Ranas doradas silvestres no se han extinguido

La rana dorada se resiste a la extinción

Por segunda vez nacen en cautiverio renacuajos que de llegar a crecer y convertirse en ejemplares saludables, serían liberados en áreas silvestres para fortalecer la población de este anfibio.

Hallazgo. Científico ha encontrado ranas doradas en áreas silvestres. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Edilsa González Roca

EDILSA GONZÁLEZ ROCA
EL VALLE, COCLÉ.

nacionales@prensa.com

Nuevos estudios científicos adelantados por el biólogo Mario Urriola revelan que ejemplares de la rana dorada, especie que se presumía extinta, persisten en los bosques cercanos a El Valle de Antón.

Urriola expresó que a través de intensas observaciones han podido comprobar que todavía en los bosques de El Valle hay especímenes viviendo, lo que indica que hay posibilidades de que se pueda repoblar la especie.

El biólogo explicó que ciertamente la especie fue afecada por un hongo, pero ese pudo ser el último eslabón de una cadena de eventos que influyeron en la degradación de la especie, como las talas, las quemas, el uso de agroquímicos y el cambio climático.

Urriola es biólogo especialista en vida silvestre y encargado del proyecto de reproducción de ranas doradas en el Hotel Campestre, donde hace un par de semanas nacieron 400 renacuajos de esta especie en un estanque en cautiverio.

El acontecimiento da nuevas esperanzas a biólogos y valleros para evitar la extinción de la especie, expresó el especialista.

La gerente del Hotel Campestre, Darinia Cárcamo, manifestó que es la segunda vez que estas especies nacen en cautiverio dentro de los terrarios que se mantienen en las inmediaciones del hotel.

Informó que sin fines de lucro y con el apoyo del biólogo Mario Urriola, el hotel se ha empeñado en, de una forma natural y con un estricto seguimiento, tratar de lograr la reproducción de la especie y si es posible repoblar los bosques de El Valle con nuevas ranas doradas.

Indicó que el ciclo de reproducción de las ranas dentro del hotel comenzó en enero cuando pudieron observar los huevos y luego en febrero comenzaron a nacer los renacuajos que ya tienen dos semanas, por lo que espera que en aproximadamente un mes se conviertan en ranitas.

Agregó que si todo sale bien, una vez los renacuajos se conviertan en ranitas y dependiendo de la cantidad que logre sobrevivir, se irán llevando hacia las bosques de El Valle donde se ha comprobado que actualmente hay ranas doradas adultas y en reproducción.

Víctor Bethancourt, del departamento de Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente en El Valle, indicó que este es un logro porque sin contar con muchos recursos y sin afán de lucro, tanto empresarios como el biólogo Urriola están tratando de preservar la especie más significativa de El Valle.

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Cerro Cariguama es vital para el Valle de Antón

COCLÉ.reserva hídrica y forestal de El Valle de Antón.

En aprietos cerro Cariguana

El cerro Cariguana ya fue delimitado, pero la Anam no ha dicho cuál es la cantidad de tierra que lo compone. Es fuente natural que irriga una gran cantidad de riachuelos que abastecen de agua a comunidades.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/R. Quezada
DETERIORO. Se desconoce la cantidad de tierra que abarca el cerro Cariguana.

Rafael Quezada
EL VALLE, Antón

Los grupos ambientalistas y la comunidad de El Valle de Antón reclaman que se declare al cerro Cariguana una reserva hídrica y forestal antes de que se siga deteriorando.

Años atrás, a través del acuerdo No. 42 del 6 de enero de 1994 el Consejo Municipal de Antón recogió los múltiples reclamos de la comunidad y dictó normas para el buen uso y explotación de los recursos naturales del área de El Valle.

El concejo, en conjunto con la comunidad, argumentó que se estaba dando una constante deforestación y destrucción de hábitat, tanto de la flora como la fauna, sobre la región.

En esa fase inicial se determinó, a través del acuerdo, que no se podía dar en concesión a cualquier persona natural o jurídica los recursos naturales de El Valle de Antón como El chorro Las Mozas, pozos termales, chorro El Macho, la Piedra Pintada, árboles cuadrados y la India Dormida.

En ese entonces se excluyó el cerro Gaital, Pajita, Caracoral, Cariguana y Cocorrón, este último centro de una protesta pública en junio de 2007 por una deforestación que reclamaban más de 25 grupos ambientalistas.

Después de esa fecha se han elaborado tres acuerdos más, uno en agosto del 1995 oponiéndose a la titulación de tierra, otro en octubre de 2001 donde declaran inadjudicables las tierras de la cordillera del cerro Cariguana, y el otro en agosto de 2005 reforzando esta última medida, sin embargo no hay nada claro todavía.

