Nasos teribes también sufrieron pérdidas de bienes y cultivos por inundaciones

A continuación Burica Press emite un mensaje enviado por los indígenas Nasos Teribes a los medios desde Bocas del Toro, área de desastre por efecto de las severas inundaciones y crecidas de ríos que ocurrieron desde el viernes 21 de noviembre, durante cinco días consecutivos.
Burica Press
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Saludos desde el pueblo NASO.
Les informamos a todos ustedes que la situación que vive el pueblo Naso como resultado de la gran inundación de Bocas del Toro es muy crítica.  Nosotros los Nasos Teribes cultivamos en los terrenos fértiles a orillas del Río Teribe.  El río creció a niveles no antes conocidos y arrastró todos los cultivos.  Nuestra forma de subsistencia ha sido bastante diezmada hasta que logremos recuperarnos de alguna otra forma.
Rey Valentin Santana, Máxima Autoridad del Pueblo Naso en una reunión son su pueblo

Rey Valentín Santana, Máxima Autoridad del Pueblo Naso en una reunión son su pueblo

Esta inundacion que ha ocurrido en nuestra comarca ha dejado también muchas familias sin casa.
Esto nos indica que se espera una gran crisis muy fuerte en la economía y en la alimentación del pueblo Naso, es por ello el Rey Valentín Santana les hace llegar su solicitud para que de una u otra forma se hagan solidarios con donaciones al pueblo Naso y lo pueden hacer como lo describe la carta.
Ya las autoridades de los otros pueblos indígenas de Panamá también están haciendo el esfuerzo para apoyar al pueblo Naso y para esto los invitamos a que nos unamos todos a contribuir ante esta realidad.
Muy pronto le estaremos enviado fotografías del área devastada del Teribe, pero lo que en estos momento es difícil cuantificar el nivel completo de los daños causados.
Rio Teribe con niveles normales de agua lóticas, Panamá

Río Teribe con niveles normales de agua lóticas, Panamá

Nunca el Río Teribe había alcanzado los niveles que en esta ocasión alcanzó y sólo nos queda decir que también que el río limpió el área de los avances de carretera que realiza una compañía hidroeléctrica en el área quien a la fuerza había avanzado hacia territorio naso.
Seguiremos en contacto con ustedes y le indicaremos como ayudarnos.  Estamos solicitando a ONG´s de la ciudad de Panamá que nos apoyen en ser receptoras de donaciones para nuestro pueblo.
Hasta pronto.
Felix Sanchez
Fundacion Naso.
tel. 6496-9841  o  64110649

Alto a la violación a los derechos humanos de los Nasos en Bocas del Toro

Alto a la violación de los derechos humanos de los Nasos

Por: Ariel R. Rodríguez

Académico, Universidad de Panamá

Los teribes o nasos tjer di es un grupo indígena bien definido y compacto que se conoce desde que los primeros exploradores españoles penetraron por la región bañada por el Río Teribe y sus afluentes. Habitan estas tierras previo a los registros escritos del área. Su dominio territorial incluía la Isla de Toja o Isla Colón en lo que hoy es Bocas del Toro.  Desde siempre han sido considerados como pueblos “belicosos” dada su férrea y notable fiereza en la defensa de su territorio, no sólo contra los invasores españoles, si no contra otras tribus de la época como los changuenas y los talamancas que habitaron los márgenes del Río Sixaola.

Según las datos históricos aportados por José Manuel Reverté, antropólogo panameño, los nasos fueron una “tribu” numerosa, “hasta de diez mil indios” (sic) en la época en que Cristóbal Colón llegó a las costas de Bocas del Toro, hasta quedar reducida por las diversas circunstancias hasta llegar a la mínima cifra de unos 400 individuos para mediados del siglo veinte.  Hoy se estima que los nasos tienen una población de un poco más de tres mil quinientas personas, asentadas en la cuenca baja del Río del Teribe y otra que ha migrado a la comunidad bananera de Changuinola.

