Explorando la biodiversidad con biología molecular

BIOLOGÍA. DE LA CÉLULA A LOS ECOSISTEMAS.

Innova

Explorando la biodiversidad

A través de técnicas como la secuenciación de genes, la biología molecular se convierte en una caja de herramientas muy útil. Existe un proyecto internacional “de código de barras” para caracterizar especies de organismos utilizando una secuencia corta de ADN de una región estándar.

 
 

Tamara Del Moral
tdelmoral@prensa.com

Las especies, su diversidad genética y los ecosistemas están estrechamente relacionados. Para su conservación es necesaria la comprensión de estas relaciones, y para estudiar y analizar las poblaciones y distintas especies, así como su comportamiento evolutivo, adaptación, distribución geográfica, patrones migratorios, problemas de salud y otras variables, se utilizan las técnicas biológicas moleculares, que se basan en la genética.

En 1953, James Watson, Francis Crick y Rosalind Franklin descifraron la estructura de doble hélice de la molécula de ADN, de vital importancia en la transmisión de información de una generación a otra.

Actualmente existen varios procedimientos para estudiar el ADN de los organismos, como la reacción en cadena de polimerasa (PCR) y la secuenciación, que consiste en separar la molécula de ADN utilizando marcadores en áreas específicas.

¿ES O NO OTRA ESPECIE?

La Dra. Oris Sanjur, investigadora y administradora de los laboratorios de Biología Molecular del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), explica que existen dos problemas al hablar de biodiversidad, que las técnicas moleculares ayudan a entender, aunque aclaró que estas no siempre son la solución.

Uno de ellos es que se pueden encontrar organismos o especies que son morfológicamente muy similares, pero que genéticamente son diferentes. “Si nos basamos sólo en la morfología, se subestima la biodiversidad”, dijo Sanjur durante la charla que dictó esta semana en el Auditorio Earl S. Tupper del STRI, en Ancón.

MARIPOSAS

Mencionó, por ejemplo, el caso de Heliconius erato y Heliconius melpomene, mariposas oscuras que tienen manchas similares y que a simple vista parecen de la misma especie, pero que pertenecen a grupos diferentes y cuyos mecanismos que originaron sus manchas, tan parecidas entre ellas, son muy distintos.

Por otro lado, se pueden encontrar especies que morfológicamente son muy variables, pero genéticamente son idénticos o muy similares. “En este caso, sobrestimamos la biodiversidad, porque creamos más especies”. Un ejemplo son los llamados “peces vaquitas” que viven en los corales panameños. Existen 11 morfotipos, es decir, que se “ven” diferentes y varían en los colores. Sin embargo, señala Sanjur, no se ha encontrado hasta el momento un gen por el cual sean realmente diferentes.

“Hemos hecho estudios de población, pero no puedo decir que estos morfotipos representan especies como tales. Si los ven, podría parecer que son 11 especies, pero no es así. Desde el punto de vista genético no se han separado para ser entidades evolutivas distintas”.

Un cambio en la secuencia de ADN puede producir una mutación en el organismo, que puede afectar su salud, como la anemia falciforme y el cáncer. “Para que una persona tenga cáncer se necesitan al menos tres mutaciones en algunos de los genes que tienen que ver con la reproducción de las células”, explicó Sanjur.

Existen factores externos que podrían incidir en las mutaciones, entre ellos la radiación solar y la exposición a tóxicos como los pesticidas.

PROYECTOS Y BARRAS

Para los investigadores que tienen dudas sobre las secuencias de ADN y las especies, existe un proyecto llamado barcoding (código de barras) para la identificación de especies. Es una base de datos de colaboración multinacional, en la que con sólo introducir la información de la secuencia de ADN previamente obtenida, se puede hacer una búsqueda para obtener la información de la familia, clase y orden de la muestra examinada y el porcentaje de familiaridad con otras especies comparadas. “Es muy útil para proyectos de conservación, manejo de pesquería, silvicultura, importación y exportación y manejo de pestes”, señaló Sanjur.

Para caracterizar especies de organismos se escoge una secuencia corta de ADN de una región estándar. En el caso de los animales, es la Citocromo oxidasa I (CCI) y en las plantas, como la búsqueda de marcadores moleculares es más compleja, se está trabajando con tres a cinco genes para poder crear ese código de barra, usando genes del núcleo y del cloroplasto.

