Panamá: Panel de Inspección del Banco Mundial encuentra violación a derechos territoriales indígenas Ngäbe y Nasos

Panamá – Proyecto de Administración Territorial

Banco Mundial aprueba Plan de Acción luego de discutir informe del Panel de Inspección sobre violación a derechos territoriales indígenas

WASHINGTON, 4 de febrero de 2011 – El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial abordo en la víspera el informe de la investigación independiente del Panel de Inspección relativo al Proyecto de Administración Territorial en Panamá,  conocido en Panamá como PRONAT, aprobando el Plan de Acción de la Gerencia contenido en la Respuesta de la Gerencia del Banco a las conclusiones del Panel.

Casa de la Familia Séptimo; Alto del Valle, Pa...

Vivienda Ngäbe en Comarca Ngäbe Bügle (Caribe) Fuente: Lon&Queta via Flickr

La investigación del Panel respondió a dos peticiones relacionadas al reconocimiento legal de las tierras habitadas por dos grupos indígenas, los Naso y los Ngäbe. La investigación del Panel se centró en determinar si se cumplió con la política del Banco en materia de la defensa de Grupos Indígenas, en particular respecto al respaldo del Proyecto a la creación de territorios indígenas y de consultas adecuadas con las comunidades afectadas, y si se cumplió con el papel del Banco de supervisar la correcta implementación por parte del gobierno de las actividades del proyecto.

Aprobado en enero de 2001 y finalizado en junio de 2010, la inversión total del proyecto llegó a US$58,6 millones, financiados parcialmente por un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) de US$47,9 millones. El objetivo del proyecto era modernizar la administración territorial en Panamá mediante el establecimiento de procedimientos más simples para el otorgamiento de títulos de propiedad y el mejoramiento de la capacidad de las instituciones locales para mapear casi la mitad del país, estableciendo un sistema integrado de registro y catastro para certificar la propiedad y la correcta titulación, consolidando las áreas protegidas y los territorios de los Pueblos Indígenas.

Roberto Lenton, Presidente del Panel de Inspección, subrayó “la importancia crítica de los temas abordados por los Naso y los Ngäbe en sus Peticiones de Inspección, y del objetivo del Proyecto de asistirles a resguardar sus derechos territoriales como pueblos indígenas.” Indicó que “en ciertos asuntos, la Gerencia cumplió con la política pertinente del Banco, elogiando a la gerencia por haber jugado un papel clave a la hora de involucrarse en los derechos territoriales de los pueblos indígenas. Sin embargo, el Panel también halló instancias importantes de no cumplimiento con la política del Banco, algo que contribuyó en parte a la falta de progreso en el resguardo de los derechos territoriales de los Naso y los Ngäbe.”

La investigación del Panel subrayó dos lecciones importantes respecto al cumplimiento de la política, a saber el requisito de preparar un Plan para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y la necesidad de supervisión adecuada para poder reaccionar inmediatamente ante cualquier problema emergente en el terreno. A nivel sistémico , el Informe corrobora la importancia crucial de la participación integral y el respeto por los derechos de los pueblos indígenas, cumpliendo con la política del Banco, en actividades que les afectan, incluyendo el mapeo y reconocimiento de sus tierras.

El Panel observó que una vez que los problemas fueron identificados, el personal del Banco se involucró de manera intensa y constructiva con las comunidades afectadas para comprender mejor y ayudar a resolver los problemas suscitados. Las personas afectadas le indicaron al Panel que si bien esperan la consolidación de sus derechos territoriales a estas tierras, valoran enormemente las acciones y el esfuerzo del Banco, esperando que éste siga involucrándose en este tema en el país.

Abordar asuntos no resueltos relacionados con el territorio de los Naso y las Áreas Anexadas de los Ngäbe en la provincia de Bocas del Toro requiere la atención inmediata de la recientemente creada Autoridad Territorial (ANATI) de Panamá.

Laura Frigenti, ex Directora del Banco Mundial para América Central

“Le damos la bienvenida a las conclusiones del Panel, esperando que el Plan de Acción aprobado hoy por el Directorio contribuya a resolver los asuntos pendientes de derecho territorial de los Pueblos Indígenas de Panamá.”

Más información:

http://www.inspectionpanel.org

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Ngöbe Buglé en pie de guerra contra la minería

Indígenas.

Ngöbe Buglé en pie de guerra contra la minería

Están aislados y sin comodidades, sus pobladores dicen que sólo se acuerdan de ellos cuando necesitan sus votos. Sin nada que perder defenderán hasta lo último su único y más preciado bien: sus tierras.

Grace Kelly Chi

PA-DIGITAL

El recurso. En el área de Cerro Colorado se estima que existen 25 mil millones de libras de cobre, pero, según expertos, lo más importante es verificar si es factible la extracción del material. Autoridades locales indígenas creen que el cobre está a más de un kilómetro bajo el nivel del mar en relación con la montaña, casi en sus entrañas.

Parece una burla divina. En el sector donde la pobreza se vive y la falta de apoyo gubernamental se hace presente, la comarca Ngäbe Buglé almacena un promedio de $33 mil millones en cobre. Hay tanto recurso que basta para que cada habitante de la región indígena, que se estiman en 136 mil, no tengan más contrariedades.

Sin embargo, las cosas no son fáciles. El indígena ngäbe buglé, según grupos de pobladores contactados por Panamá América en una gira a Cerro Colorado sector que alberga el millonario yacimiento de cobre del lugar, no tiene fe en la buena voluntad y gestión del Gobierno, como administrador de los recursos que puedan extraerse de sus tierras.

El riesgo para la población contaron diversos caciques con mando dentro de la zona, al igual que líderes políticos de esta comunidad como Crescencia Prado, diputada ngäbe buglé, es demasiado, pues los ngäbe sólo tienen su tierra, no creen en promesas y han visto cómo las empresas ligadas al proyecto en su fase de exploración llegaron, hicieron su trabajo y ningún cambio positivo se vio en el sitio, ni siquiera en los ranchos en los alrededores del olvidado campamento minero de exploración de Cerro Colorado.

“Nuestra población se opone, porque los recursos o las ganancias del cobre pasarán directamente a las arcas centrales del Gobierno, entonces no tenemos ninguna garantía de que nuestro pueblo verá beneficios de estas extracciones”, destacó Prado, política que fue tachada como “pobre india”, por otro diputado oficialista dentro del Palacio Legislativo por mantener la voz de protesta de su pueblo contra la minería.

Vía San Félix, Chiriquí y a la entrada de la montañosa comarca Ngäbe Buglé, Prado en compañía de varios líderes indígenas del área como Alberto Montezuma, presidente del Congreso General de esta población, sostienen que desde la década del 80, cuando inició la expectativa de la exploración de Cerro Colorado sus pueblos se han opuesto a la minería en el lugar.

Pasado los años, en 1998, la Corporación de Desarrollo Minero Cerro Colorado (CODEMIN), empresa estatal formada en 1975 para regular la explotación Cerro Colorado, le dio por medio de su representante legal Richard Fifer (hombre ligado al desarrollo minero de Petaquilla Minerals, S.A. en Coclé y Colón) la potestad a Panacobre, S.A. para la exploración del área.

