin embargo, el estudio determinó ya un aumento en la descarga de sedimentos en algunas partes del río, las cuales, indica, son mayores en la temporada seca que en la lluviosa. Algo que causa extrañeza.

“Lo normal es que haya mayor aporte de sedimentación durante la época de invierno con respecto al verano, por la remoción de masas que ocurre en toda la cuenca. La única explicación es que hay un aporte de sedimentos anormal y que probablemente esté relacionado con la construcción de la presa aguas arriba”, señala el estudio del BID.

Un problema que no terminaría al concluir la construcción de los proyectos. “Es importante destacar que la sedimentación es uno de los principales problemas que enfrentan las hidroeléctricas durante su operación”, advierte el documento.

Todas estas consecuencias se detallan, a pesar de que, según el BID, los datos contenidos en los estudios de impacto ambiental de los siete proyectos presentaban una “deficiencia de información que limitó un análisis más exhaustivo en relación con los procesos de sedimentación”.

CAUDAL ECOLÓGICO

El diseño de las hidroeléctricas, que implica construir un embalse para el transvase del agua desde el sitio de presas hasta las máquinas, también tendrá un impacto sobre el río Chiriquí Viejo. De acuerdo con lo que señala el documento, esto significa que habrá tramos del río en los cuales el flujo de agua será limitado.

Se afirma, además, que todas las empresas prevén desviar el 90% del caudal natural del río hacia las salas de máquina, lo que derivará en la reducción del caudal del río.

Esta realidad tendrá una incidencia directa en algunas características del río, como la temperatura del agua, que es una de las cualidades físicas de mayor importancia de los sistemas acuáticos, indica el estudio.

Otro efecto negativo que menciona el documento es la pérdida de calidad del agua, algo que ya es un problema de esta fuente hídrica debido a la actividad agrícola y a los asentamientos humanos que lo rodean.

Es más, el informe precisa que el río tiene “presencia de coliformes fecales”, por el uso del río para descargar aguas negras, y por la ganadería intensiva.

SIN SUPERVISIÓN

Las consecuencias ambientales de los proyectos hidroeléctricos alcanzan la vida acuática, ya que, según la investigación, al alterarse el flujo del río por los embalses decrecerá la población de muchas especies, y esto, a su vez, traerá efectos adversos en las comunidades que viven aguas abajo de las presas.

A lo largo del río se han identificado 39 especies de peces, y la supervivencia de todas ellas se verá comprometida si los planes de mitigación, compensación y conservación no se abordan de forma coordinada en toda la cuenca, indica el informe.

Lo que es peor, se advierte que los estudios de fauna no se han desarrollado sistemáticamente y que los más recientes fueron hechos por algunos de los promotores de proyectos hidroeléctricos, como parte de sus estudios de impacto ambiental.

En el análisis realizado a los EIA de los proyectos hidroeléctricos, se hace evidente una debilidad institucional para el seguimiento y control, y una débil gestión ambiental por parte de los gobiernos locales. Además, la participación ciudadana no se considera de forma adecuada.

Silvano Vergara, director de Cuencas Hidrográficas de la Anam, dijo conocer el estudio del BID y agregó que, evidentemente, cuando se hace un análisis de todos los proyectos, los impactos aumentan y para contrarrestarlos los planes de mitigación deben ser acumulativos. “Lo que la Anam debe lograr es que cada una de las aplicaciones de las medidas de mitigación de cada proyecto sean sinérgicas, para poder mitigar los impactos acumulativos”.

Indicó que se llevan a cabo monitoreos, pero a cada proyecto de forma individual, y ahora deberían hacerse en conjunto.

Yaritza Espinoza, ambientalista de Chiriquí, pidió al BID no financiar estos proyectos hidroeléctricos por los efectos ecológicos que traerán, y más ahora que el Gobierno ha debilitado las normas ambientales. Se refiere a la reciente aprobación de la Ley 30 de junio de 2010, que dejó a criterio de los empresarios realizar los EIA o acogerse a las guías de buenas prácticas, que no existen aún en Panamá.

Sobre todo, dijo Espinoza, porque la Anam no está en “capacidad” de hacer cumplir los planes de mitigación de cada proyecto.

ECOTURISMO PIERDE ESPACIO EN EL RÍO

Una de las actividades que atrae a los turistas a la provincia de Chiriquí ya sufre las consecuencias de la construcción de las presas para proyectos hidroeléctricos. El recorrido del river rafting por el río Chiriquí Viejo se ha disminuido en 10 kilómetros, debido a restricciones por el incremento de los riesgos para la práctica de este deporte extremo, señala el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El informe detalla que las afectaciones al rafting se deben al inicio de la construcción de dos proyectos hidroeléctricos: Baitún y Bajo de Mina, proceso que incluye el uso ocasional de explosivos.