Es considera como una población amenazada desde el punto de vista étnico y cultural ya que ante un embate cultural occidentalizado sobre el área es muy posible que se pierda definitivamente la lengua, tradiciones, costumbres y cultura Naso, tal y como está ocurriendo con miles de culturas autóctonas en diferentes partes del mundo.  Los nasos por supuesto que sí tienen derecho a definir su rumbo cultural, pero ello, si ocurre debe ser espontáneo y no impuesto por circunstancias ajenas a sus propios intereses.

En Panamá el Estado por lineamiento unilateral y antidemocrático del gobierno de turno, decidieron desde hace más de dos años que no avalarán o aprobarán el reconocimiento territorial de pueblos indígenas bajo el orden jurídico autonómico de comarcas, tal y como la tienen los Emberás de Panamá Este y Darién, los Ngobes Buglés de Panamá occidental y los Kunas de Panamá Este y del nororiente. Los racistas incrustados en el gobierno y periodistas gastos pagos han hecho un enorme daño en este aspecto y hoy para aparentar bondad han promovido la figura jurídica de tierras colectivas no autónomas! Paradójicamente diputados indígenas se han prestado a semejante traición contra los Nasos al pedir la suspensión del proyecto de ley de creación de la comarca Naso hace dos años.

Responsabilizamos al Presidente Martín Torrijos Espino de la suerte del pueblo Naso frente al proyecto hidroeléctrico Bonyic, ya que él debe saber que allí se están violando los derechos humanos de los nasos, por negarse a reconocer los ancestrales derechos territoriales de este pueblo y por concesionar arbitrariamente sus tierras, bosques y aguas a empresarios, por encima del consentimiento libre, previo e informado, tal y como se entiende en el derecho internacional que lo consagró.

Los nasos tienen el derecho a decidir la suerte y destino de sus tierras y aguas y el futuro de su cultura una vez tengan una Comarca con autonomía bajo sus autoridades tradicionales y reine sin menoscabos sobre este hermoso territorio los reyes nasos y su consejo de gobierno. Hacer esta decisión bajo la presión de grupos de poder externos, políticos o económicos o por prebendas es un violación directa de sus derechos humanos.

Este primer artículo sobre este tema de lo que ocurre en Bocas del Toro lo hemos abordado de manera muy suscinta con tal de abrir un debate al respecto de estos temas trascendentales en el país que pasan desapercibos en un pueblo mediatizado por los reality show y las novelas. Qué pena!

Una foto desde el Reino Naso y madre río

Foto de la Semana

Naso Teribe en balsa tradicional Rio Teribe, Panama

Foto: S. Atencio (Cortesía de ACD). Un persona de la etnia naso Tjer Di, navegando en su balsa tradicional en el Río Teribe, Comarca Naso Teribe, en la Reserva de la Biosfera La Amistad Panamá, Noroccidente de Panamá.
Vea además: Mother River Video
Rey Teribe, Valent�n Santana

Objeciones legales a concesión adicional en Bosque Protector de Palo Seco

OBJECIÓN A CONCESIÓN DE ADMINISTRACIÓN Y MANEJO DEL BOSQUE PROTECTOR DE PALO SECO, RESERVA DE LA BIÓSFERA A LA EMPRESA HIDROECOLÓGICA DEL TERIBE PARA PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN, OPERACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE UNA CENTRAL HIDROELÉCTRICA

Dra. Ligia Castro de Doens
Administradora General
Autoridad Nacional del Ambiente
República de Panamá

CONSIDERANDO

Que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ha anunciado a través de un edicto el interés de concederle mil doscientas hectáreas (1200 ha) (12,000,000 m2) a la Empresa Hidroecológica del Teribe (HET), afiliada con Empresas Públicas de Medellín (EEPPMM) para el desarrollo de una represa para un complejo de generación eléctrica denominada Bonyic, y ubicada en la quebrada del mismo nombre en la subcuenca del Río Teribe, Cuenca del Río Changuinola.

