Panamá: Panel de Inspección del Banco Mundial encuentra violación a derechos territoriales indígenas Ngäbe y Nasos

Panamá – Proyecto de Administración Territorial

Banco Mundial aprueba Plan de Acción luego de discutir informe del Panel de Inspección sobre violación a derechos territoriales indígenas

WASHINGTON, 4 de febrero de 2011 – El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial abordo en la víspera el informe de la investigación independiente del Panel de Inspección relativo al Proyecto de Administración Territorial en Panamá,  conocido en Panamá como PRONAT, aprobando el Plan de Acción de la Gerencia contenido en la Respuesta de la Gerencia del Banco a las conclusiones del Panel.

Casa de la Familia Séptimo; Alto del Valle, Pa...

Vivienda Ngäbe en Comarca Ngäbe Bügle (Caribe) Fuente: Lon&Queta via Flickr

La investigación del Panel respondió a dos peticiones relacionadas al reconocimiento legal de las tierras habitadas por dos grupos indígenas, los Naso y los Ngäbe. La investigación del Panel se centró en determinar si se cumplió con la política del Banco en materia de la defensa de Grupos Indígenas, en particular respecto al respaldo del Proyecto a la creación de territorios indígenas y de consultas adecuadas con las comunidades afectadas, y si se cumplió con el papel del Banco de supervisar la correcta implementación por parte del gobierno de las actividades del proyecto.

Aprobado en enero de 2001 y finalizado en junio de 2010, la inversión total del proyecto llegó a US$58,6 millones, financiados parcialmente por un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) de US$47,9 millones. El objetivo del proyecto era modernizar la administración territorial en Panamá mediante el establecimiento de procedimientos más simples para el otorgamiento de títulos de propiedad y el mejoramiento de la capacidad de las instituciones locales para mapear casi la mitad del país, estableciendo un sistema integrado de registro y catastro para certificar la propiedad y la correcta titulación, consolidando las áreas protegidas y los territorios de los Pueblos Indígenas.

Roberto Lenton, Presidente del Panel de Inspección, subrayó “la importancia crítica de los temas abordados por los Naso y los Ngäbe en sus Peticiones de Inspección, y del objetivo del Proyecto de asistirles a resguardar sus derechos territoriales como pueblos indígenas.” Indicó que “en ciertos asuntos, la Gerencia cumplió con la política pertinente del Banco, elogiando a la gerencia por haber jugado un papel clave a la hora de involucrarse en los derechos territoriales de los pueblos indígenas. Sin embargo, el Panel también halló instancias importantes de no cumplimiento con la política del Banco, algo que contribuyó en parte a la falta de progreso en el resguardo de los derechos territoriales de los Naso y los Ngäbe.”

La investigación del Panel subrayó dos lecciones importantes respecto al cumplimiento de la política, a saber el requisito de preparar un Plan para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y la necesidad de supervisión adecuada para poder reaccionar inmediatamente ante cualquier problema emergente en el terreno. A nivel sistémico , el Informe corrobora la importancia crucial de la participación integral y el respeto por los derechos de los pueblos indígenas, cumpliendo con la política del Banco, en actividades que les afectan, incluyendo el mapeo y reconocimiento de sus tierras.

El Panel observó que una vez que los problemas fueron identificados, el personal del Banco se involucró de manera intensa y constructiva con las comunidades afectadas para comprender mejor y ayudar a resolver los problemas suscitados. Las personas afectadas le indicaron al Panel que si bien esperan la consolidación de sus derechos territoriales a estas tierras, valoran enormemente las acciones y el esfuerzo del Banco, esperando que éste siga involucrándose en este tema en el país.

Abordar asuntos no resueltos relacionados con el territorio de los Naso y las Áreas Anexadas de los Ngäbe en la provincia de Bocas del Toro requiere la atención inmediata de la recientemente creada Autoridad Territorial (ANATI) de Panamá.

Laura Frigenti, ex Directora del Banco Mundial para América Central

“Le damos la bienvenida a las conclusiones del Panel, esperando que el Plan de Acción aprobado hoy por el Directorio contribuya a resolver los asuntos pendientes de derecho territorial de los Pueblos Indígenas de Panamá.”

