UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

Burica Press – 16 de julio de 2011. El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Unidas Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su última sesión de junio de 2011 ha solicitado al Estado de Panamá con la Decisión WHC-11/35.COM/7B del 7 de julio de 2011, a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación.

La UNESCO en su decisión retoma las recomendaciones emanadas de la misión del Centro de Patrimonio Mundial/ ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte una serie de acciones de manejo, conservación y administración del bien, que incluye completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad; completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial y poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias.

Además le solicita completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en el 2009, e identificar las medidas prioritarias para la implementación y aplicación adecuada de las mismas, incluidos los recursos necesarios.

UNESCO solicita suspensión de Cinta Costera Fase 3 por el Casco Antiguo

La UNESCO ha solicitado suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, “que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación”

En la última parte de la decisión, la UNESCO también pide al Estado Panameño a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.

Casco Viejo de la ciudad de Panamá en 1860. Foto: Eadweard Muybridge; Fuente: Flickr.com/Yanilka Batista

La UNESCO decidió inscribir esta propiedad sobre la base de tres criterios culturales, teniendo en cuenta que Panamá fue el primer asentamiento europeo en la costa del Pacífico de las Américas, en 1519 y que conserva intacto el trazado de calles al estilo clásico español de calles y avenidas perpendiculares que forman manzanas homogéneamente cuadradas (damero), así como la arquitectura de sus edificios, en la que el estilo español se mezcla de forma insólita con el francés y el americano primigenio. En este histórico se localiza el Salón Bolívar, donde el Libertador Simón Bolívar trató infructuosamente de establecer un congreso continental multinacional en 1826.

De acuerdo a los criterios para definir Sitios de Patrimonio Mundial el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá es un un ejemplo sobresaliente de edificaciones o conjunto arquitectónico o paisaje que ilustra una etapa importante en la historia humana, que entre otras cosas resalta el valor universal excepcional.

Por su parte el Ministro de Obras Públicas (MOP), Federico Suárez, en representación del gobierno panameño, desmiente que la UNESCO haya ordenado la suspensión de la construcción del proyecto de Cinta Costera Fase III. Él indica que la UNESCO y “el Gobierno Nacional evaluarán y analizarán en conjunto los informes técnicos ambientales, sociales y patrimoniales existentes sobre cada una de las tres propuestas para la interconexión vial entre avenida Balboa y la avenida de Los Poetas” en la ciudad de Panamá.

El proyecto de Cinta Costera Fase III propuesta por el gobierno de Panamá ha unificado el rechazo de grupos de la sociedad civil panameña quienes argumentan que dicha propuesta de carreteras rodeando el Casco Viejo de la ciudad es inaceptable, porque destruye la naturaleza histórica y paisajística del Sitio de Patrimonio Mundial.

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VEA ADEMÁS

Decisión fina 35 COM 7B.130 adoptada

129. Sitio arqueológico de Panamá Viejo y distrito histórico de Panamá (Panamá) (C 790bis)

Decisión: 35 COM 7B.130

El Comité del Patrimonio Mundial,

Habiendo examinado el documento WHC-11/35.COM/7B,

Recordando la Decisión 34 COM 7B.113, aprobada en su 34 ª reunión (Brasilia, 2010),

Toma nota de los esfuerzos realizados por el Estado Parte para mejorar el estado de conservación de la propiedad, en particular en los aspectos referentes al sistema de gestión y la suspensión de la ejecución del proyecto Cinta Costera dentro de la propiedad;

También toma nota del compromiso del Estado Parte a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

Toma nota además de los resultados de la misión de monitoreo reactiva conjunta del Centro del Patrimonio Mundial/ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte lo siguiente:

a) Completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad,

b) Completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial,

c) Poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias,

d) Completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en 2009, identificar las medidas prioritarias para la implementación y un plan práctico para aplicación, incluidos los recursos necesarios,

e) Suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

También pide al Estado Parte a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.
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Traducción: Burica Press del documento original publicado en línea (Caso 129): http://whc.unesco.org/archive/2011/whc11-35com-20e.pdf

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UNESCO exige estudios técnicos del plan de cinta costera en el Casco Viejo

Cinta costera fase III

Unesco no avala interconexión

La fase dos de la cinta costera se hizo a pesar de que el Comité de la Unesco pidió al Gobierno panameño detener la obra.

Delegación. Maruja Herrera, directora del Inac, y Federico Suárez, ministro del MOP, representaron al país ante la Unesco, en París. LA PRENSA/Mónica Palm

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

La interconexión de las avenidas Balboa y de los Poetas –que es parte de la tercera fase de la cinta costera– no se desarrollará por el momento, a la espera de que un panel internacional de expertos analice las propuestas técnicas.

A eso se comprometieron el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, y la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Maruja Herrera, a cambio de que el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) no incluyera al conjunto monumental del Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

“No se va a dar inicio (a la obra) hasta tener los estudios y haber cumplido con todos los parámetros para que Unesco esté satisfecha”, prometió ayer Suárez, en París, al término de la sesión en la que el Comité examinó la situación del conjunto monumental.

“Vamos a estar cruzándonos toda la información. Si hay que regresar (a París), regresamos. Estamos reactivando una relación con Unesco que se había perdido”, recalcó.

Suárez advirtió de que el contratista de la obra, la constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, está habilitada únicamente para desarrollar otros componentes del proyecto, que excluyen la vialidad, como rellenos “para hacer canchas deportivas, de esparcimiento social y ciclovías” en El Chorrillo y Barraza. También un rompeolas y el soterramiento de cables de alta tensión en avenida Balboa.

El peligro

El Comité de la Unesco estuvo a punto de incluir a Panamá en la lista en peligro, temerosa de que la nueva vialidad atentara contra el valor universal del sitio.