En Panamá se están haciendo proyectos de secuenciación de plantas para el proyecto de barcoding, con plantas de la parcela de 50 hectáreas en Barro Colorado. También hay trabajos con peces de agua dulce, marinos y aves neotropicales.

ESTUDIOS TÉCNICOS

EQUIPOS: En el proceso de secuenciación se usan algunos equipos como termocicladores, cámaras de electroforesis, secuenciadores automáticos y computadoras.

PROYECTO: El proyecto de código de barras (barcode of Life Data Systems / www.barcoding.si.edu) pretende producir una herramienta de identificación de las especies.

TRABAJOS: En Panamá se hacen estudios moleculares de anfibios, aves y peces

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Ecological Survey in Fort Sherman, Piña Range, Galeta Island and Naval Security Group Activity

Of the 23,790 acres encompassed by these installations, 22,071 (93%) are covered by tropical forests. Marsh, flooded shrubland, semi-natural flooded grassland and facilities cover the remainder.

Six different types of forest occur on the installations: evergreen seasonal forest, semideciduous seasonal forest, flooded cativo forest, flooded palm forest, deciduous forest and mangrove swamp forest. The evergreen and semideciduous seasonal forests were further divided into three distinct subclasses which correspond to stand age and the degree of disturbance sustained by the forest type. The three subclasses are as follows:

  1. TALL FOREST: This is the oldest forest type. It is relatively undisturbed for at least 200 years, and is comprised mostly of species characteristic to mature forests.
  2. MIXED FOREST: This forest is similar in age to the tall forest, yet has experienced some disturbances within the last 200 years. It has more variation in species composition, containing both species characteristic of a mature forest and pioneers.
  3. LOW FOREST: .This is the youngest of the three forest types and the most drastically and recently disturbed, where the vast majority of the vegetation has been affected within the last I 00 years.

In the evergreen seasonal forest three subclasses, tall, mixed and low, were recorded, while in the semideciduous seasonal forest only two subclasses, mixed and low, were recorded.

Of all the vegetation types the forests are the most biologically diverse, particularly the tall and mixed forests. The flooded shrubland, semi-natural flooded grassland and marsh are the most disturbed and most homogeneous in species composition, as few species can survive in their flooded conditions.

In total, 809 plant taxa were observed during field surveys. Plants are not considered by Panamanian wildlife laws and no plant species treated by the US Endangered Species Act are known to occur in the project study area. However, one hundred and four-teen of the plant taxa observed are globally and/or nationally imperiled according to The Nature Conservancy/Natural Heritage system for setting conservation priorities. One hundred and thirty-six plant species were recorded in the study area that are of economic importance, such as for timber, folkloric medicine, edible fruits and construction material.Many animal species were observed in the forests of the Atlantic slope of the Panama Canal. Among them were 213 species of birds, including 24 migratory species and 189 resident species; 60 mammal species; 27 reptile species and 26 amphibian species. It is believed that a majority of the animal species equally utilize all of the forest types (excluding flooded forests) since they are similar in composition and border one another as pieces of a much larger forest mosaic.Moreover, these forests are home to a great number of threatened and endangered species. Five mammal species were listed as endangered according to the U.S. Endangered Species Act, which included the Titi monkey (Saguinus oedipus geoffroyi), Howler monkey (Alouatta palliate), Jaguarundi (Felis yaguarondi), Ocelot (Felis pardalis) and Southern river otter (Lontra longicaudis)*. Also recorded were 25 species protected under Panamanian wildlife laws, including seven birds, 16 mammals and two reptiles. Many of these species have disappeared from other parts of the country as the result of hunting and habitat loss.Of the migratory birds observed, seven species are experiencing significant declines in their US populations according to Breeding Bird Survey statistics. One of the contributing factors in the decline of these species is the loss of habitat in their wintering grounds in the neotropics. Panama is well known as an area of high concentration for migratory birds and plays an important role as a wintering ground for some species. It also has a hemispheric importance as a critical region for migrants which follow land routes between the Americas and utilize Panama as a stop over point along their journey. The Panama Canal watershed is particularly well known for its importance as migratory bird habitat. Surveys were carried out during the migratory season, November, December, January, February and March.*The U.S Fish and Wildlife Service includes the Southern river otter in the genus Lutra. However, Van Zyll de Jong (1972, 1987, 1991) separated New World river otters into their own genus Lontra. Although this is not a widely accepted change, there are no publications that so far dispute this new taxonomy.