Más información:

http://www.inspectionpanel.org

Ngöbe Buglé en pie de guerra contra la minería

Indígenas.

Ngöbe Buglé en pie de guerra contra la minería

Están aislados y sin comodidades, sus pobladores dicen que sólo se acuerdan de ellos cuando necesitan sus votos. Sin nada que perder defenderán hasta lo último su único y más preciado bien: sus tierras.

Grace Kelly Chi

PA-DIGITAL

El recurso. En el área de Cerro Colorado se estima que existen 25 mil millones de libras de cobre, pero, según expertos, lo más importante es verificar si es factible la extracción del material. Autoridades locales indígenas creen que el cobre está a más de un kilómetro bajo el nivel del mar en relación con la montaña, casi en sus entrañas.

Parece una burla divina. En el sector donde la pobreza se vive y la falta de apoyo gubernamental se hace presente, la comarca Ngäbe Buglé almacena un promedio de $33 mil millones en cobre. Hay tanto recurso que basta para que cada habitante de la región indígena, que se estiman en 136 mil, no tengan más contrariedades.

Sin embargo, las cosas no son fáciles. El indígena ngäbe buglé, según grupos de pobladores contactados por Panamá América en una gira a Cerro Colorado sector que alberga el millonario yacimiento de cobre del lugar, no tiene fe en la buena voluntad y gestión del Gobierno, como administrador de los recursos que puedan extraerse de sus tierras.

El riesgo para la población contaron diversos caciques con mando dentro de la zona, al igual que líderes políticos de esta comunidad como Crescencia Prado, diputada ngäbe buglé, es demasiado, pues los ngäbe sólo tienen su tierra, no creen en promesas y han visto cómo las empresas ligadas al proyecto en su fase de exploración llegaron, hicieron su trabajo y ningún cambio positivo se vio en el sitio, ni siquiera en los ranchos en los alrededores del olvidado campamento minero de exploración de Cerro Colorado.

“Nuestra población se opone, porque los recursos o las ganancias del cobre pasarán directamente a las arcas centrales del Gobierno, entonces no tenemos ninguna garantía de que nuestro pueblo verá beneficios de estas extracciones”, destacó Prado, política que fue tachada como “pobre india”, por otro diputado oficialista dentro del Palacio Legislativo por mantener la voz de protesta de su pueblo contra la minería.

Vía San Félix, Chiriquí y a la entrada de la montañosa comarca Ngäbe Buglé, Prado en compañía de varios líderes indígenas del área como Alberto Montezuma, presidente del Congreso General de esta población, sostienen que desde la década del 80, cuando inició la expectativa de la exploración de Cerro Colorado sus pueblos se han opuesto a la minería en el lugar.

Pasado los años, en 1998, la Corporación de Desarrollo Minero Cerro Colorado (CODEMIN), empresa estatal formada en 1975 para regular la explotación Cerro Colorado, le dio por medio de su representante legal Richard Fifer (hombre ligado al desarrollo minero de Petaquilla Minerals, S.A. en Coclé y Colón) la potestad a Panacobre, S.A. para la exploración del área.

Panacobre, S.A. empresa canadiense bajo la responsabilidad de Jean Charles Potvin inició labores y dejó en la mente de los pobladores ngäbe un mal precedente.

“Ellos vinieron hicieron los trabajos. De noche se veían salir helicópteros, que no sabíamos los pobladores qué llevaban y así mismo se fueron, quedaron en reforestar toda la ladera de Cerro Colorado y ni eso cumplieron”, explica Prado señalando la montaña, donde se aprecia que sólo un sector del lugar fue reforestado.

En los alrededores de Cerro Colorado y luego de más de cuatro horas en un camino de piedra que no permite a los pobladores sacar sus productos agrícolas, se avistan una serie de ranchos de penca y paja, junto al campamento minero.

“¿Qué riqueza va a dar esta mina a nuestra gente, si los que viven allí alrededor, ni ellos quedaron bien cuando vino la empresa anterior?”, se preguntó con enojo Marita Sandoya, una de las indígenas del poblado cercano al área minera, Hato Chamín.