SOLICITAMOS LA DENEGACIÓN DE DICHA SOLICITUD DE CONCESIÓN DEBIDO A LAS CONSIDERACIONES SIGUIENTES:

PRIMERO: Que el Parque Internacional la Amistad (PILA), es una de las regiones con mayor endemismo y biodiversidad del Planeta, reconocido a nivel internacional como área núcleo de la Reserva de la Biosfera La Amistad, es parte del Corredor Biológico Mesoamericano y Patrimonio de la Humanidad por UNESCO.

Comarca Naso Teribe, Bosque Protector de Palo Seco, al Fondo el PILA

Río Teribe, tributario del Río Changuinola. Bosque Protector de Palo Seco. Comarca Naso Teribe, Provincia de Bocas del Toro. Foto: S. Atencio (Cortesía de ACD)

SEGUNDO: Que las áreas protegidas son la piedra angular de la conservación in situ de la diversidad biológica. Su importancia, que abarca la conservación de la biodiversidad, el almacenamiento de material genético, el suministro de servicios esenciales de los ecosistemas a favor del bienestar humano y la contribución al desarrollo sostenible, ha sido reconocida en distintos ámbitos, desde los organismos internacionales y gobiernos nacionales hasta las agrupaciones locales y las comunidades.

TERCERO: Que el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM), del cual el Parque Internacional La Amistad (PILA) es un eslabón de importancia, “constituye un concepto de desarrollo, que parte de un sistema territorial, y un concepto de ordenamiento, que incluye las áreas naturales protegidas entre el sur de México y la península del Darién en Panamá en donde se alberga una enorme diversidad biológica y cultural. El concepto del CBM integra conservación y uso sostenible de la biodiversidad, manteniendo o restableciendo la función de conectividad de los ecosistemas”.

CUARTO: Que actualmente esta frágil zona de inmensa riqueza biológica, sufre la embestida de proyectos hidroeléctricos e infraestructuras en territorios Naso y Ngobe ubicados en el Bosque Protector Palo Seco, quienes son poseedores de culturas muy complejas, en violación a los más elementales principios de respeto a la vida, la equidad y la libre determinación de los pueblos. De allí que es urgente adoptar medidas que mejoren la cobertura, representatividad y gestión de las áreas protegidas a escala nacional, regional y global.

QUINTO: Que el proceso progresivo de cambios en el uso de la tierra, acompañado de la fragmentación de los hábitat y paisajes, el aislamiento de poblaciones vegetales y animales, la extinción de especies, y la amenaza de hacer desaparecer una de las muestras de biodiversidad más ricas del Planeta, son factores que reducen la posibilidad de alcanzar un desarrollo humano sostenible.

SEXTO: Que los Teribe, Naso o Tjer-di son un grupo indígena localizado al noroeste de Panamá, específicamente al oeste de la provincia de Bocas del Toro, en un área de 1,300 km². Este territorio abarca gran parte de la cuenca del Teribe y del río San San. Existen alrededor de 3,500 habitantes.

Rey Naso Valentin Santana, la tierra no debe ser vendida ni regalada

“La tierra de nuestra gente no puede ser vendida, ni regalada”: Rey Naso Valentín Santana. Foto: Holly Pickett y Benjamin Shors. Publicado como multimedia en el Miami Herald bajo título Mother River.

SÉPTIMO: Que actualmente existe una enorme presión tanto en esta área protegida por diferentes proyectos hidroeléctricos que tienen serias implicaciones en lo ambiental, cultural y social, especialmente en comunidades indígenas altamente vulnerables, como los Naso y Ngobes.