La valoración global del rafting como negocio indica una clara tendencia a su desaparición, como resultado del impacto acumulado de la construcción de las diversas centrales hidroeléctricas en el río Chiriquí Viejo.

Esto, debido fundamentalmente a la disminución del volumen de agua del caudal del río, que no permitirá el desarrollo de este deporte de aventura. El informe recalca que de las actividades económicas que se desarrollan en el Chiriquí Viejo, el rafting será la que posiblemente se vea afectada de forma irreversible a mediano plazo.

¿La razón? Según el BID, las condiciones geográficas e hidrológicas naturales que presenta el río, y que son básicas para su práctica, están siendo afectadas con la construcción de las hidroeléctricas: la pendiente, el volumen de agua y la presencia de rocas en el lecho del río.

Por ello, recomiendan una evaluación detallada de todos los usos actuales y futuros del río para determinar los potenciales impactos de la explotación hidroeléctrica sobre los usos económicos de la cuenca. La práctica del rafting en el Chiriquí Viejo atrae a más empresarios cada día. Luego de que se constituyera la primera empresa –hace 15 años– se han creado otras dos. Según el estudio, la más reciente es una que opera hace tres años.


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Construcción de hidroeléctricas afecta potabilizadora de Barú

Idaan se reunirá con administradores

Construcciones dañan potabilizadora

La construcción de los proyectos hidroeléctricos de Bajo La Mina y Caizán ocasiona que aumente la sedimentación en el río Chiriquí Viejo.

AGUA. La planta potabilizadora de Puerto Armuelles recoge agua del río Chiriquí Viejo, que nace en el volcán Barú. ESPECIAL PARA LA PRENSA/ Sandra Rivera

SANDRA ALICIA RIVERA
BARÚ, CHIRIQUÍ

nacionales@prensa.com

Las dos hidroeléctricas que se encuentran en construcción en la parte de arriba del río Chiriquí Viejo, están provocando serios daños a la planta potabilizadora de Puerto Armuelles, lo que ha afectado la producción de agua de más de 45 mil personas desde hace 15 días.

Así lo dio a conocer el director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) en Chiriquí; Guillermo Ardila, quien añadió que las hidroeléctricas son la de Bajo La Mina y Proyecto Caizán, y se reunirá con sus administradores para conversar, porque ya no pueden con los gastos de las reparaciones.

Explicó que como el nacimiento de este afluente es en las montañas del volcán Barú, las crecidas son grandes y sus corrientes van arrasando con todo lo que encuentran, por lo que al llegar a la toma de agua dañan las bombas, así como un muro de contención que se tiene en el lugar.

Ardila dijo que la construcción de estas hidroeléctricas deja toda clase de materiales en el río, y ese sedimento, roca y demás llega con fuerza a la toma y golpea los motores.

“Ya se nos han dañado cinco motores, cada uno de ellos nos cuesta 12 mil dólares y el Idaan ya no puede con tantos gastos, aunado a que llega mucho sedimento y tapa la toma de agua, por lo que ha dejado sin agua a la población”, afirmó.

Ardila expresó que en el lugar trabaja una pala mecánica que está limpiando el río, aunado a ello será necesario comprar nuevos motores, que reemplacen a los dañados por el exceso de lodo, tierra y arena que arrastra el río debido a las excavaciones que se realizan en la parte de arriba del río.

“Las hidroeléctricas hacen sus trabajos de excavación y todo ese material cae al río, que es el que arrasa con mucha fuerza y daña la planta, ahora el Idaan es el que tiene que correr a resolver el problema”, enfatizó.

Una fuente del proyecto hidroeléctrico de Bajo La Mina indicó que ellos están en la siembra de más de 18 mil plantones, para preservar el afluente, pero que si se tiene algún tipo de problema, están también dispuestos a conversar para tratar de solucionarlo.

Lo que el agua se llevó, Río Chiriquí Viejo desbordado

Las desgracias no ocurren con más frecuencia en Panamá porque Dios es grande. La cuenca del Río Chiriquí como todas las cuencas de este país está sometida a una sobreexplotación, mal uso y cero ordenamiento territorial que proteja el recurso hídrico, el recurso natural biótico y la calidad de vida de los ciudadanos.  Lo que estas fotos muestran es lo que ocurre en países donde la personas sin una guía o ley de ordenamiento territorial se asientan en servidumbres de ríos tan poderosos como lo es el Río Chiriquí Viejo. No hay ANAM, ni Municipio que haga respetar la ley! ¿Será porque ellos de manera natural no la respetan?