El primer jalón de orejas viene desde el año pasado, con la fase dos de la cinta costera, que no es otra cosa que el relleno en lo que antes era el muelle fiscal, contiguo al Mercado del Marisco y justo en las vías de acceso al Casco Antiguo.

“La fase dos se hizo a pesar de que el Comité pidió detener la obra. Se les pidieron los estudios de impacto y no los presentaron”, recordó Nuria Sanz, jefa de la Unidad de América Latina y el Caribe del Comité.

El último desencuentro lo constituyó un informe suscrito en abril de 2011 por Sanz e Isabel Rigol, asesora de Icomos Internacional (organismo asesor de Unesco en materia de conservación), en la que se pidió “detener” la tercera fase de la cinta costera y realizar estudios para medir el impacto de la obra en el Casco Antiguo.

Para preparar ese informe, Sanz y Rigol hicieron una visita de “monitoreo” al país, en octubre de 2010. “El Presidente (Ricardo Martinelli) nos atendió, nos dio tres horas de su tiempo y nos dijo que el plan era el túnel, y que se estudiaban otras alternativas”, recordó Sanz.

Desde entonces han solicitado los estudios del túnel. Hasta ahora solo han recibido uno técnico y otro socioeconómico que les fueron entregados personalmente en la capital francesa, el 9 de junio, por Suárez y Herrera.

Odebrecht tiene una “propuesta opcional”, que es una costanera –que en Unesco han denominado autopista de circunvalación de la península, Patrimonio Mundial de Panamá”–, pero sobre ese plan, el organismo solo ha recibido esquemas y dibujos.

“De eso no tenemos los estudios técnicos ni arqueológicos ni nada.. Según ellos, es sistemáticamente más barata, casi el doble”, dijo Sanz.

Hay una tercera opción, la de una “carretera marítima con puente”, pero con esta propuesta pasa como con la costanera: no hay un estudio; solo dibujos. Ahí se puede apreciar que la península del Casco quedaría “encapsulada” por el puente.

El ministro también habló en Unesco de una “cuarta alternativa”, que sería una especie de “combinación” de tramo marino con relleno. Sanz tampoco sabe mucho de eso.

El Comité no facilitó copias de los dibujos y Suárez prometió entregarlos, la próxima semana, a este diario.

compromiso adquirido

El Casco Antiguo-Panamá Viejo se salvó de entrar en la lista, por esta vez.

El Comité –que la víspera de la sesión tenía un proyecto de resolución para enlistar el conjunto monumental– cree ahora que Panamá tiene una buena disposición en proteger el valor del sitio, “y que no se va a avanzar en ningún proyecto de cinta costera tres hasta que no se sometan para análisis las propuestas técnicas, ambientales, sociológicas y antropológicas de cada una de las propuestas”, resumió Sanz.

También se solicitó delimitar la zona de amortiguamiento, con su respectiva reglamentación, así como tomar las acciones legales para acabar con los “casos pendientes”: PH Plaza Independencia y hotel Central, dos proyectos que se desarrollaron en desafío a las normas de restauración vigentes en la zona.

Igualmente se habló de establecer medidas que incentiven la rehabilitación del patrimonio, “y no la especulación”. Al respecto, la directora del Inac anunció que se expropiarán los inmuebles que están “en estado ruinoso y de abandono”.

“Ya se han puesto las multas correspondientes. Los dueños tienen que poner sus propiedades en valor”, advirtió Herrera.

El Comité otorgó plazo hasta febrero de 2012 para presentar un informe con los avances.

El organismo internacional pondrá todo esto en blanco y negro y emitirá una resolución, que será consensuada por los 21 países miembros del Comité –en presencia de la delegación panameña–, y que podría ser dada a conocer en agosto próximo.

‘Se atendió el clamor de un país’

Luego de la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), las reacciones no se hicieron esperar por parte de los activistas del Casco Antiguo. Patrizia Pinzón, miembro de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo, cree que la Unesco ha atendido el clamor de un país por la conservación de su historia. “Esperamos que el Gobierno recapacite y que realmente estudie cuál es la mejor opción de conexión entre la ciudad y Nuevo Amador, sin dañar el Casco Antiguo y sus 300 años de historia”, destacó.

Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, calificó la decisión como “positiva”, ya que brinda un período de gracia de seis meses para que las cosas se hagan mejor. Dijo que están dispuestos a apoyar al Gobierno con el fin de encontrar una solución técnica a la fase tres de la cinta costera, sin que afecte el Casco Antiguo. Fernando Díaz, miembro de la Alianza pro Ciudad, consideró prudente la decisión de la Unesco de solicitar la suspensión de la tercera fase de la cinta costera.

Dijo no comprender por qué se adjudicó un proyecto que ni el Gobierno tenía claro. Héctor Brands, del Movimiento Nueva Generación, señaló que la última palabra la tiene el Gobierno, ya que como país debemos tomar decisiones.

ohigginis arcia jaramillo aleida samaniego C.

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San Felipe, Ciudad de Panama es el área más antigua de la ciudad de Panamá, luego de Panamá Viejo. Esta localizada en una estratégica península. Su escenario natural es parte de la riqueza del área. Fue inscrito en la Lista de Sitios de Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1997.

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Cinta costera

Panamá acuerda aplazar vialidad en Casco Antiguo

Un panel de expertos analizará las propuestas que presente Panamá para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

HISTORIA. El Casco Antiguo estuvo a punto de ser incluido por la Unesco, en la lista de Patrimonio en Peligro. LA PRENSA/Archivo

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) estuvo a punto de incluir al Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

Lo que salvó al conjunto monumental fue el compromiso del Gobierno panameño de que un panel de expertos analice las propuestas para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

“El Comité ha dicho que no se avance hasta que se hagan los estudios”, resumió Nuria Sanz, jefa de la sección de América Latina y el Caribe del Comité, que desde el domingo se reúne en París.

La situación del Casco Antiguo y Panamá Viejo fue analizada en la sesión de ayer. En la víspera se repartió un “proyecto de resolución” en el que se pedía su inclusión en la lista en peligro.

