Características físicas generales del Parque Internacional La Amistad

Características generales del Parque Internacional La Amistad, Panamá

El Parque Internacional La Amistad (PILA) fue creado por la Resolución de Junta Directiva 21-88 del 2/9/88, con una extensión de 207,000 has, lo que lo hace una de las unidades de manejo más grandes del sistema de áreas protegidas. Está ubicado en la provincia de Bocas del Toro (cerca del 98%) y en Chiriquí (el restante 2 %) al occidente del país.

Los objetivos de conservación del PILA aparecen en el documento original de creación (Alvarado, 1989) y son los siguientes:

  • Proteger una muestra significativa de la diversidad biológica de una de las zonas más ricas en fauna y flora que aún permanecen poco alteradas en la República de Panamá.
  • Proteger las cuencas hidrográficas superiores de los ríos Teribe y Changuinola, asegurando su estabilidad y calidad hídrica.
  • Mantener un marco ambiental natural y estable que asegure el desarrollo socioeconómico y cultural de los pobladores aguas abajo, disminuyendo los riesgos de inundación y garantizando la continuidad de las actividades agroindustriales que se dan actualmente en las áreas aledañas de las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, así como en la República de Costa Rica.
  • Promover la investigación científica y la investigación de la herencia natural y cultural existente en el área.
  • Aprovechar el potencial turístico del paisaje natural inalterado, así como de sus componentes biológicos.
  • Estrechar los lazos de amistad y aunar los esfuerzos binacionales en materia de protección y manejo de recursos naturales de los pueblos de Costa Rica y Panamá, plasmados en convenios suscritos para área fronteriza entre ambos países.

El PILA incluye bosques montanos y páramos, así como las mayores superficies de zonas de vida de altura conservadas del país. Presenta siete tipos de bosques naturales y dos tipos intervenidos, ríos vírgenes y lagunas volcánicas.

Desde el punto de vista geológico, el PILA protege elementos como: la Formación Guayabito, de origen plutónico, Virigua y Barú, de origen volcánico, y formaciones sedimentarias de Changuinola.

Desde 1998 forma parte de la Reserva de la Biosfera La Amistad (RBLA), junto al Parque Nacional Volcán Barú, el Humedal Lagunas de Volcán, la Reserva Forestal de Fortuna, el Humedal de Importancia Internacional San San Pond Sak, el Parque Marino Isla Bastimentos y el Bosque Protector de Palo Seco. La RBLA también tiene su contraparte en Costa Rica.

La población que vive en la zona de vecindad es, principalmente, mestiza y de origen europeo, a la que se suma población indígena Ngöbe-Bugle, Naso y Bribri. Sitios poblados son Valle Libre, Culebra, Nueva Zelandia, Río Culubre, Quebrada Miel y Río Tscui. Básicamente, la ocupación se realiza para ganadería extensiva.

Los principales problemas que aquejan a esta unidad de manejo son: i) ganadería extensiva ii) extracción selectiva de recursos; iii) ocupación paulatina del área; iv) futuros proyectos hidroeléctricos.

Una de las razones por la que se creó el PILA fue proteger el área con el potencial hidroeléctrico más importante del país. No obstante, estos proyectos pueden ser tanto soporte financiero como fuente de problemas.

Con relación a la fauna, se detectó 84 especies de mamíferos, con 24 especies protegidas por la Ley de Vida Silvestre de Panamá y dos endémicas binacionales. Se conocen 285 especies de aves, de las que 29 son endémicas binacionales y 23 especies migratorias. También hay 32 especies de anfibios, de los que 23 son endémicos nacionales y 25 especies de reptiles, de los cuales 9 son endémicos nacionales; además, se conocen 24 especies de peces, de las cuales una es endémica nacional.

En el PILA se está desarrollando una incipiente visita de turistas, tanto nacionales como extranjeros, con interés de hacer caminatas dentro del bosque y observar la naturaleza.