One of the unique forest types occurring in the study area is the deciduous forest. Once well distributed throughout Mesoamerica, the tropical deciduous forest has been nearly eliminated by agricultural practices and logging during the past 200 years. In the current study area, this vegetation type was found only on Fort Sherman where it covers over 282 acres. The deciduous forest was found to harbor at least 46 species of plants, 73 species of birds, 20 mammal species and 3 reptile species. This forest is believed to be as old as the tall forest due to its comparable height and the diameters of the trunks of its trees (DBH).The most commonly occurring vegetation type is the evergreen mixed forest which covers 12,229 acres or 51% of the study area. Floristic data analyzed by vegetation type, indicate that the greatest richness of flora was recorded in the evergreen mixed forest, with 252 plant species (Table 4), which can be attributed to the vast area covered by the mixed forest and its variation in number of strata and composition.

A similar number of species were observed in the evergreen tall and low forests with 197 and 186 plant species respectively. The best examples of tall forest are located in Fort Sherman and northern Piña Range while the low forest is best represented in Fort Sherman’s northern sector, near the infrastructures and north of the San Lorenzo ruins.

The cativo flooded forest spans 2,548 acres, is the second most common vegetation type in the study area and occurs only on Fort Sherman. Due to the high commercial value of its dominant species, this forest type is threatened in Panama. The stand of cativo forest that occurs in Ft. Sherman represents 3% of the total cativo forest remaining Panama. One hundred and six plant species, 56 bird species, 25 mammal species, 10 reptile and eight amphibian species were observed here.

The military installations located on the Atlantic side of the isthmus have experienced different degrees of disturbances due to past subsistence agricultural practices as well as more recent military uses (McCullough et al., 1956). Early in this century much of the natural vegetation was converted or eliminated. Currently, none of the vegetation could be considered virgin habitat and is all secondary growth occurring in different successional stages. In spite of this, the forest types described for these installations are home to a large number of flora and fauna species.

Of the three military installations located within the study area, Fort Sherman occupies the largest area and shows the largest diversity in ecosystems, with 12 vegetation types. The greatest richness of flora and fauna was also observed here, with 500 plant species, 195 bird species (23 of them migratory and 172 resident), 53 mammal species, 23 amphibian species and 24 reptile species. Forests at Fort Sherman are also home to a large number of endangered and threatened species. Five mammal species listed as endangered according to the US Endangered Species Act (USESA) were recorded here, including the Titi monkey (Saguinus oedipus geoffroyi), the Howler monkey (Alouatta palliata), the Jaguarundi (Felis yaguarondi), the Ocelot (Felis pardalis) and the Southern river otter (Lontra longicaudis). Twenty-five species protected by Panamanian wildlife laws were also recorded, including seven birds, 16 mammals and two reptiles.

In the four vegetation types described at Piña Range, 300 species of plants, 99 bird species (5 migratory and 94 resident), 33 mammal species, 14 amphibian species and 14 reptile species were recorded. Due to limited access of Piña, surveys were conducted mainly around the perimeters. Since the interior forests are less disturbed and in a more mature stage of succession, it is likely that these same species and more occur throughout the installation.

Two mammal species listed as endangered according to USESA, the Titi monkey (Saguinus aedipus geoffroyi) and Howler monkey (Alouatta palliata), occur in Piña Range. Also noted were 10 species protected by Panamanian wildlife laws, including four birds and six mammals.

In NSGA, Galeta Island, the only vegetation type present is the mangrove swamp forest. In this vegetation type a number of species were recorded including, nine plant species, 28 bird species (6 migratory and 22 resident) and one mammal, the raccoon Procyon lotor, which is protected by Panamanian wildlife laws.