El proyecto fue modificado, ante la “buena disposición” de las autoridades panameñas de no hacer la interconexión vial sin someter a debate los estudios técnicos, ambientales, arqueológicos y socioeconómicos.

El ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, que en las dos últimas semanas ha viajado dos veces a París para dar explicaciones de la fase tres de la cinta costera, dijo reconocer a Unesco como un ente asesor, y prometió que se le dará toda la información para que el organismo quede “satisfecho”.

No se ha definido cómo será la vialidad: si a través de un túnel, una costanera o un puente marino. Sanz dijo que solo cuentan con información sobre la primera opción, y que de las otras apenas conocen “dibujos”.

El día anterior se debatió la posibilidad de incluir Portobelo-San Lorenzo en la lista en peligro, pero esto se evitó con la promesa de tomar medidas que garanticen su valor patrimonial.

La primera vez que el Comité pidió detener la fase tres de la cinta, el presidente, Ricardo Martinelli, ignoró la recomendación y su gobierno entregó la orden de proceder a Norberto Odebrecht, contratista de la obra.

Industria panameña sigue contaminando

INDUSTRIAS EN LA MIRA POR DESECHOS

FISCALIZACIÓN

KEREM PÉREZ
kperez@prensa.com

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Desechos. Algunas industrias depositan los desechos en los ríos.LA PRENSA/C. Lemos

Los altos niveles de contaminación  en los afluentes y ríos del país, provocados por empresas o industrias, encienden las alertas de las autoridades y ambientalistas.

Hasta la fecha, las autoridades no han concluido con los procesos de análisis  de las 79 industrias y compañías a las que se les ha identificado por presentar irregularidades ambientales.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) no revela cuáles son, pero detalla que la mayoría de las empresas se dedica a la construcción, el turismo, la energía, la elaboración de productos alimenticios y bebidas, las actividades agrícolas, la ganadería, la silvicultura, la explotación de minas de canteras, la manufactura o la pesca.

La Anam exige un Programa de Adecuación y Manejo

Ambiental (Pama), en el cual las compañías deben presentar un cronograma de actividades y adecuaciones que corrijan  los altos niveles contaminantes en sus desechos, que debía haber concluido en el año 2005.

De acuerdo con Jesús Grimaldo, jefe del departamento de adecuación y manejo ambiental de la Anam, a todas las industrias que ya operan se les exige un diagnóstico a través de una auditoría ambiental.

Esta se realiza por entes privados debidamente aprobados por la institución.

Cada auditoría refleja el tipo de desecho que es expulsado por la empresa, y cuál es la magnitud de su impacto al medio ambiente.

Hay todo tipo de contaminante, como el ruido, vibraciones, emisiones atmosféricas (dióxido de carbono), aguas y suelo.

A la contaminación que más se le presta atención es a la de los desechos depositados en fuentes fluviales (ríos, quebradas) mares, etc.) y alcantarillados.

No obstante, Grimaldo enfatiza que cada empresa tiene su particularidad, puede tener una de estas fallas o varias en su conjunto, dependiendo de su actividad.

“Si luego de la auditoría ambiental, la empresa registra niveles altamente contaminantes en sus desechos vertidos en aguas, se le exige establecer una planta de tratamiento para reducir estos niveles, y en el caso que no cumpla con la normativa, se le multa”, explica Grimaldo.

A cada empresa que ya cuenta con un Pama se le da seguimiento, para que no incurra nuevamente en irregularidades.

El funcionario aclara que toda empresa que elabore productos o tenga dentro de su actividad la utilización de agua requiere una planta de tratamiento. También debe presentar una caracterización de las aguas donde deposita sus desechos, a fin de verificar que la carga contaminante no esté por encima de los niveles máximos.

En este sentido, Juan Francisco Kiener, vicepresidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), explica que el sector industrial en los últimos años se ha inclinado con más intensidad a cuidar el medio ambiente.

Kiener señala que no sólo se les debe exigir a las industrias  el establecimiento de plantas de tratamiento, sino  también  un conjunto de medidas como la reducción en el uso de papel, la energía, y  el reciclaje.

El industrial asegura que ellos no son el único que sector que está cumpliendo con los parámetros establecidos por la Anam.

“La mayoría de las medidas (plantas de tratamiento de agua) son costosas para las compañías pequeñas, pero, a pesar de ello el sector está cumpliendo. Estas pueden oscilar entre 200 mil dólares y 5 millones de dólares, dependiendo del volumen de agua que utiliza y el tipo de actividad”, explica Kiener.

El Centro Nacional de Producción Más Limpia detalla en su página web que existe un total de 200 empresas que están cumpliendo las medidas, de estas  87 son del sector energía e industria y  53, agroindustrias.

Para José González Jaramillo, miembro de Oilwatch Panamá, es necesario que se lleve a cabo un programa de desarrollo territorial que incluya el uso de agua. “No hay coherencia entre las  políticas públicas y la  gestión ambiental”, afirma González Jaramillo.

El activista ambiental sostiene además que las autoridades no están exigiendo las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud, como es el caso de las construcciones.

Vallas del mal gusto y la contaminación

CONTAMINACIÓN VISUAL

‘Valla’ a la peste

Pedro Altamiranda
opinion@prensa.com

La peste de las vallas. Mal endémico panamensis. Por donde vayas: “Vallas”. O como dice el polvoriento bolero: “doquiera que tu vayas…” “Vallas”.

Panamá es la gran Salsipuedes del anuncio que brinca en un pie. A ambos lados de la calle o avenida te reciben estas cruces visuales al mejor estilo del final de Espartaco.

Sacas la cabeza y te estrellas con una seductora guial que te ofrece una fragancia, o con una cerveza con su medallón apantallador, o con celulares de todo tipo que casi quintuplican, seguros, aviones, bancos y más bancos… en fin una verdadera currumbamba de productos que incluso pueden ilustrar tus noches de pesadilla publicitaria.

