Gobierno derriba casas de indígenas nasos en su territorio

UNAS 200 PERSONAS A LA INTEMPERIE
Derriban 20 casas a nasos de Bocas
Foto: Horacio Trotman
Viviendas derribadas ayer en las comunidades Naso de San San y San San Drui, en la provincia de Bocas del Toro.
La Policía lanza gases lacrimógenos a los indígenas e irrumpen con violencia en las viviendas

BOCAS DEL TORO. La comunidad Naso fue sorprendida ayer, cuando más de un centenar de policías se tomaron la comunidad de San San Drui, en el corregimiento del Teribe, después de que gobernador de la provincia de Bocas del Toro, Simón Beker, ordenara la diligencia y escoltando a la maquinaria de la empresa privada Ganadera Bocas para arrasar con las viviendas de la comunidad.

Los agentes de policía dispararon gases lacrimógenos ante la presencia de decenas de menores de edad y mujeres presentes en el lugar, logrando derribar sin piedad las casas que hace poco las comunidades Naso levantaron tras el anterior desalojo violento del pasado 30 de marzo.

Los indígenas señalaron que sin ninguna orden judicial, y según se informó, respaldados por el gobernador de Bocas del Toro, Simón Becker, ejecutaron la acción.

Los afectados visiblemente enojados señalaron que el estado ha violado todas las leyes y los ha dejado sin nada, y ahora se ven afectados por las fuertes lluvias que constantemente caen sobre esta región del país y no saben dónde ir.

En el lugar unas 200 personas que según testimonios de la zona están “casi sin comida y sin ningún lugar donde protegerse del agua”.

Los moradores estaban reagrupándose ayer después de los momentos de terror vividos y con la amenaza de una posible detención de sus líderes.

Señalaron que esta situación se puede calificar como un crimen contra los derechos básicos de los indígenas y un atentado directo contra los derechos de los pueblos.

En el ataque participaron unas 200 unidades del grupo de antidisturbios, reforzados con unidades de la provincia de Chiriquí y Veraguas, quienes acorralaron a los cientos de nasos, que tomaron un globo de terreno de propiedad de la empresa Ganadera Bocas.

Al inicio de enfrentamiento los indígenas se replegaron y varios minutos resistieron la embestida, mientras se defendían con piedras y palos que no llegaron a sus objetivos.

Antes de iniciar la incursión por parte de las unidades policiales, el gobernador Simon Beker, mantuvo un diálogo por espacio de dos horas por lo que la dirigencia encabezada por Roberto Torres y Alcides Vargas, se negaron a la propuesta presentada por el Estado.

La planicie de la comunidad de San San Drui, fue invadida por una densa cortina de humo de los gases lacrimógenos, mientras los indígenas se replegaban a una trinchera en las riveras del río del San San.

En la diligencia de desalojo no hubo detención ni heridos.

MOLESTIAS

Los afectados visiblemente enojados señalaron que el Estado ha violado todas las leyes y no respeta a los indígenas.

Mientras una pala destruía los ranchos de los indígenas nasos, las unidades uniformadas se mantienen desplegadas en la zona para evitar el retorno de los invasores a los terrenos de empresa ganadera Bocas.

Los indígenas se defendían con piedras y palos, pero esto no fue suficiente para lograr sus objetivos.

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Conflicto por tenencia de tierras en bocas del toro entre indígenas y empresario

Policía desaloja a nasos

Las familias naso fueron sacadas de los terrenos que están en litigio con la empresa Ganadera Bocas.

EQUIPO. Una pala mecánica, propiedad de Ganadera Bocas, procede a derribar los ranchos de tambo de los moradores de la comunidad de San San Druy. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Pedro Rodríguez

PEDRO RODRÍGUEZ SANJUR
changuinola, bocas del toro

nacionales@prensa.com

Agentes de la Policía Nacional y unidades antimotines desalojaron por la fuerza a los indígenas naso que habitaban tierras que reclama la empresa Ganadera Bocas, propiedad del empresario Mario Guardia. En la incursión policial participaron alrededor de 150 unidades, entre ellos decenas de antimotines que desalojaron con bombas de gases lacrimógenos a los moradores de San San y San San Druy.

