Smithsonian también defiende Coiba

PROYECTO. Los científicos piden que el proceso sea selectivo

Smithsonian se opone a pesca

El informe de las consultas se dará a conocer el próximo martes 16.

Deivis Eliecer Cerrud

PA-DIGITAL

Edificio principal del Smithsonian Tropical Research Institute en la ciudad de Panamá

La no restitución del artículo 11 que prohibía la pesca de atunes con redes de cerco en el Parque Nacional Coiba sigue incomodando a más agrupaciones.

Al respecto, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales reveló
que el cardumen viaja asociado con tortugas, delfines y reptiles, por lo que quedarían atrapados con esta pesca no selectiva.

La única
dependencia de la Institución Smithsonian, situada fuera de los Estados Unidos, que se dedica a enriquecer el conocimiento sobre la diversidad biológica de los trópicos, teme que se pueda perder la biodiversidad en el Parque y el Corredor Marino del Pacífico Oriental Tropical.

El investigador Juan Maté expresó que todo el esfuerzo que se ha hecho se puede perder, porque un sector podría llegar a pescar cerca del Parque y extraer recursos con artes no apropiadas.

Recordó que hay un compromiso con la UNESCO, que declaró al Parque Patrimonio en el 2005.

“Entonces todo el esfuerzo que se ha venido haciendo durante los años se puede perder”, consideró.

En tanto, miembros de la Asociación de Clubes de Pesca de Panamá insisten
que la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) defiende
los intereses de atuneros.

Por el tema, los diputados perredistas Milciades Concepción y Yassir Purcait han sido criticados.

Se conoció que el informe de las consultas se dará el próximo martes.

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Lanzan base de datos virtual sobre peces del Pacífico oriental tropical

Smithsonian lanza base de datos virtual

sobre peces de aguas someras del Pacífico Oriental tropical

Panamá. Burica Press (28 de noviembre de 2008). Un nuevo sistema de información creado por D. Ross Robertson, científico permanente del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), y Coeus Knowledge Systems, permite a los conservacionistas, pescadores deportivos, turistas, investigadores, estudiantes y administradores de recursos identificar 1,287 especies de peces de aguas someras del Pacífico oriental tropical, así como generar mapas de alta calidad para estas especies.

El Sistema de Información En Línea de peces de aguas someras del Pacífico oriental tropical es administrado por la Oficina de Bioinformática del STRI y está disponible en dos sitios: www.stri.org/sftep y www.neotropicalfishes.org/sftep.

La audiencia no científica podrá identificar fácilmente las especies de peces realizando búsquedas con nombre comunes, o con una herramienta que permite ingresar información sobre la ubicación, forma y color de un pez. La página de información de cada pez incluye descripciones de texto, fotografías y mapas de rangos de distribución. El texto resaltado indica las características más sobresalientes que distinguen una especie de la otra. Los usuarios podrán comparar imágenes de especies similares e inmediatamente descargar fotos. En caso de restricciones de uso de imágenes, se proporciona la dirección de contacto.

Este es el registro más completo de las distribuciones geográficas y biología de una fauna completa de peces costeros disponibles en una sola base de datos para cualquier región biogeográfica en el mundo, de acuerdo a Robertson, quien, en 1994 escribió el libro, Fishes of the Tropical Eastern Pacific [Peces del Pacífico Oriental Tropical] conjuntamente con Gerald R. Allen. Luego de la publicación del libro, Robertson recibió fondos del Smithsonian’s Women’s Committee [Comité de Damas del Smithsonian] para crear un CD interactivo. La programación y desarrollo del sistema en línea fue financiado por el Smithsonian Marine Science Network [Red de Ciencias Marinas del Smithsonian].

Se pueden generar mapas a colores o en blanco y negro. El tamaño del rango geográfico puede calcularse en base a los pixeles, lo cual representa áreas de 4 kilómetros por 4 kilómetros, o mediante los registros de puntos de distribución de estos peces. Robertson ha verificado todos los informes de ubicación y ha eliminado todas las posibles palabras clave tipo comodín para crear una referencia mucha más precisa que las bases de datos globales que se alimentan de informes publicados sin verificación. Ha trabajado estrechamente con otros investigadores y pescadores quienes le han enviado fotos de pescas inusuales, algunas de las cuales dan como resultado nuevos puntos en el mapa y mejores fotografías que muestran características para diagnósticos.