Con estos antecedentes, decenas de ngäbes dieron sus testimonios del porqué se oponen a la minería en Cerro Colorado desde líderes de la iglesia hasta presidentes de grupos de padres de familia. Ellos con voz propia y con la vocería de sus representantes ante la sociedad civil coincidían en sus peticiones, que iniciaban en un llamado a que fuera el pueblo ngäbe buglé que decidiera bajo su Congreso General y con la votación de sus comunidades sí la mina en Cerro Colorado va o no va.

“Estamos aburridos de esto, vienen los ambientalistas y el Gobierno y nos dice qué queremos hacer con estas tierras, no estoy a favor o en contra queremos información”, replicó una joven indígena que sigilosamente se acercó para dar su opinión.

Félix Rodríguez, uno de los caciques de la región, explicó que “fui elegido para que se haga respetar la voz del pueblo y ellos quieren decidir su destino, el Gobierno de afuera no tiene que interferir en esto, como en realidad lo están haciendo, excluyéndonos”.

Los indígenas se sienten parte en el tema minero, pues más en serio que en broma conversan en grupo que “pronto vendrá la hora de envenenar las flechas”, un concepto que parece ancestral y que liga al espíritu de conservación de la tierra a estas etnias, que da muestra desde jóvenes a ancianos dispuestos a no aceptar a ninguna empresa que pudiese contaminar los ríos, el aire o la tierra del lugar.

Estas voces que pasan por estudiantes como Carlos Montezuma, líder estudiantil del Instituto Profesional y Técnico de Chichichica, poblado aledaño, pasa a otros como Rogelio Montezuma, líder de Hato Chamín, se unieron a cientos de ngäbe buglé que acompañados por campesinos caminaron 19 días desde la comarca Ngäbe Buglé hasta la ciudad capital, y llegaron el 6 de octubre del 2009 a la Asamblea Legislativa, donde presentaron un proyecto de ley que fijaba entre otras, una moratoria de 25 años a las intenciones mineras que pudiesen darse en Cerro Colorado.

Este proyecto de ley que costó el recorrido a pie de 370 kilómetros a los indígenas y sus aliados no ha rendido frutos ante la Asamblea Legislativa.

“Me dijeron en la Comisión de Ambiente, su presidenta la honorable Dalia Bernal, que todos los proyectos debían tener un visto bueno del Presidente del Órgano Legislativo, si no no avanzaban y ha quedado ahí estancado”, expresó Prado, diputada que presentó la iniciativa.

De esta manera, es como los cientos de Ngäbes van acumulando antecedentes de falta de confiabilidad en la participación popular en los gobiernos.

Entre caciques y autoridades del Congreso General han planificado presentarse ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y otros organismos internacionales pro derechos indígenas para hacer que se respete la voluntad de los ngäbe buglé, que afirman que necesitan tiempo para informarse y estar seguros de cualquier desarrollo del sitio.

“Yo no entiendo por qué el Gobierno piensa que esto es lo único que puede ser bueno para nosotros, queremos hacer nuestra agricultura y sacar nuestros productos, ellos lo que quieren es sacarnos a nosotros”, narró Michael Reyes, presidente de una asociación de padres de familia del sector.

Las intenciones de Reyes no son simples sueños, ya que en el sitio se siembra y se comercializa café gourmet de exportación y guandú que luego es enlatado para su comercialización en supermercados de la ciudad.

Entre los líderes locales polulan ideas que ansían el fomento de mercados municipales dentro de la comarca, y que en sus verdes parajes se instalen cabañas para los turistas, y así promover el ecoturismo.

“Nosotros tenemos nuestros cultivos, sólo queremos educación y que la gente tenga la posibilidad de tener profesiones, no queremos que nos destruyan con contaminación”, replicó John Javilla, indígena presidente de uno de los puestos de salud del lugar.

Javilla al igual a los otros lugareños mencionados y otros más entrevistados están seguros de que el establecimiento de una mina a cielo abierto en pleno corazón de la comarca Ngäbe Buglé será una réplica de un escenario contaminado como el que se ha dado en países sudamericanos.

Ante esto, están dispuestos a luchar por el no establecimiento de la minería en Cerro Colorado, un sitio que, según proyecciones de la Cámara Minera de Panamá, representa cerca del 60% de los impuestos que le generarían al Estado un promedio de 10 proyectos mineros metálicos que se quieran instalar en el país, tributando 967 millones anuales durante 25 años.