Panacobre, S.A. empresa canadiense bajo la responsabilidad de Jean Charles Potvin inició labores y dejó en la mente de los pobladores ngäbe un mal precedente.

“Ellos vinieron hicieron los trabajos. De noche se veían salir helicópteros, que no sabíamos los pobladores qué llevaban y así mismo se fueron, quedaron en reforestar toda la ladera de Cerro Colorado y ni eso cumplieron”, explica Prado señalando la montaña, donde se aprecia que sólo un sector del lugar fue reforestado.

En los alrededores de Cerro Colorado y luego de más de cuatro horas en un camino de piedra que no permite a los pobladores sacar sus productos agrícolas, se avistan una serie de ranchos de penca y paja, junto al campamento minero.

“¿Qué riqueza va a dar esta mina a nuestra gente, si los que viven allí alrededor, ni ellos quedaron bien cuando vino la empresa anterior?”, se preguntó con enojo Marita Sandoya, una de las indígenas del poblado cercano al área minera, Hato Chamín.

Con estos antecedentes, decenas de ngäbes dieron sus testimonios del porqué se oponen a la minería en Cerro Colorado desde líderes de la iglesia hasta presidentes de grupos de padres de familia. Ellos con voz propia y con la vocería de sus representantes ante la sociedad civil coincidían en sus peticiones, que iniciaban en un llamado a que fuera el pueblo ngäbe buglé que decidiera bajo su Congreso General y con la votación de sus comunidades sí la mina en Cerro Colorado va o no va.

“Estamos aburridos de esto, vienen los ambientalistas y el Gobierno y nos dice qué queremos hacer con estas tierras, no estoy a favor o en contra queremos información”, replicó una joven indígena que sigilosamente se acercó para dar su opinión.

Félix Rodríguez, uno de los caciques de la región, explicó que “fui elegido para que se haga respetar la voz del pueblo y ellos quieren decidir su destino, el Gobierno de afuera no tiene que interferir en esto, como en realidad lo están haciendo, excluyéndonos”.

Los indígenas se sienten parte en el tema minero, pues más en serio que en broma conversan en grupo que “pronto vendrá la hora de envenenar las flechas”, un concepto que parece ancestral y que liga al espíritu de conservación de la tierra a estas etnias, que da muestra desde jóvenes a ancianos dispuestos a no aceptar a ninguna empresa que pudiese contaminar los ríos, el aire o la tierra del lugar.

Estas voces que pasan por estudiantes como Carlos Montezuma, líder estudiantil del Instituto Profesional y Técnico de Chichichica, poblado aledaño, pasa a otros como Rogelio Montezuma, líder de Hato Chamín, se unieron a cientos de ngäbe buglé que acompañados por campesinos caminaron 19 días desde la comarca Ngäbe Buglé hasta la ciudad capital, y llegaron el 6 de octubre del 2009 a la Asamblea Legislativa, donde presentaron un proyecto de ley que fijaba entre otras, una moratoria de 25 años a las intenciones mineras que pudiesen darse en Cerro Colorado.

Este proyecto de ley que costó el recorrido a pie de 370 kilómetros a los indígenas y sus aliados no ha rendido frutos ante la Asamblea Legislativa.

“Me dijeron en la Comisión de Ambiente, su presidenta la honorable Dalia Bernal, que todos los proyectos debían tener un visto bueno del Presidente del Órgano Legislativo, si no no avanzaban y ha quedado ahí estancado”, expresó Prado, diputada que presentó la iniciativa.

De esta manera, es como los cientos de Ngäbes van acumulando antecedentes de falta de confiabilidad en la participación popular en los gobiernos.

Entre caciques y autoridades del Congreso General han planificado presentarse ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y otros organismos internacionales pro derechos indígenas para hacer que se respete la voluntad de los ngäbe buglé, que afirman que necesitan tiempo para informarse y estar seguros de cualquier desarrollo del sitio.

“Yo no entiendo por qué el Gobierno piensa que esto es lo único que puede ser bueno para nosotros, queremos hacer nuestra agricultura y sacar nuestros productos, ellos lo que quieren es sacarnos a nosotros”, narró Michael Reyes, presidente de una asociación de padres de familia del sector.

Las intenciones de Reyes no son simples sueños, ya que en el sitio se siembra y se comercializa café gourmet de exportación y guandú que luego es enlatado para su comercialización en supermercados de la ciudad.

Entre los líderes locales polulan ideas que ansían el fomento de mercados municipales dentro de la comarca, y que en sus verdes parajes se instalen cabañas para los turistas, y así promover el ecoturismo.

“Nosotros tenemos nuestros cultivos, sólo queremos educación y que la gente tenga la posibilidad de tener profesiones, no queremos que nos destruyan con contaminación”, replicó John Javilla, indígena presidente de uno de los puestos de salud del lugar.

Javilla al igual a los otros lugareños mencionados y otros más entrevistados están seguros de que el establecimiento de una mina a cielo abierto en pleno corazón de la comarca Ngäbe Buglé será una réplica de un escenario contaminado como el que se ha dado en países sudamericanos.

Ante esto, están dispuestos a luchar por el no establecimiento de la minería en Cerro Colorado, un sitio que, según proyecciones de la Cámara Minera de Panamá, representa cerca del 60% de los impuestos que le generarían al Estado un promedio de 10 proyectos mineros metálicos que se quieran instalar en el país, tributando 967 millones anuales durante 25 años.

No obstante, y pese a que los números pintan atractivos (véase tabla de indicadores económicos de Cerro Colorado) los indígenas están seguros de que este beneficio no será para sus comunidades, pero sí implican la movilización de decenas de sus familias y lo que es más importante, según ellos,el riesgo de que grandes ríos como el Tabasará y el Cricamola se contaminen.

“Aún estando alejados de Cerro Colorado, las quebradas llevarán los químicos igual como pasó con el río San Félix en años anteriores”, expresó Chito Gallardo, líder indígena de la iglesia del sector.

Para Gallardo, los beneficios de la minería que les dejó la experiencia de la exploración de Panacobre, S.A. en el lugar fueron empleos temporales de jornaleros y no quedó más nada para la comunidad.

Nota extraída de: http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/calle50-interna.php?story_id=918824&edition_id=20100511#ixzz0nej8kGUu

Un nuevo Sitio Ramsar en Panamá: Damani-Guariviara

Panamá tiene un nuevo Humedal de Importancia Internacional

Panamá ha designado su quinto Humedal de Importancia Internacional en la Comarca Ngoble Buglé: El Humedal de Importancia Internacional Damani-Guariviara. Este humedal se encuentra en la región biogeográfica de los Neotrópicos y el Caribe y comprende humedales costeros e interiores, como playas, pantanos, lagunas saladas y de agua dulce, ríos y manglares.

