Smithsonian también defiende Coiba

PROYECTO. Los científicos piden que el proceso sea selectivo

Smithsonian se opone a pesca

El informe de las consultas se dará a conocer el próximo martes 16.

Deivis Eliecer Cerrud

PA-DIGITAL

Edificio principal del Smithsonian Tropical Research Institute en la ciudad de Panamá

La no restitución del artículo 11 que prohibía la pesca de atunes con redes de cerco en el Parque Nacional Coiba sigue incomodando a más agrupaciones.

Al respecto, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales reveló
que el cardumen viaja asociado con tortugas, delfines y reptiles, por lo que quedarían atrapados con esta pesca no selectiva.

La única
dependencia de la Institución Smithsonian, situada fuera de los Estados Unidos, que se dedica a enriquecer el conocimiento sobre la diversidad biológica de los trópicos, teme que se pueda perder la biodiversidad en el Parque y el Corredor Marino del Pacífico Oriental Tropical.

El investigador Juan Maté expresó que todo el esfuerzo que se ha hecho se puede perder, porque un sector podría llegar a pescar cerca del Parque y extraer recursos con artes no apropiadas.

Recordó que hay un compromiso con la UNESCO, que declaró al Parque Patrimonio en el 2005.

“Entonces todo el esfuerzo que se ha venido haciendo durante los años se puede perder”, consideró.

En tanto, miembros de la Asociación de Clubes de Pesca de Panamá insisten
que la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) defiende
los intereses de atuneros.

Por el tema, los diputados perredistas Milciades Concepción y Yassir Purcait han sido criticados.

Se conoció que el informe de las consultas se dará el próximo martes.

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Biólogo alemán pronostica grave afectación a la biota en el valle del Rio Changuinola por represas

Biólogo alemán pronostica grave afectación a la biota en el valle del Río Changuinola por represas

En el contexto de la construcción de plantas de generación eléctrica en la cuenca media del Río Changuinola en el noroeste de Panamá, se realizó un estudio que documentó la diversidad de especies en la región. Estos estudios bióticos son la línea base que nunca fue realizada en los supuestos estudios de impacto ambiental que fueron presentados y aprobados por los promotores iniciales de los proyectos hidroléctricos Chan 75, Chan 140 y Chan 220. Una cuarta represa denominada Chan 500 también está siendo evaluada su construcción en la zona.

El científico Stephen Laube del Departamento de Biología y Ciencias Ambientales de la Universidad Car Von Ossietzky de Oldenburg, Alemania ha indicado que el represamiento del río Changuinola cambiará las condiciones ecológicas para plantas y animales en el río y en las inmediaciones y se espera que dichos cambios sean grandes. Las condiciones actuales del ecosistema y los efectos de la congestión planeada del río ha sido examinada por un grupo de investigadores en Limnología, Zoología y Botánica bajo el auspicio científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales que fungió como entidad subcontratista para la compañía consultora ambiental Montgomery, Watson y Harza (MWH).

Valle en la cuenca media del Rio Changuinola, en medio de la Reserva de la Biósfera La Amistad, NW de Panamá

Valle en la cuenca media del Río Changuinola, en medio de la Reserva de la Biósfera La Amistad, NW de Panamá

De acuerdo a biólogos panameños consultados, indican que este estudio si bien es importante para la ciencia no ha sido completo, especialmente es deficiente el estudio de peces, invertebrados y artrópodos, donde los muestreos por temporada con técnicas, métodos y cantidad de colecta parecen ser insuficientes para tener un acercamiento adecuado a la riqueza y abundancia de la zona, por lo cual no pudieron localizar varias especies que son comunes en toda esta cuenca, pero según estos especialistas, el principal problema radica en que ahora si se sabe con mayor certeza que el área a inundar en su primera fase incluye poco menos de dos mil hectáreas, pero que en fases posteriores el daño ecológico a esta rica y frágil zona será impresionante y que no existe ninguna medida real que evite este daño, más que la no construcción de estos artefactos.

Se da por descontado que miles de especies y millones de individuos de peces en diferentes estadios de vida, vertebrados terrestres e invertebrados serán erradicados de las áreas a ser inundadas, por lo que se espera un gran impacto sobre este reservorio de biodiversidad, declarado en el año 2003 como Reserva de la Biosfera y su área contigua inmediata es el Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad La Amistad Panamá.