Después de dos horas de resistencia y enfrentamientos, los indígenas fueron obligados a cruzar el río en el sector conocido como La Tigra, donde permanecen sin sus pertenencias.

La orden de desalojo la dio el gobernador Simón Becker, quien a las 12:00 medio día ingresó a las comunidad es de San San y San San Druy junto con el subcomisionado de la policía Didier de Gracia.

Antes del enfrentamiento, el gobernador intentó persuadir a los nasos a que abandonaran el área, con el compromiso de que la gobernación les buscaría otra ubicación, pero los moradores no aceptaron porque consideran que esas tierras les pertenecen.

En los enfrentamientos con la policía no se reportaron heridos ni detenidos. El subcomisionado Didier de Gracia dijo que la acción se desarrolló sin ningún incidente que lamentar, por lo que pudo cumplir la orden.

Tras el desalojo, empleados de Ganadera Bocas entraron a las áreas con maquinaria y procedieron a derribar los ranchos de tambo de los indígenas.

En el desalojo no estuvieron presentes los dirigentes de los nasos Eliseo Vargas y Félix Sánchez.

Vargas aseguró que no se encontraba en el sitio porque estaba en Changuinola presentando dos recursos contra el alcalde para detener la acción policial.

“Han dejado en una situación caótica a los pobladores, el ministro José Raúl Mulino confirma, una vez más, que es el Hitler panameño, al obligar al gobernador a que nos desalojara”, señaló Vargas.

El dirigente denunció que las autoridades se aprovecharon de que la mayoría de los moradores no se encontraban en el área para llevar adelante la incursión.

“Solo estaban unos cuantos niños y señoras, por lo que les fue fácil sacarlos”, denunció Vargas.

Con el desalojo, alrededor de 200 personas que vivían en las comunidades han quedado a la intemperie y sin alimentos.

Los dirigentes indígenas aseguraron que continuarán con los procesos legales en contra de Ganadera Bocas y de las autoridades porque se ha cometido una violación de los derechos humanos del pueblo naso. Denunciaron que con la acción se violaron tratados internacionales que protegen los derechos de los indígenas.

Por su parte, Félix Sánchez, otro dirigente, responsabilizó al ministro de Gobierno y Justicia de lo que les pueda suceder a los indígenas al quedar sin un sitio en donde vivir.

Según Sánchez, se estaba en conversaciones con las autoridades para llegar a una solución pacífica y para el 24 de noviembre se tenía programada una visita al área por parte de delegados del Banco Mundial y del Programa Nacional de Administración de Tierras para verificar los puntos de demarcación reclamados tanto por Ganadera Bocas como por los nasos, pero con la orden de desalojo, dictada por el ministro, ya no se podrá realizar.

 

 

 

Concesión de bosques y río ignoró a indígenas nasos y ambientalistas

INDÍGENAS DEFIENDEN TIERRAS

Prioridad a conflicto de los nasos

07-15-2009 | RICHARD COSTER

periodistas@laestrella.com.pa

El director de la Autoridad Nacional del Ambiente, Javier Arias, dijo que están en un proceso de revisión de los documentos
Provincia PANAMÁ. Dos semanas antes de vencer, el gobierno de Martín Torrijos adjudicó a la empresa Hidroecológico del Teribe, S. A. , la Concesión de Administración sobre un área de 1,200 hectáreas dentro del Bosque Protector Palo Seco en la provincia de Bocas del Toro.
La concesión permite a la empresa construir y operar una represa hidroeléctrica en la Quebrada Bonyic, confluencia del río Teribe, la segunda obra de su naturaleza autorizada dentro de un área protegida.
La resolución fue firmada por Ligia Castro de Doens, administradora general de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) el día 15 de junio pasado.
La empresa fue notificada el mismo día, pero la información no fue divulgada.
Se supone que el disimulo era para negar al entonces presidente electo, Ricardo Martinelli una oportunidad de parar o retardar el proyecto.
El lunes 13 de julio, miembros de la comunidad indígena Naso, en cuyo territorio tradicional, el proyecto se va a realizar, obtuvieron una copia de la resolución del director del Autoridad Nacional del Ambiente, Javier Arias.