No obstante, y pese a que los números pintan atractivos (véase tabla de indicadores económicos de Cerro Colorado) los indígenas están seguros de que este beneficio no será para sus comunidades, pero sí implican la movilización de decenas de sus familias y lo que es más importante, según ellos,el riesgo de que grandes ríos como el Tabasará y el Cricamola se contaminen.

“Aún estando alejados de Cerro Colorado, las quebradas llevarán los químicos igual como pasó con el río San Félix en años anteriores”, expresó Chito Gallardo, líder indígena de la iglesia del sector.

Para Gallardo, los beneficios de la minería que les dejó la experiencia de la exploración de Panacobre, S.A. en el lugar fueron empleos temporales de jornaleros y no quedó más nada para la comunidad.

Nota extraída de: http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/calle50-interna.php?story_id=918824&edition_id=20100511#ixzz0nej8kGUu

Un nuevo Sitio Ramsar en Panamá: Damani-Guariviara

Panamá tiene un nuevo Humedal de Importancia Internacional

Panamá ha designado su quinto Humedal de Importancia Internacional en la Comarca Ngoble Buglé: El Humedal de Importancia Internacional Damani-Guariviara. Este humedal se encuentra en la región biogeográfica de los Neotrópicos y el Caribe y comprende humedales costeros e interiores, como playas, pantanos, lagunas saladas y de agua dulce, ríos y manglares.

Fotos © Albatros Media

El nuevo sitio Ramsar posee un elevado valor biológico porque contiene una gran variedad de hábitat que  contiene una gran diversidad de especies de flora y fauna. La zona es un importante lugar de anidación de tortugas, como la carey (Eretmochelys imbricata) una especies que está considera como en peligro crítico de desaparición. Además el sitio tiene especies inscritas en los apéndices I y II de la Convención Internacional sobre Tráfico de Especies de Flora y Fauna (CITES) y en la Lista Roja de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza, como el manatí antillano (Trichechus manatus), los monos aulladores (Aloutta palliata), la tortuga cabezona (Caretta caretta) y la tortuga verde o cahuama (Chelonia mydas).

Mapa oficial del Sitio Ramsar Damani-Guariviara en la Comarca Ngobe Bugle

El Humedal Damani Guariviara está localizado en la Comarca Ngobe Bugle, en la base de Península de Valiente en el Noroccidente del Istmo de Panamá, frente al Mar Caribe. Este humedal recibe las aguas de los rios Guariviara y Cańas y forman un enorme humedal costero de excepcional belleza escénica y gran riqueza biológica.

El área proporciona además medios de sustento a la comunidad indígena Ngobe – Buglé que habita en la zona. El área se considera que tiene un elevado potencial etno-turístico y eco-turístico. Entre las muchas amenazas que pesan sobre el humedal están la deforestación, las prácticas agrícolas inadecuadas, la caza de subsistencia, la explotación excesiva de los recursos marinos, la minería y la contaminación de su zona de captación; como respuesta, se ha propuesto un plan de ordenamiento del sitio.

En 2004, el sitio fue designado área protegida nacional en la categoría de Humedal de Importancia Internacional, pero ha sido hasta marzo de este ańo que ha sido declarada oficialmente como un sitio Ramsar de Importancia Internacional.

Corte ordena suspensión de explotación minera en Cerro Chorcha

DECISION. LA ACTIVIDAD ABARCABA CINCO ZONAS EN LA COMARCA NGöBE BUGLE

De acuerdo con la decisión de la máxima corporación de justicia, la compañía CUPRUM RESOURCES Corp. no contaba con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

Yuriela Sagel

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Advertencia. La explotación minera está bajo la lupa de los grupos ambientalistas.

La suspensión de la explotación minera en cinco zonas de la provincia de Chiriquí fue ordenada por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, tras considerar posibles daños ecológicos y sociales en la región.

El fallo, bajo la ponencia del magistrado Víctor Benavides, suspende los efectos del contrato N.º 006 de 16 de febrero de 2005, celebrado entre el Ministerio de Comercio e Industrias y la compañía CUPRUM RESOURCES Corp. para la explotación de minerales metálicos.

La actividad abarcaba cinco zonas correspondientes a la comarca Ngöbe Buglé, que son: la Emplanada de Chorcha, Soloy y Boca de Balsa, distrito de Besikó y Guariviana, distrito de Kankintú.