AES Corporation con su filial en Panamá AES Panama/Changuinola en consorcio con el gobierno panameño desean construir una serie de tres proyectos hidroeléctricos dentro de esta prístina área protegida de Panamá. Grupos ecologistas han enfrentado con sendas demandas antea la Corte de Panamá y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estos proyectos, pero el gobierno no se da por vencido e insiste en hacer dichos proyectos a como de lugar.

Barro Colorado cumple 85 años como base científica

Smithsonian celebra 85 años de investigaciones en Barro Colorado

La Isla de Barro Colorado (IBC),  es la principal estación de campo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en el Lago Gatún, Panamá, cumple 85 años como laboratorio natural para investigaciones sobre biología tropical.  Esta isla es un área protegida de la República de Panamá bajo el estatus de Monumento Natural de Barro Colorado.

La historia de Barro Colorado está íntimamente ligada a la construcción del Canal de Panamá. Lo que una vez fue la cima de una montaña se convirtió en una isla cuando el valle del Río Chagres fue inundado entre 1911-1914 para formar el Lago Gatún. A esta isla de 1,560 hectáreas de extensión se le dio el nombre de Barro Colorado. El área se declara “Reserva Biológica” en 1923 y se convierte en una de las primeras reservas naturales tropicales en el Nuevo Mundo. En 1977, en común acuerdo con el Gobierno de la República de Panamá, se crea oficialmente el Monumento Natural Barro Colorado con una superficie de 5,600 hectáreas, que consiste en la Isla de Barro Colorado y cinco penínsulas aledañas que sirven de área de amortiguamiento.

Barro Colorado es reconocido internacionalmente como un modelo para la investigación, conservación y la colaboración científica. Es una de las estaciones de investigación más accesible en todo el trópico ya que la Reserva se encuentra entre las ciudades de Panamá y Colón y a la vez está rodeada de bosque protegido que forma parte del Parque Nacional Soberanía de Panamá.

Vista aérea de la Isla de Barro Colorado, conocido laboratorio natural de Panamá en medio del Lago Gatún del Canal de Panamá

Vista aérea de la Isla de Barro Colorado, que es parte del Monumento Natural de Barro Colorado, conocido laboratorio natural de Panamá en medio del Lago Gatún del Canal de Panamá. Foto: Cortesía de Smithsonian Tropical Research Institute (STRI)

Más de 300 científicos del Smithsonian y de otras organizaciones trabajan cada año en la estación. El programa ambiental público de la Isla recibe anualmente alrededor de 5,000 visitantes, en su mayoría turistas y estudiantes. Un equipo de trabajadores–biólogos, guardaparques, lancheros, cocineros, ingenieros, administradores—facilita el proceso científico y el mantenimiento de las instalaciones que incluyen laboratorios de alta tecnología, comedor y dormitorios. Esto hace de Barro Colorado un sitio especial para la capacitación de estudiantes y para la ejecución de proyectos de colaboración para la investigación con centros y universidades de todo el mundo.

Los datos provenientes de las investigaciones realizadas en Barro Colorado, como registros a largo plazo de niveles de lluvia, escorrentías y almacenamiento de agua en el suelo, entre otros, han permitido establecer innovadores proyectos de investigación de impacto global.

Datos acumulados durante 25 años sobre el crecimiento de los árboles y el monitoreo del bosque en una parcela de 50 hectáreas en el centro de la Isla, han servido de base para diseñar el mayor experimento de campo hasta ahora realizado. Con el apoyo del HSBC Climate Partnership, los datos y la metodología generada en Barro Colorado se utilizarán para estudiar la optimización del uso de suelo en la cuenca de Agua Salud y asegurar una fuente de agua limpia y constante para las operaciones del Canal de Panamá. De igual forma, se estudiarán el almacenamiento de carbono y la conservación de la biodiversidad.