Según la Autoridad Nacional del Ambiente, sí se tiene conocimiento de la petición. Jorge Carrera, director de la institución en Coclé, dijo que se realizó la demarcación del área y se colocaron los puntos de referencia que encierra el cerro Cariguana, pero todavía no se tiene la cantidad de tierra que va a tener el área; situación que todavía causa molestia entre los ambientalistas y la comunidad.

Hoy esos mismo ambientalistas les reclaman a las autoridades que declaren al cerro Cariguana reserva hídrica forestal.

El Cariguana abastece a ocho comunidades que toman su agua a través de acueductos por gravedad: en Cabuya, Santa Rita, Mata Palo, Macano, Macanito y también les llega agua a poblados en Antón y Farallón.

Zulema Rodríguez, miembro del grupo Guías Turísticos de El Valle (Aguiteva), señaló que están esperando que oficialicen el proyecto que declara al cerro Cariguana reserva hídrica y forestal porque continúan dándose muchas irregularidades dentro de los bosques del cerro.

Es penoso repetir que siempre las fuentes de aguas y los bosques están en peligro.

Al referirse al Cariguana la ambientalista respondió que dentro de él se practica la caza indiscriminada, allí dentro de los bosques hay conejos pintados, ñeques, iguanas, armadillos, ardillas y aves exóticas.

Esto se da, según Rodríguez, porque la Anam no tiene el suficiente personal que custodie de manera segura los bosques.

Lo que más causa preocupación es la amenaza que pueden sufrir los bosques con la permanente intención de compra de tierras sobre la zona en donde primero se tala y luego se construyen lujosas residencias, actitud que desmejora el ambiente.

David Rankin, un morador de El Valle y quien tiene al frente de su casa la imponente silueta del cerro Cariguana, dijo no estar de acuerdo con la venta de terrenos sobre esa área.

Recordó que años atrás se murmuraba que el cerro Gaital nunca se iba a tocar y ahora resulta que a su alrededor ya hay construcciones y carreteras.

Una de las consecuencias de la venta de terrenos en los sitios que pueden calificar como áreas protegidas es que primero la gente termina tumbando los árboles, acción que incide en la variación del clima, como ejemplo el propio Valle que ya no tiene el mismo clima de antes, comentó.

Por su lado, Rodolfo Méndez ambientalista del grupo Conservación en El Valle de Antón (Conserva), respondió que es urgente que las autoridades agilicen cuál será el estatus va a quedar el cerro Cariguana.

Un situación típica que han tomado algunas personas irresponsables es botar basura sobre el camino que conduce a la comunidad de Cabuya y en el nacimiento del río Farallón.

La India Dormida de El Valle de Antón

Destinos cercanos
La India Dormida
 
Una noche en medio del frío de una de las más famosas montañas coclesanas, cargada de leyendas.
 
JOSE A. JIMENEZ M.
mosaico@prensa.com
 

Iniciamos el corto ascenso a las 3:45 p.m. hacia La India Dormida (llamada Flor del Aire, según la leyenda) en medio del esplendor de la selva y cascadas. El recorrido total toma unos 45 minutos, pero el guía, en vez de doblar por la Piedra del Sapo siguió recto y terminamos en una finquita donde dos niños campesinos, algo tímidos, se ofrecieron a llevarnos hasta la cima.

La India Dormida

Cerro La India Dormida. Foto: Richard Alvarado- Panoramio.com

Al poco rato, en unos 20 minutos, salimos por los lados de la oreja de la India. Fuimos a parar a un hermoso paraje donde el cielo azul contrastaba con el verde pasto de la India. Diez minutos después coronamos su rostro y quedamos boquiabiertos ante la grandeza de su anatomía. Levantamos el campamento sobre sus pechos por ser el punto más alto, pero ante la ventisca desistimos y montamos las carpitas. Cuando dieron las 5:00 p.m. uno de los niños guías dijo: “nos vamos que los duendes están por salir”. Intenté retenerlos (para así ver los duendes) pero apareció, sobre un caballo, su tío al rescate. Se los llevaba porque “los duendes me los satinan” (los desorientan). Poco antes de irse advirtió: “no salgan de sus ranchos cuando les tiren piedritas…”.

El ocaso se presentó espléndido, no así el viento. Nos sentamos cerca de un hermoso precipicio a disfrutar de un anochecer único. El pueblo de El Valle de Antón encendió sus miles de luces. El cielo se surcó de estrellas fugaces. Prendimos una fogata para mitigar las tenazas del frío, pero la ventisca, que se tornó borrascosa, la consumió y terminamos dentro de las carpas escuchando el zumbido del viento. A medianoche cayeron piedritas sobre nuestras carpas. Eran gotas de lluvia que el viento traía de lejos (no llovía en la India). Por si las moscas, y por el frío, a nadie se le ocurrió salir.