Ni pensar las toneladas de suelos fértiles y contaminados por plaguicidas que arrastró en estas inundaciones este maravilloso río cuyas aguas desde Paso Ancho hasta Paso Canoas han sido concesionadas por el  Secretario del Partido Revolucionario Democrático, Martín Torrijos para hidroeléctricas de sus compinches y colaboradores! Felicitaciones a todo su maravilloso equipo de gobierno por no permitir que ningún río del país quede sin ser vendido al mejor postor! Le deseamos éxitos en todos los negocios conexos que han logrado con la venta de nuestros ríos.

Si los que representan la Autoridad no respetan, ni merecen respeto, por lo menos nosotros los ciudadanos debemos respetar nuestros ríos y no debemos usurparle su espacio vital, ni contaminarle sus aguas.

Elemental principio de respeto a la nuestra Madre Naturaleza!

Burica Press

Todas las fotos son de la semana del 26 al 30 de noviembre de 2008.

Las fotos Burica Press la ha tomado de una versión que nos llegó a nuestra mesa de redacción. Agradecemos al autor de las mismas que por favor nos haga llegar su nombre para darles los créditos, ya que dichas fotos se convierten en documentos valiosos de la historia de desastres civiles en el país.

La marcha verde por la vida y el agua de los ríos

DEFENSA DEL AMBIENTE.

La marcha verde por la vida y el agua

Juan B. Gómez
opinion@prensa.com

Después de la “Marcha Verde por la Vida y el Agua” que se efectuó el sábado pasado y como uno de los organizadores de ese evento cívico, es lógico que diga unas palabras al respecto. En primer lugar quiero agradecer al pueblo chiricano y a las representaciones de todo el país que vinieron al llamado de esta cita con la patria. Se esperaba reunir a 300 personas, pero llegaron más de tres mil. Pocas veces se ha visto algo semejante.

Tal vez fuimos la envidia de los políticos –que con sus esfuerzos monetarios y falsas promesas– no llegarán nunca a reunir una multitud como la que congregamos, sin tener que darles ni un dólar ni comida ni transporte. Todos llegaron por su propia voluntad.

Fue el despertar de un pueblo ante el crimen al que asistimos. Aquí se ha decretado la muerte de los ríos chiricanos. Se sabe que donde se instala una hidroeléctrica se muere el río que la nutre. Y nuestros ríos han sido vendidos para cumplir este destino fatal.

Se alega que es creciente la exigencia de energía eléctrica. Y Panamá es rica en aguas que moverán las turbinas que generarán esa energía. Ya se han concedido 54 contratos para que cumplan con este destino. Y ya se ha empezado la labor depredadora.

No sé cuántos años faltan para que los ríos chiricanos –antes sanos y caudalosos– queden convertidos en pedregueros donde solo vivirán insectos, sapos y culebras.

El Gobierno anuncia profusamente que las hidroeléctricas “respetarán al máximo el medio ecológico”. Ellos saben que no es verdad.

Rio Chiriqu con un caudal mnimo por las represas aguas arriba

Río Chiriquí sin caudal ecológico

El hombre más rico del planeta, Carlos Slim, llegó a nuestro país y compró buena parte del río Chiriquí Viejo, para instalar dos hidroeléctricas. Y los que, seducidos por su dinero, están por declararlo “Benefactor de la Patria”, quieren hacer ver que sus hidroeléctricas vienen a dar energía a nuestro país. Es falso. Esa energía eléctrica no se quedará en el país; se irá para otros países, donde se venderá haciendo aún más grande su fortuna. Y nos preguntamos: ¿por qué no compró ríos en su propio país o en Estados Unidos, o en Europa? ¡Es que allá no los venden como acá!

Nuestro objetivo es exigir que se detenga inmediatamente la instalación de las hidroeléctricas. Y para lograrlo es necesario que todo el pueblo panameño se ponga de pie, por encima de los pequeños intereses sectarios y politiqueros que los protegen y los animan.

Que estamos luchando contra intereses enormes. Que ya nadie podrá detener al monstruo que avanza. Califíquenlo como quieran, nosotros continuaremos en la lucha. Y roguemos que, si mañana ellos logran su objetivo y desaparezcan los ríos de nuestra patria, la naturaleza no nos castigue, vengadora, por el crimen que estamos cometiendo contra ella.