REVISIÓN DE DOCUMENTOS
“Hemos dado prioridad a este caso,” dijo el director Arias a La Estrella , “y estamos en el proceso de revisión de todos los documentos”, dijo Arias.
Ambientalistas dentro y fuera de Panamá han criticado el proyecto, pero la oposición más seria viene de la comunidad Naso, donde la empresa ha comenzado construir carreteras y puentes que formarán la infraestructura de la represa.

CAMBIAN CAUCE DE RÍO
Un enfrentamiento difícil ocurrió en marzo de este año en la región de Bonyic.
Cuando lugareños indígenas negaron vender a la empresa servidumbre para una carretera, la empresa, sin estudio ambiental, cambió el cauce del río Teribe para construir la carretera en la orilla.
Miembros de la Policía Nacional pagados por la empresa hicieron un campamento al lado de la aldea, pasaron la noche disparando sus armas de fuego como intimidación, y arrestaron varios indígenas, incluyendo ancianos y menores de edad, quienes fueron llevados esposados a la cárcel de Changuinola.

Justicia para indígenas desde bufetes norteamericanos

JUSTICIA PARA LOS INDÍGENAS

Betty Brannan Jaén

La Prensa

WASHINGTON, D.C. –Cuando los abogados del bufete Akin, Gump Strauss, Hauer & Feld quieren reunirse con sus más atropellados clientes en Panamá, llegar a esos encuentros requiere viajar por avión, avioneta, 4 x 4, y, finalmente, cayuco. Allí, en un bosque bocatoreño que es un mundo aparte de la selva burocrática de Washington, los abogados de uno de los bufetes más prestigiosos de Estados Unidos se reúnen con los líderes de los nasos.

Akin Gump normalmente cobra unos mil dólares por hora, pero su representación de los nasos es “pro bono” –gratuita– de acuerdo a una gran tradición estadounidense en la que tanto bufetes como abogados individuales regalan de su tiempo y de su talento a personas y pueblos sin recursos. El estándar es que cada abogado haga 50 horas anuales de representación “pro bono” y los grandes bufetes reconocen el deber de aceptar gratis los casos que sean complejos, difíciles y lentos. Debiera avergonzarnos como panameños que Akin Gump esté defendiendo gratuitamente a los nasos cuando ningún bufete panameño lo ha hecho; y esa falta de representación legal en Panamá es crítica porque entiendo que las empresas interesadas en invadir las tierras naso siempre llegan a las reuniones con sus abogados. Frente a ellos, los indígenas quedan desprotegidos.

Eso es en Panamá, pero acá en Washington, por gestión de una ONG ambiental en Estados Unidos, Akin Gump aceptó representar a los nasos para ayudarlos con la demarcación de una comarca y hacer valer sus derechos bajo el derecho internacional. Su más reciente acción ha sido presentar una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), que ya había celebrado una audiencia sobre la situación de los indígenas panameños en octubre del año pasado. “… Cada día lo que vemos es más indígenas desalojados de sus tierras y de sus casas. Incluso hoy cuando duermen, no saben si van a amanecer con sus techos”, advirtió un representante de los wounaan en esa audiencia.

Eso exactamente es lo que está ocurriendo con los nasos, que llevan 38 años de estar pidiendo su comarca, y que viven hoy bajo gravísima amenaza de que poderosos intereses comerciales les arrebaten lo que queda de sus tierras ancestrales. A fines de marzo, alega la petición ante la CIDH, unos 150 policías llegaron a dos poblaciones naso para desalojarlos a la fuerza de sus viviendas. Se acusa que derribaron 30 casas, dejando a la intemperie a 150 adultos y 65 niños; estos han rehusado abandonar el lugar. Desde entonces, me dicen, el enfrentamiento entre los nasos y representantes de la empresa Ganadera Bocas, S.A. se ha vuelto más violento, y una delegación naso ha hecho campamento en la Plaza Catedral. Mientras tanto, los nasos también se encuentran amenazados por un proyecto de represa.

