Un día de muchos monos y muchos aullidos en el bosque

Monos aulladores en el Parque Nacional Soberanía

Por: Ariel R. Rodríguez Vargas
Universidad de Panamá

Hoy domingo he madrugado y he ido al Parque Nacional Soberanía y a la  Reserva Forestal de la Universidad de Panamá, al sendero del Oleoducto, a buscar los monos aulladores que estudiamos. Me ha acompañado Alberto Argote, el estudiante de tesis. Ana Ligia la otra estudiante no ha ido porque ahora ya si tiene los nueve meses de embarazo y pronto abrirá fuentes y decidió no arriesgarse y nosotros tampoco.

En el segundo tramo del camino nos hemos encontrado con un enorme coro de aulladores como nunca antes. Aullaban con fuerza e insistencia una, dos, tres, cuatro, no se cuántas tropas! Qué sucede por qué aullan tanto! No sabemos que pasa! Divisamos al primer subgrupo, se trata de un par de machos con hembras y crías en la vera derecha del camino. Hay indicios que han estado comiendo muchas hojas tiernas de jobo (Spondias mombin). Pero es todavía temprano y todo indica que durmieron en el árbol de Zuelania adyacente al jobo. O sea, la comilona fue al anocher de ayer. Hoy al amanecer todavía (6: 30 am) todavía estan acurrucados. Sólo los machos que han estado más activos, pero sólo gritando.

Se escuchan muchos por todos lados en línea recta a lo largo de la calle de acceso a una edifición que hacen al parque. Ahora en el coro escuchamos el grito de las hembras. Esto parece excitar más los gritos masculinos que retumban con poder en el bosque. Ya casi ha pasado media hora y siguen los aullidos. Mientras esto ocurre buscamos el mejor lugar de acceso a donde estan los grupos más compactos que aullan. Hay que atravesar un apretujado bosque bajo (bosque secundario joven con un rodal de palmeras bajitas) hasta llegar a un bosque alto con enormes árboles de higuerones (Ficus insipida) y corotúes. Es un bosque muy lindo y despejado por debajo. Se gran actividad a la sombra de estos árboles.

Arriba los aulladores siguen fuertemente aullando. Motivo? La duda comienza a despejarse. Los higos o higuerones están con frutos maduros. El aroma de estos frutos se tiene tomado el lugar. Tomo uno del suelo y lo pruebo. Bromeo y digo que la otra semana tendre forúnculos en el cuello como lo tienen los aulladores por la presencia de una larva gigante de una mosca de Alouattamyia baeri, que como un gran tórsalo se aloja en los aulladores, especialmente en el área del cuello. El higuerón tiene la pulpa suave, dulce y olorosa. Comienzo a armar cabos que nos los termine de atar sino hasta las 10 am cuando comprendo que era lo que había pasado.

Los monos aulladores viven en grupos familiares llamados tropas. En el lugar de los incidentes había tres tropas y todo parece indicar que los aullidos de hoy eran territoriales. Esto se da cuando las tropas son grandes y cuando quieren los recursos jugosos de un árbol de higuerón. Mi hipótesis en que cuando hay recursos muy energéticos es necesario defender estos recursos con más tesón. De los higuerones que usualmente comen hojas tiernas y frutos verdes, en esta ocasión no sólo comían los frutos maduros. Esto nos indica con mayor razón que quieren energía rápida en vez de energía almacenada en las hojas verdes.

Efectivamente al final la cosa quedó que cada tropa se quedó con un árbol gigante de higuerón, y los grupos aislados pequeños que vimos al inicio, se trataba de un subgrupo que era parte de la tercera tropa que al final pudimos contar que constaba de 21 individuos, pero que había amanecido más disgregada.

Todos los machos adultos aullan en solidaridad con el resto de la tropa, para hacer sentir su voz en el bosque. Son especies que jamás se agreden, ni siquiera se insultan, simplemente definen o marcan su territorio para sus hembras y sus crías. Ojalás los humanos fuéramos así. Se imaginan a los aulladores utilizando armas para matarse unos a los otros!

En estas disputas las hembras también son activas marcadoras de territorio e incitan con sus cantos apagados a los machos para que marquen territorio. Como pueden apreciar las hembras siempre nos meten en problemas a los machos. Bueno, allí están y allí se quedan por ser tan cuidadosas con sus hijos. Hoy había muchas madres monas aulladores cuidando sus inquietos hijos.

Como mal científico no llevé videograbadora y todo este repertorio de territorialidad sólo lo he grabado burdamente en clips de una tarjeta de memoria de un teléfono móvil.

Lo interesante es que hoy se tomaron buenos datos sobre la dieta, comportamiento y complejidad social de los monos aulladores del Parque Nacional Soberanía. Por cierto, hoy agregamos dos especies de liana al inventario alimenticio de estos elegantes seres y un árbol que era para ellos, como lo es la lechuga en una ensalada griega, para una persona vegetariana.

Interesante no!

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