El autor es periodista

Chiricanos defienden Río Chiriquí Viejo

Cierran vía interamericana, ambientalistas protestan en Chiriquí


Astrid Milixa Carreño I.
amci08@hotmail.com

PASO CANOAS-.  Cientos de  personas se vieron afectadas en horas de la mañana de ayer, porque tuvieron que trasladarse a pie a su destino, producto del cierre de la vía internacional, a la altura del puente sobre el río Chiriquí Viejo, en el sector de Paso Canoas, cuando grupos ambientalistas realizaban una manifestación en contra de 7 hidroeléctricas  que se piensan construir a lo largo del río.

“Dónde está Martín, vendiendo el País” “Esta lucha no es de uno, esta lucha es de todos”, eran algunas de las consignas, que desde tempranas horas de la mañana, se escuchaban en el sector fronterizo; niños y adultos participaron por el recorrido que concluyó en el puente, sobre el río Chiriquí Viejo, donde por espacio de media hora, ambos paños permanecieron cerrados obstruyendo el tráfico vehicular internacional.

Aunque no fue necesaria la presencia de las unidades policiales, las mismas,  estuvieron presente durante toda  la manifestación, que finalizó de manera pacífica, pero que dejó incomunicad a la frontera panamá con Costa Rica.

Comunidades de Dolega, Gualaca, Paso Canoas, entre otras, estuvieron presentes  y aseguraron que la lucha a penas empieza, y se mantendrán en pie de guerra por la construcción de 54 hidroeléctricas en toda la provincia.

“Exigimos la presencia de Martín Torrijos con una respuesta favorable, porque afecta directamente a las comunidades; en el caso de Paso Canoas, perjudica a la planta de agua de este sector, dejando sin el vital líquido  a todo el área de Barú”, señaló César Muñoz, ambientalista del Movimiento Pro defensa de Paso Canoas.

Por otro lado, la manifestación contó con el apoyo de la iglesia católica que se hizo presente con la participación del sacerdote de este sector, Teodoro Ríos, quien señaló que el pueblo desconfía de las acciones del gobierno, y que el estado debe hacer creíble estas cosas, porque la gente no cree en nada, sospechan que las cosas que se hacen, muchas veces no son para beneficiarlos, sino por otros intereses políticos o económicos.

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DÍA MUNDIAL DEL AMBIENTE

Protestan contra hidroeléctricas

ESPECIAL PARA LA PRENSA/Eduardo Espinosa
Ecologistas en la Carretera Interamericana a la altura del puente sobre el Río Chiriquí Viejo adyacente a la frontera Panamá Costa Rica.

Moradores de áreas cercanas al río Chiriquí Viejo, en la frontera entre Panamá y Costa Rica, cerraron ayer la carretera Panamericana para exigir que el Gobierno suspenda varios proyectos hidroeléctricos que aprobó desarrollar en ese río. “Nos están vendiendo los ríos”, decían los manifestantes, quienes temen perder la fuente que les provee de agua para sus necesidades básicas.

La protesta coincide con la celebración hoy del Día Mundial del Ambiente, que este año tiene el lema “¡Deja el hábito!” y que se enfoca en promover estilos de vida y economías con bajas emisiones de carbono, como la mejora de la eficiencia energética, las fuentes alternativas de energía, la conservación de los bosques y el consumo ecológico, a fin de alcanzar un desarrollo sustentable y equitativo.

CHIRIQUÍ.

Marcha en repudio a plantas hidroeléctricas

ESPECIAL PARA LA LA PRENSA/ Eduardo E. Espinosa
La marcha recorrió la vía Panamericana.

Eduardo E. Espinosa
PASO CANOAS, Chiriquí

Aproximadamente 200 personas que habitan en sectores cercanos a las riberas del río Chiriquí Viejo, en la zona fronteriza de Panamá con Costa Rica, cerraron ayer la vía Panamericana por 40 minutos, solicitando que sean suspendidos varios proyectos hidroeléctricos que utilizarían las aguas de este río.

Orlando Castillo, presidente de la asociación de pequeños y microempresarios de Paso Canoa, dijo que el Gobierno “pretende meternos tres proyectos en la parte de arriba de este río”.

Dijo que de darse un derrame de aceite o de otra sustancia contaminante, se “afectarán las aguas que son utilizadas para la potabilizadora que abastece de agua al sector fronterizo y al distrito del Barú”.

Castillo recordó que se había citado a esta reunión al presidente Martín Torrijos, a la Defensoría del Pueblo y al gobernador Virgilio Vergara, pero nadie llegó.

Los manifestantes dijeron que el próximo 28 de junio se realizará una marcha en David, donde se espera la presencia de todos los grupos opositores. Debido a lo pacífico de la protesta, la Policía Nacional no intervino, aunque en la zona estuvieron presentes las unidades antidisturbios.

Siguen construyendo hidroeléctricas en Panamá

electricidad.21 concesiones están en etapa de obras o en su diseño final.