Cada 100 metros (medida de atletismo vehicular) ¡chas! te recibe un muppie o si lo prefieres, esa lápida publicitaria de “doble cara” que hace de la ciudad un gran cementerio Amador, ah y luego te quiña el ojo una valla horizontal y más adelante una doble horizontal, y una vertical, como quien dice para variar el paisaje, y una unipolar o ¿bipolar? Y otra de dos caras y más allá otra como mona encaramada en lo alto de un esperpéntico edificio obra de nuestros “arquichuecos” o bien recostada sobre una de sus paredes laterales y como colofón otras sobre un paso elevado, que no paso porque de paso nadie utiliza.

Y de repente se cuela una pantalla de televisión gigantesca y otra, sin contar con la gran telaraña (la de el ladrón de Bagdag es niña de pecho) de cables y yucas con que nos regalan las flamantes compañías de electrificación y telefonía. Pero, qué veo, mansa creatividad, tres ciclistas arrastrando cada uno su flamante valla y camiones–vallas o vallatrocs.

¡Machín! ¡Qué quieres que te diga, pana…! Indigestión visual, que sólo se cura cuando el Gobierno (léase Alcaldía) le apriete las tuercas a los valleros y los haga recoger su chatarra disfrazada. Pero eso, espéralo sentado.

Así, podemos afirmar con contundencia que Panamá pare más vallas que un cui, que ya es decir, ¡ahhh! … y todas, toditas con sus correspondientes permisos de colocación criminal, autenticados, refrendados, autorizados y aupados, pero es que claro, te has olvidado que vivimos en un país donde al panameño, su habitante, le encanta el plátano, y más si es funcionario público. Sí, sí, una tajadita por aquí, otra tajada por acá o tajadón y … venga la valla.

No vaya–mos muy lejos y allí está la antigua Zona del Canal. Y para muestra un botón. Tenía dos cosas maravillosas, cableado subterráneo y cero publicidad contaminante. Ah, era hermoso pasearse y disfrutar de sus predios tanto como admirar el sitio de una dama donde la espalda se le convierte en media luna. Pero vino la “vallanitis” o “vallamanía” que es meterte una valla donde ya otra no cabía para bien de la Alcaldía.

En la famosa película de don Siegel La invasión de los usurpadores de cuerpos, unas semillas venidas de otro mundo suplantan a los humanos que se duermen, deshumanizándolos. Igual ocurrirá dentro de poco aquí, cuando a falta de espacio para incrustar otro de estos godzillas urbanos hagan surgir los hombres–vallas (como en los años 10), verdaderos emparedados humanos ambulantes.

Lo peor es que la noche tampoco nos da el reparador descanso a nuestras golpeadas retinas. Allí te apaña, como retortijón, el vallón.

La encementada cinta costera, desde donde el mar no se ve ni con lente de aumento todavía goza de una virginidad monasteril, pero no tardará en perderla. Cogemos apuestas.

Lo peor es que al alcalde Valla–rino se le resbala, como que tiene el gusto debajo del talón de Aquiles y al Municipio y su bonche de ineptos por igual, por lo que seguirán fluyendo los permisos. Pero qué más da si Bern acabó con la mejor vista de la pequeña pero hermosa bahía (ya no la podemos ni Ver–n), Colamarco con el Paseo Balboa, y los cuatro jinetes del Apocalípsis (B.B.S.M.) con la zonificación de la ciudad. Esto de las vallas, viéndolo bien, es chicha de piña.

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Las más asqueroas vallas dentro de todas las vallas asquerosas están las que atiborran a la Provincia de Colón.

Burica Press

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LOS CONTRATOS OCULTOS DE COLAMARCO Y ARROCHA

La ciudad capital sitiada por vallas

08-27-2009 | JULIO ALFARO
jalfaro@laestrella.com.pa

De un día para otro llenaron la vía hacia el Puento Centenario de vallas.  Para colmo esta área es parte del Parque Nacional Camino de Cruces.
De un día para otro llenaron la vía hacia el Puento Centenario de vallas. Para colmo esta área es parte del Parque Nacional Camino de Cruces. Foto: La Estrella de Panamá

La maniobra se dio con la política en plena efervescencia

Nacional PANAMÁ. La proliferación de vallas publicitarias en puentes peatonales, y algunas áreas de la vía del puente Centenario tiene su génesis en dos decretos emitidos por la Alcaldía de Panamá, con cuatro años de diferencia y numerosas implicaciones a su alrededor.

En el año 2005, se promulgó el Decreto 1018, que declaró “áreas libres de publicidad exterior” las zonas contiguas a las vías del acceso Este del puente Centenario. El tramo señalado comprende desde el entronque con la vía que conduce al relleno sanitario de Cerro Patacón al puente Centenario, y viceversa.

La disposición, firmada por el alcalde Juan Carlos Navarro, y la secretaria general de la Alcaldía, Norberta Tejada Cano, prohibía la instalación de estructuras publicitarias “en cualquiera de sus formas” en las áreas y tramos antes mencionados.

Este decreto, además, desarrollaba lo dispuesto en el Acuerdo Municipal 72, de 26 de junio de 2000 —adoptado siendo Navarro alcalde— en cuanto a regulación sobre instalación de estructuras publicitarias en el distrito de Panamá.

El pasado 28 de abril cambiaron abruptamente las reglas de este juego.

Por estar enfrascado en la campaña electoral, como compañero de fórmula presidencial de Balbina Herrera Araúz en el Partido Revolucionario Democrático (PRD), Juan Carlos Navarro pidió una licencia de su cargo, encargando al vicealcalde, Iván Arrocha Chevalier de la comuna capitalina.. y fue allí donde comenzó el verdadero cambio.