Si los nasos tuvieran su comarca, todos estos problemas se resolverían, enfatizó la abogada Faith Barter, de Akin Gump. Es decir, toda la “inseguridad jurídica” de los nasos parte del hecho de que el Gobierno rehúsa demarcarles la comarca. Según leo en La Prensa, ellos son la única comunidad indígena panameña que todavía no tiene comarca.

Pero un activista pro indígena me comentó privadamente que lo que pasa es que las otras comarcas fueron creadas cuando todavía no se comprendía el enorme valor comercial de esas tierras. Cuando hay importantes intereses comerciales de por medio, como ahora, observó ese activista estadounidense, “en estos enfrentamientos, la empresa siempre gana”.

No, no, no. Sabemos que Panamá, tristemente, es un lugar donde todo está a la venta y donde el billete pesa más que cualquiera otra consideración, pero no por eso debemos permitir el atropello premeditado de nuestros pueblos indígenas. Nuevo liderazgo político y nuevo compromiso social debiera motivarnos a garantizar justicia para todos, buscando la manera de avanzar como nación sin pisotear a los indefensos.

Importancia social y ecológica de defender a los Naso

Defender a los Naso es prevenir más desastres por inundaciones

He leído con enojo cómo a la etnia de los Naso se le deja sin las tierras donde han vivido en armonía con la naturaleza desde tiempos precolombinos solamente para dárselas a unos ganaderos que apenaz llegaron hace 60 años. El tema me recuerda al desalojo por la fuerza de los palestinos de unas tierras en las que por siglos vivieron en paz con los judíos, pero que ahora se les arrebata con métodos fascistas. Soy panameño, vivo en Alemania y lo que leo me recuerda a Hitler y sus granujas que desalojaban del mapa a un pueblo entero. Como Ecólogo dedico estas líneas a explicar por qué imponer el ganado “a lo vaquero” en Bocas del Toro y “La Comarca” es la peor decisión que puede tomarse desde el punto de vista de la conservación ambiental y la seguridad alimentaria, especialmente en estos tiempos en que el clima del mundo cambia para peor.

Ganadería en Bocas del Toro y la Comarca: peligro de más deslizamientos de tierra.

En los últimos meses vimos cómo las lluvias arrastraron grandes lodazales de las montañas hacia las tierras bajas en Bocas del Toro, Chiriquí y los Territorios comarcales. Mírese el mapa de la región, se verá que la topografía es muy quebrada, montañosa. Si no se dejan los árboles allí, los aguaceros torrenciales deslavan el terreno como ya está sucediendo. Deforestar amplios terrenos es desprotegerlos contra la lluvia. Las gotas de agua no son amortigüadas por la vegetación, las ramas y troncos de los árboles y las hojas secas. Las raíces de los árboles, ahora ausentes, ya no amarran al suelo evitando la erosión con ayuda de millones de hongos que viven entre ellas formando una red « pegajosa » que evita que el suelo se pierda. Los ganaderos dejan un peladero en las tierras altas, las lluvias deslavan el suelo, los habitantes de las tierras bajas reciben lodazales que afectan sus vidas y sus cultivos y nadie castiga a los responsables.

Decenas de expertos en recuperación de selvas indican que, en zonas como Bocas de Toro y aledañas, la selva recupera muchas de sus funciones –como la fertilidad del suelo, en escazos 15-20 años siempre y cuando se deje que la tierra « descanse » como lo hacen los indígenas. El ganado, en cambio, pisotea y vuelve a pisotear el suelo, evitando con ello que rebroten los árboles. A falta de la capa protectora arbórea, el suelo se sigue erosionando, trayendo lodazales hacia los ríos, cambiando su color a chocolate.

Alerta hoteleros, que perderán sus atractivos turísticos.