Fuente: https://www.denix.osd.mil/denix/Public/ES-Programs/Conservation/Survey/survey.html

El papel clave de las tierras canaleras en preservar la herencia natural de Panamá

El papel clave de las tierras canaleras en preservar

el valor de la herencia natural de Panamá

The key role of specific lands in the panama canal area

In preserving the value of Panama’s natural heritage

Los hábitat naturales diversos de Panamá tienen significado mundial proporcionando un corredor biológico para las aves migratorios neotropicales entre el norte y Suramérica. La integridad biológica de la flora y de la fauna de Panamá y sus hábitat respectivos es crucial para la migración de invierno, y a la supervivencia de estas aves migratorias del hemisferio occidental, así como al mantenimiento de la rica y diversa población de aves residentes. Las preocupaciones económicas y biológicas indican fuertemente la necesidad de proteger las porciones críticas de la zona del Canal de Panamá. Estas áreas de la zona, llamadas aquí como la zona ecológica del Atlántico, la zona ecológica del centro del canal, y la zona ecológica del Pacífico, forman una gradiente continuo, que en conjunto con varios tipos de suelos y geología, producen una enorme diversidad que apoyan un conjunto extraordinario de comunidades de plantas y animales. Estas zonas, si están manejadas correctamente, continuarán manteniendo la integridad biológica única del área del canal y proporcionarán una importante y creciente contribución al futuro económico de Panamá.

Panama’s diverse natural habitats have worldwide significance by providing a biological link for neotropical migratory birds between North and South America. The biological integrity of Panama’s flora and fauna and their respective habitats is crucial to the migration, wintering, and survival of birds throughout the Western Hemisphere, as well as to the maintenance of very rich and diverse resident Panamanian bird populations.

Economic and biological concerns strongly indicate the need to protect critical portions of the Panama Canal’s West Bank. These West Bank areas, called here the Atlantic Ecological Zone, the Mid Canal Ecological Zone, and the Pacific Ecological Zone, form a moisture-gradient continuum that, in conjunction with variations in soil type and geology, produce a tremendous habitat diversity supporting an extraordinary array of plant and animals communities. These zones, if managed properly, will continue to maintain the unique biological integrity of the Canal area and will provide an important and increasing contribution to Panama’s economic future.

In 1990, the National Fish and Wildlife Foundation initiated the Neotropical Migratory Bird Conservation Program, a domestic and international initiative for the conservation of neotropical migratory birds. Since then, the program has developed into what is better known as the “Partners in Flight-Aves de las Americas Program” with over 110 Federal and State agencies and nongovernmental organizations throughout North, Central, and South America cooperating in the conservation and management of neotropical migratory birds and their habitat. Neotropical migratory birds are those species whose survival is dependent on international/seasonal migrations. Over 360 such bird species breed in the United States or Canada and migrate south to the tropical regions of Mexico, the Caribbean, Central America, and South America for the winter.

The U.S. Department of Defense (DoD) is one of the key supporters in the Partners in Flight initiative. Millions of hectares of land on hundreds of military installations throughout the Western Hemisphere provide neotropical migratory birds with breeding, stopover and feeding areas. Some of the most valuable and important land for neotropical migratory birds is found on DoD land holdings along the West Bank of the Panama Canal.

The process of identification of habitats, and the evaluation and inventory of flora and fauna of DoD lands in the Panama Canal area began in 1992 by Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) and The Nature Conservancy (TNC) as part of a project funded by the DoD Legacy Natural Resource Management Program. In 1994, the Smithsonian Tropical Research Institute (STRI), in conjunction with the Smithsonian Migratory Bird Center and Illinois Natural History Survey, initiated a long-term monitoring

program for migratory and resident bird populations, also funded by the DoD Legacy Program (Angehr et al. 1996). These Legacy projects have provided much of the information used to generate this report.

In this report, we refer to the three areas under discussion as the Atlantic Ecological Zone, the Mid Canal Ecological Zone, and the Pacific Ecological Zone . The term “zone” herein is an ecological term, “an area characterized by distinct physical conditions and populated by communities of certain kinds of organisms” (Morris 1973), and should not be confused with the “zone” of the Former Canal Zone. These zones are located along the West Bank of the Panama Canal. At present, the West Bank is composed of a combination of reverted lands, DoD bases, and Canal operating areas, and the Republic of Panama has not yet decided on the long-term use of these areas. The Atlantic Ecological

Zone includes the area northwest of Gatun Lake on the Atlantic slope (Fort Sherman, Piña Range), the Mid Canal Ecological Zone includes the Gatun watershed south of the lake (Balboa West Range, Empire Range), and the Pacific Ecological Zone includes the area south of the continental divide to the Pacific Ocean (U.S. Ammunition Depot, Howard Air Force Base, Rodman Naval Station, Fort Kobbe).