El Parque Internacional La Amistad incluye los ecosistemas terrestres de tierras altas de la provincia de Bocas del Toro en la vertiente del Caribe y de tierras altas de la provincia de Chiriquí en la vertiente del Pacífico. Este parque tiene una extensión aproximada de 207,000 hectáreas.

El relieve del área presenta montañas medias y altas y picos de cimas de montañas altas, así como valles intermontanos. Las pendientes del área presentan valores que varían de muy fuertes a abruptos en las montañas y en los valles, de suave a moderadamente inclinada.

La capacidad agrológica es de buena a excelente y hay buen drenaje interior en los suelos dentro de los valles. En las montañas y cimas, los suelos son delgados, con capacidad agrológica baja y el drenaje es de bueno a excesivo (ANAM-CBMAP, 2003).

Características físicas

Marco morfoestructural

El PILA está enmarcado en la región cordillerana de montaña, constituida por montañas de origen ígneo-volcánico, localizándose al sur del parque los grandes aparatos volcánicos representativos de toda la región, el volcán Barú y el cerro Picacho.

Se destacan dos tipos de fallas, las fallas normales y las fallas inversas de corrimiento que se extienden hasta Costa Rica en los dominios de la cordillera de Talamanca. El cuerpo montañoso pertenece al eje cuasi final de la cordillera centroamericana orientado en este sitio al noroeste

Contexto morfográfico

La región del PILA, sobre todo al sureste, donde representa una gran porción, ha estado supeditada al comportamiento de dos grandes aparatos volcánicos, el Barú y cerro Picacho, ambos de edad pliocénica y pleistocénica, los cuales, al evacuar sus aportes de materiales piroclásticos, diseñaron el actual relieve, dándole cobertura y espesura a un amplio sector, afectando al norte y al este los complejos terrenos de formación terciaria.

El relieve de alta montaña y los relieves secundarios de montaña baja, piedemontes, altiplanos y colinas han sido “levantadas por tecto-orogénesis de arco, con la influencia de la Placa del Coco y se presume con interferencias de la Placa del Caribe” (Lowrie et. al., 1979).

Región morfoestructural

El área está ubicada en la región de montaña perteneciente a la cordillera Central y toda esta morfoestructura es producto de emanaciones magmática conjuntamente con eventos volcánicos y tectónicos (ver mapas en documento original, Biblioteca de ANAM).

Litología

El 70% del componente litológico es de origen volcánico, un 10% es de origen plutónico (intrusivo) y un 20% es de origen sedimentario marino; entre las principales rocas se encuentran: lutitas, limolitas, areniscas, conglomerados, cenizas, lavas, andesitas, basaltos y cuarzodioritas y monzonitas.

Geología general

Gran parte del sector está dominado por un 70% de rocas de origen volcánico, sobre todo de la formación terciaria Virigua y, por encima de ésta, por rocas volcánicas del cuaternario, principalmente arrojadas por los volcanes Barú y Cerro Picacho, ya en forma efusivas o en coladas de lavas y basaltos.

Al norte del parque aparece el sedimentario marino cuya presencia es de un 20%, donde aflora la formación más antigua que es el Secundario Cretácico Estos terrenos bordean el núcleo del anticlinal Changuinola, y están constituidos por calizas cretácicas que bordean el sedimentario del Terciario Eoceno entre el río Changuinola y el límite con Costa Rica, que constituye el núcleo de otro anticlinal; ambos anticlinales tienen una orientación noroeste-sureste. El Terciario Oligoceno está identificado por la Formación Sinosri, así denominado por el nombre de un tributario del río Sixaola. El Terciario Mioceno inferior comprende rocas de tipo lutíticas de la Formación Uscari.

La parte más alta de la Formación Uscari dentro del parque, en las inmediaciones del río Teribe (parte intermedia) está formada por areniscas y lutitas y algunas calizas con matriz arcillosa intercalada.