MODIFICACIÓN OCULTA

Cinco días antes de las elecciones presidenciales, Arrocha puso su firma en el Decreto 316, por el cual se derogó “en todas sus partes” la norma que Navarro había puesto en vigencia cuatro años antes.

No conforme con esto, Arrocha “agregó” algunas disposiciones, como parte del desarrollo del acuerdo de 26 de junio de 2000, admitiendo la instalación de este tipo de publicidad en servidumbres públicas, autopistas y corredores.

El alcalde encargado justificó además la derogatoria del Decreto 1018 en la necesidad de incorporar “más áreas para la explotación de la actividad de publicidad exterior”.

Añadió otras dos razones a su decisión; la primera, “descongestionar visualmente algunos sectores afectados” en la ciudad capital. La segunda, “incrementar los ingresos en concepto de impuestos”.

Otro detalle. El decreto de Arrocha sólo permite la instalación de estructuras publicitarias “tipo unipolar” (un gran anuncio sostenido por un poste que le proporciona soporte y altura) “a una distancia no menor de 500 metros entre una y otra estructura.

Un recorrido por el acceso Este del puente Centenario contradice claramente lo que expresa la disposición municipal.

Un último aspecto. Los dos decretos tienen un denominador común. La firma de Norberta Tejada Cano, secretaria general de la Alcaldía de Panamá hasta hace un par de meses. La ex funcionaria no respondió las llamadas que se le hicieron para hablar sobre el asunto.

REACCIONES

Luego de la denuncia publicada ayer por La Estrella , las reacciones ante la situación se multiplicaron.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) inició una serie de procesos legales contra las empresas que han incumplido con las leyes sobre instalación de vallas en áreas de servidumbre vial.

Por otro lado, la Alcaldía de Panamá, a través de la Dirección de Legal y Justicia está examinando el marco legal pertinente al Decreto 316. para determinar sus implicaciones.

No fue posible contactar al ex alcalde Iván Arrocha, pese a numerosos llamados que se le hicieron, e incluso, a personas que lo conocen.

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La contaminación que se ve


CÉSAR E. ESCOBAR VÁSQUEZ
cescobar@elsiglo.com

¿Cuándo se regulará el exceso de propaganda en las calles?

En ciudades latinoamericanas como Bogotá, Medellín, Santiago de Chile, Sao Paulo, recientemente, se ha prohibido el exceso de publicidad exterior, como vallas, carteles, pancartas, etc. y en otros países, han ido más lejos, como España, en donde existe una ley de protección ambiental que permite multar a las empresas que coloquen carteles que estropeen el paisaje y el entorno de un parque natural. Pero en Panamá poco es lo que se hace por evitar la contaminación visual. Con la llegada del proceso electoral, también ha proliferado la contaminación visual causada por este tipo de publicidad.

Solo hay que dar una vuelta por corregimientos como Bella Vista, San Francisco, Betania y Pueblo Nuevo para evidenciar la proliferación de este tipo de propaganda.

El arquitecto urbanista Álvaro Uribe, comentó que el problema de la contaminación visual se debe a la falta de educación que existe entre los panameños y que a pesar de que nuestro país se perfila como una de las ciudades modernas del continente, somos un poco provincianos en este tema, puesto que no le prestamos interés a nuestro entorno natural. Sin embargo, la publicidad en la calle no deja de ser una cuestión relativa, pues no existen áreas destinadas para tal fin. Pero, ¿realmente afecta al ser humano el exceso de publicidad? Según estudios científicos, el exceso de propagandas publicitarias afecta al ser humano, los mismos pueden provocar dolor de cabeza, estrés por saturación de colores y elementos o distracciones peligrosas para los conductores cuando desvían la atención para ver un cartel concreto en la carretera o sustracción de datos de interés cuando ocultan señalizaciones de tráfico o de tipo informativo. En septiembre de 2005 los alcaldes de Panamá, Arraiján y La Chorrera firmaron un acuerdo para evitar la contaminación visual sobre las autopistas, como una forma de evitar accidentes automovilísticos por causa de las vallas.

Otro de los efectos perjudiciales de estas vallas, es que ha proliferado su instalación en las barandas de los puentes peatonales, lo que ha sido aprovechado por delincuentes para cometer asaltos en estos lugares.

En el aspecto legal, la Alcaldía mantiene el acuerdo municipal No. 72 del 26 de junio, mediante el cual se encuentra reglamentado por los Decretos 1768 y 766, en el mismo se dictan normas sobre trámites, dimensiones y ciertas formalidades que deben llevar las vallas publicitarias para la obtención del permiso municipal.

En cuanto a cifras Fernando Arias, jefe de Publicidad Exterior de la Alcaldía, explicó que para el año 2008 se tramitaron 456 solicitudes para la ubicación de publicidad, de éstas se entregaron 327 permisos que cumplían con los requisitos y se rechazaron 129. También se practicaron 137 operativos donde se removieron 2,518 estructuras ilegales, se impusieron 242 citaciones a los propietarios de las vallas y de esta cifra 200 han sido sancionados con multas que van desde los 25 a 10 mil dólares.

Para el candidato independiente a la Alcaldía, Miguel Antonio Bernal, el problema de la contaminación visual, además de la contaminación auditiva, es grave. Comentó que la ciudad de Panamá requiere estar dotada de una personalidad propia y dentro de ella se deben buscar los mecanismos apropiados, previa consulta y previa educación ciudadana, para ponerle un alto a la dañina contaminación visual, comprometiéndose, a sí mismo a aplicar las normativas internacionales ya existentes en materia de anuncios publicitarios.

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Contaminación visual:
Una oportunidad para sentar un precedente

Al señor Procurador de la Administración.