El amanecer trajo consigo un cielo espléndido y dos carpas averiadas por la embestida del viento. Cuando el sol calentó la ondulante anatomía de la India, los dos niños ya estaban allí, ansiosos por saber cómo nos había ido con los duendes. Recorrimos la silueta de la montaña. Entramos al ombligo de Flor del Aire (una cuevita), y estuvimos horas tumbados sobre el pasto, regocijados del paisaje, guardando en el saco del alma todos los recuerdos. Durante el retorno hincamos una bandera hecha de bolsa plástica (no teníamos banderola) en la garganta de la India y nos despedimos de los niños dándoles toda la comida restante y una brújula para correr en dirección contraria a la aparición de los duendes. Nos dimos un vigorizante baño en las frías aguas del chorro de Los Enamorados, y ya abajo, nos contaron que los duendes habían encendido una fogata. Les conté que no salimos de las carpas en toda la noche cuando nos tiraron piedritas.

No nos atrevimos a decirles que fuimos nosotros quienes encendimos esa fogata.

Pies de fotos
FICHA TÉCNICA

Ubicación: Provincia de Coclé.

Distrito de Antón

Corregimiento San Juan de Dios y El Valle.

Nombre del Cerro: La India Dormida o La India

Elevación: 860 a 900 m sobre el nivel de mar aproximados.

Clima: Templado

Temperatura promedio: 22° C

RECOMENDACIONES

– Lleve suficiente agua.

– Al acampar con carpas pequeñas hay que trincarlas firmes al suelo. Ubique sus carpas opuestas al viento y lleve ropa adecuada para la noche fría.

– Suba con un guía. Jovencitos del área ofrecen ese servicio.

– No haga fogatas que no pueda controlar.

Nueva rana arbórea del Valle de Antón

EXPERIMENTO.30 RANAS ESTÁN BAJO INVESTIGACIÓN.

Científicos trabajan en conservación de anfibios

Miembros del centro detectaron una especie de rana arbórea cuya descripción se desconoce.Durante el seguimiento de reconocimiento del animal se le harán pruebas morfométricas y moleculares.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/R.Quezada

PRONÓSTICOS. Los expertos no descartan que la especie sea propia y exclusiva del lugar

Rafael Quezada
EL VALLE, Coclé

Edgardo Griffit, científico panameño del centro de conservación de anfibios instalado en El Valle de Antón, comienza su faena investigativa todos los días desde las 7:30 a.m. con una inspección a los cuartos que mantienen la vida en cautiverio a diferentes tipos de anfibios, incluyendo ranas doradas.

La función del centro, que empezó operaciones en 2006, es la de estudiar más de cerca la vida de la rana dorada y de otros anfibios que son amenazados por la presencia de un hongo que los afecta y los mata.

“Todas las mañanas me levanto a supervisar cada una de las jaulas en donde están los animales. Mi peor pesadilla sería encontrar signos de cambios de temperatura en el sistema biológico artificial que es el que le mantiene la vida a unas 30 ranas que tenemos bajo experimento”, dijo.

Por ejemplo -explicó- un cambio de temperatura que ocurra durante la noche dentro de los cubículos en donde se encuentran los animales podría exterminarlos.

La razón es que las ranas son muy susceptibles a los cambios de temperatura.

Ese y otros detalles de la vida biológica de las ranas es analizado y estudiado al pie de la letra en el centro, señaló Griffit.

Trabajo de identificación

Sin embargo, el trabajo investigativo muchas veces se convierte en un reto ante las novedades, porque el mundo biológico aún no está descifrado definitivamente, afirma el científico.

Prueba de ello es que se detectó una especie de rana arbórea que, según los primeros análisis, no está dentro del cuadro de descripción del animal.

Esto ocurrió dentro de los bosques de El Valle de Antón mientras se hacían observaciones de anfibios y tras la captura de ranas que están afectadas por el hongo.

Esto ha llevado a Griffit y a su equipo de trabajo a preparar una minuciosa investigación y comparación de la rana a partir del próximo año.

Primeros detalles

Según la información preliminar se trata de un tipo de rana arbórea nocturna de la familia Hylidae que vive en los huecos de los árboles.

Cuando la especie fue encontrada se procedió a compararla con otras y no encajaba dentro de la descripción de otras especies consultadas a través de libros especializados que tratan sobre estos tipos de anfibios, relató Griffit.

Hacer una descripción toma tiempo porque hay que revisar la bibliografía del reino animal o compararla con especímenes de otros museos de Estados Unidos, Europa o Suramérica, enfatizó.

Según el equipo de científicos, todo ese proceso hay que hacerlo para poder reportar la especie de Panamá o de otra región.

Lo cierto es que es una especie nueva que vive en los bosques de El Valle y que ahora es objeto de un seguimiento para dar con su identidad natural.

Apoyo

Griffit dijo que durante el seguimiento de reconocimiento se harán pruebas morfométricas y moleculares y para eso se contará con el apoyo del zoológico de Houston, quien es el soporte técnico de la investigación. Al final se nombra la especie y se da a conocer al mundo científico.

No se descarta que la especie sea endémica de la región, es decir, propia y exclusiva del área.