La medida del Tribunal de Justicia se sustenta en la ausencia de participación ciudadana, los posibles daños ecológicos que pueden sufrir o esté sufriendo la población y la no existencia del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), autorizando la ejecución del contrato.

Según el fallo, cualquier actividad minera que se realice sin ajustarse a la legislación vigente atenta contra los valores ecológicos del país, pudiendo provocar graves afectaciones e, incluso, con daños irreversibles.

La autoridad judicial ejerce el deber del Estado para con todos los habitantes del territorio nacional, de propiciar un desarrollo social y económico sin contravenir el equilibrio ecológico y protegiendo los pueblos indígenas.

Eliseo Vargas, dirigente indígena, manifestó que la suspensión de este proyecto constituye un despertar de los organismos del Estado, sobre todo, cuando proviene de la máxima instancia de justicia del país.

Sostuvo que la lucha de los pueblos indígenas no tiene color ni banderías políticas, sino que buscan hacer valer sus derechos sobre el territorio y protegerlo.

La Autoridad Nacional del Ambiente rechazó, el año pasado, el Estudio de Impacto Ambiental, tras argumentar que se encontraba en áreas protegidas y comarcales.

Además, por presentar información inconsistente, pues no establecía cuál será el manejo y disposición de las aguas residuales ni el proceso para remediar derrames.

La Alianza para la Conservación y Desarrollo denunció que esto no ha sido impedimento para que continúen con las exploraciones en el área.

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Ordenan paralizar exploración de oro

Comunidad de Kankintú, afectada por la concesión. LA PRENSA/Carlos Lemos1317653

Mary Triny Zea C.
mzea@prensa.com

La empresa Cuprum Resources Corp. debe detener sus investigaciones de oro y otros metales en cinco zonas de la comarca Ngäbe Buglé y en la provincia de Chiriquí.

El fallo de 24 de diciembre de 2009, bajo la ponencia del magistrado Víctor Benavides en la Sala Tercera Contencioso Administrativa, ordena suspender temporalmente el contrato N°006 de 16 de febrero de 2006.

El líder indígena y demandante César Salazar solicitó la nulidad del contrato, alegando que el Ministerio de Comercio e Industrias otorgó el contrato “sin observar el traslape de la concesión con la Reserva Forestal de Fortuna, que dota de recursos hídricos a la hidroeléctrica con el mismo nombre”. Además, porque se encuentra dentro del bosque protector Palo Seco, un área protegida.

suspensión de exploración minera

Piden cambios en concesión

Para poder obtener su contrato deben salir de las zonas protegidas, dijo Quijano, viceministro de Industrias y Comercio.

mary triny zea c.
mzea@prensa.com

No presentar estudio de impacto ambiental aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente, ni instaurar un mecanismo de participación ciudadana fueron algunos de los argumentos para suspender temporalmente la exploración de oro y otros metales a Cuprum Resources Inc.

Ahora le toca a la minera “rediseñar su concesión”, salir del parque protegido, realizar la consulta ciudadana y hacer el Estudio de Impacto Ambiental para tener derecho a su concesión, dijo el viceministro de Industrias y Comercio, Ricardo Quijano.

La Sala Tercera juzgó con prudencia por tratarse de un asunto delicado, comentó Félix Wing, director legal del Centro de Incidencia Ambiental. “El interés ambiental y de los indígenas está por encima de cualquier otro particular”.

Por su parte, Juan Sevillano, abogado de la Asociación Nacional para la Conservación del Ambiente, destacó que es tarea del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) hacer cumplir lo ordenado.

Para Quijano, “el fallo tiene mérito”, y criticó a la administración pasada del Mici, liderada por Manuel José Paredes por no “percatarse del traslape en las zonas que protegen al Bosque Protector Palo Seco, áreas de la Reserva Forestal La Fortuna y la zona de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad”.

Se intentó contactar a la empresa y al ex ministro para que dieran su versión del tema, pero no respondieron.

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En Marzo la Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá había rechazado un Estudio de Impacto Ambiental categoría I que pretendía legalizar sus acciones in situ, según datos de La Prensa el 19 de Marzo de 2009.