Fotos © Albatros Media

El nuevo sitio Ramsar posee un elevado valor biológico porque contiene una gran variedad de hábitat que  contiene una gran diversidad de especies de flora y fauna. La zona es un importante lugar de anidación de tortugas, como la carey (Eretmochelys imbricata) una especies que está considera como en peligro crítico de desaparición. Además el sitio tiene especies inscritas en los apéndices I y II de la Convención Internacional sobre Tráfico de Especies de Flora y Fauna (CITES) y en la Lista Roja de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza, como el manatí antillano (Trichechus manatus), los monos aulladores (Aloutta palliata), la tortuga cabezona (Caretta caretta) y la tortuga verde o cahuama (Chelonia mydas).

Mapa oficial del Sitio Ramsar Damani-Guariviara en la Comarca Ngobe Bugle

El Humedal Damani Guariviara está localizado en la Comarca Ngobe Bugle, en la base de Península de Valiente en el Noroccidente del Istmo de Panamá, frente al Mar Caribe. Este humedal recibe las aguas de los rios Guariviara y Cańas y forman un enorme humedal costero de excepcional belleza escénica y gran riqueza biológica.

El área proporciona además medios de sustento a la comunidad indígena Ngobe – Buglé que habita en la zona. El área se considera que tiene un elevado potencial etno-turístico y eco-turístico. Entre las muchas amenazas que pesan sobre el humedal están la deforestación, las prácticas agrícolas inadecuadas, la caza de subsistencia, la explotación excesiva de los recursos marinos, la minería y la contaminación de su zona de captación; como respuesta, se ha propuesto un plan de ordenamiento del sitio.

En 2004, el sitio fue designado área protegida nacional en la categoría de Humedal de Importancia Internacional, pero ha sido hasta marzo de este ańo que ha sido declarada oficialmente como un sitio Ramsar de Importancia Internacional.

Corte ordena suspensión de explotación minera en Cerro Chorcha

DECISION. LA ACTIVIDAD ABARCABA CINCO ZONAS EN LA COMARCA NGöBE BUGLE

De acuerdo con la decisión de la máxima corporación de justicia, la compañía CUPRUM RESOURCES Corp. no contaba con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

Yuriela Sagel

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Advertencia. La explotación minera está bajo la lupa de los grupos ambientalistas.

La suspensión de la explotación minera en cinco zonas de la provincia de Chiriquí fue ordenada por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, tras considerar posibles daños ecológicos y sociales en la región.

El fallo, bajo la ponencia del magistrado Víctor Benavides, suspende los efectos del contrato N.º 006 de 16 de febrero de 2005, celebrado entre el Ministerio de Comercio e Industrias y la compañía CUPRUM RESOURCES Corp. para la explotación de minerales metálicos.

La actividad abarcaba cinco zonas correspondientes a la comarca Ngöbe Buglé, que son: la Emplanada de Chorcha, Soloy y Boca de Balsa, distrito de Besikó y Guariviana, distrito de Kankintú.

La medida del Tribunal de Justicia se sustenta en la ausencia de participación ciudadana, los posibles daños ecológicos que pueden sufrir o esté sufriendo la población y la no existencia del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), autorizando la ejecución del contrato.

Según el fallo, cualquier actividad minera que se realice sin ajustarse a la legislación vigente atenta contra los valores ecológicos del país, pudiendo provocar graves afectaciones e, incluso, con daños irreversibles.

La autoridad judicial ejerce el deber del Estado para con todos los habitantes del territorio nacional, de propiciar un desarrollo social y económico sin contravenir el equilibrio ecológico y protegiendo los pueblos indígenas.

Eliseo Vargas, dirigente indígena, manifestó que la suspensión de este proyecto constituye un despertar de los organismos del Estado, sobre todo, cuando proviene de la máxima instancia de justicia del país.

Sostuvo que la lucha de los pueblos indígenas no tiene color ni banderías políticas, sino que buscan hacer valer sus derechos sobre el territorio y protegerlo.

La Autoridad Nacional del Ambiente rechazó, el año pasado, el Estudio de Impacto Ambiental, tras argumentar que se encontraba en áreas protegidas y comarcales.

Además, por presentar información inconsistente, pues no establecía cuál será el manejo y disposición de las aguas residuales ni el proceso para remediar derrames.

La Alianza para la Conservación y Desarrollo denunció que esto no ha sido impedimento para que continúen con las exploraciones en el área.

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Ordenan paralizar exploración de oro

Comunidad de Kankintú, afectada por la concesión. LA PRENSA/Carlos Lemos1317653

Mary Triny Zea C.
mzea@prensa.com

La empresa Cuprum Resources Corp. debe detener sus investigaciones de oro y otros metales en cinco zonas de la comarca Ngäbe Buglé y en la provincia de Chiriquí.

El fallo de 24 de diciembre de 2009, bajo la ponencia del magistrado Víctor Benavides en la Sala Tercera Contencioso Administrativa, ordena suspender temporalmente el contrato N°006 de 16 de febrero de 2006.

El líder indígena y demandante César Salazar solicitó la nulidad del contrato, alegando que el Ministerio de Comercio e Industrias otorgó el contrato “sin observar el traslape de la concesión con la Reserva Forestal de Fortuna, que dota de recursos hídricos a la hidroeléctrica con el mismo nombre”. Además, porque se encuentra dentro del bosque protector Palo Seco, un área protegida.

suspensión de exploración minera

Piden cambios en concesión

Para poder obtener su contrato deben salir de las zonas protegidas, dijo Quijano, viceministro de Industrias y Comercio.

mary triny zea c.
mzea@prensa.com

No presentar estudio de impacto ambiental aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente, ni instaurar un mecanismo de participación ciudadana fueron algunos de los argumentos para suspender temporalmente la exploración de oro y otros metales a Cuprum Resources Inc.

Ahora le toca a la minera “rediseñar su concesión”, salir del parque protegido, realizar la consulta ciudadana y hacer el Estudio de Impacto Ambiental para tener derecho a su concesión, dijo el viceministro de Industrias y Comercio, Ricardo Quijano.

La Sala Tercera juzgó con prudencia por tratarse de un asunto delicado, comentó Félix Wing, director legal del Centro de Incidencia Ambiental. “El interés ambiental y de los indígenas está por encima de cualquier otro particular”.

Por su parte, Juan Sevillano, abogado de la Asociación Nacional para la Conservación del Ambiente, destacó que es tarea del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) hacer cumplir lo ordenado.

Para Quijano, “el fallo tiene mérito”, y criticó a la administración pasada del Mici, liderada por Manuel José Paredes por no “percatarse del traslape en las zonas que protegen al Bosque Protector Palo Seco, áreas de la Reserva Forestal La Fortuna y la zona de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad”.

Se intentó contactar a la empresa y al ex ministro para que dieran su versión del tema, pero no respondieron.

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En Marzo la Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá había rechazado un Estudio de Impacto Ambiental categoría I que pretendía legalizar sus acciones in situ, según datos de La Prensa el 19 de Marzo de 2009.

Descartaron a la empresa Cuprum Resources Corp. el estudio de impacto ambiental (EIA) para la exploración minera en cerro Chorcha.
La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) rechazó del EIA principalmente debido a que el proyecto se encuentra en áreas protegidas y comarcales.

Mónica Palm, periodista de Prensa.com explica que “la concesión que tiene Cuprum, desde principios de 2006, es para realizar exploraciones de oro y otros minerales en una superficie de 24.3 hectáreas, repartidas en la provincia de Chiriquí y la comarca Ngöbe Buglé.”