Si al Gobierno no le importa con los Naso y los Ngobere porque no tienen dinero, por lo menos debería pensar en los hoteleros. El agua llena de lodo baja por los ríos, llega al mar y allí mata a los arrecifes de coral que tanto gustan al turista. Equivocadamente, los “sabios” refrigerados de la Ciudad de Panamá están imponiendo hoteles sin el ordenamiento territorial que el propio Alcalde de Bocas del Toro (Eligio Brings) ha tratado de organizar. A esto se le suma la erosión, el peligro contra los arrecifes de coral. Los hoteleros deberían organizarse, poner una demanda contra la familia Guardia y ayudar a los Naso a vivir en paz en sus tierras, pues gracias a los indígenas y a su uso sostenible de los recursos forestales es que hay arrecifes y negocio turístico. Lo mismo vale para la Minera Petaquilla, la cual además envenena impunemente el agua.

¿Por qué lo más sabio es usar los recursos a la manera indígena?

A diferencia del Señor Guardia y sus hijos, los Naso y los Ngöbere llegaron a esas tierras hace alrededor de SIETE MIL AÑOS. Si no me lo creen, lean los trabajos de Olga Linares, Richard Cooke y sus colaboradores, que son arquélogos famosos en Panamá y muy respetados en todo el mundo. Estos pueblos entendieron la geografía del lugar, ahora analizada por los científicos y aprendida en nuestras escuelas primarias.

Desde el caribe soplan los vientos alisios arrastrando vapor de agua desde el mar. Las altas montañas evitan que esos vientos pasen al otro lado del istmo, en las alturas se condensa el agua formando nubes, las cuales luego caen en forma de aguaceros muy torrenciales. Desconozco las influencias que tengan los Guardia en el gobierno, pero no hay poder humano que pueda cambiar esa realidad: segruirá lloviendo con o sin ganado, máxime ahora con el cambio global. El planeta se calienta, se evapora más agua del mar, y más rápido, el calor hace que el viento sople más fuerte, el resultado son más aguaceros. Metan a los Guardia y su ganado y verán como esos aguaceros, potenciados por el cambio global, seguirán enlodando los ríos. Dejen a los Naso y sus árboles y cultivos de subsistencia y verán cómo el agua se mantiene limpia a pesar de los aguaceros.

Durante siete mil años viviendo en el lugar, los indígenas comprendieron cómo es mejor trabajar esas tierras. Donde llueve mucho, nada es mejor que el árbol, el arbusto y las plantas perennes en general. Lo siembras tomando semillas del monte, tus hijos comen de él cuando tú mueres, cuando una especie no produce la otra sí lo hace, evita que el suelo se erosione, te da sombra, mantiene el agua limpia, recicla los nutrientes del suelo manteniendo su fertilidad. Por eso los indígenas tienen aguacate, cacao, cítricos, Fruta de pan, plátano, banano, yuca, ñame, otoe, aguacate, cacao, arroz –pues llueve mucho, un poquito de maíz y muchas otras especies

Estas plantas también atraen a animales que puedes cazar para comértelos. Según la arqueóloga Olga Linares, los indígenas de lo que hoy llamamos Bocas del Toro y Comarca Ngöbe-Buglé no perdieron su tiempo inventando la ganadería: cuando los animales del monte se metían en sus sembradíos, los cazaban y se los comían. La práctica aún existe y ningúno de esos animales se ha extinguido. En cambio, la destrucción de la selva por los ganaderos sí que hará desaparecer a muchos animales silvestres a los que dejará sin hogar.

La familia Guardia, como muchas familias acaudaladas de Panamá, tal vez venga de España. En comparación con Bocas del Toro, en España caen unas cuantas gotitas de lluvia. Allá las tierras son secas, duras, semidesérticas, con pocos árboles y más pasto. Allá la ganadería parece una buena idea ; en Bocas del Toro y zonas aledañas es una estupidez. Parece que los Guardia deberían irse de Panamá y retornar a la España de donde vinieron. Vaticino que en la Real Península los van a discriminar del mismo modo que ellos discriminan a los indígenas. Mientras tanto, les toca confesar su ignorancia: Señores Guardia, ustedes son recién llegados, no saben cómo trabajar las tierras que ocupan los indígenas. Váyanse : déjen que el que sabe –El Naso, sea el que trabaje esas tierras que nunca serán aptas para la ganadería, mucho menos con el cambio global.