SUMMARY

The undeveloped lands along the West Bank of the Panama Canal are unique and valuable natural and cultural resources for the western hemisphere and for Panama for a variety of reasons, including:

1. providing a biological link between North and South America for neotropical migratory birds;

2. maintaining biodiversity, especially its extremely rich resident and migratory bird populations;

3. preserving water quality and erosion control for the Canal watershed; and

4. developing significant and sustainable revenues from ecotourism, scientific research, non-timber forest products, biodiversity prospecting, reforestation, and carbon sequestration.

To manage these zones to achieve all of these potential uses, it is important to consider that the ecological and economic values of these forests are enhanced when forests are maintained in the largest blocks possible, and isolation of forest tracts from

one another by roads, agricultural fields, etc. is minimized. Although the entire continuum from wet Atlantic forests to drier Pacific forests are important in maintaining biodiversity, the two extremes are the most critical for biodiversity within this region. Wet forests support high biodiversity and many endemic species. Dry forests in the area include some of the last remaining tracts of that habitat in all of Central America and represent a unique biological community type that is severely threatened regionally.

Reduction and fragmentation of forests on the Canal’s West Bank could degrade seriously the ecological value of those forests for wildlife. Responsible management of these forests would include retaining the largest tracts possible, with minimal isolation of those tracts from one another.

Implementation of these ideas will promote healthy populations of migratory and resident bird populations as well as other fauna and flora.

Documento completo puede ser bajado en el siguiente vínculo: http://www.dodpif.org/data/keylands.pdf

Fuente: Office of the Deputy Under Secretary of Defense (Environmental Security)

and the National Fish and Wildlife Foundation. 28 May 1996.

Alemán Zubieta ofrece precio más bajo para ganarse licitación de ampliación del Canal

AMPLIACIÓN.

Cusa ofrece precio más bajo a ACP

Wilfredo Jordán Serrano
wjordan@prensa.com

Constructora Urbana, S.A. (Cusa) ofreció ayer el precio más bajo entre 10 empresas y consorcios que participaron en la licitación convocada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para el primer contrato de excavación seca del canal de acceso de las nuevas esclusas del Pacífico.

Cusa ofertó 41 millones de dólares, pero la ACP debe revisar los documentos para hacer la adjudicación.

La Prensa, 7 de julio de 2007

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proyecto de ampliación.

ACP podría anunciar la adjudicación en 10 días

La empresa panameña propuso 41 millones de dólares y compitió con otras nueve participantes.

LA PRENSA/ Jorge Fernández

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COMPETENCIA. El presidente de CUSA, Rogelio Alemán, saluda al presidente de la junta directiva de la ACP, Dani Kuzniecky.7-precios.jpg
 

Wilfredo Jordán Serrano
wjordan@prensa.com

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) necesitará aproximadamente 10 días hábiles para analizar las calificaciones de los proponentes y adjudicar el contrato para la primera fase de excavación seca de la ampliación.

La empresa que gane la licitación tendrá 10 días hábiles para presentar su fianza de cumplimiento y el pago equivalente al 30% del valor de su propuesta. Los trabajos comprenden la excavación, remoción y disposición de 7.4 millones de metros cúbicos de material. También comprende la limpieza de 146 hectáreas de terreno contaminado por explosivos. La empresa a la que la ACP adjudique esta licitación debe contratar a un experto para detectar las áreas donde hay explosivos y luego cubrir con un relleno de al menos un metro de espesor.

La ganadora también tendrá que construir 3.4 kilómetros de la carretera de Borinquen y preparar el terreno para instalar las nuevas torres de una línea de transmisión eléctrica.

Para los analistas marítimos, los precios presentados reflejan “buena competencia”, ya que hubo por lo menos cuatro propuestas muy cercanas.

“Este acto marca el inicio de la ampliación y se hace bajo la completa transparencia que se había garantizado a los panameños”, dijo el presidente de la junta directiva de la ACP, Dani Kuzniecky.

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Es lógico que la familia de CUSA incrustados en el aparato del Canal de Panamá conozca cuáles son los mejores precios para competir.  Ellos saben que las addendas resuelven cualquier monto no adecuado para la ganancia de las empresas licitantes.

Esto es meramente una corrupción descarada. No en vano se han ganado millones en contratos casi perpetuos con el Canal de Panamá.