El experimento de campo realizado en la parcela de 50 hectáreas para el estudio de la dinámica del bosque en Barro Colorado, es uno de los pocos que busca respuestas al cambio climático. Esta parcela proporcionó las bases para el establecimiento de los Observatorios Globales de la Tierra del Instituto Smithsonian –un red formada por 20 sitios para el estudio de los bosques en 17 países—mediante el cual datos sencillos como crecimiento y mortandad de árboles indican si los bosques absorben gases de invernadero de la atmósfera y cómo responderán a un mundo con temperaturas cada vez más elevadas.

La investigación sobre animales que se adelanta en Barro Colorado también tiene un alcance global. Los estudios sobre monos aulladores, que datan de 1930, establecieron el estándar para estudios de campo sobre primates, así como las técnicas que son utilizadas aún en la actualidad. El monitoreo de aves reveló una disminución importante en el número de especies existentes en Barro Colorado desde que ésta se convirtió en isla, lo que enseñó a los conservacionistas que para proteger efectivamente los ecosistemas, las reservas deben ser de gran extensión y estar interconectadas a corredores biológicos.

Los científicos que estudian insectos continúan aprendiendo sobre las consecuencias de elegir una vida solitaria –vivir solo o en grupos de pequeñas familias— o una vida en grandes colonias sociales de individuos emparentados. Finalmente, los investigadores en Barro Colorado han aprovechado la nueva tecnología de rastreo y monitoreo remoto para comprenderle comportamiento –aún no descrito—de los animales que habitan en el bosque tropical.

Panamá es a la vez puente y barrera biológica entre dos continentes. Al crear una encrucijada científica en Barro Colorado, donde investigadores de una amplia variedad de culturas y disciplinas se encuentran, el Smithsonian promueve el pensamiento crítico desde diferentes perspectivas del bosque para adelantar la búsqueda científica y responder a preguntas ambientales apremiantes que nos atañen a todos.

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales administra varios laboratorios y centros de investigación terrestre y marina, dos grúas de acceso al dosel del bosque, una biblioteca de ciencias tropicales y un navío de investigaciones en Panamá. Pero de acuerdo al director de STRI, Eldredge Bermingham, “Barro Colorado seguirá siendo el centro intelectual de nuestro trabajo científico en el futuro.”

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Redacción
periodistas@estrelladepanama.com

En referencia a la noticia ilustrada en la primera plana de una diario de la localidad, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales aclara que en ningun momento ha avalado la firma de un acuerdo entre la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y la empresa Manzanillo International Terminal.

Señala la nota que el Instituto Smithsonian ha mantenido conversaciones con dicha empresa, la que ha tenido a bien apoyar el programa educativo dirigido a estudiantes de Colón que realizan estudios en Punta Galeta.

Además del Smithsonian opera en Isla Galeta, provincia de Colón, el Laboratorio Marino de Punta Galeta, sitio en el que adelanta investigaciones desde la década de 1960. Desde entonces, las indagaciones científicas se centran principalmente en el estudio de los ecosistemas de manglares, su conservación y recuperación.

Por otra parte se señala que desde el año 2000, este instituto lleva a cabo un programa público de educación ambiental dirigido a maestros, estudiantes, comunidades y público en general de la ciudad de Colón y áreas aledañas.

Este programa, que en 2007 contó con cerca de 8,000 visitantes, busca elevar la conciencia y el aprecio del valor que tienen los ecosistemas costeros especialmente los manglares para la humanidad.

El cangrejo azul de Isla Galeta está en peligro

El cangrejo azul de Isla Galeta está en peligro

 
Los cangrejos recorren las playas en busca de animales o vegetación muerta.

Julio A. Jiménez
jjimenez@estrelladepanama.com

Debido a la destrucción de los manglares y a la caza desmedida, el cangrejo azul está en riesgo de desaparecer. El hombre es el mayor depredador causante de la alarmante desaparición de los crustáceos.

John H. Christy, investigador del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), señala que para los cangrejos, el manglar es como un nido, incluso para los camarones.“Si no tenemos a los manglares, no hay cangrejos. Entre los que usualmente se cazan en el área de Colón están: el cangrejo azul, jaba y el cangrejo de manglar”, expresa.

Recomienda que para mantener estas áreas importantes se hace necesario protegerlas.
“La costa es de gran uso tanto para los humanos como para los animales. Por ello, es importante tener un plan que los proteja”, establece.

Christy, quien lleva 25 años de estar en Panamá, se ha dedicado a estudiar el comportamiento de esta especie del mar.