Descartaron a la empresa Cuprum Resources Corp. el estudio de impacto ambiental (EIA) para la exploración minera en cerro Chorcha.
La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) rechazó del EIA principalmente debido a que el proyecto se encuentra en áreas protegidas y comarcales.

Mónica Palm, periodista de Prensa.com explica que “la concesión que tiene Cuprum, desde principios de 2006, es para realizar exploraciones de oro y otros minerales en una superficie de 24.3 hectáreas, repartidas en la provincia de Chiriquí y la comarca Ngöbe Buglé.”

VER RESOLUCIÓN DE RECHAZO DEL EIA: Resolución DIEORA-RECH-033-09

Convocan a los Ngöbes a defender a la gente del Río Changuinola de AES

Comarca Ngäbe – Bugle  y Campesino

Congreso General

Considerando

  1. Que  el Congreso General Ngäbe Bugle  y Campesino es el  órgano  de decisión Ngöbe.
  2. Que  el 3 de Enero de 2008  fueron  brutalmente  reprimidos y despojados de sus tierra y territorio  niños   y mujeres  indígenas.
  3. Que   actualmente  se encuentran  en la  entrada de la Comunidad Indígena   de Charco  la Pava y Nance  de Risco ,  tres  retenes  policiales que mantienen  un clima de miedo  entre nuestros  hermanos indígenas Ngöbe.
  4. Que  una   hermana  indígena sufre el trauma  del maltrato  a sus  derechos, siendo  desnudada , agarrada de los cabellos y  públicamente  expuesta junto a sus  hijos  en   su  propia  comunidad por la Policía Nacional.
  5. Que  la  empresa  AES Changuinola, la empresa de origen  Danés CCW  en  conjunto  con la Gobernadora de Bocas del Toro  , la Alcaldesa de Changuinola y   el  Encargado de la ANAM,   Valentín  Pineda, han utilizados  a  miembros   de la Policía Nacional  en la destrucción de los cultivos  y desalojos   a la fuerza de los  ngöbes.
  6. Que el sábado 5  de  abril  de 2008 en  la comunidad de  Charco  la  Pava hemos  escuchado  los  testimonios  de que  fueron  víctimas ngöbes, en el que  se consta  que   no se  les ha  respetado   las  garantías  mínimas  para ser  humanos en este  gobierno democrático  y de estado de derecho.

Resuelve

  1. Condenar     todos  los  actos  violentos  contra los hermanos  y  hermanas  ngöbes de Charco la Pava afectados  por  el proyecto Embalse  CHAN 75 .
  2. Exigimos la retirada  inmediata  de  todos  los miembros de la Policía  Nacional  en el área de conflicto.
  3. Declaramos   a la Empresa AES y  CCW y sus respectivos empleados  no   gratos y los expulsamos   en  todos  los territorios  Ngöbes  y Bugle.
  4. Martín Torrijos,  exigimos inmediatamente  la suspensión del  Proyecto Hidroeléctrico  Chan por  no haber  considerado los  derechos  humanos  mínimos  de  los ngöbes de Charco la Pava y la destitución del  encargado regional de la ANAM de Bocas del Toro  y el  Encargado de la Policía nacional, de la Gobernadora   de  Bocas del Toro y de la Alcaldesa  por  violadores de los derechos humanos
  5. Emplazamos  al  Gobierno  Nacional  ,a que se suspenda  el proyecto  inmediatamente   y al mismo tiempo  convocamos  a todos  los Ngöbes   a  que estén  pendiente de nuestros  hermanos   e  iniciar   protesta  contra  las  represas  Chan 75, Chan 140, Chan 220  y Chan 500.
  6. Hacemos   un  llamado  a   las  organizaciones  nacionales e internacional para    que protesten  contra  los Proyectos  de  Destrucción del ambiente  y de la vida de los  Ngöbe.
  7. Exigimos inmediatamente   al Defensor  del  Pueblo  que cumpla con su obligación  de   defender  los derechos  humanos  e  inmediatamente se reúna  con la comunidad

Dado  en la  COMARCA NGOBE-BUGLE Y CAMPESINO  A LOS  6 DIAS DEL MES DE ABRIL

PEDRO RODRIGUEZ

Congreso General Ngöbe-Bugle

Presidente