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Mapa esquemático del Pacífico Oriental Tropical, que incluye aguas del Oceáno Pacífico costero desde Baja California, Mesomérica y Colombia y Ecuador

“Se puede apreciar qué áreas han sido bien muestreado y cuáles todavía necesitan más estudios. El mapeo de la riqueza de especies y el poder determinar el endemismo local facilita la toma de decisiones sobre dónde establecer reservas,” dijo Robertson. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza organizó recientemente dos talleres en donde se utilizaron las bases de datos geográficas de este sistema en línea para examinar la fauna regional completa y determinar cuáles especies debían ser incluidas en las diferentes categorías de su Lista Roja de especies en peligro de extinción. Anteriormente, esto se hacía en base a listados incompletos de taxonomía en vez de con una fauna regional.

El sistema tiene capacidades completas en inglés y español para mejorar su accesibilidad en los 10 países que conforman la región: México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú. El Fondo del Smithsonian Latino Initiatives contribuyó con la traducción.

Además de actualizaciones anuales del sistema, Robertson pronto publicará un sistema similar en líneas para los peces de aguas someras del Caribe y luego para los peces costeros de Venezuela.

Barro Colorado cumple 85 años como base científica

Smithsonian celebra 85 años de investigaciones en Barro Colorado

La Isla de Barro Colorado (IBC),  es la principal estación de campo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en el Lago Gatún, Panamá, cumple 85 años como laboratorio natural para investigaciones sobre biología tropical.  Esta isla es un área protegida de la República de Panamá bajo el estatus de Monumento Natural de Barro Colorado.

La historia de Barro Colorado está íntimamente ligada a la construcción del Canal de Panamá. Lo que una vez fue la cima de una montaña se convirtió en una isla cuando el valle del Río Chagres fue inundado entre 1911-1914 para formar el Lago Gatún. A esta isla de 1,560 hectáreas de extensión se le dio el nombre de Barro Colorado. El área se declara “Reserva Biológica” en 1923 y se convierte en una de las primeras reservas naturales tropicales en el Nuevo Mundo. En 1977, en común acuerdo con el Gobierno de la República de Panamá, se crea oficialmente el Monumento Natural Barro Colorado con una superficie de 5,600 hectáreas, que consiste en la Isla de Barro Colorado y cinco penínsulas aledañas que sirven de área de amortiguamiento.

Barro Colorado es reconocido internacionalmente como un modelo para la investigación, conservación y la colaboración científica. Es una de las estaciones de investigación más accesible en todo el trópico ya que la Reserva se encuentra entre las ciudades de Panamá y Colón y a la vez está rodeada de bosque protegido que forma parte del Parque Nacional Soberanía de Panamá.

Vista aérea de la Isla de Barro Colorado, conocido laboratorio natural de Panamá en medio del Lago Gatún del Canal de Panamá

Vista aérea de la Isla de Barro Colorado, que es parte del Monumento Natural de Barro Colorado, conocido laboratorio natural de Panamá en medio del Lago Gatún del Canal de Panamá. Foto: Cortesía de Smithsonian Tropical Research Institute (STRI)

Más de 300 científicos del Smithsonian y de otras organizaciones trabajan cada año en la estación. El programa ambiental público de la Isla recibe anualmente alrededor de 5,000 visitantes, en su mayoría turistas y estudiantes. Un equipo de trabajadores–biólogos, guardaparques, lancheros, cocineros, ingenieros, administradores—facilita el proceso científico y el mantenimiento de las instalaciones que incluyen laboratorios de alta tecnología, comedor y dormitorios. Esto hace de Barro Colorado un sitio especial para la capacitación de estudiantes y para la ejecución de proyectos de colaboración para la investigación con centros y universidades de todo el mundo.

Los datos provenientes de las investigaciones realizadas en Barro Colorado, como registros a largo plazo de niveles de lluvia, escorrentías y almacenamiento de agua en el suelo, entre otros, han permitido establecer innovadores proyectos de investigación de impacto global.