Jairo Castillo, biólogo ambiental, encargado del programa educativo en Punta Galeta, expresa su preocupación por la pérdida de hábitat de esta especie, en especial el cangrejo azul, en Colón. “En los últimos siete años se han devastado cerca de mil hectáreas, con la finalidad de expandir puertos de comercio y la creación de lugares turísticos”, señala.

Esto incluye como principales causas el acelerado deterioro y contaminación de los manglares, la caza indiscriminada de las hembras con huevos, cangrejos pequeños y los vehículos que transitan a gran velocidad, por los caminos que cruzan en su ruta al mar.

El año pasado, 10 mil personas visitaron el Laboratorio Marino de Punta Galeta, Colón, del STRI. A ellos se les dio información y capacitación de la importancia de los cangrejos, indica Castillo.

En la costa de Colón se han encontrado más de 90 especies, de las cuales 7 viven en las playas arenosas, 17 en los manglares y 67 en la zona de entremareas, por lo que hay que conservar su hábitat.

Smithsonian avala hidroeléctricas en Reserva de la Biósfera, Panamá

El proyecto Gavilán, de Bocas del Toro

October 15, 2007

El proyecto Gavilán, de Bocas del Toro

Un grupo de biólogos de STRI liderados por Aydee Cornejo y Luz Boyero, se embarcó en la tarea de realizar un inventario biológico de 15 meses sobre plantas y animales en los alrededores del Río Changuinola

Un grupo de biólogos de STRI liderados por Aydee Cornejo y Luz Boyero, se embarcó en la tarea de realizar un inventario biológico de 15 meses sobre plantas y animales en los alrededores del Río Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro. El estudio está basado en los términos de referencia desarrollados por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para medir los impactos ambientales potenciales del proyecto de la hidroeléctrica Gavilán, propuesto para el área.

Específicamente, el equipo de STRI suministra un inventario de la fauna y flora alrededor de una reserva de agua a 75 m (Chan 75) y a 140 m (Chan 140) sobre el nivel del mar en el Río Changuinola. El inventario biológico de STRI en el Río Changuinola y Bocas del Toro suministrará la información necesaria para Panamá y sus ciudadanos, incluyendo las poblaciones indígenas del área, para tomar las mejores decisiones sobre el futuro desarrollo de Bocas del Toro y el país. Además, este proyecto único le permitirá a los biólogos de STRI recoger información sobre la biodiversidad de un área en su mayoría sin explorar en la pendiente del Caribe de Panamá occidental.

El censo botánico en el área de Changuinola es de particular interés debido a que el Centro de Ciencias Forestales del Trópico de STRI (CTFS) espera utilizar el inventario de especies de árboles que resulte de este censo para establecer diez parcelas de una hectárea cada una en la región. Estas parcelas forestales del CTFS se convertirían en parte de los Observatorios Globales de la Tierra del Smithsonian (SIGEO), una red mundial de monitoreo que busca comprender cómo el cambio climático está afectando la diversidad y abundancia relativa de organismos en los bosques.
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Lo lamentable de todo esto es que con este inventario de biodiversidad que realiza STRI se está avalando la construcción de un sistema de hidroeléctricas en esta área prístina de Panamá, Reserva de la Biósfera y área de amortiguamiento del Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Este inventario hecho a posteriori de la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental, sólo demuestra que en este país cualquiera burla la ley general de ambiente y sale premiado con los permisos a priori.

No comprendemos como las Misiones Internacionales en este país pueden actuar en este sentido lucrativo de la investigación científica.

Con este tipo de actos lucrativos con la investigación sobre la biodiversidad el Smithosonian está destruyendo su buen nombre y prestigio para usarlos al servicio de especuladores del mercado eléctrico como lo es la Corporación AES y se vuelve cómplice de la usurpación a uno de los mejores reservorios de biodiversidad de Panamá, como lo es la cuenca del Río Changuinola y sus áreas protegidas de Bosque Protector de Palo, San San Pond Sak, Parque Internacional La Amistad, que son áreas protegidas de connotación nacional e internacional. Son además, uno de los pocos corredores biológicos altitudinales e ísthmicos de Panamá.

De la ANAM, ni hablar…

Burica Press