OCTAVO: Que la creciente invasión de proyectos de represas que vienen imponiendo las grandes transnacionales y organismos multilaterales en alianza con los gobiernos de la Región Mesoamericana atentan contra la sobrevivencia e idiosincrasia de nuestros pueblos ante la expulsión indiscriminada de sus territorios.

NOVENO: Que los Teribe, Naso o Tjer-di viven ancestralmente en estos territorios y áreas protegidas, ahora son blanco de persecución y hostigamiento institucional, para favorecer intereses lucrativos y particulares y por ello se oponen a la construcción del proyecto hidroeléctrico de Bonyic, en defensa del ambiente y su territorio.

DÉCIMO: Que la proliferación de los proyectos hidroeléctricos no obedece a las necesidades energéticas de los pueblos, sino que responde a la necesidad de crear infraestructura para desarrollar un modelo económico que prioriza la rentabilidad económica sobre la conservación ambiental.

UNDÉCIMO: Que la Red Internacional de Ríos, con sede en los Estados Unidos, plantea que los impactos sociales y ambientales de la construcción de represas son cuantiosos, pues según el Informe de la Comisión Mundial de Represas, en el mundo han sido desplazadas unas 80 millones de personas y destruido numerosos hábitats naturales.

DUODÉCIMO: Que “los beneficios en la generación y utilización de energía son especialmente para las grandes corporaciones que la necesitan en grandes cantidades, para la banca internacional que financia los proyectos y para las compañías consultoras y constructoras de las represas; pero los costos medioambientales y sociales sólo son para los pobladores que son desplazados de sus tierras y que sufren los efectos medioambientales”.

DÉCIMO TERCERO: Que la Constitución Política de la República de Panamá de 1972, establece en el artículo 114 lo siguiente:
ARTÍCULO 114. Es deber fundamental del Estado garantizar que la población viva en un ambiente sano y libre de contaminación, en donde el aire, el agua y los alimentos satisfagan los requerimientos del desarrollo adecuado de la vida humana…”.
Por tanto, el Estado tiene la obligación de garantizar un ambiente sano y libre de contaminación para beneficio de la población.

DÉCIMO CUARTO: Que la Constitución Política de la República de Panamá de 1972, con relación al tema de las concesiones, se inspira en principios que atienden al interés público y el bienestar social:
Artículo 259. Las concesiones para la explotación del suelo, del subsuelo, de los bosques y para la utilización de agua, de medios de comunicación o transporte y de otras empresas de servicio público, se inspirarán en el bienestar social y el interés público.
La norma constitucional en cita se enfoca en el desarrollo humano y la importancia que ello comporta en la calidad de vida de las comunidades, en la promoción de actividades, en este caso, las concesiones deben orientarse en un sano principio de equilibrio entre las metas sociales y económicas de la nación, y que no sólo se basen en argumentos estrictamente económicos, generando injusticias sociales.

DÉCIMO QUINTO: Que la Ley General del Ambiente, en el Capítulo II del Título I, artículo 2 de las definiciones básicas, define Concesión de Administración en los siguientes términos:

Concesión de Administración: Contrato mediante el cual se otorga a un municipio, gobierno provincial, patronato, fundación o empresa privada, la faculta de realizar actividades de manejo, conservación, protección y desarrollo de un área protegida, en forma autónoma.

De acuerdo al concepto citado, se entiende que las concesiones administrativas tienen el objetivo primordial de coadyuvar en las tareas de conservación ambiental para consolidar de esta forma, el manejo del área protegida con actividades que sean congruentes con los fines de protección y desarrollo sostenible de la zona, en donde la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), desempeña un papel importante como autoridad rectora en materia ambiental.

DÉCIMO SEXTO: Que adjudicar una concesión de administración para la construcción de un Proyecto Hidroeléctrico en el Bosque Protector Palo Seco (Bonyic), se estaría avalando una actividad incompatible con los fines de conservación ambiental, por su alto impacto ambiental y la construcción de infraestructura que las obras conllevan. Además, se atentaría contra el modo de vida, cultura, costumbres, patrones de subsistencia y el desarrollo social de la población Naso que allí habita.