Las crisis en Bocas del Toro: consecuencia de las carreteras sin reforma agraria.

Y hablando de ganado, el “súper sabio” que dió inicio a los actuales problemas de Bocas del Toro, durante su período presidencial, fue el Dr. Ernesto Pérez-Balladares, a quien aparentemente le gusta que le llamen “El Toro”, cuyos vicepresidentes son reconocidos ganaderos. El Sr. Pérez-Balladares hizo campaña electoral ostentando el doctorado que obtuvo en la muy respetuosa Universidad de Harvard. Hay excelentes profesores allí, pero parece que el Dr. Balladares no asistió a la clase en que se dijo que la planificación es el antídoto de los problemas. El Dr. Pérez-Balladares impulsó y completó la construcción de carreteras en Bocas del Toro sin repartirle tierras a los campesinos pobres de Chiriquí, Azuero, Veraguas y otras provincias. Lógicamente, estos campesinos fueron colonizando Bocas del Toro; no culpo a los campesinos pobres, todos aspiramos a una vida descente y honrada, ganándonos la libertad con el machete y sin terratenientes que nos hostiguen. Pero lo malo es que, al no tener tierras en sus provincias de orígen, entraron demasiados campesinos y tumbaron el monte. El resultado son las inundaciones y pérdidas de tierra que hemos visto a fines de 2008 e inicios de 2009. Y lo peor es que ahora, con los Guardia allí, las cosas van a empeorar.

¿Cómo frenar la destrucción del pueblo Naso y de nuestros recursos naturales?

Como Ecólogo solamente puedo explicar técnicamente en qué consiste la erosión, por qué la ganadería la fomenta, por qué el estilo de vida de los Naso ayuda a conservar a los recursos naturales de todos los panameños, y por qué los árboles y el monte de los Naso nos ayudan a enfrentar las inundaciones y el cambio climático global. Eso, sin embargo, no cambia la triste realidad.

La única política indigenista de nuestros gobernantes de siempre proviene de las películas de vaqueros tipo John Wayne. No hay científico que pueda lograr que esos fascistas cambien de actitud. L Ciencia no es suficiente para cambiar esa situación: la solución es política. Puedo decir muchas cosas, pero si el Pueblo no realiza una intervención política seria y definitiva, no habrá solución. Por eso, pido a quienes publiquen este artículo que me permitan cerrar con dos propuestas políticas:

(a) que cada persona con corazón apoye a los Naso con todos los medios legítimos que tenga a su alcance. A la vez,

(b) (b) hay repudiar a los politiqueros que se empotran en el poder tales como los actuales candidatos presidenciales: son la lepra del país. Juan Jované ha dado claras muestras de que tiene la inteligencia, el coraje y el buen corazón para ayudar a todos los panameños. Le apoya el Partido Alternativa Popular, al cual se le niega el derecho a existir; con ellos hay que coordinar junto a los Congresos Generales Indígenas.

Si hoy erradican a los Naso, mañana erradicarán a las demás etnias que no tengan piel blanca. Ya llevan más de 500 años haciéndolo y –como indican los arqueólogos, a otras etnias del país ya las borraron del mapa. Campesinos pobres, indígenas y negros se entienden muy bien: bailan en los mismos toldos! Los ricos son los que lo están estropeando todo, desde la convivencia pacífica entre etnias hasta las selvas, los ríos y los arrecifes de coral.

Edgardo I. Garrido-Pérez
Doctor en Ecología
Universidad de Goettingen Alemania
edgardoga@hotmail.com

Solicitan adhesión solidaria a causa de los Naso Teribe

Adhesión solidaria a la causa de los Nasos Teribes de Panamá

¡RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS, TERRITORIALES Y CULTURALES
DEL PUEBLO NASO!