VER RESOLUCIÓN DE RECHAZO DEL EIA: Resolución DIEORA-RECH-033-09

Convocan a los Ngöbes a defender a la gente del Río Changuinola de AES

Comarca Ngäbe – Bugle  y Campesino

Congreso General

Considerando

  1. Que  el Congreso General Ngäbe Bugle  y Campesino es el  órgano  de decisión Ngöbe.
  2. Que  el 3 de Enero de 2008  fueron  brutalmente  reprimidos y despojados de sus tierra y territorio  niños   y mujeres  indígenas.
  3. Que   actualmente  se encuentran  en la  entrada de la Comunidad Indígena   de Charco  la Pava y Nance  de Risco ,  tres  retenes  policiales que mantienen  un clima de miedo  entre nuestros  hermanos indígenas Ngöbe.
  4. Que  una   hermana  indígena sufre el trauma  del maltrato  a sus  derechos, siendo  desnudada , agarrada de los cabellos y  públicamente  expuesta junto a sus  hijos  en   su  propia  comunidad por la Policía Nacional.
  5. Que  la  empresa  AES Changuinola, la empresa de origen  Danés CCW  en  conjunto  con la Gobernadora de Bocas del Toro  , la Alcaldesa de Changuinola y   el  Encargado de la ANAM,   Valentín  Pineda, han utilizados  a  miembros   de la Policía Nacional  en la destrucción de los cultivos  y desalojos   a la fuerza de los  ngöbes.
  6. Que el sábado 5  de  abril  de 2008 en  la comunidad de  Charco  la  Pava hemos  escuchado  los  testimonios  de que  fueron  víctimas ngöbes, en el que  se consta  que   no se  les ha  respetado   las  garantías  mínimas  para ser  humanos en este  gobierno democrático  y de estado de derecho.

Resuelve

  1. Condenar     todos  los  actos  violentos  contra los hermanos  y  hermanas  ngöbes de Charco la Pava afectados  por  el proyecto Embalse  CHAN 75 .
  2. Exigimos la retirada  inmediata  de  todos  los miembros de la Policía  Nacional  en el área de conflicto.
  3. Declaramos   a la Empresa AES y  CCW y sus respectivos empleados  no   gratos y los expulsamos   en  todos  los territorios  Ngöbes  y Bugle.
  4. Martín Torrijos,  exigimos inmediatamente  la suspensión del  Proyecto Hidroeléctrico  Chan por  no haber  considerado los  derechos  humanos  mínimos  de  los ngöbes de Charco la Pava y la destitución del  encargado regional de la ANAM de Bocas del Toro  y el  Encargado de la Policía nacional, de la Gobernadora   de  Bocas del Toro y de la Alcaldesa  por  violadores de los derechos humanos
  5. Emplazamos  al  Gobierno  Nacional  ,a que se suspenda  el proyecto  inmediatamente   y al mismo tiempo  convocamos  a todos  los Ngöbes   a  que estén  pendiente de nuestros  hermanos   e  iniciar   protesta  contra  las  represas  Chan 75, Chan 140, Chan 220  y Chan 500.
  6. Hacemos   un  llamado  a   las  organizaciones  nacionales e internacional para    que protesten  contra  los Proyectos  de  Destrucción del ambiente  y de la vida de los  Ngöbe.
  7. Exigimos inmediatamente   al Defensor  del  Pueblo  que cumpla con su obligación  de   defender  los derechos  humanos  e  inmediatamente se reúna  con la comunidad

Dado  en la  COMARCA NGOBE-BUGLE Y CAMPESINO  A LOS  6 DIAS DEL MES DE ABRIL

PEDRO RODRIGUEZ

Congreso General Ngöbe-Bugle

Presidente

Ngöbe communities in the vicinity of proposed Chan 75 hydroelectric damn in Changuinola River

REPORT OF VISIT TO NGÖBE COMMUNITIES IN THE VICINITY OF PROPOSED CHAN 75 HYDROELECTRIC DAM ON THE RIO CHANGUINOLA,

PROVINCE OF BOCAS DEL TORO, REPUBLIC OF PANAMA

Philip D. Young Consulting

771 Eastview Rd

Cottage Grove, OR 97424

BACKGROUND

The Government of Panama (GOP) plans to build a large number of hydroelectric dams in the next few years, most in western Panama on major rivers in the provinces of Chiriqui and Bocas del Toro. The GOP has granted a contract to Allied Energy Systems Corporation (AES), based in Arlington, VA, through its subsidiary in Panama, to construct three hydroelectric dams on the Changuinola River in the province of Bocas del Toro.[1] Construction has already begun on the first of these dams, known as Chan 75 (or Changuinola I), despite alleged irregularities concerning the terms of the Environmental Impact Assessment and confirmed violations of the human rights of the indigenous Ngöbe people who live in the vicinity of the construction site. The site of Chan 75 is entirely within the boundaries of the Palo Seco National Protected Area. The Palo Seco NPA is part of the buffer zone of La Amistad International Biosphere Reserve. The site of Chan 75 is supposedly outside the boundaries of the Ngöbe-Buglé Comarca.[2]

A Panamanian NGO, Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD – Alliance for Conservation and Development), has been working with the residents of the affected Ngöbe communities to help them understand their rights as human beings and as indigenous people and to document violations of these rights by AES and the GOP.

In early November, 2007 at the invitation of ACD, Ellen Lutz, the Executive Director of Cultural Survival, Inc., visited Charco la Pava, the largest of the Ngöbe communities that will be affected by Chan 75. Because of my long experience working with the Ngöbe, she consulted with me by phone before her trip to Panama. During her visit to the Ngöbe communities, she was accompanied by Lucia Lasso, Panamanian anthropologist and Executive Director of ACD who has been working with the Ngöbe for several months (See Lutz 2007).

After returning from Panama, Ellen Lutz again contacted me to see if it would be possible for me to visit Charco la Pava and possibly other communities that would be affected by Chan 75. She reported that both the Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM – The National Environmental Authority of Panama) and AES were claiming that the Ngöbe in the affected communities were no longer Ngöbe and therefore not subject to Panamanian laws pertaining to the rights of indigenous peoples. She suggested that as an anthropologist who had worked with the Ngöbe for many years my professional assessment would be quite useful.

I had already planned a trip to Panama in December 2007 and January 2008 to visit Ngöbe friends in villages in Chiriqui Province. At the request of Ellen Lutz and the invitation of Lucia Lasso of ACD, I agreed to volunteer five days of my time for a visit to Ngöbe communities in the vicinity of Chan 75.