Es importante señalar en este marco geológico los levantamientos o horst tectónico que han dislocado la continuidad geológica en la parte central del parque.

Tectónica del área

La principal configuración tectónica del norte y del noreste del PILA se localiza en la parte de los terrenos sedimentarios donde aparecen fallas con orientación noroeste y sureste en formaciones sedimentarias del período Secundario Cretácico y del Terciario Eocénico y Oligocénico. Este sistema de fallas bordea las zonas de pliegues del denominado Anticlinal de Changuinola.

Novedad tectónica

En la parte central del PILA, correspondiente a la hoja topográfica río Culubre, gran parte de las subcuencas fluviales que alimentan la quebrada Bonyic se ubican entre fallas y fracturas, dando lugar a un “Horst” tectónico o levantamiento de los terrenos, apareciendo una amplia meseta o altiplano de 10km² aproximadamente, con una altura de 2030msnm. Así mismo, en la misma hoja topográfica aparece otro altiplano a la mano derecha del río Culubre con una extensión aproximada de 5km² y a una altura de 1382msnm. Hacia la mano izquierda, al sur del río Culubre, aparece otro altiplano muy tectonizado con una extensión aproximada de 4km² a una altura de 1200msnm.

Por otra parte, los terrenos volcánicos que bordean al sur las calizas cretácicas dejan al descubierto el pliegue denominado Anticlinal de Changuinola, que emerge en el río Culubre y se extiende hasta la quebrada Boca Chica; una parte de este anticlinal se localiza en el PILA y la otra parte en el BPPS.

Sismicidad

En esta región, a pesar de estar ubicada en el centro de los acontecimientos sísmicos más importantes de Bocas del Toro y Chiriquí, no existen registros confiables de la sismisidad del área. No obstante, hay registros históricos que corroboran la alta sismisidad de la región del PILA. En los últimos 200 años en el área del parque se registró un severo sismo en mayo de 1822, que se produjo con evidencias de daños no cuantificados y con epicentro, presumiblemente, en Costa Rica. También se ha registrado un sismo, en la misma área, en julio de 1854, con daños no definidos. Para junio y octubre de 1871, ocurrieron sismos fuertes en el área del PILA (grado VI) de prolongada recordación para sus pobladores, sin denuncias de daños materiales”.

Unidades geomorfológicas

Se identifican en el área del PILA tres grandes unidades geomorfológicas, cuya formación aparece desde el final de la época convulsionada del Terciario y casi todo el Cuaternario, incluyendo el Cuaternario reciente. Las unidades más destacadas son: la región de montaña, la red hidrográfica y las incipientes acumulaciones de piedemonte hacia la parte del Caribe.

La región de montaña

Es una región compuesta en su mayoría por rocas volcánicas y en menor grado por rocas plutónicas o intrusivas ácidas. Las rocas volcánicas pertenecen en su mayoría al volcanismo del Terciario Mioceno, que en el área se compone de rocas de basaltos y andesitas, tobas, ignimbritas muy alteradas y, además, se han encontrado fonolitas vidriosas, cenizas y aglomerados bien cementados de color negruzco. Toda esta formación presenta arrugamientos, desgastes, aluviones y coluviones desde lo más alto hasta los drenajes.

La región de montaña en esta parte del territorio presenta una conurvación (fotos aéreas) que se interpreta como una secuencia del viraje de la cordillera de Talamanca hacia el sur de Panamá.

Acumulaciones de pie de monte

En toda la región sobresalen las macro acumulaciones, a consecuencia de las aguas superficiales que, en su gran mayoría, están asociadas a procesos de saturación de agua y de los deslizamientos de flujo de barro que dejan marcados los nichos de desprendimientos. Mucho de estos desprendimientos son activos a pesar de la cobertura vegetal, fenómeno que se debe a los volúmenes de material de piroclásticos y arcillas que circundan el área.