Datos acumulados durante 25 años sobre el crecimiento de los árboles y el monitoreo del bosque en una parcela de 50 hectáreas en el centro de la Isla, han servido de base para diseñar el mayor experimento de campo hasta ahora realizado. Con el apoyo del HSBC Climate Partnership, los datos y la metodología generada en Barro Colorado se utilizarán para estudiar la optimización del uso de suelo en la cuenca de Agua Salud y asegurar una fuente de agua limpia y constante para las operaciones del Canal de Panamá. De igual forma, se estudiarán el almacenamiento de carbono y la conservación de la biodiversidad.

El experimento de campo realizado en la parcela de 50 hectáreas para el estudio de la dinámica del bosque en Barro Colorado, es uno de los pocos que busca respuestas al cambio climático. Esta parcela proporcionó las bases para el establecimiento de los Observatorios Globales de la Tierra del Instituto Smithsonian –un red formada por 20 sitios para el estudio de los bosques en 17 países—mediante el cual datos sencillos como crecimiento y mortandad de árboles indican si los bosques absorben gases de invernadero de la atmósfera y cómo responderán a un mundo con temperaturas cada vez más elevadas.

La investigación sobre animales que se adelanta en Barro Colorado también tiene un alcance global. Los estudios sobre monos aulladores, que datan de 1930, establecieron el estándar para estudios de campo sobre primates, así como las técnicas que son utilizadas aún en la actualidad. El monitoreo de aves reveló una disminución importante en el número de especies existentes en Barro Colorado desde que ésta se convirtió en isla, lo que enseñó a los conservacionistas que para proteger efectivamente los ecosistemas, las reservas deben ser de gran extensión y estar interconectadas a corredores biológicos.

Los científicos que estudian insectos continúan aprendiendo sobre las consecuencias de elegir una vida solitaria –vivir solo o en grupos de pequeñas familias— o una vida en grandes colonias sociales de individuos emparentados. Finalmente, los investigadores en Barro Colorado han aprovechado la nueva tecnología de rastreo y monitoreo remoto para comprenderle comportamiento –aún no descrito—de los animales que habitan en el bosque tropical.

Panamá es a la vez puente y barrera biológica entre dos continentes. Al crear una encrucijada científica en Barro Colorado, donde investigadores de una amplia variedad de culturas y disciplinas se encuentran, el Smithsonian promueve el pensamiento crítico desde diferentes perspectivas del bosque para adelantar la búsqueda científica y responder a preguntas ambientales apremiantes que nos atañen a todos.

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales administra varios laboratorios y centros de investigación terrestre y marina, dos grúas de acceso al dosel del bosque, una biblioteca de ciencias tropicales y un navío de investigaciones en Panamá. Pero de acuerdo al director de STRI, Eldredge Bermingham, “Barro Colorado seguirá siendo el centro intelectual de nuestro trabajo científico en el futuro.”

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Redacción
periodistas@estrelladepanama.com

En referencia a la noticia ilustrada en la primera plana de una diario de la localidad, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales aclara que en ningun momento ha avalado la firma de un acuerdo entre la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y la empresa Manzanillo International Terminal.

Señala la nota que el Instituto Smithsonian ha mantenido conversaciones con dicha empresa, la que ha tenido a bien apoyar el programa educativo dirigido a estudiantes de Colón que realizan estudios en Punta Galeta.

Además del Smithsonian opera en Isla Galeta, provincia de Colón, el Laboratorio Marino de Punta Galeta, sitio en el que adelanta investigaciones desde la década de 1960. Desde entonces, las indagaciones científicas se centran principalmente en el estudio de los ecosistemas de manglares, su conservación y recuperación.

Por otra parte se señala que desde el año 2000, este instituto lleva a cabo un programa público de educación ambiental dirigido a maestros, estudiantes, comunidades y público en general de la ciudad de Colón y áreas aledañas.

Este programa, que en 2007 contó con cerca de 8,000 visitantes, busca elevar la conciencia y el aprecio del valor que tienen los ecosistemas costeros especialmente los manglares para la humanidad.