Que este cinismo se convierta prontamente en juicios por corrupción.

Burica Press

Acabar con el hambre

Acabar con el hambre

La campaña “Derecho a la alimentación. Urgente”, denuncia la falta de voluntad política para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio…

Henar L. Senovilla

PERIODISTA

HOY, 7 DE JULIO se cumple la mitad del plazo acordado por los jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Ocho metas de desarrollo a las que se comprometieron en Nueva York en el año 2000 y entre las que se encuentran reducir a la mitad el hambre, alcanzar la escolarización universal o detener las epidemias del sida, la malaria o la tuberculosis.

La campaña “Derecho a la alimentación. Urgente”, promovida por Prosalus, Ingeniería sin Fronteras, Cáritas y Veterinarios sin Fronteras, denuncia la falta de voluntad política para cumplir los ODM y acabar con el hambre en el mundo.

En la actualidad, 14 personas de cada 100 padecen hambre en el mundo a pesar de que se producen alimentos para abastecer a toda la población mundial. De seguir así, en 2015 sólo se habrá reducido la mitad de lo previsto el porcentaje de personas que pasan hambre. Además, en algunos países el número de personas malnutridas está aumentando. El hambre no hace más que perpetuar la pobreza y hace difícil que el resto de objetivos lleguen a cumplirse.

La malnutrición infantil puede tener consecuencias irreversibles en el desarrollo cognitivo lo que dificultará la actividad escolar. Un niño malnutrido tendrá una escolaridad tardía y corta. Así, el objetivo 2, la educación primaria universal, no llegará a cumplirse.

La inequidad por razón de sexo aumenta el riesgo de malnutrición en la mujer, que tiene que ver con el objetivo de conseguir la igualdad entre géneros. Las niñas que tienen una alimentación adecuada suelen tender a permanecer más años escolarizadas.

Una alimentación adecuada siempre va a favorecer el buen desarrollo del embarazo, previene de enfermedades en la madre y en el feto y la recuperación en el posparto. Si se luchara por conseguirlo, el objetivo 5 podría cumplirse. Asimismo, una buena alimentación es imprescindible para superar las enfermedades.

La pobreza y el hambre son incompatibles con el uso sostenible de los recursos naturales, objetivo 7. Las personas malnutridas no participan en el desarrollo de sus comunidades, lo que imposibilita el éxito de las iniciativas que se emprendan y de a cumplir el objetivo 8 de fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

El hambre del siglo XXI tiene su origen en la exclusión y marginación de las poblaciones pobres de los círculos de poder y de la toma de decisiones sobre cuestiones que, como la agricultura y el comercio, tienen un impacto directo en el derecho humano a la alimentación. ¿Qué necesidad hay más urgente que reducir el hambre?

Si se conocen las causas, si existen las tecnologías y los recursos necesarios para reducir a la mitad el hambre, lo que falla es la voluntad política. Reducir el hambre en el mundo implicaría invertir en la agricultura, en los pequeños agricultores y en fortalecer el desarrollo de las capacidades de las personas, especialmente de las mujeres. Las políticas agrarias actuales, sin embargo, están dirigidas a cubrir las demandas de los mercados del Norte. Por eso muchos países cuya economía se fundamenta en la agricultura presentan, paradójicamente, índices elevados de desnutrición.

Es necesaria una estrategia integral de lucha contra el hambre y la pobreza desde el marco de los derechos humanos, que trabaje sobre las causas estructurales del hambre e implique la participación de ricos y pobres.

La lucha contra el hambre implica situar a los grupos vulnerables en el centro de las políticas agrarias y comerciales y facilitar su participación; adoptar políticas que apoyen las explotaciones familiares y garanticen los derechos de los agricultores; garantizar el acceso, control y uso sostenible de los recursos, como la tierra, el agua y las semillas; e incrementar las inversiones públicas en de desarrollo rural.

Sólo aquellos países que han invertido en su agricultura han mejorado sus cifras de hambre.

El derecho a la alimentación es el derecho a tener acceso, individual o colectivamente, de manera regular y permanente, a una alimentación adecuada y suficiente, y a los medios necesarios para producirla, de forma que se corresponda con las tradiciones culturales de cada población y que garantice una vida digna.

(*) De “Derecho a la alimentación. Urgente”
ccs@solidarios.org.es