DÉCIMO SÉPTIMO: Que el espíritu de la Ley General de Ambiente y la Política Ambiental en este país es el de brindarle una protección especial a las áreas protegidas a través de un enfoque holístico que atienda a una verdadera visión de desarrollo para la comunidad, que proteja los corredores de conservación, las cuencas hidrográficas, la promoción de prácticas para la mejor utilización de la tierra y la educación ambiental que fortalezca los valores y las prácticas culturales de los pueblos.

DÉCIMO OCTAVO: Que Panamá ha ratificado el Convenio sobre Diversidad Biológica, el cual tiene como objetivo la conservación de la biodiversidad, el uso sostenible de los recursos naturales y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven del uso de los recursos naturales. El artículo 8j del Convenio establece también que los Estados, con arreglo a su legislación, respetarán, preservarán y mantendrán, los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de los pueblos indígenas en materia de uso de los recursos naturales que se encuentran en sus territorios. Esto significa que los Estados deben respetar el principio de la espiritualidad y de lo sagrado, que practican los pueblos indígenas en materia del uso de los recursos naturales que les rodean.

DÉCIMO NOVENO: Que la Ley General de Ambiente en el artículo 99 señala que:

Artículo 99. Los estudios de exploración, explotación y aprovechamiento de los recursos naturales que se autoricen en tierras ocupadas por comarcas o pueblos indígenas, no deben causar detrimento a su integridad cultural, social, económica y valores espirituales.

Por lo tanto, otorgar una concesión administrativa en esta zona de rica biodiversidad y de gran valor cultural y étnico para construir esta represa, sería un craso error que fomentaría la promoción de una política de desarrollo descontrolado y de gran impacto, lo cual atenta contra la fragilidad ecosistémica que caracteriza a esa zona y atenta contra la integridad cultura, social, económica y los valores espirituales del pueblo Naso.

VIGÉSIMO: Que existe el Principio de Precaución o Indubio Pro Natura que debe tenerse presente y el cual establece que: “Cuando hay amenaza de un daño serio o irreversible, la incertidumbre científica no puede utilizarse para posponer medidas efectivas de prevención de la degradación ambiental”. Por esto, los elementos mencionados deben tenerse en cuenta, no porque produzcan resultados exactos del valor de medio ambiente, sino porque aportan criterios para la evaluación cualitativa, que finalmente habrá que realizar para avanzar hacia la integración de las consideraciones ambientales en la toma de decisiones.

VIGÉSIMO PRIMERO: Que el rol del Estado debe orientarse a incrementar el apoyo de la sociedad civil a la conservación de la herencia natural y cultural contenida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, siempre que prime el interés de conservación sobre cualquier otro, evitando los conflictos sociales y fortaleciendo la participación comunitaria plena en los asuntos de su interés.

Comarca Naso Teribe, Bosque Protector de Palo Seco, al Fondo el PILA

Río Teribe. Comarca Naso Teribe. Los nasos han convivido en esta área por más de 500 años y aún está en excelente estado de conservación toda la biodiversidad del Bosque Protector de Palo Seco y el Parque Internacional La Amistad (al fondo). Foto: S. Atencio (Cortesía de ACD).

VIGÉSIMO SEGUNDO: Que la magnitud y el impacto de las operaciones que allí se realizarían no son consecuentes con los principios de biología de la conservación y el régimen legal vigente, al favorecer un interés particular privado, frente al supremo principio del interés colectivo, pues se desvirtúa la naturaleza jurídica de la figura de la concesión, en contra de lo que establecen la Constitución y las leyes de la República.