Las personas y organizaciones abajo firmantes quieren mostrar públicamente su apoyo solidario al Pueblo Naso de las comunidades de San San y San San Drui, que desde el pasado 31 de marzo sufre el atropello de sus derechos humanos, territoriales y culturales.

La propia Defensoría del Pueblo de Panamá ha confirmado que en el operativo de desalojo de 17 familias naso se ha cometido “abuso de poder” y no se ha garantizado el “debido proceso”. Además, los testimonios directos y las pruebas documentales muestran el uso arbitrario y excesivo de la fuerza, destruyendo unas 30 viviendas y construcciones de la comunidad, afectando la salud de menores y dejando a la intemperie a, al menos, 150 personas adultas y a 65 niños y niñas.

Una vez más los intereses de una empresa, Ganadera Bocas, han estado por encima de los derechos de los pueblos originarios.

Por todo lo anterior pedimos…

Al Gobierno Nacional de Panamá:

· Que garantice los derechos humanos de los habitantes de estas comunidades

· Que mantenga a  las fuerzas policiales fuera de la zona

· Que evite que el personal armado de Ganadera Bocas ingrese en el área de San San y San San Drui

· Que abra un proceso de negociación que incluya garantes nacionales e internacionales y en el que además de este problema concreto se aborde la urgente constitución de la Comarca Naso.

· Que deslinde responsabilidades entre los funcionarios públicos implicados en el operativo policial.

A la Procuraduría General de la Nación:

· Que abra de oficio una investigación por abuso de poder a las y los funcionarios locales involucrados en esta irregular acción

A las partes

· Abstenerse de realizar unilateralmente acciones que posteriormente puedan desembocar en actos violentos.

· Participar en proceso de diálogo para encontrar una solución pacífica a la controversia.

Al pueblo de Panamá:

· Que se solidarice con estos conciudadanos y exija respuestas al Gobierno nacional que garanticen el libre ejercicio de los derechos humanos, territoriales y culturales.

Si deseas unirte a esta carta de apoyo solidario envíanos una respuesta con tu nombre completo, nacionalidad y correo electrónico de contacto debajo de la nota al correo: .

Si perteneces a alguna organización en especial puedes también poner el nombre de la misma.

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English Version

Support Letter


Respect for human rights, territorial and cultural of
NASO VILLAGE!

The undersigned organizations and individuals want to show publicly their support and solidarity to the people of Naso communities of San San and San San Drui that since last March 31 suffers the abuse of their human rights, territorial and cultural rights.

The Panamá Ombudsman confirmed that the eviction operating of 17 families Naso has been committed “abuse of power” and is not guaranteed “due process”. Furthermore, the direct testimony and documentary evidence show the arbitrary and excessive use of force, destroying some 30 homes and buildings in the community, affecting the health of children and leaving least 150 adults and 65 children and girls without roof.

Once again the interests of a company, Ganadera Bocas, have been over the rights of aboriginal peoples.

For all these reasons we ask…

– The Government of Panama:

· Guaranteeing human rights of the inhabitants of these communities

· Keep the police out of the area

· Prevents the armed personnel of Ganadera Bocas enter the area of San San and San San Drui.

· Open a negotiation process that includes national and international guarantees and in addition, this problem is addressed the urgent creation of the Comarca Naso.

· Determine responsibilities of public officials involved in the police operation.

– The Attorney General’s Office:

· Open an ex officio investigation for abuse of power and the local officials involved in this illegal action

– To the parties

· Refrain from unilateral actions that could lead to further violence.

· Participate in the dialogue process to find a peaceful solution to the dispute.

– To the people of Panama:

· Solidarity with the Naso People and required the Panamá government responses to ensure the free exercise of human rights, territorial and cultural rights.

If you want to join this letter of support and solidarity send a reply with your full name, nationality and contact email below the note to email: .

If you belong to any organization in particular can also place the name.