Licenciado
Oscar Ceville
Procurador de la Administración

Estimado Licenciado Ceville:

Soy un padre de familia que cotidianamente lleva a su hija a la escuela, utilizando la autopista de acceso al puente Centenario. Me he ganado la vida trabajando en la profesión de biólogo y llevo 30 años dedicado a temas de educación ambiental y ecología, razones que me motivan a dirigirme a usted. De mis padres no recibí mayor herencia en dinero ni propiedades, pero sí legados invaluables que hicieron de la vida de ellos dos, de la mía – y espero que también de la de mis hijos –, una existencia bastante feliz y digna. Me refiero a valores como el respeto y el asombro ante la naturaleza.

Cada vez que hacemos ese viaje con mi hija desde Gamboa, transitamos por dos parques nacionales: el Soberanía y el Camino de Cruces. Y a pesar de ir en movilidad disfrutamos de la belleza natural ahí protegida. No es difícil observar sus cambios estaciónales, sean estos las impresionantes migraciones de rapaces en noviembre o de mariposas en agosto, o la floración simultanea de robles, guayacanes y nazarenos tras las primeras lluvias del año. Como sucede en pocas ciudades capitales, esos paisajes brindan calidad de vida a los miles de ciudadanos que transitamos diariamente. Además, y esto es muy importante señor Procurador, son una referencia: nos enseñan por comparación, cómo es una carretera libre de contaminación visual.

Un acertado decreto municipal del año 2005 declaró esta autopista libre de publicidad externa. En una ciudad tan maltratada por la contaminación visual como la nuestra, ese decreto fue una demostración lo que somos capaces de hacer, cuando queremos y cuando hay voluntad política.

Pero ahora el decreto municipal No. 316 del 28 de abril del 2009 ha derogado al anterior e inmediatamente ha autorizado la instalación de vallas unipolares cada 500 metros , negándonos a todos el derecho a una autopista –¡La única en todo el país!– sin contaminación visual. Son casi 80 enormes vallas de tipo unipolar (16×32 pies) las que esperan poder levantar.

No hay que ser abogado, señor Procurador, para escarbar un poco este asunto -comprobar fechas, aprobaciones, beneficiarios…-, y encontrar anomalías e ilegalidades escandalosas. Solo por eso habría que retirar esas vallas inmediatamente y derogar el decreto de marras. Pero ahí estamos, considerando aun si procede o no procede tolerar esa falta de respeto a todos, incluyendo a la ecología…

Como sabemos, señor Procurador, conseguir este acto de justicia que sentará un precedente en el país, solo se logrará si primero, en el marco de la demanda interpuesta contra el decreto en la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría de la Administración a su cargo da una opinión favorable ante la Alcaldía.

Por respeto a nuestros hijos, que merecen poder creer que en el país hay gente honesta, por respeto a nuestras leyes y a nuestras áreas protegidas, como ciudadano y con la debida consideración señor Procurador, yo lo emplazo a usted a no demorar más y dar pronto una opinión favorable a la revocación del decreto municipal No. 316.

Atentamente,

Jorge Luis Ventocilla
8-424-791
ventocilla.jorge@gmail.com
Septiembre 2009

09.09.2009

Ciudad de Panamá y la pesadilla del cemento!

EL MALCONTENTO

La pesadilla de cemento

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Algún día será convocado el Tribunal Internacional del Buen Gusto y los Espacios Amigables y allá, como en tiempos de brujas e iluminados, serán quemados a fuego lento –esta es una figura metafórica– los constructores y arquitectos que han convertido la ciudad de Panamá en el museo del sinsentido, la estética antiestética y el espacio privado.

No solo se ha construido de manera compulsiva, ilegal y de espaldas a un proyecto de capital que podría haber convertido a Panamá en un ejemplo en Latinoamérica, sino que no hay dos edificios que combinen, los arquitectos tienen un problema al rematar las torres y optan por ponerle cofia o copete a cuál más horripilante, y los constructores, obsesionados por el beneficio por metro cuadrado nos han convertido en la ciudad hito de la falocracia: todo hacia arriba a ver quién la tiene más… ¿alta?

Sortear todo este enjambre de torres es todo un mérito si se va a pie y encontrar espacios públicos donde sentarse a tomar el fresco –rodeado por 15 edificios de 30 plantas– o departir con vecinos o amigos es casi heroico. La ciudadanía se ha acostumbrado a este paisaje, y los anuncios de radio y televisión le insisten en que esto es “desarrollo”, “modernidad”, “como en Dubai…”.

La necesidad de espacios públicos es tan evidente que las panameñas y panameños se han lanzado a la llamada cinta costera a caminar, hacer ejercicio o festejar con cualquier excusa. El sitio no es agradable… se camina entre una vía de varios carriles con polución y ruido y una Bahía aún contaminada con algunos trocitos verdes salpicando el decorado. Pero la gente necesita de espacios públicos en una ciudad tomada por el cemento, los puentes, los elevados en medio del caos, los camiones de las constructoras y locales de lujo que se creen con el derecho de considerar la vía pública como su estacionamiento privado.

Toca una reflexión. El domingo, en este periódico, el urbanista Arturo Samper ponía los puntos sobre las íes y llamaba a los adefesios urbanísticos como lo que son: “fallas” que repiten los errores que otros países ahora están revirtiendo.

Hemos escuchado de muchos de nuestros políticos que el anhelo es ser primer mundo pero parece que cuando viajan no miran (o debe ser que en los hoteles de cinco estrellas en los que se alojan no se percibe la realidad). En muchos de esos lugares, y en muchas de las capitales de Latinoamérica, ya no se ven torres de cables eléctricos en la ciudad, el ordenamiento urbano se cumple, no hay casi ningún elevado que afee la ciudad y empeore la calidad de vida de sus ciudadanos, se está apostando por el transporte público e incluso por la peatonalización de las áreas céntricas y los parques son las nuevas catedrales de nuestra era.

He hecho referencia a las palabras de Samper porque, a veces, se hace más caso al experto extranjero que a las voces locales. La Alianza Pro Ciudad y otras organizaciones de la sociedad civil lanzan permanentes alarmas sobre los desastres urbanísticos que se han cometido y se van a seguir cometiendo en la capital. El fin de Bellavista, la muerte inducida de San Francisco, el complejo entramado de San Miguelito, los atentados contra el Patrimonio en San Felipe o en Panamá La Vieja… todo se ha dicho y todo se ha ignorado.