VIGÉSIMO TERCERO: Que los parámetros adoptados por las metodologías para evaluar los impactos ambientales, EIA, prescriben que las intervenciones humanas en los sistemas naturales deben guiarse por el conocimiento de los límites de resiliencia. El concepto de resiliencia es estrictamente ecológico y se refiere a la facultad que tienen los sistemas naturales para asimilar tanto las intervenciones externas como los cambios en sus procesos internos, sin perder su identidad. Cada sistema natural tiene sus propias fronteras de resiliencia más allá de las cuales cualquier intervención humana puede inducir no solamente la recesión del sistema, sino el colapso.

CONSIDERACIONES DE IMPORTANCIA:

En virtud de todas las consideraciones científicas y legales expuestas, teniendo presente que para mitigar la extinción de las especies silvestres y reducir la pérdida de biodiversidad se requiere prevenir y reducir la fragmentación excesiva de esta importante área protegida, consideramos que el proyecto hidroeléctrico Bonyic, no es factible por ser contrario a las leyes vigentes que rigen la materia, por sus graves e irreversibles impactos tanto al ambiente como a la forma de vida de estas comunidades indígenas Naso que debe ser respetada.

Proteger la diversidad biológica, es una compleja tarea que implica no sólo la conservación de estos hábitats, sino también asegurar un nivel suficiente de interconexión. Este proceso implica también el respeto a la integridad étnica y cultural del pueblo Naso, así como el fortalecimiento y la plena participación ciudadana.

SOLICITUDES ESPECIALES:

Exigimos a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), buscar formas alternativas a la generación de energía eléctrica, impulsar verdaderos programas de ahorro de energía y de mejoramiento de las represas existentes y no permitir la construcción de proyectos hidroeléctricos en áreas protegidas, por ser contrario a los fines de conservación y mejoramiento ambiental para los cuales fueron creadas.

Exigimos al Gobierno y a las Corporaciones involucradas que respeten los derechos de los pueblos indígenas, particularmente al pueblo Naso, que ha manifestado de manera pública y firme su rechazo a este proyecto hidroeléctrico Bonyic, mediante protestas pacíficas, mientras que autoridades locales de la Provincia de Bocas del Toro y empresarios, con el uso de represión policial y abuso de poder, violan sus Derechos Humanos persiguiéndolos, acosándolos y encarcelándolos ilegalmente para “sanear” el área, anteponiendo el interés particular sobre el interés colectivo.

En vista del enorme riesgo, el daño ambiental y a las poblaciones indígenas que allí habitan, invocamos el respeto al Principio Indubio Pro Natura y con base en los argumentos científicos y de derecho expuestos, solicitamos de la manera más firme y enérgica que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), cumpla su rol como la entidad autónoma rectora del Estado en materia de recursos naturales y del ambiente, y no adjudique esta Concesión de Administración y Manejo del Bosque Protector de Palo Seco, Reserva de la Biósfera a la Empresa Hidroecológica del Teribe para proyectos de construcción, operación y administración de una Central Hidroeléctrica (Bonyic), toda vez prioriza la rentabilidad económica sobre la conservación ambiental en áreas protegidas y atenta contra la cultura, modo de vida, costumbres y autodeterminación del pueblo Naso decidido a defender su tierra y su agua.

FUNDAMENTO DE DERECHO:

Artículo 259 de la Constitución Política de la República de Panamá de 1972.
Artículos 2 y 99 de la Ley 41 de 1998.
Convenio de Diversidad Biológica.

Panamá a la fecha de presentación.

Atentamente,

Licda. Susana A. Serracín Lezcano
Abogada ambientalista
Tel. (507) 66212122

CC:

Administrador — ANAM Bocas del Toro
Director– Asesoría Legal de ANAM
Director—Áreas Prot
egidas

Impacto al paisaje por proyecto hidroeléctrico Bonyic en el territorio Naso Teribe

Impactos al paisaje por el proyecto hidroléctrico de Bonyic, Territorio de la Nación Naso Teribe

En el área se pueden identificar las siguientes unidades de paisajes:

Altas colinas montañosas

Valles fluviales profundos (valles en V)

Llanuras aluviales.