QUALIFICATIONS

I have a Ph. D. in Cultural Anthropology from the University of Illinois, Urbana (1968).  During 1964-65 I conducted ethnographic research for my doctoral dissertation among the Ngöbe of Chiriqui Province (Young 1968). A revised version of my dissertation was published as a monograph (Young 1971). Since 1965 I have revisited the Ngöbe several times and have published extensively about their traditional culture and about the impact of outside modernizing forces on their way of life (see, for example, Young n.d. and Young and Bort 1999). Details can be found on my academic CV at http://darkwing.uoregon.edu/~pyoung/PDYCV0903.html

TRIP NARRATIVE

I arrived in David, Chiriqui on January 3, 2008, where I met my friend Adan Bejerano, a Ngöbe from the community of Soloy, whom I had invited him to accompany me on the trip to Bocas.  There I also met Lucia Lasso, an anthropologist who works for the Panamanian nongovernmental organization ACD (Association for Conservation and Development.)  She greeted us with the disturbing news that on the preceding day (Jan 3) a large group of Ngöbe, most from Charco la Pava, had been engaged in a peaceful protest, blocking the road to the Chan 75 dam site. The mayor of the municipality and the governor of Bocas del Toro Province called in the police who arrived in full riot gear, used tear gas, and beat men, women, and children with their batons. Lucia said that several of those injured had needed medical treatment and that about 50 Ngöbe, including men, women, and children, had been jailed.[3] Lucia was on her way to the Public Defender’s office to present a deposition and hopefully secure the release of those jailed. We left on the bus to Changuinola at 1:50 pm, arriving in Changuinola about 6:30 pm as it was getting dark.

On the morning of January 5 Lucia arranged for a young Ngöbe man to accompany us on the bus to Almirante and from there in the pick-up taxi to Valle de Risco. He introduced us to Ismael Quintero and Elario Santos, both politically active community leaders from Guayabal. Lucia had arranged with them to be our guides on the trip to Charco la Pava.

We left Risco about 1:30 pm and walked overland from the Rio Risco to the community of Guayabal, passing through the community of Quebrada Pluma at about the midway point. The terrain was a series of very steep ridges and valleys and the trail was muddy all the way and downright swampy in places. This is not the usual way to get from Valle de Risco to Charco la Pava, but Ismael and Elario said there were police posts along the usual route and that police were patrolling the area since the events of January 3. They felt it was best to avoid any encounter with the police if possible so they took us to Charco la Pava, as Ismael put it, “por la ventana” (through the window). The journey from Valle de Risco to Elario’s house in Guayabal took a bit over four hours.

On January 6, we walked to Valle del Rey. A community meeting was quickly organized, which began about 12:30 pm and lasted about an hour. I was asked to explain who I was and why Adan and I were there. Then several men spoke, mostly in Spanish for my benefit, about how the community members had not been consulted by either the GOP or AES before the company moved in heavy equipment and began road building and dam construction, in the process destroying the crops of some and imperiling their supply of riverine resources as gravel excavation and construction muddied and polluted the waters of the river. Those present were unanimously against the construction of Chan 75 which, they pointed out, would flood their lands and leave them with nothing and nowhere to go. They do not believe the promises of AES and ANAM that they will be compensated for their losses and relocated to comparable lands.

We left Valle del Rey about 2 pm, crossed the Changuinola River again, and walked about 45 minutes, arriving at Charco la Pava about 3 pm. People were already gathering for a meeting, which began about 3:30 pm. Once again I was asked to introduce myself and explain who I was and why I was there. Adan then introduced himself as a Ngöbe from Soloy. I was asked a few questions about where I worked, what kind of work I did, and in what ways I might be able to help them. Then the testimonies began. Most of the people present were from Charco la Pava but there were also people from Guayabal and Valle del Rey.[4] First several men spoke in Spanish repeating more or less what we had heard earlier in Valle del Rey. Several of those present at this meeting had been jailed during the demonstration on January 3 and they told of brutal treatment by the police. Several women who had been jailed also spoke of their mistreatment by the police and some of them told of how their children, including two infants, had been beaten or knocked to the ground by the police and some of the children jailed. Some of the mothers had their children who had been jailed stand with them as they spoke. Most of the women spoke in Ngöbére and after each one spoke, Francisco Santos, the community leader, provided a synoptic translation for my benefit. Francisco also gave his own testimony, pointing out that some people blamed him for the presence of AES because he had signed a document. He said that the document he signed was only to grant a feasibility study and that AES had promised him a copy of the study for the community. At least this is what he understood. But, he said, the company did not provide him with a copy of the study. Instead they simply came in with bulldozers and other heavy machinery and began road construction.

All those who spoke at the meeting were against the construction of Chan 75. There was inevitable repetition in the points made by those who spoke. In sum, the points made were that there was a lack of communication and consultation with the communities by both the government and AES, they do not want to be relocated, they do not want to lose or sell their land, they have been intimidated and threatened by AES personnel and their subcontractors. Those who had been jailed or participated in the peaceful demonstration on January 3 added that they had been unnecessarily abused physically by the police who had used tear gas and had kicked them and beaten them with their nightsticks (toletes).

The meeting ended about 6:15 pm and, at their request, I took pictures of the assembled group and then of the group of all those present who had been jailed. Adan and I were then taken to the house that had been formerly occupied by the former Peace Corps Volunteer. Elario and Ismael did not want to return to Valle de Risco the way we had come because, but wanted to avoid an encounter with the police if at all possible. So we planned to leave before daylight and travel on the river.

By 5 am on January 7, we negotiated the steep muddy trail down to the river’s edge with flashlights and by 5:30 am we were headed downriver in a cayuco with outboard motor. As we approached the police post on the opposite bank we could see that the lights were on.  The boat owner gunned the motor and we raced full throttle downriver through some mild rapids, guided by a young man standing in the bow with a flashlight. We arrived at a place where the road ends near Nance shortly before 6:30 am and walked from there to Valle de Risco, where we caught a ride back to Changuinola.

FINDINGS

Are they Ngöbe? All visual observations and conversations confirm that the people in the communities along the Changuinola River that will be affected by the construction of the Chan 75 hydroelectric dam are indeed Ngöbe. All those with whom Adan and I spoke speak Ngöbére as their first language; most speak Spanish as their second language. A few also speak some English which is widely spoken by the Afro-Antillean population in the insular and coastal regions of Bocas del Toro. Some Ngöbe women in the communities of Charco la Pava, Valle del Rey, and Guayabal (and presumably other communities as well) speak only the Ngöbe language. Adan, my Ngöbe friend from Soloy in Chiriqui Province did not find the Ngöbe in these communities to be significantly different culturally from his own kin and other Ngöbe in Chiriqui. He also had no difficulty in conversing with them in Ngöbére. While it is true that many of the Ngöbe women in these communities did not wear the traditional nagua on a daily basis as do most Ngöbe women in Chiriqui, it was apparent that most (maybe all) of them owned naguas and wore them on special occasions, and some wore them daily. Only women who are culturally Ngöbe wear these dresses. Women who are culturally Latina or Afro-Antillean never wear them. Women in these communities perform the tasks customarily assigned to women throughout the Ngöbe-Buglé Comarca, including the manufacture of the traditional kra (net bags; chacaras in Spanish).

Subsistence. The Ngöbe in the communities of Charco la Pava, Valle del Rey, and Guayabal, as well as in the communities of Valle de Risco, Nudobidi, Soledad, Nance de Risco, and Quebrada Pluma which we passed through on our journey to and from Charco la Pava, practice subsistence agriculture in the traditional Ngöbe fashion, supplemented by some crop production for sale, notably cacao in this area.