El nuevo Gobierno no va por un camino diferente al terrible derrotero que tomó el anterior. La continuación de la cinta costera hasta Casco Viejo es tan peligrosa como tratar de abrir una guayaba con un martillo sin hacer estragos; el metro es un proyecto tan fastuoso como inviable –el famoso ejemplo de Santo Domingo es para reírse con un par de líneas que no sirven para mejorar la vida de los ciudadanos sino para “sentirse” primermundista–, y en Vía Argentina, antes de ordenar el caos vehicular actual se plantea una obra innecesaria y pedante al servicio del ego del arquitecto del reino, financiada con el Prodec.

Es hora de que los ciudadanos nos paremos ante estos despropósitos. La ciudad que construimos es la que nos devuelve violencia, estridencia y malestar… La ciudad que podemos construir aún debe ser a escala humana, respetuosa con el concepto de lo público, sin más rellenos ni pegotes, sin más torres que solo sirven para lavar plata o para enriquecer a unos pocos. Es hora de parar la locura del cemento antes de que nos parezcamos al monstruo que comenzamos a ser.

Cinta costera es una falla urbanística

ENTREVISTA

Un urbanismo lleno de fallas

Un consultor del BID da una mirada al desarrollo urbano del distrito capital. Cuestiona algunos proyectos públicos.

PROYECCIÓN. Arturo Samper diseñó el primer ‘Plan de espacio público’ de Bogotá, Colombia. CORTESÍA/Arturo Samper
Perfil
TRAYECTORIA.

Arquitecto, diseñador y planificador urbano. Arturo Samper obtuvo su título de arquitecto en la Universidad de los Andes, en Bogotá.

Adquirió una maestría en planeación urbana y una maestría en arquitectura con especialización en diseño urbano de la Universidad de Pennsylvania en Philadelphia.

Desde 2006 asesora al Gobierno panameño en materia de urbanismo y en el programa nacional de administración de tierras.

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Arturo Samper, un colombiano naturalizado canadiense, ha asesorado a las autoridades gubernamentales panameñas en materia de urbanismo en los últimos tres años, como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo.

Desde Estados Unidos nos ofrece, por correo electrónico, sus perspectivas de la ciudad de Panamá, en las que considera la cinta costera como una falla urbanística, los buses articulados como una mejor opción de transporte para la ciudad capital –en vez del metro– y aboga por una transformación del Ministerio de Vivienda. La propuesta está en la Asamblea Nacional.

La ciudad de Panamá ha experimentado un desarrollo urbano en los últimos años. Se han dado cambios de zonificación que la ciudadanía ha salido a cuestionar. ¿Qué piensa usted de todo esto?

Según datos de la Junta de Planificación de Panamá, parecería que son muy pocos los cambios de zonificación que esta ha aprobado desde que se constituyó en 2006.

Por lo tanto, muchos de los grandes edificios que hoy se ven, están sobre propiedades que ya tenían un uso del suelo y densidad.

Lo que sí es claro, sin embargo, es que el código de zonificación que se aplica es vetusto. Fue concebido en una época en la que “alta densidad” era lo que reflejaba una edificación de 12 pisos (Vía Argentina, Vía Brasil, por ejemplo) y no las torres de 60 pisos de hoy.

Por esto, lo que la ciudad de Panamá necesita es un nuevo código de zonificación.

Según su experiencia internacional, ¿cuáles son las fallas en cuanto a diseño urbano de la ciudad de Panamá?

Personalmente veo la cinta costera como una falla, pues cuando la mayoría de las ciudades del mundo están desmontando sus autopistas del borde del mar para reclamar el espacio exclusivamente para el peatón, Panamá está instalándola.

También veo las concesiones de playa y/o fondo de mar como una gran falla, pues representan la toma del espacio y patrimonio colectivo para el beneficio directo de unos pocos, es decir, los que pueden pagar.

Me disculparán algunos, pero siempre he visto el hotel Miramar más bien como el “Mírame” o el “Solo yo miro”.

La ciudad de Panamá (Arraiján y San Miguelito incluidas) lo que tiene es un potencial impresionante: tres aeropuertos, las instalaciones de las antiguas bases, el Canal, los parques Metropolitano y Soberanía, los conjuntos históricos, Ancón, los corredores turísticos de Amador, y su geografía. Estos son hitos a partir de los cuales se puede construir o reconstruir una ciudad de impresionante valor urbanístico. El reto, para mí, está en tres frentes: primero, en estructurar operaciones urbanas y rurales de escala (en vez de ir predio a predio), analizando en cada caso la manera en que los promotores asuman muchos más costos sociales y de infraestructura que los que actualmente asumen.

¿Qué cosas se pueden rescatar del urbanismo panameño?

La ciudad de Panamá tiene su propia historia y carácter, y es sobre ellas que se debe construir. Vea los ejemplos de La Exposición, o los barrios de los años 50, ó los conjuntos de la antigua Zona del Canal. Con estos ejemplos basta para tomar referencias y darles continuidad sobre el espacio urbano, el medio ambiente y la arquitectura. Una calle, como la Vía Argentina o la Vía Brasil, es motivo de orgullo en cualquier ciudad del mundo. Desafortunadamente, muchos de los proyectos de hoy están orientados al mercado de consumo externo. Por eso, hay que buscar promotores, proyectos y proyectistas que piensen más en el mercado interno.

¿Qué piensa sobre las políticas de ordenamiento territorial de Panamá?