Unidad de altas colinas montañosas: Son las altas cimas de las vertientes, en donde domina el terreno muy quebrado, las empinadas cuestas, brotes de manantiales de los cursos de agua subterráneos, dando nacimientos a quebradas, y bosques primarios siempre verdes de gran espesura y variados estratos. En esta unidad se encuentran cimas montañosas de gran altitud (se extienden hasta la cordillera), las cuales cubren amplias cuencas visuales con profundidad de horizontes, cuyas líneas de vista llegan hasta el bajo litoral del Teribe, desde algunos sitios puntuales; sin embargo estas líneas pasan sin chocar con el proyecto. Su accesibilidad tiene un alto grado de dificultad, y la calidad visual del entorno inmediato está circunscrita fundamentalmente a las formaciones vegetales. De hecho imperan algunas singularidades como los brotes de manantiales, las pequeñas cascadas de agua, y prevalece sobre todo la naturalidad.

Unidad de valles fluviales profundos: Esta unidad comprende fundamentalmente el valle de la quebrada Bonyic, en su cuenca media y alta. Es un valle profundo y cerrado en tanto que cuenca visual −es decir de horizontes de vista muy cortos−, cuya riqueza se percibe más a nivel de los entornos inmediatos con las formaciones vegetales de galería, de compleja diversidad, los pequeños ecotonos pedregosos, dominados por rocas meteorizadas formando bordes, y una gran masa de agua torrentosa, producto de la copiosa precipitación y pendientes del cauce. El agua entonces es el factor principal escénico. La zona presenta alta naturalidad, si bien se ha producido alguna que otra actuación humana en algunas pequeñas terrazas aluviales. En esta unidad es por donde corre el proyecto, especialmente el segmento desecado de la quebrada Bonyic.

El lecho ribereño pedregoso hace en todo caso de la ecología del paisaje, un sistema frágil para absorber los cambios de desecación; solamente la baja visibilidad −por la densidad boscosa y profundidad del valle−, la salva de un fuerte impacto en cuanto a cuenca visual, pero no así en cuanto a la calidad visual.

Unidad de llanuras aluviales: Está localizada en la cuenca baja de la quebrada Bonyic y las planicies aluviales del río Teribe. En gran medida la hidromorfia del valle organiza las ocupaciones del suelo. El mosaico paisajista vegetal es muy plural y de importantes contrastes, y va desde bosques aún primarios, hasta áreas de cultivos de plátanos y ganadería extensiva, pasando por praderas húmedas en las terrazas de bordes. Es ampliamente observable la geomorfología de ecotonos, elementos que se hacen cada vez mayores a medida que la pendiente de la vertiente disminuye, contribuyendo a la diversidad paisajista. Las grandes masas de agua, como valor intrínseco sigue siendo un dominante; sin embargo se diferencia de los valles fluviales en V por su intervisibilidad, y la amplitud de cuencas visuales, abordadas desde algunos puntos colinosos de las riberas, que aterrizan en forma de taludes sobre el río. Obviamente que la naturalidad descansa más sobre el biotopo de los ecosistemas que sobre la biocenosis, ya transformada por la actuación humana; pues es en las terrazas de las riberas del Teribe en donde se encuentra la mayor presencia de asentamientos humanos. Desde este punto de vista el paisaje, en esta unidad, es parte de la propia vida del elemento humano, especialmente los escenarios del río, frecuentados diariamente por la población para diversos usos. El problema fundamental de esta unidad, desde el ángulo de la contaminación paisajista no radica en el proyecto en sí, que se ubica a distancia, sino en los efectos colaterales de tipo social, pues de hecho incidirá con un cambio del uso de suelo y la introducción de nuevas estructuras como el puente.

 

Territorio Naso Teribe

Foto: A. Rodríguez (2006). Río Teribe en el territorio Naso.