Important sources of dietary protein for the Ngöbe communities along the Changuinola and Risco rivers are fish of various species and freshwater shrimp, as is the case with all riverine Ngöbe communities both inside and outside the comarca, e.g., communities along the Cricamola River in Bocas del Toro and along the Fonseca River in Chiriqui. For the communities along the Changuinola River, where the availability of food is regularly precarious, the loss of these riverine resources would be a severe threat to the well-being of all who rely on these resources. There is no doubt about the ecological devastation that would be caused by Chan 75 and the other two proposed hydroelectric dams on the Changuinola River as well as the Bonyic dam in Naso territory. The upstream impact would seriously alter the riverine ecology within the La Amistad International Park (PILA – Parque Internacional La Amistad). As McLarney and Mafla note

probable upstream effects would be drastic, involving extirpation or severe reduction within PILA of populations of 8-11 species of migratory fish and several species of shrimps. Ecological consequences would be severe since these species comprise most of the most abundant and largest species, as well as species with unique ecological functions. (n.d.:1)

Both the upstream and downstream impact on the existent riverine ecology and the resources it provides to the human populations would be severe.

Land tenure. The traditional land tenure pattern among the Ngöbe when I first conducted research with them in 1964-5 was that land was held collectively by kin groups and individual members had use rights. Control of the land (as opposed to collective ownership) was vested in those members of a kin group who actually resided on the land in question. The recognized head of the kin group, usually the eldest male, would allocate use rights upon request unless more than one kin group member was requesting use rights to the same parcel of land, in which case there would be consultation with other resident members of the kin group before a decision was made. The actual determination of who had use rights within a collectively owned piece of land was, and is, rather complex but is heavily dependent upon two factors: an individual’s actual place of residence and her/his kin ties (see Young 1971:148-153 for details). I did note, on the basis of research in 1964-5, that some changes in concepts of real property ownership appeared to be on the horizon:

inevitably certain aspects of Latino real property ownership began to filter into the Ngawbe value system, along with fences; fences came to be regarded as effective land-boundary markers. [Fences force] a shift in concepts of real property ownership: the collective of kinsmen is traditional; the private individual holding is a new awareness – but not yet a reality. (Young 1971:98).

By 2007 concepts of private property ownership had become a reality in some of the Ngöbe communities within the comarca in Chiriqui Province, but instances of actual sale of small plots of land by one Ngöbe another are still rare, though certainly present in Soloy where Adan lives. The predominant pattern is still one of land owned collectively by kin groups.

Concepts of land tenure among the Ngöbe in the communities along the Changuinola River vary. Apparently at least a few men believed they had the individual right to sell their family land because they did sell to AES. Whether they had the legal right to do so is questionable. Those who sold were criticized by some who, believing more along traditional lines that the land belonged to the family, that is, the kin group, argued that individuals did not have a right to sell the land because it was, in essence, the inheritance of their offspring. Still others did not directly comment on whether individuals had a right to sell land but instead voiced their opposition to anyone selling any land to AES. Based on conversations that Adan heard in Ngöbére, he reported that people talked very little about actual laws and concepts of property ownership but “were much more practical, claiming instead that they had been living there so long that it was unthinkable to them that now they’d be forced out with no where to go.”

In sum, the Ngöbe of the Changuinola River communities are convinced that collectively as communities they have ownership rights to the lands that they occupy. Use rights to parcels of land occupied by kin groups (usually extended families) appear to follow generally the description of traditional use rights outlined in Young 1971. Opinions differ regarding whether the head of a family or kin group has the right to sell the land.

Religion. Many contemporary Ngöbe are adherents of a variety of Christian faiths, while also retaining certain non-Christian beliefs, but there are also Ngöbe in the Changuinola River communities who are adherents of the revitalistic religion, known as the religion of Mama Chi or Mama y Tada, that emerged originally among the Ngöbe in Chiriqui Province in 1961 (Young 1971:212-224, 1978). Although containing elements of Christianity, this religion is strictly Ngöbe in origin and there are no non-Ngöbe adherents, further proof, if any were really needed, that the Ngöbe in the Changuinola River communities are indeed Ngöbe.

REFERENCES

Lutz, Ellen 2007. Dam Nation. Cultural Survival Quarterly 31(4):16-23.

McLarney, William O. and Maribel Mafla H. n.d. Probable Effects on Aquatic Biodiversity and Ecosystem Function of Four Proposed Hydroelectric Dams in the Changuinola/Teribe Watershed, Bocas del Toro, Panama, with Emphasis on Effects within the La Amistad World Heritage Site. Scientific Paper submitted to the World Heritage Committee providing additional information for the Petition to the World Heritage Committee Requesting Inclusion of Talamanca Range-La Amistad Reserves/La Amistad National Park on the List of World Heritage in Danger. (ms)

Young, Philip D. n.d. Ngöbe Cultural Survival in the Twenty-first Century: Four Challenges. Paper submitted to the San Diego Museum of Man for an edited volume on Panama, past and present.

Young, Philip D. 1978. La Trayectoria de una Religión: El Movimiento de Mama Chi entre los Guaymí­es y sus Consecuencias Sociales. La Antigua 11:45-75. Panama: Universidad Santa Marí­a La Antigua.

Young, Philip D. 1971. Ngawbe: Tradition and Change Among the Western Guaymí of Panama. Illinois Studies in Anthropology No. 7. Urbana: University of Illinois Press.

Young, Philip D. 1968. The Ngawbe: Social and Economic Organization of the Western Guaymí of Panama. Ph. D. dissertation, Department of Anthropology, University of Illinois, Urbana.

Young, Philip D. and John R. Bort 1999. Ngóbe Adaptive Responses to Globalization in Panama. In William M. Loker, ed., Globalization and the Rural Poor in Latin America, pp. 111-136. Boulder, CO: Lynne Rienner Publishers.


[1] According to an on-line bulletin from Burica Press (12/08/2007) “The original proposal is for 3 hydroelectric  [dams] and 3 concessions with 3 environmental impact assessments approved. But there has been a design change in the second project, Chan 140, which moves the site of the dam upriver from the original site. Unofficially it is now said that now there will not be three dams, just two larger ones, but there is no document to confirm this.” (Original in Spanish; translation by Phil Young.)

[2] This remains uncertain because the GOP has not finished surveying the boundaries of the Ngöbe-Buglé Comarca even though Article 3 of Law 10 of 1997 establishing the comarca specifies that the survey of the mainland boundaries as well as the islands and annexed areas of the comarca is to be completed by September 7, 1999. It should also be noted that Law 10 only gave to the Ngöbe and Bugle about half of the territory that they had requested from the GOP.

[3] Reports of the actual number of Ngöbe who were jailed varied between 40 and 54, depending on who we spoke with during our time in the area. The number is now consistently reported as 54 – 13 children, two of them infants, 8 women, and the rest (33) adult males.

[4] Those present were asked to sign a list with their name and community of residence. I was given this list the following morning. There were many children present at the meeting but I do not know if any of them signed the list. While the list was circulating my impression was that only adults were signing it. I also do not know if all of the adults present put their names on the list. There are 85 names on the list: 69 from Charco la Pava, 11 from Valle del Rey, 4 from Guayabal, and 1 unidentified.