Las políticas de ordenamiento territorial de Panamá están muy bien expresadas en diversas leyes, entre las que se destacan la Ley 21 de 1997, la Ley General del Ambiente (Ley 41 de 1998), la Ley de Cuencas (Ley 44 de 2002), la Ley 6 de 2006, la Ley 44 de 2006, y los decretos ejecutivos 283 de 2006, 209 de 2006 y 23 de 2007, entre otros.

En su conjunto, bien podría decirse que estos documentos cubren las principales áreas de actuación de los distintos actores, a través de cuya acción se transforma y por consiguiente se ordena o reordena el territorio.

Por esto, creo que el reto hacia el futuro está más en el marco institucional para el ordenamiento territorial, que en las políticas que definen el tema.

¿Cuáles son las nuevas tendencias en materia urbanística para construir una ciudad más justa?

La principal respuesta a esta compleja pregunta está en el artículo 3 de la Ley 6 de 2006, que señala que el desarrollo territorial se hará garantizando la propiedad privada, pero también haciendo cumplir la función social y ecológica de esta. Debe prevalecer del interés general sobre el particular, así como el reparto equitativo de cargas y beneficios.

Añadiría que entre los asuntos más urgentes está poner en marcha un programa sólido de formación humana en estos temas del desarrollo, con el fin de lograr ordenamiento e institucionalidad para la gestión territorial.

Hay que controlar las operaciones liberales en el mercado de las tierras y en el inmobiliario para permitir un desarrollo más equitativo, y esto solo se logrará con la formación de mentes jóvenes en estos temas.

Tiemblan las torres ilegales de San Francisco

futuro incierto para condominios en construcción

Mivi se burló de zonificación en San Francisco

Los edificios en construcción en el corregimiento de San Francisco están bajo la lupa, luego de que la Corte Suprema calificara una norma que dictó Balbina Herrera en el 2005, cuando era ministra de Vivienda, como ilegal.

La Resolución No. 235-2005 del Mivi eliminó las restricciones a la altura de las edificaciones y el 35% de espacio requerido para áreas verdes.

De esta medida se aprovecharon varios promotores, que levantaron rascacielos en fincas donde antes solo se permitían edificios de 15 pisos. El equipo legal del ministro Carlos Duboy evalúa el alcance del fallo de la Corte.

fallo reivindica a vecinos por cambio inconsulto de zonificaciones

La Corte pone a temblar las torres de San Francisco

La Sala III anuló una decisión de Balbina Herrera, que dejó ‘al arbitrio’ de los promotores la altura de los edificios.

DESAFÍO. En la Vía Cincuentenario, hay varios rascacielos. La norma dice que la altura permitida es de hasta 15 pisos, incluyendo los de estacionamientos. LA PRENSA/Noriel Gutiérrez

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

Un fallo de la Corte Suprema de Justicia acaba de poner en jaque a varios condominios en construcción en San Francisco.

Hace una semana, los magistrados de la Sala III, Víctor Benavides (ponente), Jacinto Cárdenas (suplente de Winston Spadafora) e Hipólito Gill (suplente de Adán Arjona), declararon nula por ilegal una decisión del Ministerio de Vivienda (Mivi) que modificó los parámetros a las normas de zonificación y eliminó el 35% requerido para áreas verdes en el mencionado corregimiento.

Hasta entonces, la altura para las fincas con zonificación de uso de suelo RM (residencial de mediana densidad) y RM1 (residencial de alta densidad) era de hasta seis y 15 plantas, respectivamente, incluyendo las losas de estacionamientos.

Esas condiciones fueron establecidas en la Resolución No. 112 de 2003, que firmó el entonces ministro de Vivienda, Miguel Batista. Del mismo modo, se establecieron límites a la altura de las zonificaciones MCU1, MCU2 y MCU3 (mixto comercial urbano de baja, mediana y alta densidad), dependiendo de la línea de construcción.

El ordenamiento fue aplicado en todo el territorio de San Francisco, exceptuando los sectores de Boca La Caja y San Sebastián.

Pero estas limitaciones no durarían mucho tiempo.

De un plumazo

El 31 de agosto de 2005, apenas un año después de haber sido designada ministra de Vivienda, Balbina Herrera dictó la Resolución No. 235-2005, que eliminó casi todas las restricciones contenidas en la resolución de 2003.

De un plumazo y sin consultar, Herrera decidió que la altura de las edificaciones sería determinada “según la densidad” de cada finca.

Así, donde antes solo se permitía un edificio de 15 altos, de pronto se alzó una torre de hasta 60 pisos. La altura quedó “al arbitrio” de los promotores.

La decisión de Herrera tuvo mayor alcance en la Vía Cincuentenario, donde casi todos las fincas son RM1. A lo largo de ese tramo, actualmente se levantan siete rascacielos: Moon Tower, Sorrento del Mar, Vision, Puntarenas, Icon (ya casi listo), Bahía del Golf y Náutica.

Una medida inconsulta

Semejante permisividad no fue del agrado de los vecinos.

Organizados en la Asociación de Residentes de la Urbanización Altos del Golf, Loma Alegre y áreas aledañas, el grupo presentó una demanda de nulidad en contra de la Resolución No. 235, que fue admitida por la Sala III el 28 de mayo de 2008.

Los quejosos alegan que la actuación de Herrera violó la Ley 6 de 2002 (“Ley de Transparencia”), ya que jamás convocó a un foro público para consultar a los afectados. El criterio fue compartido por la Procuraduría de la Administración, que también pidió anular el acto. En su fallo, la Sala III consideró que hubo “irregularidades” en las actuaciones de las autoridades del Mivi.

El abogado de los residentes opinó que todo proyecto que se encuentre en movimiento de tierra, colocación de pilotes, fundaciones o construcción de losas de estacionamiento, tendrá que ajustarse a las limitaciones contenidas en la resolución de 2003.

No quedó claro qué pasará con los edificios que ya van por el piso 16 o por encima de éste.

El ministro de vivienda actual, Carlos Duboy, informó que los proyectos en construcción serán revisados, “para ver si cumplen con las normas vigentes”.