De todo el conjunto, el elemento estructurante es siempre el agua fluvial. Hay en todo este marco cuatro elementos fundamentales de perturbación con el proyecto. Tres se colocan en la Unidad de valles fluviales profundos y uno en la Unidad de llanuras aluviales. En los valles profundos se realizará el embalse de aguas, lo cual, en conjunto con las colinas montañosas formarán a no dudarlo un ambiente lacustre de montaña de importancia paisajista. Sin embargo el tramo de desecación del río ampliará los ecotonos pedregosos degradando los valores intrínsecos del paisaje; y luego la planta y su edificio quedarán sobre un islote aluvial del Bonyic, de muy diversa vegetación, que habrá de tomarse en cuenta en el diseño arquitectónico de la estructura.

Por otro lado el puente y los sitios de extracción de ripios se colocan en la unidad de las llanuras aluviales, que como se ha dicho, tiene grandes espacios de intervisibilidad y puede ser percibido desde puntos dominantes, con líneas de vistas de buen horizonte. Desde este punto de vista el puente debe comprometerse con el paisaje, armonizando su estructura, pues además, el área es de alto valor ecoturístico y el área de material de préstamos deberá ser rehabilitado en su paisaje.

Fuente: Planeta Consultores Panamá. 2004.

Rechazan construcción de hidroeléctricas en Panamá

Rechazan construcción de hidroeléctricas en Panamá

DPA

Ciudad de Panamá. Representantes de organizaciones ambientalistas y dirigentes indígenas rechazaron hoy en Panamá varios proyectos hidroeléctricos, por considerar que causan un grave daño a los ecosistemas.

El presidente de la no gubernamental Alianza para la Conservación y el Desarrollo, Osvaldo Jordán, manifestó que existen evidencias de que el represamiento de ríos caudalosos amenaza a las poblaciones pobres en cuencas y áreas ribereñas.

Jordán hizo este pronunciamiento en el marco del Día Internacional de las Represas, instituido en 1997 en Brasil, a favor de los ríos, el agua y la vida, y en el que se busca la participación democrática.

Indicó que una de las regiones afectadas por la construcción de hidroeléctricas es la reserva del Parque La Amistad, limítrofe con Costa Rica.

Sostuvo que existe “complicidad” entre la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y firmas concesionarias privadas para el desarrollo de grandes embalses en zonas de bosques tropicales.

“En vez de la construcción de megaproyectos hidroeléctricos, Panamá debería apelar a la generación de energía eólica para satisfacer la demanda de la industria y el consumo doméstico”, subrayó Jordán.

La empresa española Unión Fenosa anunció en febrero de 2006 que finalizará un estudio para la construcción de un sistema eólico, que incorpora una planta con capacidad de 40 Megavarios en las provincias occidentales de Chiriquí y Veraguas.

Previamente, en julio de 2005, el gobierno panameño adjudicó a la compañía internacional Winpower varias hectáreas en Cerro Tute, en Veraguas, para el desarrollo de un proyecto eólico.

Se estima que en Centroamérica hay potencial para abastecer con energía eólica a cerca de 12 millones de personas.

El cacique Panezo Garabato, de la etnia Emberá, que habita en Alto Bayano, a unos 100 kilómetros de la capital panameña, abogó por la energía eólica y recalcó que hay una “mala experiencia” con represas que significaron la pérdida de suelos cultivables.

Garabato recordó la construcción de la hidroeléctrica de Bayano, en la década de 1970. Cerca de 4.000 indígenas de las etnias Emberá y Kuna y campesinos pobres fueron obligados a trasladarse a otros lugares. Precisó que en la cuenca Teribe-Changuinola, en la caribeña provincia de Bocas del Toro, están localizados los principales proyectos hidroeléctricos, que son rechazados por los indígenas.

Publicado en La Nacion (Costa Rica)