Comarca Ngöbe Bugle se organiza para defender sus bienes naturales y culturales

Testimonio / Primer Encuentro de Organizaciones Solidarias en torno al tema de proyectos hidroeléctricos y mineros, Comarca Ngöbe Bugle,

Comarca Ngöbe Bugle se organiza para defender sus bienes naturales y culturales

Por: Ramón Benjamín, DD.HH., Universidad de Panamá, 26 de marzo 2008

Al aire libre junto al río San Félix, sentados sobre retazos de sillas y cajones movidos al compás del calor del sol, con gente descansando sobre piedras y sobre la tierra misma, se realizó del 21 al 23 de marzo de 2008 en la comunidad de Quebrada del Guabo de la Comarca Ngobe Bugle (región Nidrini, distrito de Nole Duima, corregimiento de Susama), el Primer Encuentro de Organizaciones Solidarias para tratar los temas de proyectos hidroeléctricos, las exploraciones y explotaciones mineras, y de turismo residencial dentro del territorio de la comarca, así como el papel de las dirigencias tradicionales y de gobierno respecto a estos problemas.

Observando profundo respeto por quienes por más de cinco siglos han luchado por su pueblo, el evento se desarrolló a raíz de la preocupación de las comunidades indígenas afectadas dentro de la comarca por los proyectos que afectan la disponibilidad de tierras y aguas indispensables para el mantenimiento de la cultura y la vida de los ngöbe bugle, de sus generaciones presentes y futuras.

La asistencia de los participantes fue posible gracias al esfuerzo y los recursos aportados por cada persona, organización o comunidad para el transporte y alimentación de sus representantes, pero sobre todo, gracias a la disposición para resistir, enfrentar y revertir la dinámica actual de “planes de desarrollo” que amenazan arrebatarles las pocas pertenencias que aún conservan. La pregunta fue clara: ¿Si esto es desarrollo, en qué estudio se sustenta?, ¿por qué no se nos informa ni consulta?, ¿por qué se nos despoja?

Marcado por la identidad cultural y la riqueza de su concepción tradicional del mundo y la vida, así como el ánimo verdaderamente amplio de las deliberaciones, el encuentro forma también parte de la creciente movilización comunitaria, de indígenas y campesinos, organizaciones ecologistas y de derechos humanos frente a los proyectos de concesiones de agua, construcción de hidroeléctricas,  de procesamiento de petróleo, desarrollos mineros y de turismo residencial que se ejecutan en Panamá con apoyo gubernamental, en los cuales ha destacado la continua violación a los derechos humanos (residencia, alimentación, reunión, asociación, manifestación pacífica)

Esta alianza de comunidades y organizaciones solicita una moratoria a los proyectos hasta tanto se defina científica y democráticamente su necesidad para el país y la sustentabilidad de los mismos en relación a la capacidad de carga de la totalidad de los ecosistemas del país.

Más allá de una comprensible desconfianza inicial hacia individuos provenientes de la sociedad que por más de cinco siglos les ha robado tierras y otros recursos por medios abiertamente violentos, por el silencio que aparenta olvido o por programas que aprovechan miserablemente la escasez material intentado reproducir el clientelismo que sustenta nuestro sistema político, la norma fue el respeto recíproco; y en medio de las carencias materiales descritas, siempre la primera bebida fue para el visitante, la mejor silla, la mesa y el lugar más cómodo para dormir, el plato de comida (arroz blanco y con suerte, frijoles o una diminuta porción de sardina o tuna) servido una vez al día, sin que fuera posible declinar los privilegios.

El evento finalizó con la resolución Nº1 del 23 de marzo de 2008, firmada por más 100 asistentes representantes de 16 organizaciones de diversa índole y distintos puntos de la comarca, solicitando el cumplimiento de la resolución ordenada desde el X Congreso General celebrado del 6 al 10 de marzo de 2006 que destituyó a Máximo Saldaña como cacique general de la comarca Ngöbe Bugle, por faltar a la ley comarcal en perjuicio de los intereses sociales y naturales de sus habitantes, negociando y aceptando proyectos en contra de la voluntad popular, resolución desatendida por el gobierno central de la República de Panamá.

También se estableció el compromiso de una próxima reunión para el mes de abril en el área de Chorcha, y se efectuó una manifestación pacífica desde el sitio de reunión, pasando por el poblado de San Félix en la provincia de Chiriquí, hasta el cruce de la carretera Interamericana para hacer pública la situación ante los medios de comunicación, y en espera de autoridades invitadas al evento, que no asistieron.

Sin haber despejado generaciones de injusticia con 3 días de convivencia, la cálida despedida evidencia el deseo que su lucha legítima encuentre compañeros sinceros ante la ignorancia, la indiferencia o la complicidad generalizada y permanente del resto de la sociedad panameña.

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Comunicado producto del encuentro Ngöbe en Guabo:

COMARCA NGÖBE BUGLE

Región Nidrini, Distrito de Nole Duima, Corregimiento de Susama

Primer Encuentro de Organizaciones Solidarias para tratar el tema sobre Represas Hidroeléctricas y las Exploraciones y Explotaciones Mineras en la Comarca, mediante la cual se dicta lo siguiente resolución:

Resolución No. 1

Sobre la notificación de la resolución del Congreso General  la cual dicta la destitución del Cacique General.

Considerando

CONSIDERANDO 1. Que el artículo 38 de la constitución Política de Panamá establece que las manifestaciones y reuniones al aire libre no están sujetas a permisos, y solo se requiere para efectuarlas previo aviso.

CONSIDERANDO 2. Que las organizaciones de diferente índole se han concentrado para determinar sobre la destitución del Cacique General Maximino Saldaña ante las instancias independientes del gobierno nacional.

CONSIDERANDO 3. Que el X Congreso General dicto una resolución mediante el pleno la cual se para la  cual se dicto la destitución del Cacique General celebrado a los días 6 al 10 de marzo de 2006, y hasta el momento al transcurso de 2 años el gobierno central y a las instancias que corresponden tomar medidas sobre las mismas no han dado respuesta alguna.

CONSIDERANDO 4. Que la destitución del Cacique General pese mediante actas cometidas en el congreso en pleno, la ley 10 y el decreto ejecutivo 194 del 25  de agosto de 1994 no le acredita desconocer el resultado de la decisión del Congreso General, al igual que dictar medidas sobre la aceptación de proyectos sobre la Comarca que afecten intereses sociales e internos en la comarca.

 

Resuelve

Articulo 1: Mediante la primera concentración de organizaciones sociales se han hecho presente organizaciones de diferentes puntos de la Comarca Ngobe para emprender una manifestación desde la Comarca hasta el cruce de San Félix de manera pacifica en repudio a la construcción  de represas hidroeléctricas  y actividades de exploración y explotación minera en la comarca y reiterar al gobierno la destitución del Cacique General.