Avanza construcción de hidros

En el río Chiriquí Viejo, se puede comprobar el inicio de obras del proyecto hidroeléctrico Bajo de Mina.

La Asep busca estabilizar el costo de la electricidad y reducir la dependencia del petróleo.

LA PRENSA/Carlos Lemos
Fuerza. Las aguas del río Chiriquí Viejo están represadas en un vado que sirve para el paso de maquinarias.

Mario A. Muñoz
andresm@prensa.com

La mejor hora para recorrer una hidroeléctrica en construcción es al medio día. Obreros descansando, maquinarias a un lado del camino y el sistema de seguridad en estado de relajación. Antes de llegar al río, hay que recorrer ocho kilómetros de carretera recién hecha, que contrasta con el espeso verdor del bosque.

El paso es accesible solo para los trabajadores (500 personas) y se prohíbe la entrada a personas ajenas a la empresa. Pocos saben que el río ya está represado, formando un vado que sirve, por el momento, para el paso de maquinarias y camiones.

En el río Chiriquí Viejo se puede comprobar el inicio de obras del proyecto hidroeléctrico Bajo de Mina, de propiedad de Cicsa Panamá, S.A., que a su vez es parte del grupo de empresas del multimillonario mexicano Carlos Slim Eliú.

Cicsa pagó al Estado 31.7 millones de dólares para obtener la concesión y levantar en 56.8 hectáreas las estructuras de una planta con una capacidad instalada de 60 megavatios (MW).

LA PRENSA/Carlos Lemos
Labores. Asep señala que las empresas deben cumplir con planes de mitigación.

Bajo de Mina es una de las 80 áreas concesionadas por la Autoridad Nacional de Servicios Públicos (Asep) y una de las 21 que están en construcción o en su diseño final.

La entidad estimula la construcción de hidroeléctricas para estabilizar el costo de la electricidad y reducir la dependencia del petróleo, cuando por barril superaba los 100 dólares la semana pasada.

“Se necesita que el componente hidro crezca respecto al térmico, en una relación entre 70 y 30% u 80 y 20%, explicó el director nacional de Electricidad de la Asep, Rafael de Gracia. “No hay garantías de que los precios vayan a bajar, pero estaremos más protegidos en contra de los vaivenes del petróleo”, dijo.

Además de Cicsa, otras empresas adelantan obras que estarán en operación entre 2009 y 2012.

En ese camino, Aes Changuinola, S.A. es la que lidera la inversión de tres proyectos en Bocas del Toro, que en conjunto tendrán una capacidad instalada de 481 mw.

Cómo se construye

LA PRENSA/Carlos Lemos
VERGEL. El proyecto de Cicsa tiene un impacto ambiental valorado en 2.9 millones de dólares.

La imagen de un enorme embalse como el de la Central Hidroeléctrica Bayano, donde se inundaron 300 mil hectáreas, no es la única en este tipo de proyecto porque su construcción depende de las características hidrológicas, de los costos y la rentabilidad.

En el caso de Bajo de Mina, por ejemplo, se prevé una represa pequeña y una obra de desvío, que llevará al agua por un túnel de conducción a una casa de máquinas, donde estarán dos unidades turbogeneradoras, según el estudio de impacto ambiental (EIA).

Se espera que el proyecto eleve las aguas, las extraiga, las utilice y las devuelva al cauce 300 metros después.

Durante ese tramo el río bajará el caudal, pero se exige por razones ambientales que sea solo hasta 10% de su nivel normal.

Medio ambiente

La construcción de hidros genera reacciones diversas. Hay grupos ambientalistas y de campesinos que la rechazan porque se afectará su forma de vida y la del ambiente. Otros la apoyan, como la comunidad de Gualaquitas (Chiriquí) donde hay un plan de construir una minihidro de 3.3 mw.

Yakarta Ríos, vocera de la asociación Consumo Ético, mantiene una oposición a una “privatización de los ríos que se pudiera dar con un proyecto de ley que prohibiría a las comunidades usar el agua de los ríos que hayan sido concesionados”.

Todo proyecto tiene su impacto negativo. En el caso de Bajo de Mina, por ejemplo, es cuantificado en 2.9 millones de dólares, aunque en su EIA establece como impactos positivos (reforestación) en un monto de 20 millones de dólares.

De Gracia subrayó que “yo puedo aceptar críticas y exigencias de hacerse bien, pero no que no se haga”.

Reconoció que en algunos proyectos las cosas se han hecho mal y dijo que, lo importante es que se cumpla con las normas ambientales, los planes de mitigación y la reforestación de cuencas.