La red hidrográfica

El área está regada por tres grandes drenajes: el río Teribe al noreste, al centro el río Culubre y al sur el río Changuinola, todos con ramales de importancia, aunque cada uno de ellos adolece de nombre, pues el área es bastante selvática y se desconoce la toponimia latina, incluyendo la indígena. No obstante, estas tres vertientes son las principales del área y son cabeceras del Teribe, del río Culubre y del río Changuinola (ver Anexo de Mapas del PM: Mapa 2).

El relieve de montaña

El relieve en esta parte del territorio nacional adquiere circunstancias especiales que obedecen a su geología y, sobre todo, a la tectónica. Este relieve se puede caracterizar como “nudo” montañoso, donde se encuentran la cordillera de Talamanca de Costa Rica y su continuidad en Panamá y la cordillera central. Algunos autores tratan de alargar hacia Panamá la cordillera de Talamanca; sin embargo, ésta no es más que la “cordillera central” o espina dorsal del territorio panameño; en su mayoría, los cientistas de la tierra en Panamá le denominan “cordillera central”.

La composición geológica del relieve en esta faja de la cordillera es, en gran parte, de rocas del volcanismo terciario mioceno, en parte del sedimentario cretácico y en parte del sedimentario terciario y de intruciones ígneas ácidas aisladas en todo el contexto de la franja. El relieve del área está constituido por apilamiento de emanaciones e intruciones volcánicas, que durante el período terciario formaron un nudo de conos y emanaciones magmáticas.

Gargantas y portales de sedimentación

En el área se destacan muchas gargantas estrechas por donde pasan algunos afluentes de los principales drenajes del río Culubre y del río Teribe; gran parte de estas gargantas estrechas está compuesta por sedimentos volcánicos “brechas”; la mayor parte, en ciertos parajes, alcanza hasta 5m de ancho, con paredes que se levantan hasta los 30m de altura. El nivel de las aguas en las quebradas es mixto; por una parte existen terracillas pedregosas y, por la otra, charcos de 2m de profundidad, con una escasa iluminación solar y profusión de helechos antiguos y menudos.

En la mayor parte de estas gargantas estrechas su parte terminal constituye un portal de sedimentación; en su mayoría, al llegar a otro drenaje la sedimentación se esparce y las aguas se redistribuyen a otros drenajes consecutivos, para entrar a otras gargantas estrechas y húmedas.

Marco hidrográfico

Esta región cordillerana está compuesta por los drenajes más importantes del parque: cabecera del río Teribe al norte, cabecera y afluentes del río Culubre al centro, y cabecera del río Changuinola al sur (ver mapas en el documento original, Biblioteca de ANAM). En toda el área existe una gran red de tributarios que se unen a los drenajes anteriormente mencionados, pero se desconoce su toponimia y no están plasmados en las hojas topográficas y, mucho menos, en el Atlas Geográfico Nacional.

Principales drenajes correspondientes a la parte alta del PILA

Drenaje Principal *

Área Total de la Cuenca (km²)*

Longitud (Km)

Precipitación media anual (mm)*

Altura *

Litología que atraviesa*

RíoTeribe

514

85

2500

650

Basaltos y andesitas en la parte alta y en la baja sedimentario

Río Culubre

410

60

3029

450

Basaltos, andesitas, calizas del cretácico

Río Changuinola

1390

60

3998.5

400

Basaltos, brechas y andesitas, calizas cretácicas

* Solamente se obtuvo la información presente de estos tres drenajes, correspondiente a la parte alta del PILA o cabeceras de éstos rios

Descripción de las principales cuencas

Solamente se señala la cuenca correspondiente a los tres principales drenajes del PILA de la cual existe información, la 91, según nomenclatura del antiguo IRHE.