Artículo 2: las medidas determinadas por las 16 organizaciones presentes, pueden determinar la destitución del Cacique General Máximo Saldaña, pesa sobre la resolución dictada en el X Congreso General por su cumplimiento con la ley comarcal en lo que respecta al articulo 206, Capitulo VI del Decreto Ejecutivo 195 del 25 de agosto de 1999 sobre las causales para la remoción de las autoridades, numerales 2, 3, 5, 7, 8, 11 y 12.

Artículo 3: mediante este magno evento de las 16 Organizaciones Solidarias solicitamos que se cumpla la resolución del X congreso General en pleno y la destitución inminente del Cacique General Máximo Saldaña en un término de 30 días a partir de las firmas y entregas de esta resolución.

Fundamento Legal: articulo 41 de la Constitución Política de Panamá, de no ser asi las organizaciones solidarias y el pueblo determinara otras medidas para que esta se aplique.

Artículo 4: esta resolución se fundamenta en los artículos 203, 206 del decreto ejecutivo 194 del 25 de agosto de 1999, artículo 38, 41 y 206 de la Constitución Política de Panamá.

Artículo 5: comuníquese y cúmplase, dado en la comunidad Quebrada del Guabo, Corregimiento de Susama, distrito de Nole Duima, Región Nidrini, Comarca Ngobe Bugle a los 23 días del mes de marzo de 2008.

Atentamente: firmas de los miembros, representantes de 16 Organizaciones presentes.

Julia Santos Miranda                                4-768-909

Alfredo Prado Jiménez                            4-778-992

Avelina Santos Javilla                              4-769-1723

Emelia Prado Montero                             4-770-955

Tiafila Salda A. Caballero                         4-773-2172

Econeda Flores Tugri                               4-774-2186

Paulino flores Salina                                4-775-403

Amalia Santos Montezuma                        4-775-1973

Jinanina Montero                                     4-776-242

 Jarje Montero Rodriguez                         4-779-1452

 Francisca Carpintero Caballero                4-780-1190

 Evangelista Santos Montezuma                 4-781-1741

 Pilaria Salina Caballero                           4-782-582

 Celia Carter Barranco                             4-783-622

Luis Sandolla Prado                                 4-783-8422

 Abundia Salinas Santos                            4-783-1296

Calizto Santos Montero                            4-784-131

Eneida Sanches Pinto                              4-785-1366

Celinda Macho Santos                              4-784-230

Otilia Prado Santo                                   4-785-755

Damarias Salinas Montero                         4-485-1249

Regina Guerra Santo                                4-786-1309

Nitzia Siomara Prado Santos                     4-785-1381

Amariel Pinto Pitno                                 4-787-2484

Alonso Jimenes Montero                           4-787-2149

Juan Santos Montero                                4-788-1165

Israel Santos Prado                                  4-789-2039

Rigoberto Sandolla Prado                         4-790-272

Israel Santos Prado                                  4-788-1165

Manuel Santos                                         4-789-2039

Rosa Franco Santos                                  4-790-272

Melida Santos Montezuma                        4-790-415

Julia Prado Caballero                              4-790-415

Ofekia Rodríguez                                    4-790-1182

Raúl Santos                                             4-781-266

Selinda Montero                                      4-792-961

Osvaldo Miranda                                      4-793-1146

Santiago Rodríguez                                  4-794-1388

Albina Prado Surdo                                  4-794-1650

Maximina Prado Surdo                             4-794-1372

Alejandro Prado Surdo                             4-794-1674

Elidia Caballero                                      4-794-1718

Justina Gallardo                                      4-794-1723

Dominga Caballero                                  4-794-1736

Florentino Monetero Caballero                  4-794-1742

Candelaria Carrera Prado                         4-794-1770

Lorenzo Quintero Salina                           4-795-296

Faustino Montero Santos                           4-795-345

Julián Santos Santos                                4-PI-1-597

Juan Montero                                          4-PI-7-1142

Celia Tugri Miranda de Santos                   4-PI-9-155

Dominga Santos Santos                            4-PI-1-1987

Margarita Rodríguez Rodríguez                 4-PI-1993

Lola Santos                                             4-PI-I-1995

Layo Pinto                                              4-PI-I-1998

Felipe Prado Prado                                  4-PI-I-2207

Nao Prado Prado                                     4-PI-I-2332

Elida Prado                                             4-PI-I-2461

Alejandro Prado Carrera                           4-PI-1-2465

Melida Flor Guerra                                   4-PI-I-2467

Elías Casa Santos                                     4-PI-I-2477

Miguel Caballero Cutacho                         4-PI-I-2480

Bertino Moctezuma                                  4-PI-I-2732

Carmelita Flores                                      4-PI-I-13

Federico Flores                                       4-PI-I-2118

Simón Flores Flores                                 4-PI-237

Calaliova Santos                                      4-PI-239

Jose Sirei Caballero                                4-PI-266

Ignasio Santos Santos                               4-PI-283

Paulino Prado Carpintero                         4-Pi-2-90

Lorenzo Sedeño Caballero                       4-PI-2-462

Juan Montero Salinas                               4-PI-2-531

Julian Flores                                           4-PI-2-606

Bentura Prado                                         4-PI-2-2180

Alcides Prado                                         4-PI-2-985

Miguel Salinas Santos                               4-PI-2-987

Dionisla Salina Santos                              4-PI-2-1019

Marino Tugri Salina                                  4-PI-2-1020

Vitare Caballero Salina                            4-PI-2-1088

Rigoberto Gallardo Santo                         4-PI-2-1132

Elia Rodriguez Sirei                                 4-PI-2-1158

Dario Prado Montesuma                            4-PI-2-1167

Seciliano Salina Prado                             4-PI-2-1177

Catalino Prado Salina                               4-Pi-2-1178

 Eufenio Guillen Santos                            4-744-164

 Aquiler Santos Pinto                               4-744-167

Agustin Cedeño Flores                             4-744-178

Anquilino Jimenes Prado                          4-747-1230

Erasmo Salima Prado                               4-748-1653

Daira Sanchez Siren                                4-754-1690

Rogelio Pinto Santo                                 4-754-666

Benito Santos Santos                               4-756-2134

Tioda Santos Santos                                 4-757-863

Ilaria Salina flores                                    4-785-166

Milva Santos                                            4-758-450

Ramiro Sánchez Ruiz                               4-758-1579

Reina Salina Prado                                   4-759-144

Felipe Tugri Flores                                   4-759-1552

Juana Surdo Siren                                    4-759-1732

Lidia Prado Santos                                     4-762-488

Julián Montero Rodríguez                           4-763-1601

Isabela Santos Caballero                             4-764-2490

Basilio Santos                                           4-765-1131

Javier Santos Franco                                 4-765-1463

Juan Prado                                               4-765-1624

Teresa Avilés Salinas                                 4-766-1835

Francisco Santos Salina                              4-766-1854

Ofelia Abrego Pinto                                   4-765-1877

Maritza Caser Tugri                                    4-767-493

Emérita Cáceres Tugri                               4-469-494

Feliciano Guerra Javilla                             4-767-1711

Lesbia Y. Morales                                      4-742-25

Amarilis L. Cerrud                                     4-229-813

Nubia Alvarado                                         4-717-869

Andrés Miranda                                         4-172-159