Cuenca 91 (*)

Corresponde a la parte alta del río Teribe. Esta cuenca atraviesa más de una docena de accidentes geo-tectónicos y geomorfológicos que han motivado la desviación natural del lecho del río Teribe en su parte alta; por otra parte, este río recibe la influencia de tres afluentes que provienen de la cordillera. Esta cuenca alta del río Teribe tiene una extensión de 514km² con una longitud media de 85km y una altura de 650m donde el IRHE (ETESA) tiene la estación fluvial 02-03. En esta misma cuenca se sitúa la del río Culubre, con una extensión de 410km², y dos afluentes cuyas aguas provienen de la cordillera. El río Culubre en este paraje del PILA tiene una extensión aproximada de 60km, a una altura de 450m.

También se sitúa en este sitio la cuenca alta del río Changuinola, que tiene una extensión de 1,390km² y su longitud en el sitio es de 60km a una altura de 400m y su nivel de precipitación anual en el sitio es de 3,998.5mm.

Modelados de montañas

En el área del PILA se han identificado dos tipos de modelados de montaña que influyen la conducta de los drenajes: modelados en rocas volcánicas y modelados en rocas sedimentarias calizas y arcillas.

El modelado de rocas volcánicas aparece con una diversidad típica tropical: basaltos en coladas y basaltos sueltos y dispersos. Los basaltos en coladas aparecen en una sola unidad aflorando cerca de las cabeceras del río Teribe y en las cabeceras del río Changuinola; los basaltos sueltos y dispersos aparecen dislocados (por alteración hidrotermal) y se observan en los lechos de los principales ríos y quebradas formando lahares con otros tipos de rocas. Gran parte de estos drenajes corre por estrechas gargantas, cuyas paredes son de aglomerado con grandes amígdalas de rocas.

Con respecto a las rocas sedimentarias, éstas aparecen en la parte medio y final del río Culubre. La caliza se presenta en grandes mantos, compuesta por microfósiles de lepydociclina y globotruncanas del cretácico superior, de color amarillento a blanco. La zona de contacto de la caliza con las rocas volcánicas es muy evidente, pero no se observan zonas o aureolas de metamorfismo de contacto.

Clima

En la franja correspondiente al PILA aparecen dos fajas climáticas: el clima oceánico de montaña baja y el clima tropical de montaña media y alta, según la nueva clasificación de los climas de Panamá realizada por Mckay (2000), de la Escuela de Geografía de la Universidad de Panamá.

El clima oceánico de montaña baja

Este clima se extiende en las montañas de la vertiente del Pacífico ubicados por encima de los 900 a 1,000msnm. Su cobertura alcanza el sector montañoso de Chiriquí, en la parte de la cordillera central y cubre una amplia zona del PILA.

El clima tropical de montaña media y alta

Esta franja se extiende por arriba de los 1,600msnm y se destaca por tener temperaturas bajas en las noches, condición climatológica que reduce la capacidad de mucha vegetación de tierras bajas a subsistir en este nicho climático. Tanto en las montañas, valles y laderas se producen corrientes de vientos que mitigan las diferencias térmicas derivadas de la fuerte radiación solar y de los enfriamientos nocturnos. Las lluvias de montaña son fuertes en la parte baja y en las partes altas son frecuentes las lluvias de gotas finas llamadas “bajareques”. En este contorno montañoso es donde se forman la nubosidad más grande del istmo de Panamá, nubosidad que corresponde a los niveles de gran humedad provenientes del Atlántico y allí se depositan los niveles más grandes de agua de lluvia. La humedad ambiental del aire en el PILA es de 98%.

Promedios anuales de temperatura

De acuerdo a las zonas de vida, los promedios anuales de temperatura para el área del PILA van desde los 0ºC a 36ºC (Tosi, 1971).

Fuente primaria:

CEPSA. 2004. Plan de Manejo del Parque Internacional La Amistad. Autoridad Nacional del Ambiente, República de Panamá.

Edición digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos, Universidad de Panamá.

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